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jueves, 7 de julio de 2022

¿CÓMO PREPARAR TU EMPRESA O NEGOCIO PARA UNA POSIBLE CRISIS?

Anticiparse a posibles amenazas es una excelente forma de poder actuar rápido en caso de crisis para tomar las medidas adecuadas. Una empresa puede enfrentarse a todo tipo de problemas. 

En este artículo, vamos a ver como preparar el negocio para una crisis, sea cual sea. En tiempos de incertidumbre económica y de alta inflación, me parece un aspecto importante de la gestión empresarial. Pero una crisis no necesariamente viene de fuera, como veremos a continuación.

¿Qué es una crisis empresarial?

Se podría definir una crisis como un evento inesperado, generalmente inevitable, que afecta de manera significativa la actividad de la empresa, hasta el punto de poder representar un riesgo significativo para su viabilidad. En otras ocasiones, puede ser un evento que impacte directamente la reputación y la imagen de marca de la compañía, con un potencial daño a su buena marcha económica si no se gestiona adecuadamente.

Ejemplos de crisis que pueden representar un riesgo para una empresa

  • La coyuntura macroeconómica. En caso de crisis económica generalizada, suelen coincidir varios factores muy peligrosos para la viabilidad de un negocio. Me refiero a bajadas de facturación, impagos de clientes con líneas de crédito, o restricciones sobre la financiación, entre otras cosas.
  • Un problema de reputación. Un error de comunicación, haber gestionado mal la relación con un cliente, un antiguo empleado haciendo declaraciones dañinas, o cualquier otro evento que pueda influir en la imagen de marca de la empresa.
  • Cambios normativos o fiscales que tengan un impacto negativo muy significativo en la buena marcha del negocio.
  • Un fallo técnico, como por ejemplo haber fabricado productos defectuosos, o sufrido una brecha de datos confidenciales.
  • La aparición de nueva competencia, que sea capaz de captar una proporción alta de los clientes de la empresa en poco tiempo.
  • Que un empleado estratégico se vaya de la empresa.
¿Cómo preparar una empresa o un negocio para una crisis?

Etapa 1: identifica los principales riesgos y amenazas

Si quieres estar preparado para los eventos que podrían dañar tu empresa, lo primero es saber qué tipo de acontecimiento podría afectar tu negocio. Obviamente, no se puede anticipar todo. Por ejemplo, era bastante difícil imaginar hace unos años que podía suceder algo como la pandemia y los confinamientos. Pero eventos como una crisis económica, la aparición de un nuevo competidor fuerte, o la salida de un trabajador clave son mucho más predecibles y probables.

No se trata de identificar todo lo que podría salir mal, sino de tener una idea de los principales riesgos y amenazas, con sus impactos sobre tu negocio.

Etapa 2: diseña un plan de contingencia

¿Qué harías en caso de que tus ventas bajasen un 20% por culpa de una crisis económica? ¿O si tu cliente principal que te paga a crédito tuviera dificultades financieras y te hiciera un impago?

En el primer caso, probablemente reducirías estructura en tu empresa, bajando costes y quizás dejando ir a una parte de la plantilla. En la segunda situación, si no lo puedes evitar, podría ser muy grave para tu empresa, incluso provocar una quiebra.

Por eso, tu plan de contingencia no se puede limitar a las medidas que tomarías una vez que se pueda producir la crisis. Tienes que anticipar algunos problemas y ponerles remedios. Por ejemplo, si ves que la línea de crédito de tu cliente principal es muy grande, puedes contratar un seguro, o intentar reducir las condiciones de pago a cambio de un descuento comercial, entre otras medidas. También puedes reducir gastos antes de que haya una crisis, para disponer de más margen en caso de bajada de facturación en el futuro.

Etapa 3: mantente atento de la actualidad

Un empresario tiene que seguir un mínimo las noticias que pueden afectar su negocio. Así te enterarás de la aparición de un competidor que pueda ser una amenaza seria, o del riesgo de recesión económica.

Se suele decir que la información es poder, pero va más allá. También importa mucho la velocidad en la que se toman las acciones. Si estás al tanto de lo que está sucediendo, podrás tener una mejor visión de lo que podría pasar.

Pongo un ejemplo muy real. En una economía con una alta inflación que posiblemente sea de origen monetaria, se puede anticipar subidas de tipos de interés. A su vez, esas subidas muy probablemente provoquen una ralentización económica, sino directamente una recesión. Sabiéndolo, un empresario puede identificar mejor los riesgos concretos para su empresa, y adaptar su plan de contingencia.

Etapa 4: cuando suceda la crisis, actúa rápido

En algunas ocasiones he explicado en el blog que una de las grandes cualidades para un emprendedor es ser capaz de tomar decisiones. Quedarse paralizado y pensando en exceso en las distintas alternativas no suele funcionar. Es mejor actuar y rectificar pronto si fuera necesario.

Por ejemplo, en un artículo reciente hablaba de la inflación. Frente a una situación económica como esa, hay dos formas de proceder. No hacer nada, y esperar que las cosas se arreglen solas, o tomar medidas preventivas, para intentar minimizar el impacto. Obviamente, es mucho mejor ir tomando acción, porque si las cosas no van a más, consigues mejores beneficios, y si se complican, el impacto sobre tu negocio será menor.

La cuestión es no verse a tomar medidas obligado por la situación. Imaginando que te hayas anticipado a un escenario de bajada de ventas, idealmente ya sabrás qué costes puedes reducir, de qué empleado puedes prescindir, e incluso puede que hayas guardado un presupuesto para la posible indemnización. Si, al contrario, te esperas a verte obligado por las circunstancias, es posible que no seas tan objetivo a la hora de decidir quien se tiene que marchar, o que tengas que prescindir de más personas. Además, incluso podrías no disponer del dinero de las indemnizaciones, lo que complicaría aún más la situación.

Siempre hay que preparar tu empresa para una posible crisis

Las recesiones ocurren cada década, más o menos. Pero hay muchas más crisis que pueden afectar tu negocio. En un mundo donde las disrupciones tecnológicas y los cambios de modelos de negocio son cada vez más frecuentes, es fundamental estar preparado para cualquier cosa.

No te esperes, prepara tu negocio para las crisis que puedan surgir.

Tomado de: https://crearmiempresa.es/

martes, 24 de mayo de 2022

LA GESTIÓN DE RIESGOS EN TIEMPO DE CRISIS

El informe COSO II sobre Gestión de Riesgos Corporativos y la Asociación Española de Gestión de Riesgos y Seguros (AGERS) acuerdan que la Gestión de Riesgos es un proceso continuo, permanente y en constante desarrollo.

Debido al comportamiento dinámico de los riesgos, de responsabilidad en toda la organización, cuyo propósito es lograr los objetivos estratégicos y obtener ventajas competitivas a través del conocimiento global del riesgo de la compañía y su impacto en estos objetivos.

Su misión es abordar el análisis y la evaluación de todos los riesgos de la organización, a fin de adoptar las acciones y medidas necesarias para prevenirlos y, si se materializan, asegurar que no perturben el logro de sus objetivos y metas, así como la protección de sus activos, personas y resultados. Debe integrarse en la cultura de la empresa de manera eficiente. Sin embargo, existen ciertas limitaciones para el desarrollo de la Gestión de Riesgos, entre otras, que no pueden garantizar el logro de los objetivos por sí solo, ya que ciertos eventos están fuera de su control y siempre habrá un riesgo residual de que sigue actuando.

La Gestión de Riesgos, entre otras cosas, sirve para que la organización maneje eficazmente la incertidumbre de sus riesgos y oportunidades asociados, en toda la empresa y en cada una de las partes que la componen, obteniendo así una perspectiva integral de los riesgos y un reflejo de sus residuos. La Gestión de Riesgos es una actividad funcional estratégica para la empresa que le ayuda a generar valor y alcanzar razonablemente sus objetivos, además de otras ventajas adicionales. Las grandes y medianas empresas aplican esta disciplina con mayor intensidad, debido a sus propios requisitos legales. 

La mayoría de las micro y pequeñas empresas aún no han llevado a cabo el análisis de gastos/beneficios entre el valor que puede ayudarles a generar y el gasto casi nulo que requiere su implementación. Conocer y evaluar los riesgos, antes de decidir si iniciar un proyecto o no, garantiza una gestión eficiente y una administración adecuada de los recursos disponibles.

Gestión de riesgos frente a COVID-19

La crisis de COVID-19 ha transformado nuestra realidad de manera drástica y repentina. Esta situación es obviamente temporal, pero existe una gran incertidumbre sobre su duración y sus consecuencias. En este contexto, aquellos de nosotros que desempeñamos funciones relacionadas con la gestión del riesgo de debemos permanecer atentos para anticipar y mitigar los riesgos asociados con esta crisis.

Es necesario realizar acciones en los tres ámbitos de la gestión de riesgos:

Analizar posibles riesgos

La crisis de COVID-19 está afectando las operaciones en muchas organizaciones, con riesgos nuevos y crecientes que afectan la cadena de suministro y las interacciones con proveedores y clientes. A veces es necesario identificar nuevas alternativas a corto plazo, una circunstancia que pueden generar riesgos. Por lo tanto, es más importante que nunca realizar verificaciones de antecedentes de proveedores y clientes, particularmente en aquellos casos en los que no tenemos un historial previo o estamos trabajando en alcances desconocidos o de alto riesgo.

Por otro lado, en el contexto actual, los esfuerzos para comunicarse con los empleados adquieren especial importancia como estrategia de mitigación. Los factores de riesgo identificados en el proceso de evaluación de riesgos deben compartirse con los responsables de gestionar las actividades afectadas. En este sentido, la situación actual también es una buena oportunidad para llevar a cabo acciones de capacitación que pueden proyectarse a través de sesiones de sensibilización para empleados o capacitación específica dirigida a aumentar las habilidades y credenciales antifraude de los profesionales dedicados a este trabajo.
La Gestión de Riesgos tiene el objetivo de que la organización maneje eficazmente la incertidumbre de sus riesgos y oportunidades.
Identificar el riesgo

Los factores de riesgo identificados en el ejercicio de evaluación de riesgos deben mitigarse mediante controles específicos. Esta acción tan necesaria también se puede utilizar para realizar una evaluación más amplia del diseño y funcionamiento del conjunto de controles antifraude de la organización.

Es relevante mencionar el uso cada vez más extendido de técnicas en la gestión de datos para la gestión del riesgo. Permiten identificar patrones que impactan significativamente en el estado de resultados. Estos análisis pueden contribuir decisivamente a la aparición de incidentes con un impacto en el estado de resultados, que debe estar más protegido que nunca en estos tiempos difíciles.

En el contexto actual, debido al distanciamiento social, la operación de otros sistemas de comunicación puede verse afectada, es esencial que nuestros canales de queja y consulta funcionen correctamente. Aumentar la conciencia de los empleados y mantenerse alerta será determinante en la detección de riesgos que puedan ocurrir durante la crisis.

Actuar frente al riesgo

Para la mayoría de las organizaciones, la crisis de salud está teniendo un impacto muy significativo en sus actividades y negocios y, en este contexto, existen riesgos crecientes en sus múltiples variantes y con las graves consecuencias habituales. Es por eso que sugerimos establecer una estrategia que dé una respuesta específica a esta situación.

Tomado de: https://www.isotools.org/

martes, 8 de junio de 2021

CÓMO NOS AYUDA LA CALIDAD FRENTE AL CORONAVIRUS?

Es muy importante conocer el papel que tiene la calidad frente al coronavirus. El fin que se persigue al escribir este artículo es el de inspirar a cada director, gerente, coordinador o analista de calidad de la organización.

El problema que encontramos con el coronavirus es que enormemente contagioso, si todas las personas se contaminan al mismo tiempo no es posible atenderlos a todos. Por este motivo, el principal propósito es el aplanar la curva, para que el colapso sanitario sea lo menor posible.

En este sentido, los líderes de las organizaciones pueden ayudar mucho en esta tarea.

Los líderes pueden pensar ¿Qué tenemos que ver con esto?

Puede ser que piensen que el coronavirus no afecta a su negocio, pero esto no es de todo cierto.

Todas las organizaciones tienen partes interesadas, la norma ISO 9001 habla de ellas. Así mismo, existen personas que son impactadas de forma directa por la organización, como accionistas, empleados, clientes y sociedad. Y estas mismas personas pueden verse afectadas por la pandemia.

Incluso, aunque su empresa pueda realizar teletrabajo sin problema los empleados pueden enfermar o sus familias y esto puede perjudicar a los empleados. Si el empleado no está bien, no trabaja bien. Si estamos superpoblados en los hospitales, la sociedad no está bien. Sin empleados y empresas no exige negocio.

Forma de actuar

Muchas organizaciones, el pasado 16 de marzo se reunieron para discutir el plan de manejo de crisis.

Esta rutina común incluye una dinámica con todo el equipo para tratar el tema del valor agregado que se entrega al cliente. Pero todo cambió, y la reunión en lugar de ser presencial pasó a ser online.

La actitud frente la crisis sanitaria.

Es muy importante tener una actitud positiva. Queremos ofreceros una serie de consejos:
  • Ayudar al cliente a mantener su negocio
  • La calificación de su operación.
  • Fortalecer las actividades en innovación, resolución y comunicación asertiva
Actuar y cumplir con los compromisos

No podemos quedarnos paralizados ante la crisis que estamos viviendo. Es necesario que seamos responsables y seguir actuando, tenemos que minimizar los impactos que nuestros clientes estén sintiendo, actuar para ayudar cuando sea posible.

También deberemos tener cuidado, generando una serie de medidas preventivas internas:
  • Cancelar viajes y eventos
  • Evitar las aglomeraciones
  • Evitar el contacto personal
  • Evitar las reuniones cara a cara
  • Priorizar reuniones remotas
  • Evitar encender el aire acondicionado tanto como sea posible y abrir las ventanas
  • Cualquier persona con síntoma de resfriado debe trabajar en casa
  • Limpieza de zonas comunes
Es necesario que se mantengan nuestros compromisos con el cliente manteniéndolos activos. Será necesario establecer una serie de cambios:
  • Incrementar el trabajo a distancia
  • Ventilar las habitaciones
  • Mantener 1 metro de distancia entre las personas en el trabajo
  • Ofrecer gel hidroalcohólico en varios puntos de las organizaciones
  • Mantener reuniones remotas
Está en nuestra mano realizar pequeños cambios para reducir el número de casos y aplanar la curva.

La gestión de riesgos: coronavirus

Ignorar lo que esta sucediendo y no actuar, sería una irresponsabilidad. En ninguna organización estaba establecido el riesgo en la gestión de riesgos derivado del coronavirus, es algo, que nadie esperaba.

Nos hemos topado con este riesgo y ahora nos toca afrontarlo de la mejor manera posible. De hecho, abrimos un plan de manejo de gestión de crisis, con varias acciones, varios riesgos nuevos identificados y un conjunto de planes de contingencia.

Esta situación hizo que fuera necesario realizar cambios de horarios para centrarse en los clientes, los empleados y la sociedad, siempre intentado actuar de la forma más correcta.

La calidad frente al coronavirus

La gestión de riesgos no es solo mantener actualizada la hoja de cálculo, sino que es minimizar los impactos, reducir la probabilidad, lidiar con el riesgo cuando ocurre y con un plan. Y si no tiene un plan, debe actuar de forma rápida para conseguir un plan.

La calidad real también es pensar en las necesidades implícitas del cliente, incluso aquellas que surgen de la nada, pero que deben ser satisfechas.

En el ambiente de la calidad, el mundo de la calidad, se da por entendido que cualquier organización que tenga bien implementado su sistema de gestión de la calidad -SGC, o similares, tiene significativas ventajas a la hora de reactivar sus actividades organizacionales frente a aquellas que no lo tienen.

La razón principal es que una actividad fundamentada en procesos, con un ciclo claro PHVA, bien definidas la autoridad y toma de decisiones y bien establecido y conocido el contexto de la organización, entre otros avances; pues claramente se le facilita reaccionar frente a cualquier crisis. Evidencias para esta verdad se pueden analizar en las páginas de las empresas industriales, comerciales, que muestran buenos indicadores frente a la crisis de la pandemia. Basta con googlear y encontrar el tema para analizar los casos de las empresas que han cosechado éxitos en plena crisis: todas tiene algún sistema de gestión implementado y mantenido.

 Tomado de: https://www.nueva-iso-9001-2015.com/

lunes, 10 de mayo de 2021

POR QUÉ EL SISTEMA DE GESTIÓN DE CALIDAD ES UN ALIADO EN TIEMPOS DE CRISIS?

De un día para otro nos hemos encontrado teletrabajando. Y esto no era una característica de una o más organizaciones por gusto personal.

El repentino escenario del avance de la pandemia originada por el COVID-19 en todo el mundo, ha significado que las organizaciones de segmentos más diversos tuvieron que repensar de forma acelerada no sólo el formato de trabajo.

Para el choque con la nueva realidad también ha estado frenando el pensamiento de los gerentes y la alta gerencia sobre le progreso de los proyectos que involucran una gestión de calidad.

El trabajo que se ha realizado en un equipo reducido que maneja solo las actividades básicas, la baja entrada de recursos financieros, ha resultado en la inseguridad de hacer una nueva inversión en tiempo de inestabilidad económica.

Ahora lo que entra en juego son todas las estrategias con las que garantizar la solidez del negocio, anticiparse a las tendencias, el comportamiento del consumidor y minimizar los posibles impactos que pueden resultar en una crisis.

Esto supone que los proyectos que se dirigen al sistema de gestión de calidad todavía se consideran un gasto secundario en vista de tanto otros problemas pendientes. Después de todo, lo ideal es ver cómo se comportará el mercado en los próximos días para verificar si la inversión con la calidad es factible. Pero esto no es así, se verá que gracias a la gestión de calidad puede ser un gran aliado y no un costo adicional para la organización. 

Optimizar los procesos para ahorrar tiempo, dinero y recursos

La gestión de calidad es estratégica en el proceso de toma de decisiones de las organizaciones. Y para las empresas que aún no tienen procesos estructurados, es una buena oportunidad para comenzar y mantener actividades mucho más integradas. Una vez que pueda ajustar estos estándares, también encontrará una mejor rentabilidad mientras ahorra recursos ante un posible escenario de crisis.

Utilizar y abusar de la tecnología para ayudarlo a optimizar procesos, automatizar tareas y delegar responsabilidades. Concretar todas las acciones en un único ambiente online, por ejemplo, también facilita la ejecución y un mayor control de todo el equipo, lo que contribuye a una mejor gestión del tiempo y la participación de los trabajadores para conseguir resultados.

Por lo tanto, es mucho más probable que supere los desafíos cuando utiliza un sistema que permita la flexibilidad para desarrollar acciones y llevar a cabo el seguimiento de los resultados en cualquier momento.

Asegurar la satisfacción de los clientes

El servicio al cliente es uno de los elementos más importantes para elegir y fidelizar a una marca. Muchos clientes no dudan en cambiar de marca debido al mal servicio.

Los números prueban algo que como consumidores experimentamos a diario. Los clientes no dudan en abandonar sus marcas si no les ofrece el producto o servicio de calidad que esperan.

Con un Sistema de Gestión de Calidad que se encuentre alineado con las metodologías del negocio, podrá realizar el seguimiento de las percepciones de clientes, en cuanto a sus necesidades y expectativas.

Contar con indicadores y procesos mapeados, así como mantener decisiones enfocadas al cliente, da como resultado un servicio optimizado y con menos fallas. De esta forma es posible garantizar una mejor experiencia de usuario, mejorando la relación entre la organización y el cliente.

Tratar las no conformidades e invertir en acciones preventivas

Saber cómo lidiar con las no conformidades puede ser el diferencial para una organización que busca minimizar los costos y prevenir problemas. En este sentido, la empresa debe ser proactiva y no reactiva.

Con un sistema de gestión de calidad bien estructurado, la organización puede automatizar procesos y crear planes de acción para resolver problemas. Es decir, tendrá estructurada toda la planificación, ejecución y evaluación. De esta forma, minimiza la incidencia de no conformidades, tratando y eliminando las causas fundamentales, ayudando a mantener los procesos de calidad más efectivos, asignados a la mejora continua, en lugar de centrarse en corregir errores repetitivos. Esto sin considerar el mejor tratamiento de acciones correctivas y preventivas.

Es necesario reinventarse

Ya sea que se teletrabaje o no, las organizaciones no pueden parar.

En este nuevo momento que estamos viviendo a nivel global requiere que las organizaciones evalúen con urgencia sus procesos internos y cómo superarlos en eventos inesperados. En un mercado altamente competitivo, no hay más espacio para las organizaciones que aún tienen acciones incompletas.

Esto también incluye pérdidas debido a una deficiente gestión documental, la falta de planificación de riesgos y reajustes a la hora de trabajar. Nada más debería estar en segundo plano, como correr el riesgo de que la empresa también quede en segundo plano según las preferencias del cliente.

Implantar un Sistema de Gestión de Calidad es transformar una cultura organizacional que proporcionará una nueva visión sobre el negocio y cómo la marca se relaciona con el mercado. Es hora de que los gerentes se involucren a todos los empleados para transformar los procesos de la compañía y hacer que los sistemas de calidad sean altamente efectivos para que puedan ofrecer lo mejor al cliente.

Tomado de: https://www.nueva-iso-9001-2015.com/