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lunes, 28 de noviembre de 2022

EL TALENTO NUNCA ES SUFICIENTE (MAXWELL)

En el año 2007, vio la luz “El Talento Nunca es Suficiente” un libro de John C. Maxwell* que nos ofrece una visión en relación a la existencia de personas que logran desarrollar todo su potencial frente a aquellas que a pesar de tener lo que consideramos “talento” se quedan en el camino. 

A continuación presento un resumen con las 13 “lecciones”.

Creer (eleva tu talento)

Puede ser considerada una de las principales limitaciones en el desarrollo de nuestras capacidades. La falta de confianza en nuestras posibilidades conlleva a no efectuar el trabajo de un modo correcto y genera sospecha tanto en uno mismo como en los que nos rodean. La creencia en nuestras posibilidades es una condición imprescindible.

Pasión (estímulo del talento)

Trabajar en algo que nos gusta o desarrollar actividades en las que ponemos todo nuestro interés constituye un factor determinante para explorar e ir más allá invirtiendo todo el tiempo necesario en mejorar. La pasión constituye un “arma” para resistir la adversidad que siempre acaba apareciendo en cada actividad y es un aliciente para la superación de obstáculos.

La iniciativa (activación del talento)

Este punto se basa, según Maxwell, en hacer siempre lo correcto sin que nos lo digan. Esto supone un gran paso para el éxito. El liderar y ser, en muchas ocasiones, el que marca el camino supone la apertura de posibilidades y opciones que el resto de personas apenas vislumbran. La pasividad está totalmente reñida con el desarrollo del talento.

El enfoque (dirección del talento)

El intentar abarcar múltiples actividades supone una “merma” de energía y atención lo que dificulta el desarrollo de nuestros talentos naturales. La eficacia y la mejora continua precisa de estar centrados y enfocarnos. Desde este punto debemos siempre desafiar las excusas que pueden surgir y poner nuestro foco en el desarrollo de nuestros puntos fuertes y en la búsqueda de resultados.

La preparación (posiciona el talento)

La propia definición de Maxwell delimita la preparación como mejora de nuestra posición de modo que podamos anticipar eventos que pueden ocurrir en el futuro. Este punto supone un valor en alza como consecuencia de los cambios que están ocurriendo en los últimos años. Bajo esta premisa el futuro comienza en el presente y nuestra formación y adquisición de capacidades se consideran un proceso de evolución.

La práctica (afina el talento)

La práctica “marca la frontera” de nuestro talento, éste nunca puede ir un paso más allá. El trabajo de nuestra habilidad la “afina” y mejora continuamente suponiendo retos que debemos superar y que van enriqueciendo nuestro desarrollo. En este punto Maxwell marca la relevancia de “un poco más”, intentando “añadir” o ir un poco más lejos cada vez desafiándonos a nosotros mismos.

La perseverancia (sostiene el talento)

Constituye un “ingrediente” fundamental en el desarrollo de nuestro talento, pues las opciones de “rendirnos en el camino” son múltiples como consecuencia de los problemas y obstáculos que nos iremos encontrando. El éxito es enemigo de la rendición y debemos evitar: tener un estilo de vida vacilante, creer que la vida es fácil, creer que el éxito es un destino, carecer de visión y no tener resistencia.

El valor (como prueba del talento)

Este aspecto “entra de lleno” en los profundo de nuestro modo de actuar: nuestros principios y valores, que serán, con toda seguridad, sometidos a prueba durante el desarrollo de nuestro talento. Para evolucionar tendremos que salir de “nuestra zona de confort” y enfrentarnos a situaciones nuevas y/o cambiantes y para ello necesitaremos valor.

La disposición de aprender (ampliación del talento)

Este punto vendría a ser como la “gasolina” de nuestro talento. Si no continuamos nuestro proceso continuo de aprendizaje, de estudio y de desafío de nuestros límites simplemente quedamos “estancados” frenando el desarrollo (y las posibilidades) de nuestro talento.

El carácter (protección del talento)

Aquí Maxwell “contribuye con el escudo” que protege nuestro talento. Tal y como comenta el autor “la ausencia de un carácter firme con el tiempo arruina el talento ¿Por qué? Porque las personas no pueden escalar más allá de las limitaciones del carácter”. Bajo esta premisa nuestro carácter marcará el límite y la máxima posibilidad de nuestro talento. Este punto nos ayuda a “evitar los atajos” y a creernos superiores entre otras cuestiones. La integridad se convierte en una necesidad para proteger nuestro talento.

Las relaciones (como influencia del talento)

El ambiente en el que nos “movemos” infiere directamente en el correcto desarrollo de nuestro talento. Necesitamos incrementar las relaciones que “refuercen” o ayuden a desarrollar nuestro potencial así como minimizar aquellas que nos llevan en el sentido opuesto. El primer tipo nos “empujan” hacia el éxito y el segundo son como lastres que nos ralentizan e impiden avanzar.

La responsabilidad (fortalece el talento)

Según el autor la responsabilidad es el ingrediente principal del éxito al desplegar una reputación fuerte e incrementar nuestras capacidades que a su vez elevan las oportunidades que se nos presentan llevándonos a mayores responsabilidades por lo cual nuestro talento se desarrolla y crece.

El trabajo en equipo (como multiplicador del talento)

Último “punto de valor” de Maxwell en relación al talento como muestra de evolución de hacer del talento de algo grande a algo extraordinario. El autor “baraja” la premisa de que el trabajo en equipo divide el esfuerzo y multiplica el talento generando un “añadido de valor” hacia otras personas con el impacto correspondiente.

Bajo estos trece principios se pueden desarrollar capacidades particulares para lograr el éxito partiendo del cambio a nivel personal. Resumiendo y tal y como comenta Maxwell uno puede tener talento y aún así no lograr todo su potencial o puede tener un talento extra y realmente sobresalir.

“Si el talento fuera suficientes, entonces ¿por qué conocemos a personas talentosas que no son exitosa?”

*John C. Maxwell, escritor y conferencista estadounidense (s. XX-XXI), experto en liderazgo.

Autor. J Daniel Blanco.

Tomado de: https://dbcalidad.blogspot.com/

martes, 1 de noviembre de 2022

5 PASOS PARA GESTIONAR EL TALENTO HUMANO

La gestión del talento humano es un sistema basado en personas, un nuevo enfoque en la Administración de Recursos Humanos centrado en el desarrollo del individuo. 

Para facilitar esta gestión, exponemos 5 pasos para dirigir una empresa a partir de la cadena de valor de personas.

Esta metodología permite afrontar efectivamente los cambios tecnológicos, económicos, políticos y sociales, que impactan actualmente a las estructuras productivas. Dichos cambios vienen aparejados con resultados increíbles e incertidumbre, por ello, gestionar el talento humano, para que tenga la capacidad de desempeñarse de manera coherente con el entorno del negocio, es fundamental.

¿Qué es la Gestión del Talento Humano?

La gestión del talento humano es el modo en que la organización propicia el entorno y las herramientas necesarias para que las personas que la conforman puedan desarrollar sus habilidades y capacidades, expandir sus talentos y desatar sus competencias, orientadas a la mejora sistemática y permanente a nivel individual, grupal y organizacional.

Consiste en la definición de procesos para la planificación, organización y administración de las actividades que se relacionan con los colaboradores de la empresa, brindando respuesta a los retos y cambios que se presentan en torno a las nuevas estructuras laborales.

Frente a las nuevas tendencias y necesidades producto de la globalización, los individuos que hacen parte de las empresas deben estar mejor preparados. Las empresas que no atienden a estos cambios suelen desaparecer, por ende, la Administración del Recurso Humano debe crear una compañía con la capacidad de competir en el actual entorno cambiante.

Esto se lleva a cabo a través del desarrollo de los colaboradores, es decir, mediante capacitación, un entorno laboral propicio para la creación, seguridad laboral, comunicación, liderazgo, entre otros aspectos.

5 pasos para la gestión del talento humano

Los 5 pasos para gestionar el talento humano representan una senda de desarrollo personal y de agregación de valor a la organización y la sociedad. Es así como, con base en las habilidades y capacidades de cada persona se desarrollan sus talentos, a partir de lo cual se apuntalan sus competencias y se convierten en generadoras de conocimiento transformable en valor.

En la siguiente figura se expone la cadena de valor a partir de personas, una manera de gestionar el talento enfocándose en la inteligencia y la racionalidad de las decisiones, la cual dará lugar a los 5 pasos para gestionar el talento humano:


Paso 1: Cambio de paradigma para gestionar el talento: Reconocer que la actividad del ser humano ha cambiado

Las empresas que quieran prosperar tendrán que adaptarse a las irrupciones tecnológicas y sociales, aun si su negocio se basa en la manufactura más elemental.

El cambio de paradigma se hace efectivo solo cuando se deja de valorar a las personas como activos tangibles, no desarrollables y fácilmente sustituibles. Esto no es conveniente para ninguna de las partes, porque el empleado se siente poco valorado y la empresa estará presentando un alto índice de rotación.

Aunque actualmente muchas empresas contratan personas para actividades no rutinarias o de fuerza, esto no exime a otras organizaciones de la necesidad de capacitación. Incluso quienes han sido contratados para dichas tareas podrían recibir formación adicional que aporten valor a su labor. En ese sentido, capacitaciones sobre cómo minimizar los desperdicios de material, son un ejemplo del tipo de formación que incrementaría su desempeño.

El valor estratégico de las personas varía según la forma en que las empresas ven y tratan a sus colaboradores. Estos son activos con la capacidad de aprender y de afrontar retos a diferencia de las máquinas. Toda persona puede transformarse en talento humano como se muestra en el primer eslabón de la cadena de valor.

Paso 2: Identificación de talentos

Los impactos del entorno obligan a las empresas a estar preparadas para enfrentar retos, por lo que es necesario ser flexibles y resilientes frente a situaciones que causen imprevisibilidad. Algunas empresas no saben que tienen colaboradores con talentos, los cuales pueden ayudar a superar los nuevos desafíos del siglo XXI.

Entre los talentos que se pueden encontrar/cultivar en las organizaciones se cuentan, la motivación por la mejora continua, la capacidad de respuesta frente a situaciones problémicas, el liderazgo, la creatividad, la tolerancia, la proactividad, visión global del negocio, entre otros.

Estos talentos pueden ser impulsados a través de capacitación para analizar y evaluar la competencia, liderar proyectos, fidelizar y ampliar los clientes, diferenciar la atención, utilizar la información disponible para crear o mejorar los productos y servicios, fijar objetivos, reducir costos, ser más productivos y actualizar a la organización en tecnologías, no por el hecho de adquirir tecnologías más avanzadas, sino, por sacar el máximo provecho de las que se tienen en la organización (Chiavenato, 2009).

Los talentos deben ser optimizados a través del desarrollo de competencias, como se expone en el segundo eslabón de la cadena de valor, así podrán utilizar el intelecto para innovar y crear; con el tiempo tendrán un desempeño superior al estándar.

Paso 3: Desarrollo de capital humano por medio de la gestión del talento

Las empresas pueden contar con talentos, pero si estos son vistos solo como recursos tangibles, no podrán hacer uso de sus destrezas, competencias y motivaciones. El capital humano es un activo intangible que no puede ser tocado ni sustituido fácilmente.

El desarrollo del capital humano no consiste en preparar a un individuo para un puesto específico. Se trata del desarrollo de competencias que ayuden a los empleados a enfrentar retos, a reconocer la necesidad de realizar cambios sociales y técnicos, y de promover nuevos paradigmas que hagan a un lado conocimientos obsoletos que no dejan evolucionar (Werther & Davis, 2008).

De esta manera, cuando el individuo contribuye a la riqueza de la empresa con su conocimiento y competencias se le llama capital humano. Pero para que esto sea posible, los colaboradores necesitan de un ambiente interno que les ayude a crecer. Si la estructura o arquitectura organizacional no es flexible, integradora, coordina procesos y facilita la comunicación, los talentos no podrán ser realmente útiles y productivos. Para desarrollar el capital humano es necesario, contar con talentos y ofrecer un contexto adecuado para que estos se desenvuelvan de manera eficiente (Chiavenato, 2009).

Paso 4: Convertir el capital humano en capital intelectual

Es necesario alinear el capital humano con la estrategia para convertirlo en capital intelectual, con el fin de generar ventaja competitiva y agregar valor a la empresa. Cuando se ha desarrollado el capital humano de manera efectiva, el siguiente paso se presenta casi que de manera espontánea gracias a su gestión.

Se consigue clientela, reconocimiento, valor de marca, canales de distribución, secretos de fabricación, fórmulas, metodologías y procesos, producto de la influencia que tiene el capital humano en las acciones y el destino de la organización (Alles, 2008). Entre mayor sea el desarrollo del capital humano, mayor es el valor del capital intelectual.

Para convertir el capital humano en capital intelectual, es necesario:

  • Centrar la administración de los recursos humanos en el funcionamiento del grupo de manera compartida, sin recargar la gestión en un solo colaborador.
  • Aprender a intercambiar información e ideas rápidamente para poder competir.
  • Escuchar y atender las necesidades de los colaboradores.
  • Entrenar, capacitar y actualizar a los talentos constantemente, para que sean capaces de desempeñar su cargo y resolver problemas.
  • Contar con buenas prácticas para mejorar el desempeño del negocio (Chiavenato, 2009).

Paso 5: Transformar el capital intelectual en resultados

Aunque una empresa cuente con capital intelectual, es necesario saber convertir estos activos intangibles en resultados para el negocio, esto se consigue:

  • Desarrollando competencias individuales para generar capital humano de manera constante.
  • A través del correcto desempeño de la fuerza de trabajo.
  • Con dedicación y compromiso.
  • Propendiendo por la adaptabilidad y flexibilidad de los colaboradores y del negocio.
  • Cultura de excelencia.
  • En este sentido, los resultados del negocio dependerán de:
  • Capacitar las fuentes de utilidad para contribuir de manera efectiva al negocio
  • Los procesos de administración de los talentos que se creen y utilicen en la organización.
  • La medición de los efectos de la capacitación, respecto a reducción de costos, aumento de utilidades, disminución de rotación y el rendimiento de la inversión.

La gestión del talento humano y los 5 pasos expuestos para dirigir una empresa centrándose en la cadena de valor de personas, ratifican el valor del conocimiento en la Administración de los Recursos Humanos, ya que si bien el talento puede desarrollarse en cualquier persona, esto solo se consigue a través de una constante capacitación, políticas empresariales coherentes con la estrategia, liderazgo y un ambiente laboral propicio para la innovación y la creación.

En resumen

¿Qué es la Gestión del Talento Humano?

La gestión del talento humano es el modo en que la organización propicia el entorno y las herramientas necesarias para que las personas que la conforman puedan desarrollar sus habilidades y capacidades, expandir sus talentos y desatar sus competencias, orientadas a la mejora sistemática y permanente a nivel individual, grupal y organizacional.

Cuáles son los 5 pasos para la gestión del talento humano

Los 5 pasos para gestionar el talento humano representan una senda de desarrollo personal y de agregación de valor a la organización y la sociedad. Son: (1) Cambio del paradigma de gestión. (2) Identificación de talentos. (3) Desarrollo de capital humano por medio de la gestión del talento. (4) Convertir el capital humano en capital intelectual. (5) Transformar el capital intelectual en resultados.

Referencias

  • Alles, M. (2008). Comportamiento organizacional – Cómo lograr un cambio cultural a través de Gestión por competencias. Ediciones Granica.
  • Chiavenato, I. (2009). Gestión del talento humano. McGraw-Hill Companies, Inc.
  • Chiavenato, I. (2011). Administración de recursos humanos. El capital humano de las organizaciones. MacGraw-Hill – Novena edición.
  • Navarro, I. (2005). Capital Humano: Su Definición y Alcances en el Desarrollo Local y Regional. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, vol. 13 pp. 1-36.
  • Werther, W., & Davis, K. (2008). Administración de Recursos Humanos – El capital humano de las empresas. McGrawHill.

Tomado de: https://www.gestiopolis.com/

jueves, 5 de agosto de 2021

CARACTERÍSTICAS DEL LIDERAZGO TRANSFORMACIONAL

¿Alguna vez has estado en un grupo en el que alguien tomó el control de la situación transmitiendo una visión clara de los objetivos del grupo, una pasión marcada por el trabajo y la capacidad de hacer que el resto del grupo se sienta motivado y con energía? 

Esta persona podría ser lo que se llama un líder transformacional.

El liderazgo transformacional es un tipo de liderazgo que conduce a cambios positivos entre aquellos que rodean al líder. Los líderes transformacionales son generalmente enérgicos, entusiastas y apasionados. No sólo están interesados ??e involucrados en el proceso sino que también se centran en ayudar a todos los miembros del grupo a tener éxito también.

La historia del Liderazgo Transformacional

El concepto de liderazgo transformacional fue introducido inicialmente por el experto en liderazgo presidencial y biógrafo James MacGregor Burns. Según Burns, el liderazgo transformacional puede ser visto cuando “los líderes y seguidores trabajan juntos para avanzar a un nivel más alto de moral y motivación”. A través de la fuerza de su visión y de la personalidad, los líderes transformacionales son capaces de inspirar a sus seguidores para cambiar las expectativas, percepciones y motivaciones y trabajar en pro de objetivos comunes.

Más tarde, el investigador Bernard M. Bass desarrolló las ideas originales de Burns y elaboró lo que hoy se conoce como Teoría del Liderazgo Transformacional de Bass. Según Bass, el liderazgo transformacional puede ser definido en base al impacto que tiene sobre los seguidores. Los líderes transformacionales ganan la confianza, el respeto y la admiración de sus seguidores.

Los componentes de Liderazgo Transformacional

Bass también sugirió que había 4 componentes diferentes de liderazgo transformacional:

1) Estimulación Intelectual: los líderes transformacionales no sólo desafían el status quo sino que también fomentan la creatividad entre sus seguidores. El líder alienta a sus seguidores a explorar nuevas formas de hacer las cosas y nuevas oportunidades para aprender.

2) Consideración individualizada: el liderazgo transformacional implica también ofrecer apoyo y aliento a los seguidores de manera individual. Con el fin de fomentar las relaciones de apoyo, los líderes transformacionales mantienen las líneas de comunicación abiertas para que sus seguidores no duden en compartir ideas y para que los líderes pueden ofrecer reconocimiento directo a cada uno de sus seguidores en función de sus contribuciones especiales.

3) Inspiración y motivación: los líderes transformacionales tienen una visión clara y son capaces de articularla a sus seguidores. Estos líderes también son capaces de ayudar a sus seguidores a experimentar la misma pasión y motivación para cumplir con estos objetivos.

4) Influencia idealizada: el líder transformacional es un modelo a seguir para suss seguidores. Debido a que los seguidores depositan su confianza y el respeto al líder, quieren emular a este individuo e interiorizar sus ideales.

Image cortesia de tigger11th / FreeDigitalPhotos.net

Fuente: http://www.recursosdeautoayuda.com/

Tomado de:
 http://ideasinversion.com/

jueves, 22 de abril de 2021

CINCO FORMAS DE MEJORAR LAS REUNIONES VIRTUALES QUE GUSTARÁN A TU EQUIPO

Probablemente, la idea de asistir a una reunión virtual no te resulte ajena.
 

Encuentras una sala (mejor tranquila) con conexión a Internet decente y pones en marcha ese software de reuniones virtuales para descubrir que no ha llegado la mitad de los asistentes, el sonido de micrófono del orador principal aparece y desaparece y alguien está emitiendo un desagradable sonido sibilante.

Seamos realistas: las reuniones virtuales no son plato de buen gusto. Las personas se distraen, a nadie le gusta encender el vídeo y las presentaciones siempre se prolongan más de lo debido.

Según una encuesta sobre reuniones virtuales que realizamos a principios de año, solo el 30 % de los encuestados respondieron que la mayoría o todas (80-100 %) sus reuniones en línea son productivas.

Pero con el crecimiento de los equipos a distancia y los desplazamientos cada vez más largos, no parece que las reuniones virtuales vayan a desaparecer.

Si padeces este bache de colaboración virtual, ha llegado el momento de un curso de actualización sobre cómo celebrar una reunión virtual eficaz para que tu equipo no esté deseando cerrar la sesión.

Reuniones virtuales frente a presenciales

No hay discusión posible en cuanto a la eficacia: las reuniones presenciales son las claras ganadoras; el 68 % de los encuestados expresó que prefiere las reuniones en persona frente a las virtuales. No obstante, es importante entender cuándo es más conveniente celebrar reuniones virtuales en lugar de presenciales.

Cuando te reúnes con alguien cara a cara, cuentas con su atención constante y puedes observar su lenguaje corporal. Las interacciones cara a cara son más adecuadas para las reuniones con clientes potenciales y actuales, y entrevistas de trabajo.

Sin embargo, cuando los equipos están a distancia y no existe otra opción, las reuniones virtuales se hacen necesarias para tomar decisiones importantes y hacer avanzar la actividad empresarial.

Veamos algunas recomendaciones para celebrar reuniones virtuales eficaces y ciertas ventajas que las hacen más productivas e interesantes.

Mejores prácticas de reuniones virtuales

1. Preséntate a ti mismo

Aunque sea obvio, a veces hay que recordar que no todo el mundo es necesariamente conocido en una llamada virtual.

Sobre todo con equipos a distancia, es una buena práctica inaugurar una reunión virtual haciendo que todo el mundo se presente y comparta lo que hace (no en lo que está trabajando, reserva eso para las actualizaciones de estado).

Además de las presentaciones, transmite positividad haciendo que los asistentes compartan un triunfo o algo bueno que haya sucedido desde la última reunión. Puede ser cualquier cosa, desde el lanzamiento de una gran campaña, la reunión con un cliente potencial o simplemente la consecución de un trabajo.

Descubrirás que la mayoría de los logros en una organización no los consigue una sola persona. Compartir estos triunfos ayuda a impulsar la motivación en todos los ámbitos, e inicia la reunión con buen pie.

2. Cuida tus modales

Cuando hay diferencias horarias, siempre existe la posibilidad de celebrar una reunión virtual programada de madrugada o bien entrada la noche. Durante estas horas, los modales y la etiqueta de las reuniones se quedan por el camino y toda esperanza de reunión productiva se desvanece; y eso no hay café que lo salve.

Centrarte en cuidar los modales adecuados para reuniones te mantendrá atento e implicado, y mostrará respeto y consideración hacia los que exponen. Además, lograrás que el resto de asistentes te brinde el mismo respeto cuando sea tu turno. Algunos modales para reuniones a tener en cuenta:

  • Viste adecuadamente
  • Llega a tiempo o temprano
  • Cierra todas las pestañas o navegadores irrelevantes
  • No revises tu teléfono ni correo electrónico
  • Pon en silencio tu micrófono mientras otros hablan
  • Nunca mantengas conversaciones paralelas
  • Reserva las preguntas para el final de la presentación
  • Agradece a todos su tiempo

3. Implica a los asistentes

Es muy fácil iniciar la sesión, apagar el vídeo y salir mentalmente de una reunión virtual (en ese orden). No obstante, apagar el vídeo facilita que te distraigas y trabajes en otras tareas, lo que no te hace ningún favor.

Incluso los días con más trabajo, simultanear actividades con una reunión virtual no te beneficia en absoluto. No solo estás prestando menos atención a la reunión, también tardas un 40 % más en llevar a cabo las mismas tareas que si las hicieras individualmente. Así que nadie gana.

Al encender tu vídeo promueves la atención. Como todos se ven entre sí, evita que los asistentes revisen su teléfono o escriban correos electrónicos.

Donna Dennis, presidenta de Leadership Solutions Consulting, y creadora y facilitadora del seminario de tres días de la American Management Association sobre dirección de equipos virtuales y remotos, recomienda hacer que todos compartan su función en la reunión antes de iniciar el debate. 

Según sus palabras, "Todo lo que puedas imitar de las reuniones presenciales es positivo". Escuchar presentación tras presentación puede impedir la compartición de pensamientos e ideas, y posiblemente llevar al pensamiento colectivo. Incentiva la compartición de todas las preguntas e ideas (no importa cuán "fuera de lugar" estén) muéstrate dispuesto a mantener un debate abierto sobre grandes decisiones y, al mismo tiempo, dejad los juicios fuera.

4. Permanece centrado

Cuantos más participantes sean, más fácil es salirse del tema y descarrilar la reunión virtual. Esto hace que la reunión se prolongue, los participantes pierdan interés y no se cumpla ninguno de los objetivos.

Entonces, ¿cómo evitamos salirnos del tema y seguir la ruta correcta? Roger Schwarz, autor de Smart Leaders, Smarter Teams: How You and Your Team Get Unstuck to Get Results escribió un artículo en Harvard Business Review en el que detalla cómo evitar el fracaso de una reunión:

Acuerda la ruta antes de recorrerla. Haz que todos acepten el tema y los objetivos de la reunión de antemano.

Asegúrate de que has cubierto todo antes de seguir. En lugar de decir, "Vale, pasemos a otro tema", di algo como, "Creo que hemos cubierto todo lo relativo al tema A. ¿Estáis todos de acuerdo en pasar al tema B?"

Prueba tu asunción de que la reunión se está descarrilando. Si alguien decide tratar un tema fuera de lugar, pregunta por la relación entre ambos temas exponiendo algo como, "Mike, no estoy seguro de que tu opinión sobre X tenga que ver con el tema B. ¿Me explicas la relación?"

Una vez que hayas cubierto todos los objetivos de la reunión, finalízala. No asumas que tienes que emplear todo el tiempo programado en el calendario. Celebra un trabajo bien hecho finalizando la reunión temprano para que todos puedan tomarse unos minutos para un café u otras tareas.

5. Revisa los siguientes pasos

Es importante recordar que en una reunión virtual debes trazar un rumbo para el futuro. Una reunión productiva emplea tiempo centrándose en avanzar, en lugar de mirar atrás.

Cuando es presencial, puedes finalizar una reunión con un potente y motivador discurso, y captar la atención de todos durante los minutos restantes. Sin embargo, es más difícil transmitir el mismo mensaje en línea. Para cuando la reunión se ha terminado, la mayoría de los asistentes tienen el dedo sobre el botón de "finalizar reunión".

o emotivo o de preguntar el ambiguo "¿hay algo más que debamos tratar?" finaliza la reunión revisando lo que se ha logrado y lo que sucederá en el futuro. Sumariza las grandes decisiones y nombra a las personas a las que se le han asignado elementos de acción para asegurarte de que se queda claro. Acuerda plazos de entrega y bloquéalos creando y asignando tareas en tu herramienta de gestión de trabajo. Reserva los discursos para los encuentros en persona.

Cuando finalices una reunión con todo el mundo acordando lo que sucederá a continuación, empezarás a ver que tus reuniones se vuelven más productivas y efectivas.

¡Es tu turno!

Tomado de: https://www.wrike.com/

lunes, 19 de abril de 2021

PROTOCOLO PARA REUNIONES: CÓDIGOS DE CONDUCTA PARA CELEBRAR REUNIONES EXITOSAS (INFOGRAFÍA)

"Vamos a ponernos de acuerdo". "Vamos a hablar". "Vamos a trabajar en ello". Todas estas frases significan una cosa: es hora de reunirnos.

Incita al debate universal.

Teniendo cuenta que las reuniones se realizan cada vez con más frecuencia, es fácil olvidarse de lo primero que hay que hacer para que estas sean eficaces. El tiempo es algo que se da por sentado pero, en lugar de colaborar, la mayoría de los asistentes se distraen: se dedican a trabajar en otra cosa o a mantener conversaciones secundarias.

No me extraña que las reuniones sean vistas como una pérdida de tiempo.

Es el momento de restablecer los fundamentos de la participación en las reuniones y de recordar que las reuniones están pensadas para beneficiar a todos, no solo a quien las organiza. Observarás que, una vez que empieces a llevar a cabo prácticas de protocolo para reuniones, podrás sacarles más provecho.

Ten en cuenta la siguiente lista sobre lo que debes hacer y lo que no para sacar el máximo partido a tus reuniones.


Tomado de: https://www.wrike.com/

miércoles, 14 de abril de 2021

JEFE O LÍDER: LA BATALLA INTERMINABLE ENTRE PODER Y LIDERAZGO (INFOGRAFÍA)

Al mirar hacia adelante al próximo siglo, los líderes serán aquellos que empoderen a otros. — Bill Gates

Ser autoritario ha tenido una connotación negativa desde los albores del patio del parvulario. Una niña que da órdenes o un niño que quiere que las cosas se hagan a su manera: ambos se consideran mandones. Este comportamiento exigente recibe el desprecio de los demás, independientemente de la edad.

Puede que te consideres un buen jefe, y puede que sea verdad. Sin embargo, lo que deberías preguntarte es: "¿Soy un buen líder?" Los buenos líderes no solo motivan e inspiran a sus equipos, sino que forman parte de los propios equipos. Encuentran un sano equilibrio entre gestionar, liderar y ayudar cuando hace falta. Están constantemente investigando nuevos métodos y formas de mejorar como lideres. Jefe o líder: el personal busca buenos líderes para los que trabajar y a los que acudir para recibir asesoramiento y apoyo.

Descubre si eres un mandón o alguien de confianza en esta infografía:



Tomado de: https://www.wrike.com/

lunes, 22 de febrero de 2021

LA RETENCIÓN DEL TALENTO

En la actualidad aspectos como la tecnología, las alianzas empresariales, la gestión de los procesos internos, la relación abierta con los grupos de interés y la innovación se sitúan como variables relevantes que determinan la ventaja competitiva de una organización, sin embargo todos estos componentes “descansan” y “están manejados” por el talento humano*.

Nota*. El presente resumen se basa en el artículo de Marshall Goldsmith: Retener a los Mejores Empleados, publicado en el libro Organización del Futuro (The Drucker Foundation). Ed. Deusto 2006.

Una exitosa estrategia empresarial tiene su base en ser capaz de atraer, desarrollar y retener eficazmente a un grupo diverso de trabajadores que representen lo mejor del mercado.

Desde el punto de vista de los trabajadores la práctica desaparición de la seguridad del puesto de trabajo (el desarrollo de nuestra carrera profesional en una buena empresa es parte del pasado) y el desgaste de la fidelidad hacia la organización está haciendo desarrollar “un nuevo contrato de trabajo” por el cual los trabajadores están asumiendo la dirección de sus carreras profesionales.

Apoyando esta “inercia” se observan ciertas tendencias generalmente menos reconocidas:

En primer lugar el “descenso” del prestigio de trabajar para una empresa relevante. 

Una tendencia en alza desde mediados de ´90 y acompañada por la mayor atracción de las recompensas de las entidades pequeñas (especialmente las de reciente creación) y por el incremento de líderes que “se lanzan” a ser empresarios.

Como segundo punto a considerar está la habitual “descompensación” entre lo que se cobra y lo que se trabaja. 

La diferencia suele ser importante en cargos intermedios donde la responsabilidad correspondiente así como la carga de trabajo no suele estar valorada económicamente por la Dirección, encontrándose este aspecto agravado en muchas ocasiones en situaciones de crisis al haberse elevado en muchas ocasiones la carga de trabajo de muchos empleados eliminando personal de apoyo y algunas comodidades.

El tercer aspecto relevante lo constituye el menor número de oportunidades de ascender. 

Al “rebajarse” los niveles del organigrama en muchas entidades se ha provocado un descenso en las oportunidades de ascenso (aunque se haya incrementado la eficacia de muchas empresas). La relación directa entre el nivel de puesto y la nómina del trabajador y el no “ligar” dicha remuneración al rendimiento del trabajador (al menos en una parte relevante) ha eliminado la posibilidad de escalar de muchos buenos empleados los cuales se inclinan por la búsqueda de nuevas oportunidades fuera de la empresa.

Por último debe considerarse la mayor influencia del trabajador del conocimiento. La consciencia de los trabajadores de “manejar” su propio destino y convertir sus habilidades y conocimientos en su factor de éxito así como su relevancia en procesos de innovación y diferenciación hacen de este colectivo una de las fuentes de ventaja competitiva para cualquier empresa, sin embargo las características de su trabajo así como su “visión” del ámbito laboral hace que su “encaje” en las organizaciones se deba plantear de un modo diferente.

Teniendo en cuenta todos los puntos reseñados anteriormente el escenario, de cara a una empresa, pasa por ofrecer de oportunidades que “apoyen” la proyección profesional buscada por el trabajador. Las empresas deben marcar una estrategia con objeto de retener a los mejores talentos promoviendo acciones de liderazgo situacional y procediendo a gestionar sus activos humanos e intangibles con el mismo interés con el que se tratan los activos financieros, pudiendo considerar las siguientes actuaciones:

1.   Identificación y reconocimiento claro de los empleados a conservar. Esta actitud se sitúa en clara oposición en la tendencia del “marcaje” de los trabajadores de los cuales la entidad pretende deshacerse. Los trabajadores deben conocer su “valía” en la organización donde trabajan y se deben incentivar por parte de las direcciones aspectos más allá de los retributivos, tales como el reconocimiento de méritos en el trabajo, ofrecer oportunidades de participación y desarrollar la capacidad de gestión (aparte de ser una fuente fundamental para ideas de mejora continua).

2. Modificación del modelo salarial. Las empresas que no conviertan el rendimiento en el principal aspecto a considerar en el salario se encontrarán con mayores problemas para retener a sus mejores trabajadores. El mantenimiento de las escalas salariales bajo el prisma de la antigüedad o de la escala piramidal de la entidad se convierte en un “traje” demasiado caro para la empresa en relación a la retención del talento. Los empleados “aplicados” exigen salarios más elevados que los de sus compañeros con más baja eficiencia.

3.  Cierta relajación de las reglas. Este punto junto con la reducción de la burocracia de las empresas, la mayor libertad en las normas de vestuario, los horarios presenciales en oficinas (la llegada del teletrabajo en 2020 es prueba de ello) y demás características “encorsetadas” ofrece mayores posibilidades para el fomento del desarrollo profesional, áreas de innovación y aprovechamiento por parte de la empresa de las fortalezas de cada trabajador motivado. Por regla general las normas y limitaciones que coartan la libertad de los empleados sin elevar su productividad no se suelen llevar bien con la eficacia de los buenos trabajadores.

4.  Favorecer la generación de oportunidades para el desarrollo del emprendedor interno (definición creada por Gifford Pinchat). El fomento de “opciones” para que áreas de la propia organización funcionen de un modo relativamente independiente de la estructura general de la entidad permite a los directivos con mayores capacidades el desarrollar su liderazgo consiguiendo, generalmente, un mayor compromiso y responsabilidad del trabajador con los objetivos y resultados a obtener y apoyando de un modo activo el desarrollo profesional del trabajador (y en la mayoría de las ocasiones elevando las opciones de que dicho trabajador permanezca en la empresa).

En mi trabajo como consultor he observado la creciente toma de conciencia de los trabajadores en relación a sus propias fortalezas, en especial los situados en los cargos intermedios de muchas entidades que comparten una serie de responsabilidades funcionales y que en muchas ocasiones están dispuestos a “participar” y opinar de las tareas que desarrollan; la toma de conciencia de su capacidad y las posibilidades abre las puertas a los directores para modificar y mejorar desde dentro sus organizaciones teniendo en cuenta las opiniones y el “saber hacer” de las personas que se encuentran en la primera línea de trabajo y que además en muchas ocasiones son los que mayormente conocen las preferencias de los clientes. 

Seguramente es un activo que ninguna entidad en el siglo XXI puede permitirse desperdiciar: el camino está ahí, solo falta recorrerlo.

“El capital humano constituye una parte de la riqueza de las naciones mucho más grande que las fábricas, casas, máquinas y otro tipo de capital material”. 

Gary S. Becker economista y profesor estadounidense ganador del Premio Novel de Economía en 1992.

Tomado de: https://dbcalidad.blogspot.com/

jueves, 17 de diciembre de 2020

POR QUÉ LA CONFIANZA EN EL LIDERAZGO MEJORA LA PRODUCTIVIDAD DE LOS EMPLEADOS

La confianza es una de las "soft skills" (habilidades de gestión) que la gente considera entre las más importantes, pero que es realmente difícil de cuantificar. 

Por suerte, un nuevo estudio de Ken Blanchard Companies examina la conexión entre el comportamiento del liderazgo de una empresa y la productividad de los empleados de la empresa: según los investigadores, existe un gran grado de correlación entre un liderazgo fuerte y una importante cantidad de trabajadores con grandes cualidades.

Los rasgos propios de un empleado que confía en sus líderes suelen ser: un esfuerzo constante en su labor, un alto rendimiento, una voluntad de respaldar a la organización y de permanecer en ella, y el fuerte deseo de ser una pieza importante en el engranaje empresarial.

En resumen, un empleado que luzca en el día a día todos estos atributos será, con probabilidad, un trabajador funcional que se identifica con cualquier proyecto razonable. ¿Qué gerente no quiere empleados leales que estén dispuestos a dar más esfuerzo y permanecer en la empresa, poniendo a su disposición su talento y la formación que ya ha adquirido?

Puede que parezca una combinación de factores lógica, pero precisamente porque parece algo sencillo es más sorprendente si lo comparamos con la realidad. ¿Con qué frecuencia vemos a responsables de gestión de una compañía, y gerentes en general, que no son de confianza?

La investigación de Blanchard también cita otro estudio que indica que el 45% de los empleados dicen que "la falta de confianza en los dirigentes de la empresa es la principal barrera para el desempeño laboral".

La confianza es siempre una variable determinante. Poder mantener ese vínculo marcará la diferencia entre un equipo fuerte, unido y apegado a la filosofía de la empresa, que no dudará en luchar por ella aunque las exigencias aumentes; y un grupo de empleados desvinculados que trabajan de forma mecánica mientras planean cuándo y a dónde será la próxima huida.

Quizás no sea tan complicado generar confianza y comprensión entre el equipo de trabajo: la fórmula mágica - que en realidad no es tan secreta ni tan compleja - se resume en cumplir lo pactado, ser comunicativo y mostrar transparencia, depositar en ellos credibilidad y valoración de su trabajo y fomentar un ambiente de trabajo distendido en el que impere la unión. Lo que hasta ahora era una simple reivindicación de los empleados es hoy una moneda de dos caras: la ciencia quiere que seas productivo, pero no lo conseguirás si no haces lo suficiente para que tu equipo confíe en ti y pases de ser un mero jefe a un verdadero líder.

Tomado de: https://es.weforum.org/

 

ESTAS SON LAS 10 PRINCIPALES HABILIDADES LABORALES DEL FUTURO - Y EL TIEMPO QUE LLEVA APRENDERLAS

El profesor Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial -FEM, dice que la innovación tecnológica puede ser aprovechada para liberar el potencial humano.

  • El 50% de todos los empleados necesitarán volver a formarse para 2025, a medida que aumente la adopción de la tecnología, según el Informe sobre el Futuro de los Empleos del Foro Económico Mundial.
  • El pensamiento crítico y la resolución de problemas encabezan la lista de habilidades que los empleadores creen que crecerán en prominencia en los próximos cinco años.
  • Este año se están desarrollando nuevas aptitudes de autogestión, como el aprendizaje activo, la capacidad de recuperación, la tolerancia al estrés y la flexibilidad.
  • Los encuestados de la Encuesta sobre el Futuro de los Empleos estiman que alrededor del 40% de los trabajadores requerirán una recalificación de seis meses o menos.

La mitad de nosotros necesitará volver a capacitarse en los próximos cinco años, a medida que se afiance la "doble perturbación" de los impactos económicos de la pandemia y la creciente automatización que transforma los empleos.

Eso es según la tercera edición del Informe sobre el Futuro de los Empleos del Foro Económico Mundial, que traza un mapa de los empleos y las habilidades del futuro, siguiendo el ritmo del cambio y la dirección de los viajes.

Pero la misma interrupción tecnológica que está transformando los empleos también puede proporcionar la clave para crearlos - y ayudarnos a aprender nuevas habilidades.

"Tenemos las herramientas a nuestra disposición. La abundancia de la innovación tecnológica que define nuestra era actual puede aprovecharse para dar rienda suelta al potencial humano", dice el fundador y presidente ejecutivo del Foro, el profesor Klaus Schwab.

"Disponemos de los medios para volver a capacitar y mejorar a las personas en un número sin precedentes, para desplegar redes de seguridad de precisión que protejan a los trabajadores desplazados de la indigencia, y para crear mapas a medida que orienten a los trabajadores desplazados hacia los trabajos del mañana en los que podrán prosperar".

 

La mitad de los empleados tendrán que volver a formarse en los próximos cinco años. Imagen: Foro Económico Mundial.

El Foro estima que para 2025, 85 millones de puestos de trabajo podrían ser desplazados por un cambio en la división del trabajo entre los humanos y las máquinas.

Pero pueden surgir aún más empleos - 97 millones - que se adapten mejor a la nueva división del trabajo entre humanos, máquinas y algoritmos.

Las 10 principales habilidades

Una mayor adopción de la tecnología significará que las habilidades en demanda en todos los empleos cambiarán en los próximos cinco años, y las brechas de habilidades continuarán siendo altas.

Para aquellos trabajadores que permanezcan en sus puestos, la proporción de habilidades básicas que cambiarán para el 2025 es del 40%, y el 50% de todos los empleados necesitarán volver a capacitarse (un 4% más).

El pensamiento crítico y la resolución de problemas encabezan la lista de habilidades que los empleadores creen que crecerán en importancia en los próximos cinco años. Estas han sido consistentes desde el primer informe en 2016.

Pero este año han surgido nuevas habilidades de autogestión como el aprendizaje activo, la resistencia, la tolerancia al estrés y la flexibilidad.

Estas son las 10 mejores habilidades para el 2025. Imagen: Foro Económico Mundial

Este año, los datos de LinkedIn y de la plataforma de aprendizaje en línea Coursera han permitido al Foro seguir con una granularidad sin precedentes los tipos de conocimientos especializados que se necesitan para los trabajos del mañana, que tienen demanda en múltiples profesiones emergentes.

Entre estas habilidades "transversales" están las habilidades especializadas en marketing de productos, marketing digital e interacción humana con el ordenador.

¿Cuánto tiempo llevará la re-capacitación?

La gran mayoría de los líderes empresariales (94%) esperan ahora que los empleados adquieran nuevas habilidades en el trabajo - un fuerte aumento desde el 65% en 2018.

Los encuestados de la Encuesta sobre el Futuro de los Empleos estiman que alrededor del 40% de los trabajadores requerirán una recalificación de seis meses o menos, pero esa cifra es mayor para los que trabajan en la industria del consumo y en la industria de la salud y el cuidado de la salud.

En los sectores de los servicios financieros y la energía, esa proporción de trabajadores que pueden recibir una nueva formación en un plazo de seis meses es menor porque necesitarán programas más intensivos en tiempo.

La formación se impartirá internamente, según el 39% de los empleadores. Pero, como señaló el profesor Schwab, esto se complementará con plataformas de aprendizaje en línea (16% de la formación) y consultores externos (11% de la formación).

La pandemia ha acelerado la tendencia a la reconversión en línea. Entre abril y junio de este año, Coursera vio cuadruplicarse el número de personas que buscaban oportunidades por sí mismas.

Los empleadores que ofrecen oportunidades de aprendizaje en línea a sus trabajadores se quintuplicaron y se multiplicó por nueve la matrícula de los alumnos que acceden a recursos en línea a través de programas gubernamentales.

El aprendizaje de algunas habilidades sólo lleva uno o dos meses. Imagen: Foro Económico Mundial

La plataforma dice que podría tomar sólo uno o dos meses para adquirir una de sus 10 principales habilidades de maestría en las profesiones emergentes a través de la gente y la cultura, la escritura de contenidos y las ventas y el marketing.

Podría tomar de dos a tres meses para que los estudiantes amplíen sus habilidades en el desarrollo de productos, datos e inteligencia artificial. Mientras que un programa de aprendizaje de cuatro meses podría ayudar a las personas a pasar a desempeñar funciones en la nube y la ingeniería.

Estas cifras sugieren que, aunque el aprendizaje de un nuevo conjunto de aptitudes es cada vez más accesible a través de las tecnologías digitales, las personas también necesitarán el tiempo y la financiación para poder buscar nuevas oportunidades, señala el informe.

Tomado de: https://es.weforum.org/

martes, 1 de diciembre de 2020

EL SALARIO EMOCIONAL ES UN CONCEPTO MUY REIVINDICABLE (SIEMPRE Y CUANDO TE PAGUEN LO QUE DEBEN)

“Hubo un tiempo en el que los empleos se medían únicamente por el volumen de ingresos que generaban”. 

Esta es la frase de arranque de un reciente artículo de El Economista que se ha movido estos días por redes sociales. El texto no se ha propagado exactamente por el acuerdo del público con lo que cuenta, más bien lo contrario.

En el artículo se explican algunas claves del concepto salario emocional, la idea básica por la que los empleadores deberían tener en cuenta que los empleados pueden preferir la comodidad y la simpatía entre compañeros, entre otros factores, a una mayor ganancia salarial. El ala escéptica de Twitter ha sido rápido: “Mr Wonderful no paga tus facturas”, es una aberración “cobrar en abrazos y sonrisas”, “salario emocional es llorar al ver lo que cobras”. Hasta los del medio se asombraron de las reacciones que habían suscitado.

Pero, más allá de las lecturas superficiales, ¿en qué consiste exactamente este término? ¿Cuál es su delimitación y por qué algunas empresas se están centrando estratégicamente en potenciar esta idea?

El trabajo emocional tiene como objetivo mejorar la calidad de vida. Mientras los tradicionales departamentos de recursos humanos buscaban optimizar el rendimiento apretando las tuercas del trabajador, pensando en ese capital humano como en un factor mecánico más del engranaje productivo.

Quiero cobrar, pero también quiero poder llegar a tiempo a recoger a mi hija al colegio

Trabajo emocional es la revolucionaria idea de que, si tus empleados están contentos con lo que hacen en el tiempo de trabajo, seguramente tenga beneficios para la empresa. Cheques de guardería, horarios flexibles, posibilidad de teletrabajo… todas esas prestaciones que no se retribuyen en euros entrarían en los planes de beneficios de empresa que encajarían en el concepto de salario emocional.

Por su parte, uno de los pros de potenciar estas cosas en tu empresa es la retención del talento. Para cualquier trabajo mínimamente especializado la rotación de personal es uno de los mayores puntos de pérdida de competencia de una empresa. Si tus empleados se marchan cada pocos meses o años, tendrás que reeducar en buena parte a su sustituto. Y además, si las personas se van y siguen trabajando en otras firmas del mismo ámbito, los futuros candidatos podrían oír cosas negativas de tu negocio.

Tratar bien al personal de una empresa parece una idea de simple ética, pero los que necesiten además razones pragmáticas pueden encontrarlas. La falta de entusiasmo laboral pudo haberle supuesto al pueblo británico una pérdida anual de 26.000 millones de libras en comparación con lo que rinden los empleados holandeses.

Más allá del dinero, el mismo estudio, respaldado por el gobierno, reveló que la mortalidad fue hasta un 2.5% más alta en los hospitales con empleados menos involucrados con su puesto que en comparación con los sitios donde el personal sanitario estaba más contentos.

Cuando los críticos con la terminología fruncen el ceño sobre todas estas cuestiones, lo hacen, principalmente, por una visión limitada de lo que es la retribución laboral, pensando en un empresario que se ahorre el buen sueldo sólo por alegrar a sus empleados. “Alguien que se siente contenido, apreciado y estimulado, trabaja más y mejor”, apuntó Claudio Penso, director de la consultora de desarrollo personal. “Sin embargo, el salario emocional no tiene efecto cuando las necesidades básicas están mal cubiertas”, advierte.

La tortura de hacer durante 10 años exactamente lo mismo y en el mismo puesto

La segunda parte de este asunto del salario emocional no se refiere a las ventajas materiales de un puesto: también es importante motivar por la vía del desarrollo personal. Un estudio llevado a cabo por una importante sociedad norteamericana de Gestión de Recursos Humanos evaluó que el 89% de las empresas asumen que sus empleados cambian de empresa en busca de un incremento del sueldo, mientras que sólo el 12% de los empleados fugados gana más en su nuevo trabajo.

Sentirse queridos por el puesto, estar motivados en nuevas tareas que aumenten sus habilidades y tener perspectivas de mejora futura en el organigrama empresarial son conceptos con más importancia de la que algunas empresas parecen asumir. Según algunos gerentes de recursos humanos, hay un defecto común entre ciertos empleadores al considerar que por el mero hecho de ofrecer un puesto y una remuneración es motivación suficiente para el trabajador.

Los millennials, los primeros en defender el salario emocional sin saberlo

Y si esto del salario emocional está ganando popularidad en el universo de las informaciones salmón es por los millennials. Un conocido análisis conducido por PwC en varios países de primera línea sacó en 2011, uno de los peores momentos de la crisis, algunos datos bastante sorprendentes sobre la generación de futuros empleados del mundo.

Los jóvenes profesionales menores de 31 años expresaron que para ellos era más importante el desarrollo personal y la conciliación entre vida y trabajo que el salario. De los jóvenes consultados, la principal razón (el 52% de los encuestados afirmó esto) por la cual una empresa es atractiva para ellos es la oportunidad de ver cómo su progresión laboral avanza. En segundo lugar, para un 44%, la mejora económica.

También se analizaron los factores preferentes a la hora de que los chicos y chicas escogieran su lugar de trabajo. Resultaron ser mucho más importantes la reputación de la empresa (65%) o la oportunidad de crecer en la misma (36%) que el salario ganado a final de mes (21%). Al mismo tiempo, de la lista de sacrificios laborales que los millennials asumieron en su puesto actual, el número uno se lo llevó el aceptar un salario más bajo del esperado (32%).

Y puede que estos resultados sean los que confirmen algunos de los temores de los usuarios que criticaban este nuevo concepto empresarial. Que por algún motivo estén cambiando en el nuevo contexto laboral los principios motivadores de los empleados con respecto a épocas pasadas, y que lejos de ser un segundo paso después de tener todas las necesidades básicas bien cubiertas (signifique lo que signifique eso en cada país o ciudad), el salario emocional se convierta en un factor prioritario por encima del económico.

Apuntaba a esta problemática Andrew O'Connell, editor en Harvard Business Review: los jóvenes se toman en algunos casos su trabajo como una vocación, y esto es algo que le encanta a sus empleadores. Cuando alguien siente que está llamado a trabajar en un puesto y no simplemente intercambiando fuerza de trabajo por salario estamos ante una persona apasionada, comprometida, dispuesta incluso a sacrificarse por su empresa. Cantos de sirena todos ellos para que una compañía quiera defender esa política de entrega con la compañía... y aprovecharse de ello.

Que sepamos, por el momento ninguna empresa está pagando verdaderamente a los jóvenes con sonrisas. Lo que sí sabemos es que los jóvenes de hoy están ganando, en algunos países, entre un 7 y un 20% menos de lo que lo hicieron sus padres al tener la misma edad.

Con la colaboración de Xataka

Tomado de: https://es.weforum.org/

martes, 24 de noviembre de 2020

POBREZA… DE TIEMPO Y EL INDICADOR DE CALIDAD DE BIENESTAR

Vivir bien no equivale, necesariamente, a tener una gran capacidad de consumir. Disponer de tiempo para realizar actividades dedicadas a la familia, cuidados personales o, incluso, al ocio también es un indicador de bienestar.

Por: RAÚL ÁVILA FORERO

En América Latina tenemos una amplia categorización de la pobreza para intentar dimensionar nuestra situación actual. Tenemos estimaciones para la pobreza urbana, la pobreza rural, la pobreza extrema, la pobreza monetaria… pero ¿qué tanto hemos escuchado de la pobreza de tiempo?

La falta de tiempo también es un factor fundamental para poder determinar qué tanto bienestar tiene una persona. Hoy día la mayoría de los colombianos sienten que necesitan días de más de 24 horas para cumplir a cabalidad todas las responsabilidades y/o los planes que querían hacer, además de descansar. Y aunque no es extraño ver a una persona rica económicamente que es pobre de tiempo, el panorama es mucho más crítico y difícil para las personas de bajos ingresos.

En algunos escenarios, si bien una persona no dispone de tiempo, pero recibe buenos ingresos, tiene recursos que le permiten cubrir, y hasta por encima del promedio, todas sus necesidades. En los grupos de personas con ingresos más bajos, a pesar de lo mucho que se trabaje, hay muchos casos en los que no se logran cubrir las necesidades del hogar. Por ende, es un segmento que tiende a no disponer ni de tiempo, ni de buenos ingresos, ni de suficientes recursos en un aprovechamiento positivo del tiempo, dados los altos tiempos de desplazamiento, la necesidad de tener más de un trabajo, etc.

De acuerdo con una investigación publicada por el Dane recientemente, pero elaborada con datos de 2017, se dice que en Colombia el 18,5% de las personas no cuentan con el tiempo necesario para realizar siquiera labores domésticas. Esto tiene una mayor incidencia en personas entre los 30 y los 45 años.

Al final del espectro

Y como las mujeres son por variadas series de factores (machismo, falta de oportunidades laborales, cultura, tradición) el segmento que tiene una mayor participación en las labores domésticas, son ellas quienes registran una mayor línea de pobreza de tiempo. Mientras los hombres presentan un déficit de 15,4 horas semanales, las mujeres tienen una estimación negativa mayor con 20,4 horas a la semana. Por ende, la falta de tiempo afecta más a las mujeres.

Asimismo, por el lado de los hogares colombianos se pudo concluir que el 50,9% de estos, no cuentan con el tiempo suficiente para desarrollar labores del hogar básicas, consideradas mínimas para tener bienestar, como por ejemplo cocinar o limpiar su propia casa. Asimismo, tampoco encuentran el tiempo para ejercer tareas de cuidado como atender a los hijos o a los adultos mayores que hagan parte de la familia.

Según el Dane, esta precaria situación obedece a una correlación con lo que se llama la pobreza económica (o de ingresos) puesto que, si una persona no cuenta con el tiempo para hacer dicho tipo de labores, pero tampoco tiene el dinero suficiente para pagar para que alguien más las haga, estas personas entran dentro de una categoría en la que no solo padecen pobreza de ingresos, sino también de tiempo. Por ende, pueden estar por debajo del nivel de bienestar, considerado como mínimo dentro de la línea de pobreza.

Así, en concordancia con otras cifras calculadas por la entidad, la pobreza de tiempo e ingresos fue de 1,8 puntos porcentuales más alta que la pobreza monetaria entre el periodo 2016 y 2017. De acuerdo con esto, el Dane ha dado a conocer esta diferencia como “pobreza oculta”.

Competitividad

De este modo, la pobreza va más allá de criterios relacionados netamente al componente salarial. Actualmente, para garantizar la satisfacción de las necesidades de las personas, es fundamental disponer del tiempo suficiente para dedicar a requerimientos mínimos necesarios que tienen que ver, más que todo, con el trabajo doméstico y diversos trabajos de cuidado. Así, podemos hablar de personas con hijos que desean pasar más tiempo con ellos sin poder hacerlo, de personas que desearían dedicar tiempo a labores culinarias, a actividades deportivas, culturales, sociales, descanso, etc.

Así, podemos hablar de una pobreza medible en múltiples dimensiones. De hecho, muchos países en América Latina disponen también de un índice que mide la pobreza en diversas dimensiones vitales como la salud o la educación. Con respecto a ello, en 2018, el Dane calculó que nuestra pobreza multidimensional fue del 19,6%, con una alta concentración en la región Caribe.

Igualmente, según el más reciente informe del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), nuestro país ocupa el cuarto lugar en las estimaciones regionales sobre la pobreza multidimensional, después de Bolivia, Perú y México. De allí, pudo concluirse que dos tercios de las personas en situación de pobreza multidimensional (casi 886 millones) viven en países de renta media. Y es muy posible que las personas muy pobres de tiempo también lo hagan.

En Colombia se necesitan, aproximadamente, 11 generaciones para que una persona que nace pobre en el país llegue a la clase media. En comparación, Brasil necesita de 9 generaciones para conseguir el mismo objetivo, mientras que Chile y Argentina necesitan de 6. Por ende, el panorama no es alentador con una movilidad social tan estancada.

El censo del mercado laboral

Muchos mantienen la idea de que tener con qué consumir es vivir bien, y que entre más se compre, mejor calidad de vida se tiene. Pero, día por día, son más las personas que sienten los impactos directos e indirectos derivados de escenarios difíciles para la salud mental y física como no tener suficiente tiempo para departir y disfrutar con sus allegados. 

Afecta no tener tiempo para compartir, para disfrutar, para descansar, para relajarse, para distraerse… la vida es mucho más que un sinfín de obligaciones y no tener tiempo para aprovecharla es realmente un desconsuelo.

Tomado de: https://www.dinero.com/  2019/12/09 00:01

lunes, 31 de agosto de 2020

LA MUERTE DE LAS JERARQUÍAS EN EL LUGAR DE TRABAJO

“Las jerarquías tal vez hayan perdido protagonismo, pero no han desaparecido. Puede que los mejores empleados sean más inteligentes y tengan más formación, pero se sigue esperando de ellos que se alineen obedientemente con las decisiones ejecutivas” Gary Hamel ( “El Futuro del Management”)

La jerarquía de la organización en todas partes es una reliquia. Se está abarrotando de más uso y agotamiento. Se ralentiza la comunicación. Se ralentiza la toma de decisiones. Se ralentiza entrada. Se discrimina a los nuevos talentos y se aboga por el familiar (el de toda la vida, ¿si funciona por qué cambiar? La productividad se desliza hacia atrás. Nuevas ideas son sofocadas en las jerarquías y estás son muchas veces desestimadas, mientras tanto, hay gente que quiere cambiar las reglas del juego, romper con las reglas del juego, romper con todo lo que se ha realizado hasta ahora, todo para una mejora.

Las Jerarquías eran útiles para el control de los empleados, cuando estos podían ser reemplazados fácilmente. La cultura del miedo sigue existiendo y más ahora, dónde cada vez más en entornos de empresas de primer orden o de grandes pymes, está aún existe, dónde cada vez que se produce un cambio la falta de comunicación transversal por parte de la empresa llega a crear la cultura del Kaos entre departamentos, se intenta , se escriben artículos, se lanza a viva voz lo que hay que hacer, pero observo que todo sigue igual, nada cambia, las pocas que han cambiado empiezan a crecer nuevamente, valientes ellas por haber abogado este cambio, el haber cambiado el sentido de la jerarquía, es decir, el abogar hacía los nuevos líderes del desafío, la jerarquía en sí, seguirá existiendo siempre, pero ahora, los mandos, los responsables, directores, altos cargos han de ejercer de líderes, el ordena y mando nos lleva hacía a la catástrofe, y cuando llega, se decide hacer el cambio, pero ya es tarde. 

Hoy en día se necesita más que la celebración de algo, o una promoción, un evento etc. en el lugar del trabajo para motivar a los empleados. Queremos dar rienda suelta a nuestras fortalezas, aplicar nuestras pasiones y trabajar junto a otros que hagan lo mismo.

Con el tiempo, las jerarquías demasiada rígidas, a menudo, controladas por la personalidad situada en la parte superior, estas se verán y serán superadas por las organizaciones ágiles que ya están apostando para dar energía a los equipos. Este cambio de paradigma da la ventaja competitiva a las empresas que aprovechan el talento colectivo de todos y cada uno de los miembros que la propia empresa tiene. En pocas palabras, las organizaciones no pueden prosperar en el mundo empresarial dinámico de hoy con las estructuras obsoletas que celebran o alagan a la persona que hay en la parte superior de la pirámide. Es hora que los líderes empiecen a definir que tipo de cultura quieren tener en la empresa.

El lugar de trabajo no tiene que ser un lugar donde las empresas mueren. Nuestros lugares de trabajo han exprimido todo la utilidad de la jerarquía. Es simplemente una construcción familiarizada dónde nos aferramos a pesar de que estamos ante una innovación paralizante. Aunque el optimismo se termina agotando en nuestros lugares de trabajo.

Es hora de que la jerarquía se adapte a la realidad empresarial que existe hoy en día. Necesitamos entornos de trabajo más democrático donde se solicita la entrada de los empleados en las áreas antes reservadas para unos pocos elegidos: estrategia, mejoras operacionales, el cambio de cultura, por ejemplo.

Las jerarquías eran útiles para el control de los empleados, cuando podrían ser reemplazados fácilmente. Hoy en día se necesita más que la celebración en un lugar de trabajo para motivar a los empleados. Nosotros queremos dar rienda suelta a nuestras fortalezas, aplicar nuestras pasiones y trabajar junto a otros que hagan lo mismo.

Sin embargo, es más que la búsqueda de aportes de los empleados. Sustitución de jerarquía significa poner empleados en la mesa de la co-creación, cooperación, colaboración de soluciones con los directores, si es que existen, para impulsar los resultados empresariales.

¿Por qué nos importa tener que cambiar de cultura, analizar los valores, la misión de la empresa?

Hace algún tiempo tuve el privilegio de asistir a una presentación que se centró en un conjunto de cambios en particular difíciles para una gran organización, los cambios en el liderazgo que tuvieron lugar en el momento así mismo como las circunstancias ambientales y dinámicas que esta organización tuvieron que enfrentar en la superación de su crisis en un momento muy delicado de la empresa. 

Hubo una serie de joyas de la perspectiva y la sabiduría que fueron presentadas por la persona invitada para este business case o ejemplo de empresa. Entre ellos tenían la necesidad de perseverar a través de la adversidad, mostrándose en todo momento con optimismo y energía, el compromiso de celebrar hitos y logros por cada miembro de la organización, incluso en tiempos difíciles, la necesidad de desarrollar continuamente el propio liderazgo y las habilidades de liderazgo de su equipo, la necesidad de equilibrar el trabajo con la propia vida de los trabajadores, lo que querían de una vez por todas era hacer una realidad la conciliación familiar.

En sí mismo no era más que suficiente para la reflexión en la presentación para despertar mi pensamiento y reforzar algunas creencias. Sin embargo, el propósito de este artículo es optar por centrarnos en una pregunta que fue planteada por un miembro del público en relación a si la persona invitada tenía una receta para el cambio de cultura en las grandes organizaciones. A medida que el invitado nos iba identificando para nosotros, si tuviéramos tal receta probablemente nos retiraríamos por ahora. Así que voy a tomar una grieta en la pregunta.

En primer lugar, creo que hay algún valor en la definición de lo que podríamos decir con el término cultura. Al ser una criatura de nuestro tiempo, busqué en Google el término y se acercó con la siguiente – “… el total de las ideas heredadas, creencias, valores y conocimientos que constituyen las bases comunes de acción…” y “… el alcance total de actividades e ideas de un grupo de personas con las tradiciones compartidas, que se transmiten y reforzadas por los miembros del grupo. “Yo he destacado lo que creo que son algunos de los elementos clave de la definición y en la que ahora me referiré a.

La frase “la cultura de Estrategia como primer cambio en la misma” es probablemente familiar para la mayoría de nosotros y refleja el verdadero desafío en el movimiento de una organización hacia adelante o cambiar nuestra dirección. Hasta las grandes, pequeñas, medianas empresas han intentado a través de su equipo directivo para constar que se hará, pueden haber pasado innumerables horas y gastado mucho dinero en el desarrollo de una estrategia a nivel nacional, local, internacional, la elaboración y entrega de una estrategia de marketing interno pulido, la participación de todo tipo de recursos de experiencia, contratación de externos y, sin embargo encontramos que podemos creer que después de un año (o menos) que nosotros no hemos hecho ningún progreso en nuestras altas metas que nos habíamos planteado en el momento de empezar – y en realidad puede haber pasado que nuestra organización esté haciendo un paso o dos hacia atrás. 

La cultura de la organización – se heredó ideas, creencias, valores y conocimientos – se convirtió en una barrera o bloqueo eficaz de nuestra estrategia.


Así que en lugar de desarrollar la estrategia de forma ostentosa, o la reestructuración de la organización, o la implementación de nuevos procesos o sistemas, ¿por qué no nos centramos en la cultura de la organización? Nuestra perspectiva es que a menudo parece más fácil para hacer frente a estructura y el proceso de lo que es la cultura. Podemos aplicar cambios estructurales y de procesos en un plazo de tiempo mucho más corto. Rápido o fácil, sin embargo, no equivale a eficaz. 

Este tipo de iniciativas sin duda pueden afectar a la organización y dar la apariencia de una acción especial para aquellos que buscan en la organización desde una perspectiva externa (por ejemplo, los accionistas, el consejo de administración de la empresa). Los cambios culturales tienen un período mucho más largo de tiempo para darnos cuenta, para poder tomar de forma más intensa y sostenido el esfuerzo que quiere realizar. Por desgracia, nuestros directores (muy a menudo una variedad de estos dirigentes se mueven por su propio interés) dado que no tienen la paciencia para este tipo de esfuerzos, les llamamos dirigentes porque al no tener paciencia ni mostrar interés en fortalecer el cambio pasan de líderes a ser dirigentes. Queremos soluciones instantáneas y resultados inmediatos.

El término “heredado” implica para mí algo que se construye o se crea durante un largo período de tiempo. Y tomará el mismo tiempo para moldear, alterar o modificar algo, ya que llevó a crear en el primer lugar la cultura de la empresa. Por otra parte, es fundamental comprender que, en su mayor parte, este conjunto de ideas, creencias compartidas y valores han trabajado para la organización o segmentos clave de las partes interesadas. Esto no significa que la vida ha sido fácil o ha ido muy bien, pero la cultura de las empresas ha trabajado hasta ahora niveles jerárquicos entre los trabajadores y lo ha hecho durante un período prolongado de tiempo. Así que el cambio no será fácil, por lo tanto sin esfuerzo no se conseguirá hacer.

Uno de los primeros pasos clave en el cambio de la cultura nos define las características de la nueva cultura y por qué es tan importante para cambiar a la hora de crear este nuevo conjunto de creencias, comportamientos y prácticas. Si como líderes no tenemos una idea clara acerca de dónde y por qué queremos llevar a la organización hacía ese cambio, este será imposible para vencer la resistencia de la cultura actual.

Tan importante es la definición de la nueva cultura que deseamos para pasar a las acciones concretas que un líder y la organización en su conjunto deberemos tomar para reforzar y apoyar el cambio. Esto incluye medidas tales como reclutamiento, contratación, retención, gratificación, la promoción de las personas que vamos hacer ya sea por sus comportamientos, acciones para desarrollar y reforzar los principios de la nueva cultura. 

Los trabajadores construimos la cultura. Los comportamientos construirán la cultura. Acciones que tomaremos para construir la cultura. Hablar solos no vale. Concentrémonos en el cultivo de las personas adecuadas. Hacemos y apoyamos un compromiso a largo plazo con todos ellos. Se convierten en nuestras piedras lanzadas al agua, con ondas que emanan hacía todos ellos e influimos en el comportamiento de los demás.

Comunicar, comunicar, comunicar. Junto con eso nos convirtamos y convirtamos en dar la importancia de la visibilidad de liderazgo y refuerzo, con la palabra y la acción, de los valores clave de la organización. Como líderes que estamos siendo observados, analizados, incluso criticados todo el tiempo y de esta manera la gente va a determinar rápidamente si mantiene los valores de la nueva cultura de sinceridad o simplemente será como otra moda del momento que intentamos impulsar para ser cara el exterior como la mejor empresa para trabajar. Nuestra energía va a ser fundamental para el éxito.

Asegurémonos de que todos los procesos y sistemas de la organización estamos alineados, sirvamos de apoyo de la cultura que estamos intentando crear. Si nosotros estamos fomentando como si de una comercialización se tratara, como una organización que nos enorgullecemos de la innovación, pero tenemos un sistema de incentivos que premia a todos en el mismo nivel, independientemente del rendimiento que la creatividad puede verse afectado de manera adversa. Si estamos vendiendo a nosotros mismos como una organización que promovemos el empoderamiento y la participación de los trabajadores, pero tenemos un sistema de recursos humanos que tolera las prácticas de gestión del estilo antiguo esto terminará, como bien he comentado antes que rápidamente se convierta de forma adversa, como si de un cortocircuito se produjera en nuestros esfuerzos.

Como líderes también hay que asegurarnos de que nuestras propias palabras y acciones personales están alineados con la cultura de la empresa que nosotros decimos que estamos tratando de construir. Si uno se fija, aparte de lo que esperan de todo el personal – haz lo que digo, no lo que hago – tendremos comprometidos nuestra credibilidad de liderazgo. 

Nosotros no seremos capaces de retener a nuestros mejores líderes, por lo que conseguir el tipo de cambio que esperamos o estamos esperando realizar no lo conseguiremos. Además, hay que tener paciencia para que este esfuerzo sea visible por todos, Nosotros tenemos que estar en él durante todo el proceso, de en forma de largo plazo. La Cultura crecer a través de un largo periodo de tiempo, con un comportamiento coherente y de esfuerzo. Las mejores y más exitosas organizaciones o empresas empiezan a construir desde dentro y permanecen fieles a su núcleo.

Roma no se construyó en un día. Tampoco la cultura de la organización creada o modificada es en un año fiscal. Y la construcción de un nuevo templo para los dioses no se quedará lejos de las puertas delanteras con los bárbaros delante, esperando un error o fallo para entrar. Sólo los trabajadores fuertes y vibrantes, el personal que trabaja en la misma empresa se asegurarán del éxito a largo plazo.

“Lo peor es que los ejecutivos sénior, con sus visiones dogmáticas, suelen ser los que deciden qué ideas que se ponen en marcha y terminan por bloquearse. Eso tiene que cambiar” Gary Hamel.

Tomado de: http://www.marianoramosmejia.com.ar/