lunes, 11 de julio de 2022

INSPECCIONES DENTRO DE UNA EMPRESA

Las inspecciones sobre el terreno en la empresa permiten controlar todos los procesos de producción, distribución y comercialización e identificación de cualquier anomalía, dentro de una empresa, por lo que es esencial llevarlas a cabo de forma eficaz y ordenada.

Las inspecciones en la empresa, llevadas a cabo de forma sistemática, son una herramienta preventiva que proporcionan información para poder definir o replantear los diferentes planes de acción y las prioridades de una empresa.

Las inspecciones son herramientas preventivas que ayudan a una empresa a detectar y controlar las condiciones o situaciones inusuales que se van produciendo al interior de la misma.

¿Cuál es el objetivo de las Inspecciones dentro de la Empresa?

El objetivo de las inspecciones en terreno es llevar a cabo un control a nivel administrativo que permita analizar los procesos de producción, distribución y comercialización e identificar cualquier anomalía que pueda derivar en diferentes situaciones que suponen un riesgo para los trabajadores, clientes y para la empresa en general.

Otros objetivos de las inspecciones en terreno son:
  • Evaluar la administración y gestión del negocio.
  • Identificar problemas imprevistos en el lugar de trabajo.
  • Identificar carencias y deficiencias de los equipos de trabajo.
  • Evaluar el trato que se ofrece a proveedores y a clientes.
  • Evaluar los sistemas contables y los sistemas de control internos.
  • Detectar cualquier problema que pueda surgir en una organización.
  • Identificar los efectos indeseados de cambios introducidos en el proceso productivo o en la gestión administrativa.
  • Proponer soluciones a los problemas o deficiencias encontrados.
Las inspecciones en terreno tienen que ser llevadas a cabo por personas capacitadas que, además, deben contar con los impactos necesarios para llevar a cabo esta labor de forma eficaz y segura.

Tipos de inspecciones en la Empresa

Existen diferentes criterios para llevar a cabo una clasificación de los tipos de inspecciones en terreno y éstos se encuentran relacionados con las metas y objetivos definidos para la empresa.

A continuación, te mostramos una de las clasificaciones más recurrentes a nivel de empresa y que se basa en la planificación de las visitas.

 

Inspecciones informales

Este tipo de inspecciones puede ser llevada a cabo por cualquier persona, en cualquier momento. No necesitan cronograma y no son sistemáticas y permiten identificar diferentes situaciones que son muy obvias. No se requiere la realización de un informe especial con los resultados conseguidos y las situaciones detectadas son reportadas de forma inmediata.

Inspecciones planeadas

Las inspecciones en terreno responden a un plan que ha sido previamente estructurado y deben ser llevadas a cabo por personal especializado en la materia. En general, para este tipo de inspecciones la empresa establece un cronograma junto con un programa de ejecución de las inspecciones y de análisis de los hallazgos llevados a cabo.

Inspecciones especiales

Este tipo de inspecciones se encuentran ligados a tareas que involucran un mayor nivel de riesgos. En general, se emplean para revisar cambios en equipos y procesos de producción con los que analizar accidentes o incidentes ya ocurridos.

¿Cómo realizar inspecciones en la empresa?

Un primer paso para llevar a cabo una exitosa inspección en terreno es crear una check list o una lista de chequeo que es una herramienta que permite llevar a cabo verificaciones sistemáticas de actividades o productos de forma que el trabajador o inspector no olvide ningún ítem importante. También sirve para dejar constancia de cuáles han sido los puntos inspeccionados. Es muy importante que las listas de control incluyan todos los aspectos que puedan aportar datos de interés a la empresa.

Las listas de chequeos pueden llevarse a cabo de forma tradicional, utilizando papel y lápiz, o de forma digital, usando una aplicación móvil.

¿Por qué es conveniente realizar una 'check list' usando una aplicación móvil?

Llevar a cabo un check list utilizando un smartphone presenta diferentes ventajas sobre el uso de métodos más tradiciones. Algunos de los beneficios son:
  • No necesitan conexión a Internet.
  • Las aplicaciones digitales para realizar check lists poseen mecanismos de geo posicionamiento que permiten que el formulario se ejecute desde el punto real de chequeo.
  • Permiten controlar los tiempos de ejecución de las inspecciones en terreno.
  • No requieren del uso de papel.
  • Evitan la pérdida de datos que se produce cuando se trabaja en papel.
  • Los informes y datos son enviados y subidos a una base de datos inmediatamente.
  • Entregan información de las inspecciones en terreno en tiempo real.
  • Detectan anomalías con mayor eficacia.
Al realizar las inspecciones en terreno en papel, se pueden presentar una serie de problemas, que pueden ser:
  • Las inspecciones en terreno en papel conllevan una duplicación del trabajo, ya que, generalmente, requieren de una persona que rellene los formularios de inspección y de otra que se encargue de introducir los mismos en los correspondientes sistemas.
  • Las inspecciones en terreno en papel son ineficientes e inconsistentes. En cambio, las realizadas con aplicaciones móviles permiten homogeneizar los criterios.
  • La recogida manual de datos es lenta, por lo que aumenta la carga administrativa y conlleva el riesgo de pérdida de documentación.
Muchas empresas han optado por introducir soluciones tecnológicas más desarrolladas en sus procesos de auditoría y en las inspecciones en terreno. Al llevar a cabo estas últimas utilizando aplicaciones móviles, tu organización podrá ahorrar tiempo y dinero, y podrá conseguir información mucho más precisa que le permitirá tomas decisiones adecuadas en el momento correcto.

Tomado de: http://eqssa.com/

¿CUÁLES SON LOS MEJORES INDICADORES CONTANDO CON UNA BASE DE DATOS?

Los indicadores son muy útiles en el proceso de toma de decisiones, especialmente cuando se cuenta con datos pertinentes y se dispone de tiempo suficiente para realizar el análisis.

En este punto, es importante destacar que los datos por sí mismos no permiten una base confiable para tomar decisiones. Deben ser organizados y agrupados de forma apropiada para ser analizados.

El estudio de todos los datos permite contar con una base para la identificación de la causa-raíz que subyace de los problemas, lo que representa una gran ventaja respecto a la toma de decisiones y al hecho de planear tomando como base suposiciones. De esta forma, las actividades de análisis llevadas a cabo usando indicadores y realizadas con cierto rigor metodológico, pueden hacer que un conjunto de datos no significativos se conviertan en información y conocimiento.

En su nivel más básico el análisis implica, en lo fundamental, buscar relaciones entre los datos organizados, lo que puede llevar a:
  • Identificar correlaciones y relaciones causa-efecto entre indicadores
  • Determinar tendencias y construir proyecciones para un indicador
  • Llevar a cabo comparaciones para el desempeño de un indicador
Es importante saber que cada uno de los trabajos de análisis puede llevarse a cabo, ya sea en un solo indicador o utilizando más de uno.

Dicho esto, pasamos a explicar la relación que existe entre los indicadores de gestión, la mejora continua y la innovación.

La mejora continua es una estrategia de mejora de procesos en la que los cambios en el desempeño del proceso se dan de forma paulatina siendo, además, de una dimensión relativamente pequeña. Por este motivo, la mejora continua se suele llamar mejora incremental o de cambios incrementales.
La mejora continua es una estrategia de mejora de procesos.
Podemos poner el siguiente ejemplo:

En una simplificación, quizás un poco excesiva, un típico gráfico de mejora continua se vería como se muestra en la siguiente figura.

En este ejemplo concreto el indicador es el “porcentaje de producción sin fallas”. Como se puede apreciar se trata de un indicador que se mide con una frecuencia mensual y expresa cambios paulatinos y pequeños de periodo a periodo de medición.

El eje de las “X” muestra el avance en el tiempo, mientas que el eje “Y” representa el nivel de desempeño alcanzado en la escala numérica del indicador, en este caso expresa en porcentaje.

La mejora continua puede ser descrita con mayor detalle cuando se refleja mediante el ciclo de cuatro etapas conocido como Ciclo Deming. La denominación es un homenaje a quien hiciera popular este concepto. Las etapas del ciclo de Deming son planear, hacer, verificar y actuar.

Toda mejora continua que responde a una gestión sistemática deberá comprender todas las etapas del ciclo PHVA.

Nos detenemos para analizar qué implica cada una de las etapas del ciclo PHVA. Esto nos permite comprender cuál es el papel de los indicadores en dicho ciclo además de la mejora continua. La primera etapa del ciclo implica la delimitación de todas las características básicas del proceso. Se deben establecer procesos claros, definir los indicadores para los objetivos establecidos, precisar las actividades del proceso y su secuencia y las responsabilidades sobre cada actividad en el proceso. El trabajo de la planificación de un proceso lo que puede suponer la elaboración de documentos como:
  • Ficha del proceso
  • Diagramas de flujos
  • Descripción de actividades
  • Ficha de indicadores
  • Procesos
Las modalidades de planeamiento de los procesos son muy variadas, siendo unas más válidas o pertinentes que otras, dependiendo del tipo de industria y características específicas de cada negocio. Para que exista un plan de un proceso, se requiere que de alguna forma se hayan descrito con claridad las características básicas de un proceso, lo que se suele presentar en los documentos.

Planificar un proceso es proporcionar a los operadores una base óptima de trabajo, una mejor forma de hacer las cosas. De esta manera se busca asegurar la calidad en los resultados esperados, pues se supone que se trata de una forma de trabajo que genera los mejores resultados para el negocio. Se debe asegurar que el proceso se ejecuta según lo planificado, y, de la misma forma, la calidad de los resultados y hacer que la variación de la calidad tienda a cero.

La segunda etapa del ciclo, hacer, se refiere a la implementación práctica de aquello que fue planificado con la etapa anterior. Dicha implementación consiste en asegurar que todos los involucrados en el diseño del proceso trabajen de forma correcta en cada una de las actividades en las que les toca participar. Así, se espera que la operación se mantenga dentro de los estándares de trabajo y genere los niveles de desempeño esperados.

Una mejor traducción de hacer, en este caso, sería ejecutar. Lo que se trata en última instancia, es de poner en marcha o ejecutar aquello que fue diseñado. La implementación de un proceso puede implicar la capacitación, entrenamiento y la sensibilización de los participantes en el proceso, así como la ejecución de acciones cotidianas de supervisión.

Por otro lado, es importante notar que, el nivel de ejecución o despliegue del diseño o que el proceso se cumpla, tal y como fue diseñado, alcance a todas las áreas o unidades donde se ha considerado que su ejecución es pertinente. Por ejemplo, un proceso de producción que busque asegurar la calidad de los productos a todo nivel, estaría bien desplegado si se asegura que el método de trabajo definido se encuentra implementado en todas las plantas productivas de la empresa, en tanto que un despliegue incompleto puede sólo cubrir con algunas de las plantas.

Tomado de: https://www.isotools.org/