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jueves, 23 de octubre de 2025

¿SABÍAS QUE EL MAYOR FALLO EN UNA GESTIÓN DE RIESGOS NO ESTÁ EN LA METODOLOGÍA SINO EN LA IDENTIFICACIÓN INICIAL?

Cuando hablamos de gestión de riesgos, solemos centrarnos en aplicar metodologías, matrices o herramientas de evaluación. 


Sin embargo, el verdadero punto crítico se encuentra mucho antes: en la identificación inicial de los riesgos.

Si no se identifican correctamente los riesgos, todo el proceso posterior —análisis, evaluación y tratamiento— se construye sobre una base incompleta o errónea. En otras palabras, no se puede gestionar lo que no se conoce.

Una buena identificación de riesgos implica mucho más que una simple lista

Una identificación efectiva de riesgos es la base de una gestión sólida. No se trata solo de detectar posibles amenazas, sino de entender profundamente cómo estas pueden impactar los objetivos de la organización. Para lograrlo, es esencial considerar varios aspectos clave:

1. Comprender el contexto interno y externo de la organización

Antes de identificar los riesgos, la organización debe analizar su entorno.

El contexto externo incluye factores económicos, políticos, tecnológicos, sociales, legales o ambientales que pueden influir en las operaciones.

Por otro lado, el contexto interno se relaciona con la cultura organizacional, los recursos disponibles, la estructura, las capacidades del personal y los procesos internos.

Una visión integral del contexto permite reconocer los factores que podrían convertirse en amenazas u oportunidades.

2. Involucrar a los equipos y partes interesadas

La gestión de riesgos no es responsabilidad exclusiva del área de calidad o de la alta dirección.

Involucrar a los equipos operativos, mandos intermedios y partes interesadas externas garantiza una identificación más completa. Cada persona aporta una perspectiva diferente sobre los riesgos que afectan su ámbito de trabajo.

Promover una cultura participativa y comunicativa ayuda a descubrir riesgos que, de otro modo, podrían pasar desapercibidos.

3. Analizar procesos, objetivos y escenarios

Cada proceso de la organización debe revisarse considerando sus entradas, salidas, recursos y actividades críticas.

Relacionar los riesgos con los objetivos estratégicos y operativos permite priorizar aquellos que realmente pueden afectar al logro de resultados.

Asimismo, el análisis de escenarios hipotéticos (por ejemplo, interrupción de la cadena de suministro o pérdida de talento clave) ayuda a anticiparse a posibles impactos y planificar respuestas adecuadas.

4. Utilizar herramientas de apoyo adecuadas

Existen múltiples herramientas que facilitan la identificación de riesgos, como:

  • Mapas de procesos, para visualizar interrelaciones y puntos críticos.
  • Tormentas de ideas, que fomentan la creatividad y la participación del equipo.
  • Análisis FODA, útil para identificar fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas.
  • Listas de verificación o lecciones aprendidas, basadas en experiencias previas.

Seleccionar las herramientas adecuadas según el tipo de organización y su madurez en gestión permite estructurar la identificación de manera eficiente y reproducible.

Cuando esta fase se realiza de forma rigurosa, los resultados del sistema de gestión de riesgos son más confiables y permiten tomar decisiones estratégicas basadas en datos reales.

En IDEA CONSULTORES & ASESORES ayudamos a las organizaciones a automatizar y mejorar la gestión de riesgos según los requisitos de normas como ISO 31000, ISO 9001, ISO 14001, ISO 45001 ó ISO 27001, entre otras, facilitando una visión integral del desempeño y la toma de decisiones.

Es importante recordar, que una metodología sólida no servirá de nada si los riesgos no se identifican correctamente desde el principio.

Tomado de: https://isotools.org

miércoles, 8 de octubre de 2025

MÁS CONTROL Y MENOS RIESGOS EN TU ORGANIZACIÓN

En el mundo empresarial, como en la vida, la única constante es el cambio. Y eso lleva a la incertidumbre. Para sostenerse y crecer, los negocios y las pymes necesitan tener un control de riesgos. 

Y no solo hablamos de capear factores externos como cambios en el mercado o crisis económicas, sino también de evitar fallos internos como una mala gestión financiera, el incumplimiento normativo o decisiones estratégicas equivocadas. Acompáñame a descubrir cómo las pymes pueden poner en marcha estrategias de control de riesgos efectivas, apoyándose a menudo en asesorías contables, financieras y tributarias para lograrlo.

¿Qué es el control de riesgos y por qué importa?

No es la primera vez que hablo de gestión de riesgos, un aspecto que me parece fundamental en cualquier negocio. Se trata de identificar, evaluar y mitigar los factores que pueden afectar negativamente el funcionamiento o los objetivos de una empresa. Sin un sistema adecuado de control, una pyme puede enfrentar pérdidas económicas, sanciones legales o incluso la quiebra

Pero el control de riesgos no trata solo de prevenir problemas, sino de crear un entorno donde la empresa pueda tomar decisiones estratégicas con confianza, optimizar recursos y crecer de manera sostenible. Y si todo eso te suena muy complicado, que sepas que tu negocio no está solo, te pueden ayudar.

La importancia de las asesorías para las pymes

Un pequeño negocio o empresa suele contar con recursos limitados, tanto en personal como en presupuesto. Por eso a menudo es inteligente y más eficiente externalizar ciertas funciones, como la contabilidad, la gestión financiera y el cumplimiento tributario.

Las asesorías especializadas no solo ayudan a cumplir con las obligaciones legales, sino que también aportan una visión experta para reducir riesgos y mejorar la toma de decisiones.

Contabilidad, la base del control financiero

Una contabilidad bien llevada es el primer paso para tener una visión clara de la situación financiera de tu empresa. Las asesorías contables garantizan que los registros sean precisos, actualizados y cumplan con las normativas tributarias de cada país.

Imagina una pequeña empresa dedicada a la venta de jabones artesanales. Decide contratar una asesoría contable para gestionar sus libros. Tras analizar las cuentas, la asesoría le hace ahorrar un 15% en impuestos anuales porque la empresa no aprovechaba algunas deducciones. Reinvierte el dinero ahorrado en marketing y aumenta sus ventas.

Las asesorías contables también ayudan a detectar riesgos como irregularidades en los flujos de caja, facturas impagadas o gastos excesivos, permitiendo a la empresa actuar antes de que estos problemas escalen.

Asesoría financiera para optimizar decisiones estratégicas

La planificación financiera permite tomar mejores decisiones para el futuro de la empresa. Una asesoría financiera profesional puede analizar la viabilidad de inversiones, evaluar el impacto de préstamos y optimizar el uso de los recursos disponibles.

Ahora veamos el caso de una startup que quiere expandirse a un nuevo mercado, pero no lo tiene claro. La asesoría financiera realiza un plan de viabilidad y descubre que el proyecto requiere una inversión inicial demasiado alta en comparación con los ingresos proyectados. La empresa decide reforzar su posición en el mercado actual.

Además, las asesorías financieras pueden implementar herramientas como presupuestos detallados, proyecciones de flujo de caja y análisis de riesgos financieros, que permiten a las pymes tomar decisiones basadas en datos y no en suposiciones.

Asesoría fiscal

El cumplimiento de las obligaciones tributarias es uno de los mayores desafíos para las pymes, y más cuando las normativas cambian con frecuencia. Una asesoría tributaria ayuda a asegurar que la empresa cumpla con todas sus responsabilidades fiscales.

Una pequeña cadena de cafeterías recibe una notificación de inspección fiscal. Gracias a su asesoría tributaria, que lleva un registro impecable de todas las declaraciones y pagos, la empresa supera la inspección sin problemas ni multas.

Evitar sanciones y optimizar impuestos no solo protege a la empresa de riesgos legales, sino que también libera recursos que pueden destinarse a otras áreas, como innovación o expansión.

Estrategias adicionales para el control de riesgos

Si bien las asesorías son fundamentales, hay otras medidas que las pymes pueden poner en marcha para tener un mejor control de riesgos:

  1. Formación del personal. Asegúrate de que tu equipo esté formado en temas clave como cumplimiento normativo, gestión de inventarios o atención al cliente. Un equipo bien preparado reduce errores operativos.
  2. Tecnología y digitalización. Tener las versiones más actuales de los software de contabilidad y de los sistemas de gestión empresarial (ERP) permite automatizar procesos y minimizar riesgos por errores humanos.
  3. Seguros empresariales. Contratar pólizas que cubran riesgos específicos, como responsabilidad civil o interrupción de negocio, puede ser una red de seguridad ante imprevistos.
  4. Separación de tareas y procedimientos internos. Para luchar contra errores y fraudes, es importante diseñar unos procedimientos internos muy claros, sobre todo para aspectos sensibles como compras y pagos.
  5. Auditorías internas periódicas. Revisar regularmente el cumplimiento de los procedimientos ayuda a detectar fallos antes de que se conviertan en problemas graves.

Cuando trabajaba en automoción, teníamos procedimientos muy estrictos para comprobar inventarios y sistemas de doble firma para todos los pagos. Así se evitan tentaciones innecesarias.

Toma las riendas del control de riesgos en tu negocio

Adoptar un enfoque proactivo en el control de riesgos, con el apoyo de asesorías especializadas, no solo protege a la empresa, sino que también impulsa su crecimiento. Entre los beneficios más destacados están:

  • Cumplimiento normativo. Evitas multas y sanciones que pueden desestabilizar tu negocio.
  • Mejor toma de decisiones. Con datos precisos y análisis expertos, puedes invertir y expandirte con confianza.
  • Ahorro de recursos. Optimizar impuestos y gestionar eficientemente los recursos libera capital para nuevas oportunidades.
  • Mejor reputación. Una empresa que opera dentro de la legalidad y con finanzas sanas genera confianza en clientes, proveedores y socios.

Tomado de: https://crearmiempresa.es/

martes, 23 de septiembre de 2025

GESTIÓN DE RIESGOS SIN COMPLICACIONES: CONOCE LAS ETAPAS FUNDAMENTALES

La gestión de riesgos es el proceso de identificar, evaluar y controlar las amenazas financieras, legales, estratégicas y de seguridad que pueden afectar las operaciones de una empresa.

Estos riesgos pueden surgir de diversas fuentes, como incertidumbres financieras, problemas tecnológicos, errores de gestión estratégica, desastres naturales y responsabilidades legales.

Varias instituciones han desarrollado estándares de gestión de riesgos, como la Organización Internacional de Normalización con la ISO 31000, el Project Management Institute (PMI), el National Institute of Standards and Technology (NIST) y sociedades actuariales. Los métodos, definiciones y objetivos pueden variar según el estándar elegido y el contexto específico de cada empresa.

Un buen programa de gestión de riesgos ayudará a tu organización a manejar mejor todas las amenazas que enfrenta. Este campo de conocimiento también evalúa la relación entre los diferentes tipos de riesgos corporativos y el efecto dominó que pueden tener en los objetivos estratégicos de tu compañía.

¿Quieres saber cuáles son las etapas fundamentales para gestionar los riesgos correctamente? ¡Sigue leyendo que te lo explicamos!

Importancia de la gestión de riesgos

Un evento negativo inesperado puede tener diversas consecuencias para tu organización. Con suerte, el impacto será mínimo, como un pequeño efecto en tus inversiones trimestrales, requiriendo solo una reorganización del presupuesto.

Pero, en el peor de los casos, el evento puede ser catastrófico y tener consecuencias graves. En situaciones extremas, el resultado puede ser un gasto significativo en contención de daños o incluso el cierre de tu negocio.

Por eso, es crucial para la sostenibilidad de la organización que el consejo de directores tome en serio la gestión de riesgos. Es necesario evaluar bien la exposición a amenazas, los procesos para gestionarlas y las personas responsables de hacerlo.

Cada vez es más popular la gestión de riesgos proactiva, evaluando frecuentemente la probabilidad de enfrentar diferentes tipos de pérdidas. Al mismo tiempo, las organizaciones pueden definir qué impactos negativos son aceptables y cuáles requieren una reacción inmediata.

Esto contrasta con la gestión reactiva, que era más común en décadas pasadas. En ese caso, las empresas corregían riesgos que ya habían causado daños y solo cambiaban sus prácticas después de que una nueva amenaza provocara problemas.

Tipos de riesgos corporativos

La gestión de riesgos empresariales busca manejar seis tipos de amenazas diferentes, que van desde problemas de cumplimiento hasta cuestiones financieras o de seguridad. Estos riesgos potenciales pueden afectar negativamente el ambiente de trabajo, amenazando el futuro de tu empresa e incluso la salud de los empleados.

Aquí tienes los seis tipos de riesgos corporativos que puedes encontrar:

1. Salud y seguridad: Estas amenazas pueden aparecer de diversas maneras, tanto en oficinas como en fábricas o sitios de construcción. Incluyen cuestiones físicas, ergonómicas, químicas y biológicas que pueden afectar la salud o el bienestar físico de los empleados.

2. Financieros: Aquellos que representan una posibilidad de pérdida financiera repentina e inmediata. Ejemplos son las fluctuaciones en las tasas de cambio, la pérdida de crédito y la falta de liquidez.

3. Reputación: Los riesgos de reputación pueden afectar negativamente la percepción pública de la empresa. Ejemplos incluyen reportajes negativos o publicaciones en redes sociales que se vuelvan virales.

4. Operacionales: Posibilidades de pérdidas relacionadas con procesos internos, personas o sistemas. Incluyen fallos en los sistemas de TI, fraudes, litigios, entre otras situaciones.

5. Cumplimiento: Falta de cumplimiento con legislaciones, políticas o mejores prácticas de negocios. Puede resultar en problemas financieros o legales, y en el peor de los casos, en la clausura de la empresa.

6. Estratégicos: Amenazan el futuro a largo plazo de la empresa. Incluyen la llegada de nuevos competidores al mercado o avances tecnológicos que hagan obsoleto tu producto.

¿Qué es la ISO 31000?

El estándar más conocido para la gestión de riesgos empresariales es la ISO 31000, desarrollado y mantenido por la Organización Internacional de Normalización (ISO). Describe un proceso de gestión de riesgos que puede ser utilizado por cualquier entidad e incluye los pasos necesarios para identificar, evaluar y gestionar las amenazas a tu organización.

Aquí tienes los cinco pasos definidos por la ISO, que explicaremos en más detalle a continuación:

  1. Identifica los riesgos que enfrenta tu organización.
  2. Analiza la probabilidad y el impacto potencial de cada uno.
  3. Evalúa y prioriza las amenazas según tus objetivos de negocio.
  4. Gestiona las condiciones de riesgo o crea respuestas para ellas.
  5. Monitorea los resultados de los controles de riesgo y haz los ajustes necesarios.

Para que tu organización tenga un conocimiento sólido de lo que está ocurriendo, el proceso de certificación ISO 31000 exige que comiences definiendo el alcance de tu gestión de riesgos. También es necesario que tu equipo determine el contexto de negocio en el que se va a aplicar y cree criterios de riesgos.

El objetivo del estándar es permitirte saber cómo se clasifica cada riesgo identificado dentro de la categorización de “aceptable” o “inaceptable”. A partir de ahí, es posible definir qué acciones deben tomarse para preservar y mejorar los valores de tu organización.

Etapas fundamentales para la gestión de riesgos

Los riesgos, esenciales para las decisiones estratégicas, son la principal causa de incertidumbre en las organizaciones y pueden afectar sus procesos, actividades, productos y servicios. La gestión de riesgos corporativos ayuda a manejar estas incertidumbres, aumentando la capacidad de generar valor y permitiendo decisiones estratégicas más eficientes y cambios organizacionales efectivos.

Una buena gestión de riesgos puede reducir la probabilidad de eventos adversos y mejorar la eficiencia operativa. Además, ofrece beneficios como informes financieros más precisos, reducción del coste de capital y ventaja competitiva, beneficiando incluso a empresas de servicio público con mejor apoyo político y comunitario.

Vamos a ver ahora las principales etapas para la gestión de riesgos:

1. Identificación

La etapa de identificación requiere un análisis minucioso, donde se deben considerar todos los escenarios posibles para asegurar una cobertura completa de amenazas potenciales. Los riesgos identificados deben documentarse de forma clara y detallada para establecer un entendimiento común entre todas las partes interesadas, asegurando la base para medidas efectivas de mitigación.

Siguiendo las directrices de la ISO 31000, la identificación de riesgos debe involucrar la colaboración entre diferentes departamentos de la organización, promoviendo un enfoque integrado y completo. Esta colaboración no solo facilita la identificación de riesgos, sino que también promueve la transformación digital al asegurar que todos los equipos estén alineados hacia la excelencia operativa y el cumplimiento.

2. Evaluación

La evaluación de riesgos implica analizar la probabilidad de su ocurrencia y el impacto potencial que pueden causar. Este proceso sirve para asegurar el cumplimiento y promover la eficiencia operativa en las organizaciones.

El uso de soluciones modulares en el contexto de la transformación digital permite un enfoque sistemático, facilitando la identificación y mitigación de riesgos en diversas áreas funcionales. La colaboración entre departamentos ayuda a implementar estos procesos de manera efectiva, resultando en una excelencia operativa alineada con los objetivos estratégicos de la empresa.

3. Tratamiento

Un enfoque eficaz para el tratamiento de riesgos debe estructurarse considerando cuán aceptable es el riesgo en cuestión. En determinadas situaciones, la opción puede ser no actuar, pero esta decisión debe estar respaldada por un análisis riguroso.

Para promover el cumplimiento y la eficiencia en la organización, es necesario establecer un plan de acción adecuado. Este puede incluir estrategias para prevenir, reducir o transferir riesgos. El enfoque en soluciones modulares y la colaboración entre las diversas funciones de negocio maximizan la integración y la eficacia de la gestión de riesgos.

4. Monitoreo

Un proceso continuo de revisión es esencial para una gestión de riesgos proactiva, reevaluando las amenazas y monitoreando la situación de los tratamientos y controles implementados. La revisión periódica asegura que las medidas de mitigación sean efectivas y se ajusten según sea necesario.

La tecnología juega un papel crucial en el monitoreo, permitiendo la recopilación y análisis de datos en tiempo real. Esto facilita la identificación rápida de nuevos riesgos y la adaptación de las estrategias de gestión.

5. Comunicación

La comunicación en cada una de estas cuatro etapas anteriores es fundamental para un proceso efectivo de toma de decisiones en la gestión de riesgos. Asegura que todas las partes interesadas estén informadas y alineadas respecto a los riesgos y las estrategias de mitigación.

La transparencia en la comunicación facilita la colaboración y la confianza entre los departamentos. Esto resulta en una respuesta más rápida y coordinada a los riesgos emergentes, fortaleciendo la resiliencia organizacional.

Conclusión

La implementación de la gestión de riesgos no es solo una cuestión de control, sino de sostenibilidad y resiliencia para la empresa. Con una estrategia sólida, cada etapa trabaja para proteger el valor y la longevidad del negocio, desde la identificación hasta el monitoreo y la comunicación.

En un entorno corporativo cada vez más dinámico y globalizado, la gestión de riesgos se ha convertido en una herramienta estratégica para la toma de decisiones seguras, garantizando que las empresas no solo enfrenten adversidades, sino que también prosperen.

Autor: Tobias Schroeder: MBA en Gestión Estratégica en la UFPR. Analista de negocio y de mercadeo en SoftExpert, proveedora de software para automatización y mejora de procesos de negocio, conformidad reglamentaria y gobernanza corporativa.


Tomado de: https://blog.softexpert.com/

miércoles, 27 de agosto de 2025

GESTIÓN DE RIESGOS: LAS 6 MEJORES PRÁCTICAS PARA SU GESTIÓN

La Gestión de Riesgos es un proceso clave para cualquier organización, para anticiparse a posibles amenazas ó problemas y aprovechar oportunidades. Su objetivo es proteger los recursos, la reputación y la continuidad del negocio.
 

A continuación, te presento las mejores prácticas para una gestión de riesgos eficaz, utilizadas tanto en el sector público como privado, y alineadas con normas como ISO 31000.

Mejores Prácticas para la Gestión de Riesgos


1. Establecer un marco de trabajo claro y bien definido

  • Define políticas, procedimientos y roles responsables.
  • Alinea la gestión de riesgos con la estrategia general de la organización.
  • Usa marcos reconocidos como ISO 31000 o COSO ERM para que sirvan de guía.


2. Identificación de riesgos

  • Encuentra riesgos internos y externos y establece una buena estructura de los mismos.
  • Apóyate en metodologías y técnicas ya establecidas como pueden ser:

-Análisis PESTEL (factores políticos, económicos, sociales…)

-Mapas de procesos

-Talleres con expertos o grupos interdisciplinarios


3. Evaluación y análisis de riesgos

  • Evalúa los riesgos mediante metodologías comprobadas como por ejemplo, la probabilidad de ocurrencia y el impacto potencial.
  • Utiliza una matriz para clasificar y priorizar los riesgos a evaluar.
  • Considera todos los riesgos detectados, tanto riesgos negativos (amenazas) como positivos (oportunidades).
  • Define un plan de tratamiento de riesgos


4. Diseño de estrategias de respuesta

  • Aplica medidas adecuadas:

-Evitar: eliminar el riesgo

-Reducir: disminuir su probabilidad o impacto

-Transferir: como mediante seguros o contratos

-Aceptar: si el riesgo es asumible o inevitable


5. Monitoreo y mejora continua

  • Haz evaluaciones periódicas de los riesgos y la efectividad de los controles aplicados.
  • Ve ajustando las estrategias según cambios que puedan afectar a los riesgos a evaluar.
  • Usa indicadores clave de riesgo (KRIs) para medir tendencias.


6. Cultura de riesgo y comunicación efectiva

  • Toda la organización debe conocer la gestión de los riesgos que se lleva a cabo y debe estar dentro de la cultura organizacional.
  • Asegura la participación de todos los niveles: desde la alta dirección hasta el personal operativo.
  • Establece canales de comunicación para informar, alertar y compartir buenas prácticas.

Estas prácticas permiten no solo reducir pérdidas, sino también mejorar la toma de decisiones y fortalecer la resiliencia organizacional.

Tomado de: https://isotools.org/

 

miércoles, 9 de julio de 2025

PRINCIPALES NORMAS ISO RELACIONADAS CON LA GESTIÓN DE RIESGOS

En estos días es muy importante para cualquier organización, tener un buen control de sus riesgos y una buena gestión de los mismos. 

Para ayudar a ello, existen una serie de normas ISO ampliamente utilizadas en diversos sectores. Estas normas proporcionan directrices, principios y marcos para identificar, analizar, evaluar, tratar y monitorear riesgos de manera sistemática.

Principales normas ISO sobre gestión de riesgos:

1. ISO 31000 – Gestión del riesgo

La norma ISO 31000 es un estándar internacional que proporciona principios y directrices para la gestión del riesgo. Su objetivo principal es proporcionar un enfoque estructurado y coherente para identificar, evaluar y gestionar los riesgos a los que se enfrenta una organización. Esta ISO te ayuda a mejorar la toma de decisiones, aumentar la confianza de las partes interesadas, reducir sorpresas y pérdidas negativas y fomenta la resiliencia organizativa.

2. ISO/IEC 31010 – Técnicas para la apreciación del riesgo

La norma ISO 31010 es un complemento técnico de la ISO 31000, y su objetivo es proporcionar una guía detallada sobre las técnicas de evaluación del riesgo. Es decir, mientras que la ISO 31000 define el marco y principios generales de la gestión del riesgo, la ISO 31010 ofrece herramientas prácticas para identificar, analizar y evaluar esos riesgos. Esta ISO te puede ayudar a proporcionar rigor y estructura al análisis de riesgos, facilitar la elección de la técnica adecuada según el tipo de decisión o amenaza y mejorar la transparencia y la comunicación del riesgo dentro de la organización.

3. ISO 9001 – Sistemas de gestión de la calidad

La ISO 9001 es una de las normas más conocidas y utilizadas del mundo. Establece los requisitos para un Sistema de Gestión de la Calidad. Su objetivo es ayudar a las organizaciones a garantizar la calidad de sus productos o servicios y a aumentar la satisfacción del cliente.

4. ISO 45001 – Sistemas de gestión de la seguridad y salud en el trabajo

La ISO 45001 es la norma internacional para los Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SST). Su propósito es prevenir lesiones y problemas de salud relacionados con el trabajo, así como mejorar de forma proactiva el bienestar de los empleados.

5. ISO 27001 – Gestión de riesgos de seguridad de la información

La ISO/IEC 27001 es la norma internacional más reconocida para establecer, implementar, mantener y mejorar un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información. Su objetivo es proteger la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información en una organización. Con esta norma, las organizaciones podrán proteger la información confidencial y crítica, mejorar la confianza de clientes y partes interesadas, reforzar el cumplimiento normativo, reducir riesgos de ciberataques, pérdida de datos o fallos internos y favorece una cultura de seguridad dentro de la organización.

7. ISO 22301 – Continuidad del negocio

La ISO 22301 es la norma internacional para la Gestión de la Continuidad del Negocio. Su objetivo es ayudar a las organizaciones a prepararse, responder y recuperarse ante interrupciones que puedan afectar gravemente a sus operaciones, como desastres naturales, ciberataques, pandemias o fallos tecnológicos. Incorpora la gestión de riesgos como parte del enfoque para garantizar la resiliencia operativa. Con esta norma, puedes reducir del tiempo de inactividad y de las pérdidas en caso de incidente, reforzar la confianza de clientes, inversores y socios y tener una mayor capacidad de respuesta coordinada ante crisis.

8. ISO 37301 – Sistema de Gestión de Compliance.

La ISO 37301 es una norma internacional que establece los requisitos para implementar un Sistema de Gestión de Cumplimiento (Compliance). Está diseñada para ayudar a las organizaciones a cumplir con leyes, regulaciones, códigos de conducta y estándares voluntarios, promoviendo una cultura ética y de integridad. Con esta norma, puedes contribuir a mejorar el cumplimiento normativo y ético, Reduce riesgos legales y financieros, reforzar la confianza de clientes, socios e inversores y establecer una cultura de cumplimiento en todos los niveles de la organización.

9. ISO 37001 – Sistema de Gestión Antisoborno

La ISO 37001 es la norma internacional para la gestión antisoborno. Proporciona los requisitos para establecer, implementar, mantener y mejorar un Sistema de Gestión Antisoborno, ayudando a prevenir, detectar y enfrentar el soborno tanto en el sector público como privado. Con esta norma puedes ayudar a reforzar la reputación ética de la organización, reducir riesgos legales, sanciones y pérdida de contratos, aumentar la confianza de clientes, inversores y socios, y mejorar la transparencia en las operaciones comerciales.

10. ISO 27701 – Gestión de Privacidad y Protección de Datos.

La ISO/IEC 27701 es una extensión de la norma ISO/IEC 27001 y está enfocada en la gestión de la privacidad de la información personal. Proporciona un marco para ayudar a las organizaciones a cumplir con regulaciones de protección de datos, como el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE. Con esta norma puedes ayudar a asegurar un enfoque estructurado y verificable para la protección de datos personales, facilita el cumplimiento del RGPD y otras leyes de privacidad, reforzar la confianza de clientes, usuarios y autoridades, mejorar la integración entre seguridad y privacidad de la información y ofrece una ventaja competitiva, especialmente en sectores que manejan grandes volúmenes de datos personales.

11. ISO 20000 – Gestión de Servicios TI

La ISO/IEC 20000 es una norma internacional que establece los requisitos para un sistema de gestión de servicios de TI. Está diseñada para ayudar a las organizaciones a gestionar eficazmente la prestación de servicios de tecnología de la información, asegurando calidad, continuidad y mejora constante. Con esta norma puede obtener mayor eficiencia operativa, reducción de riesgos en los servicios TI, mejor alineación entre TI y objetivos empresariales y reconocimiento internacional de calidad.

Si necesita más información sobre la consultoría, certificación y automatización de alguna de estas normas, no dude en ponerse en contacto con nosotros.


Tomado de: https://isotools.org/

 

viernes, 6 de junio de 2025

7 MÉTODOS Y HERRAMIENTAS PARA IDENTIFICAR RIESGOS: ¿CÓMO PROTEGER TU OPERACIÓN?

Antes de hablar de metodologías y herramientas, hablemos un momento: ¿Alguna vez has sentido que, aunque los procesos estén bien definidos, siempre aparece algo inesperado que interrumpe el flujo de trabajo? 

La buena noticia es que, al identificar y mapear los riesgos desde el principio, dejas de “apagar fuegos” para actuar antes de que el problema se vuelva crítico. 

¡Descubre cómo identificar riesgos de forma sencilla y eficaz! 

¿Qué es la identificación de riesgos? 

La identificación de riesgos es el proceso de analizar y evaluar amenazas potenciales para el negocio, ya sean operativas, financieras, de cumplimiento o ambientales.

¿Por qué es esencial la identificación de riesgos?

Es fundamental para anticiparse a los problemas y proteger la calidad de los productos o servicios ofrecidos.

¿Por qué invertir en la identificación de riesgos?

  • Prevención de pérdidas: detecta fallos antes de que ocurran; 
  • Planificación y preparación: elabora planes de contingencia a medida; 
  • Toma de decisiones informadas: datos para respaldar tu estrategia; 
  • Cumplimiento normativo: garantiza el cumplimiento de las normas del sector; 
  • Protección de activos: protege personas, recursos y reputación.

¿Qué son los riesgos?

Los riesgos son la posibilidad de que un evento o acción cause daño o consecuencias negativas. En el mundo corporativo, estos daños pueden afectar a personas, grupos, propiedades, productos/servicios o al medio ambiente.

Son inherentes a los negocios y precisamente por ello es fundamental contar con una buena gestión de riesgos. Esto es decisivo para el éxito en el logro de los objetivos de una organización.

Al fin y al cabo, si no identificas un riesgo, también pierdes la oportunidad de evitarlo; Y estas oportunidades perdidas pueden convertirse en grandes pérdidas.

¿Qué tipos de riesgos debes tener en cuenta? 

Los riesgos pueden provenir de una variedad de fuentes, por lo que obtener una visión general de todos ellos puede ser difícil. El análisis de riesgos implica identificar, analizar y tomar medidas para mitigar o controlar estos riesgos anteriores (y cualquier otro). De este modo, se reduce la probabilidad de que ocurran y, en consecuencia, se minimizan sus impactos.

Tipos comunes de riesgos: 

  • Operativos: fallos en procesos o sistemas. 
  • Financieros: variaciones en divisas, crédito y flujo de caja. 
  • De cumplimiento: infracción de leyes o normativas. 
  • Ambientales: impacto ambiental y sostenibilidad. 
  • Reputacionales: daño a la imagen de marca y confianza del cliente. 

¿Cómo identificar riesgos paso a paso? 

Pero no basta con conocer los beneficios de la gestión de riesgos, es necesario saber cómo hacerlo en la práctica. Como hay varios tipos de riesgos, también hay numerosas formas de identificarlos.

Para facilitarte la vida en este reto, a continuación, te dejamos una guía básica paso a paso sobre cómo identificar los riesgos:

  • Analice el contexto: Comprenda el entorno en el que está operando. Analizar los factores internos y externos que pueden influir en los riesgos de la operación.
  • Identifique las amenazas: Enumere los posibles eventos o condiciones que podrían causar daños. Puedes hacerlo a través de una lluvia de ideas, consultando a expertos, analizando datos históricos o utilizando algunas de las herramientas que mencionamos a continuación en este post.
  • Evalúe las vulnerabilidades: Una vez que haya identificado las amenazas en sí, determine qué activos o procesos son más susceptibles a ellas. Haga una lista que relacione los riesgos/amenazas a los activos/procesos.
  • Evaluar las consecuencias: Analizar el impacto potencial de cada riesgo identificado en los pasos anteriores. Con esta información, podrás definir prioridades y crear acciones que se centren en los riesgos más críticos, y luego en los menos críticos de forma sucesiva.
  • Organice la documentación: Por último, no olvide registrar la información, los datos y las conclusiones (como los riesgos identificados, las causas, las consecuencias y las medidas de mitigación) a lo largo de este proceso. Asegúrese de que este material sea fácilmente accesible para las partes interesadas y revíselo periódicamente para aplicar medidas de mejora continua.

7 herramientas para identificar riesgos

Siguiendo este paso a paso, tendrás una estructura sólida y eficaz para iniciar tu proceso de identificación de riesgos. Pero eso no es todo, también hay que implementar las herramientas adecuadas. Así, tienes más facilidad, agilidad y productividad en la gestión de riesgos.

Lluvia de ideas

La lluvia de ideas es el acto de reunir a los miembros del equipo con el objetivo de generar tantas ideas como sea posible para crear algo o resolver problemas.

Esta técnica creativa explora la diversidad de experiencias y brinda la oportunidad a los miembros del grupo de construir sobre las ideas de los demás, lo que la hace ideal para identificar riesgos.

¿Cómo hacer una lluvia de ideas?  

  1. Forma un equipo multidisciplinar;
  2. Define el alcance y el plazo;
  3. Utiliza preguntas guía (“¿Qué podría fallar si…?”).  

Con la lluvia de ideas, las personas que trabajan en la primera línea de la empresa pueden compartir sus propias perspectivas sobre los riesgos. Esto proporciona nuevos conocimientos sobre los mismos procesos y ayuda a cerrar la brecha entre el liderazgo y el equipo.

Matriz SWOT

Generalmente utilizada para la planificación estratégica de empresas y/o la creación de nuevos proyectos, la matriz SWOT puede ser una herramienta valiosa para identificar riesgos desde una nueva perspectiva.

La matriz SWOT es útil para identificar los puntos positivos que tiene el proyecto o negocio, así como lo que puede ser perjudicial para que la empresa logre sus objetivos. 

¿Cómo usar la Matriz Swot? 

Con él, identifica las fortalezas y debilidades del entorno interno en el lado izquierdo y en el lado derecho enumera las oportunidades y amenazas del entorno externo. 

Análisis de la causa raíz

Algunas herramientas comúnmente utilizadas para el análisis de causa raíz también pueden ser muy útiles para identificar riesgos. Algunos de los más utilizados y eficientes son:

  • FMEA (Análisis Modal de Fallos y Efectos);
  • Diagrama de causa y efecto (también llamado Ishikawa o Espina de Pescado);
  • Diagrama de Pareto;
  • 5 porqués.

El análisis de causa raíz se utiliza normalmente después de que ya haya aparecido un problema, pero puede aplicarlo de forma preferente. Para ello, toma como punto de partida un impacto o riesgo a evitar y luego analiza su causa raíz.

Técnica Delphi

La técnica Delphi consiste en recopilar información de forma anónima y estructurada. Por lo general, se realiza a través de cuestionarios y es gestionado por un facilitador encargado de recopilar las ideas (riesgos) señaladas por los expertos.

¿Cómo funciona la técnica Delphi para identificar riesgos? 

En cada ronda de análisis, los expertos formulan individualmente una lista de riesgos (o responden a un cuestionario específico) y entregan esta compilación al facilitador.

Los resultados de la primera ronda, una vez resumidos, proporcionan la base para la segunda ronda, y así sucesivamente. A partir de los resultados de la información recopilada en cada ronda, los expertos pueden revisar su análisis, modificarlo o presentar nuevos argumentos. Este proceso continúa hasta que todos los participantes llegan a un acuerdo.

¿Por qué es eficaz la técnica Delphi en la identificación de riesgos? 

Este método es una forma eficaz de llegar a un consenso, especialmente cuando hay muchas personas involucradas en el proceso de análisis. También evita errores, gracias a las revisiones de las predicciones anteriores en cada ronda. Además, el anonimato de la Técnica Delphi permite a los expertos expresar sus opiniones libremente.

Entrevistas

Los riesgos pueden identificarse a través de entrevistas con los participantes del proyecto o expertos en el área en cuestión que busca llevar a cabo la evaluación de riesgos. Con la diversidad de experiencias y especialidades de cada uno, es posible lograr un mayor número de notas en el proceso de identificación de riesgos.

Inspecciones

Esencial en la identificación de riesgos, la inspección es el resultado de visitar las instalaciones y ponerse en contacto con los miembros del equipo.

¿Cómo ayudan las inspecciones a identificar riesgos? 

Las inspecciones suelen estar guiadas por listas de comprobación, en las que se enumeran los elementos, procesos, equipos o instalaciones que se van a comprobar. Su objetivo es identificar, prevenir y corregir situaciones que no se ajusten al estándar esperado. Como resultado, surgen varios riesgos y puntos de mejora.

Revisión de requisitos y documentación

Además de garantizar la entrega de productos, proyectos y servicios de calidad, el cumplimiento de los requisitos legales también evita multas, sanciones y diversas pérdidas financieras. Por lo tanto, el análisis y revisión de los requisitos aplicables a su operación es fundamental para identificar riesgos potenciales.

Otro punto por analizar y que puede aportar información valiosa es la documentación. Revisar documentos relacionados con proyectos, procesos, auditorías previas o indicadores de desempeño, por ejemplo.

Esto puede apuntar a las lecciones aprendidas, así como a los problemas y sus respectivas resoluciones. De esta manera, estará más preparado si se produce un riesgo similar o incluso podrá identificar nuevos riesgos relacionados.

Conclusión

La identificación de riesgos es un componente vital para la resiliencia y el éxito de cualquier organización. El uso de métodos y herramientas adecuadas no solo permite anticipar y mitigar posibles amenazas, sino que también fortalece la capacidad de respuesta y adaptación ante eventos imprevistos.

Al integrar estas prácticas, las empresas pueden proteger sus activos, garantizar la continuidad del negocio y promover un entorno de trabajo más seguro y eficiente. Invertir en gestión de riesgos es, por tanto, invertir en el futuro sostenible y próspero de tu empresa.

FAQ – Preguntas frecuentes sobre la identificación de riesgos 

¿Cuál es la diferencia entre riesgo y problema? 

El riesgo es una posibilidad futura; el problema es algo que ya ha ocurrido. 

¿Cuál es la diferencia entre peligro y riesgo? 

El peligro es la fuente de daño potencial; el riesgo es la probabilidad y gravedad de ese daño. 

¿Cómo evaluar la probabilidad y gravedad de los riesgos? 

Con matrices de riesgos que permiten priorizarlos y definir acciones adecuadas. 

¿Qué es el inventario de riesgos? 

Es un documento que detalla los riesgos identificados, su evaluación y las medidas de control implementadas.  

¿Cómo manejar los riesgos no identificados? 

La gestión de riesgos debe incluir mecanismos para identificar y responder a riesgos inesperados.  

¿Cuál es el papel de la gestión de riesgos en la organización? 

Debe integrarse en todos los procesos, desde la planificación estratégica hasta las operaciones diarias. 

¿Cómo comunicar los riesgos identificados? 

Una comunicación clara y eficaz garantiza que las partes interesadas estén informadas y participen en la gestión.  

¿Con qué frecuencia debo revisar mi mapa de riesgos? 

En cada nuevo proyecto, cambio importante de proceso o auditoría interna.

¿Cuándo usar lluvia de ideas o checklist? 

Usa lluvia de ideas para generar ideas nuevas y checklist para validar elementos conocidos. 

¿Cómo integrar estas herramientas en un solo sistema? 

Con una plataforma all-in-one que centralice mapas, informes e indicadores en tiempo real. 

Sobre el autor

Bruna Borsalli: es Analista de Negocios en SoftExpert. Especialista en Gestión de la Calidad y Licenciada en Ingeniería Química por UNIVILLE, tiene experiencia en el área de SSMA (Salud, Seguridad y Medioambiente), certificación de Auditora Interna de Sistema de Gestión Integrado (SGI) - ISO 9001 | 14001 | 45001 y Six Sigma Yellow Belt.

Tomado de: https://blog.softexpert.com/

jueves, 22 de mayo de 2025

GESTIÓN DE RIESGOS DE PROVEEDORES: ESTRATEGIA DE 9 PASOS A SEGUIR

El área de Gestión de Riesgos y los profesionales especializados en gestión de riesgos de proveedores trabajan para eliminar o minimizar las eventualidades que pueden surgir al trabajar con socios comerciales o terceros.

Estos son eslabones clave en la cadena de suministro o cadena de valor.

La gestión de riesgos de proveedores es un área esencial en la organización por una razón incuestionable: los proveedores pueden asociar riesgos tan o más lesivos que la simple interrupción del suministro, que ya es de por sí una amenaza demoledora.

En qué consiste la gestión de riesgos de proveedores

La gestión de riesgos de proveedores es el área que se ocupa de identificar, evaluar, clasificar, calificar y tratar las amenazas y las oportunidades asociadas a la relación comercial que se establece con una persona u organización que suministra algún tipo de producto o servicio necesario para la fabricación de otro bien o para prestar un servicio.

Hay que tener en cuenta, por otra parte, que en una cadena de suministro hay diferentes eslabones. Una organización tiene unos proveedores inmediatos, pero también tiene unos anteriores, un poco alejados en la cadena, que tienen la capacidad para afectar la capacidad para producir de la organización.

Estas secuencias de productos y procesos pueden ser muy largas, pueden tener eslabones cercanos o lejanos en términos geográficos, pueden ser simples o complejas y pueden tener ramificaciones laterales relevantes a la hora de aplicar la gestión de riesgos de proveedores.

El objetivo de la gestión de riesgos de proveedores es tratar las amenazas que tienen capacidad para impedir la entrega de productos conformes a los consumidores. Esto incluye evaluar a proveedores de transporte, de servicios de embalaje, de almacenamiento o de servicios de logística, entre otros.

Por qué es clave la gestión de riesgos de proveedores

La gestión de riesgos de proveedores busca conservar la continuidad del suministro y es importante entender que los riesgos asociados a un tercero son de diferente tipo y procedencia. Por eso, puede priorizar las eventualidades de acuerdo con su capacidad para interrumpir el suministro, calcular impacto negativo en función del tiempo de interrupción o establecer daños colaterales. Esto permite obtener una visión clara e inmediata de la solidez de la cadena o su vulnerabilidad.

El área de la gestión de riesgos de proveedores, por otro lado, adquiere especial importancia por tres razones: las cadenas de suministro hoy son globalizadas, el escenario geopolítico es convulso e imprevisible y el calentamiento global agrega factores de preocupación que no se vislumbraban hace algunas décadas.

Tipos de riesgos que evalúa la gestión de riesgos de proveedores

El primer riesgo para considerar es el de interrupción del suministro. Las causas son varias: incapacidad financiera del proveedor, impacto climático o de desastres naturales, problemas legales, etc. Sin embargo, en la práctica, todos los tipos de riesgo, incluidos los que se mencionan a continuación, tienen una consecuencia ulterior: interrupción del suministro.

1. Riesgos de seguridad de la información

Las agresiones cibernéticas o las infracciones de seguridad de los datos son problemas que tienen un efecto dominó sobre todos los eslabones de la cadena de suministro. Una violación de seguridad de la información hace que la organización suspenda operaciones con ese proveedor de inmediato. Es, de un modo u otro, una interrupción de suministro. Con un agravante: hay una afectación a la reputación para todos.

2. Riesgos de cumplimiento

Las organizaciones que no cumplen con sus obligaciones legales, normativas, contractuales o voluntarias, tienen problemas con organismos reguladores. También con sus partes interesadas y con sus clientes, especialmente cuando estos últimos han implementado sistemas de gestión en varias áreas, comenzando por la de compliance.

3. Riesgos financieros

La falta de liquidez del proveedor genera incapacidad para producir como primera consecuencia. Los procesos de fusión o adquisición suelen poner al eslabón más débil en condiciones financieras difíciles, aunque esto suele ser temporal. La imposición de multas o sanciones en extremo onerosas son también condiciones que provocan riesgo financiero que afecta a varias organizaciones en la cadena ascendente.

4. Riesgos de eventos disruptivos

La globalización hace que cualquier evento pueda afectar cadenas de suministro extendidas por el mundo. El cambio climático, por supuesto, aumenta la probabilidad de ocurrencia de eventos disruptivos. La gestión de riesgos de proveedores ejerce constante vigilancia sobre las condiciones climáticas, sociales, económicas, políticas y comerciales en todo el mundo.

Evaluar un proveedor y aplicar sobre él procesos eficaces de debida diligencia implica comprender y considerar factores económicos, sociales, políticos, climáticos, legales, contractuales, etc. Las evaluaciones se realizan de manera sistemática y uniforme.

Organizaciones con un alto número de terceros requieren herramientas eficaces para aplicar la debida diligencia, para procesar grandes cantidades de datos y para obtener informes inmediatos. La digitalización es un elemento esencial en una estrategia de gestión de riesgos eficaz. La automatización, sumada a la formación, permitirán desplegar estrategias efectivas para gestionar las eventualidades que llegan de la mano de los proveedores.

Cómo gestionar de manera efectiva los riesgos de proveedores

La gestión de riesgos de proveedores es una herramienta estratégica para cualquier organización. Por eso, necesita planificación, diseño, implementación, conocimiento y tecnología.

1. Formar un equipo multidisciplinario

La gestión de riesgos de proveedores exige esfuerzos comunes. De acuerdo con los tipos de riesgo mencionados, es evidente que áreas como finanzas, TI, seguridad de la información, cumplimiento y alta dirección, deben tener un representante en este equipo interdisciplinario.

2. Elegir un estándar de gestión de riesgos

Existen muchos estándares para la gestión de riesgos. Y existen otros tantos para gestionar la seguridad de la información o el cumplimiento, por mencionar dos áreas asociadas. Sin embargo, el estándar previsible para gestionar los riesgos es ISO 31000.

3. Aplicar la debida diligencia

La debida diligencia es el proceso que se utiliza para recopilar información sobre una persona o un tercero, como en este caso, que permite formular predicciones sobre su comportamiento en determinadas circunstancias con un alto grado de certeza.

Es una herramienta que necesita inversión tecnológica, pero que entrega un retorno de la inversión rápido y tangible. Algunos de los aspectos relevantes sobre los que se recopila información son los siguientes:

  • Comportamiento financiero.
  • Sanciones, mulas o acciones regulatorias.
  • Afectación reputacional en medios de comunicación.
  • Infracciones de seguridad de datos padecidas por el proveedor.
  • Estándares internacionales implementados y certificados.
  • Reconocimientos y felicitaciones de organismos reguladores u otras partes interesadas similares.

4. Mantener una base de datos de proveedores actualizada

Si un proveedor se ve afectado por un riesgo, o si la evaluación indica que lo será pronto, es preciso contar con un repositorio de información suficiente que permita reemplazarlo con celeridad antes de que se genera una interrupción del suministro o una transmisión del riesgo.

5. Categorizar los proveedores en función del nivel de riesgo

Una de las funcionalidades de una gestión de riesgos de proveedores automatizada, a cargo de profesionales formados en el área, es la capacidad para analizar grandes cantidades de información y establecer si tratar un riesgo en un determinado proveedor es más caro que reemplazarlo o invertir dinero en la implementación de controles complejos.

6. Auditar y evaluar a los proveedores

La categorización o priorización de los proveedores produce un segundo efecto beneficioso para la gestión: permite identificar terceros que requieren vigilancia constante. Esta vigilancia se lleva a cabo con evaluaciones, inspecciones o revisiones. Para algunos podrán ser anuales, pero otros necesitarán auditorías o inspecciones semestrales o trimestrales.

7. Monitorear el panorama de riesgos

El panorama de riesgos es cambiante y dinámico. Y lo es porque está condicionado por factores externos como fenómenos sociales, económicos, regulatorios, políticos o ambientales. Es importante ejercer vigilancia constante para establecer tendencias con base en los indicadores, tomar decisiones o reclasificar a los terceros de acuerdo al aumento o disminución de señales de alerta.

8. Medir el cumplimiento del SLA

SLA, Acuerdo de Nivel de Servicio por sus iniciales en inglés, es una adenda del contrato de suministro. En ella, las dos partes establecen condiciones, tiempos de atención y otro tipo de requisitos referentes a las condiciones de suministro y a la satisfacción de reclamaciones u otro tipo de solicitudes del cliente al proveedor. Los resultados de cumplimiento del SLA son un indicador fiable de la solidez de una organización como proveedor y del nivel de riesgos que representa.

9. Gestionar los riesgos de proveedores cuando el contrato finaliza

Los proveedores que dejan de serlo porque el contrato concluye de forma natural o anticipada siguen siendo una fuente de riesgos. Pueden hacer mal uso de información confidencial o reservada a la que hayan tenido acceso. 

También pueden compartir secretos técnicos o revelar información comercial sensible. Por eso, también forman parte del radio de acción de la gestión de riesgos de proveedores.

Tomado de: https://www.escuelaeuropeaexcelencia.com/

sábado, 17 de mayo de 2025

GESTIÓN DE RIESGOS SIN COMPLICACIONES: CONOCE LAS ETAPAS FUNDAMENTALES

La gestión de riesgos es el proceso de identificar, evaluar y controlar las amenazas financieras, legales, estratégicas y de seguridad que pueden afectar las operaciones de una empresa.
 

Estos riesgos pueden surgir de diversas fuentes, como incertidumbres financieras, problemas tecnológicos, errores de gestión estratégica, desastres naturales y responsabilidades legales.

Varias instituciones han desarrollado estándares de gestión de riesgos, como la Organización Internacional de Normalización con la ISO 31000, el Project Management Institute (PMI), el National Institute of Standards and Technology (NIST) y sociedades actuariales. Los métodos, definiciones y objetivos pueden variar según el estándar elegido y el contexto específico de cada empresa.

Un buen programa de gestión de riesgos ayudará a tu organización a manejar mejor todas las amenazas que enfrenta. Este campo de conocimiento también evalúa la relación entre los diferentes tipos de riesgos corporativos y el efecto dominó que pueden tener en los objetivos estratégicos de tu compañía.

¿Quieres saber cuáles son las etapas fundamentales para gestionar los riesgos correctamente? ¡Sigue leyendo que te lo explicamos!

Importancia de la gestión de riesgos

Un evento negativo inesperado puede tener diversas consecuencias para tu organización. Con suerte, el impacto será mínimo, como un pequeño efecto en tus inversiones trimestrales, requiriendo solo una reorganización del presupuesto.

Pero, en el peor de los casos, el evento puede ser catastrófico y tener consecuencias graves. En situaciones extremas, el resultado puede ser un gasto significativo en contención de daños o incluso el cierre de tu negocio.

Por eso, es crucial para la sostenibilidad de la organización que el consejo de directores tome en serio la gestión de riesgos. Es necesario evaluar bien la exposición a amenazas, los procesos para gestionarlas y las personas responsables de hacerlo.

Cada vez es más popular la gestión de riesgos proactiva, evaluando frecuentemente la probabilidad de enfrentar diferentes tipos de pérdidas. Al mismo tiempo, las organizaciones pueden definir qué impactos negativos son aceptables y cuáles requieren una reacción inmediata.

Esto contrasta con la gestión reactiva, que era más común en décadas pasadas. En ese caso, las empresas corregían riesgos que ya habían causado daños y solo cambiaban sus prácticas después de que una nueva amenaza provocara problemas.

Tipos de riesgos corporativos

La gestión de riesgos empresariales busca manejar seis tipos de amenazas diferentes, que van desde problemas de cumplimiento hasta cuestiones financieras o de seguridad. Estos riesgos potenciales pueden afectar negativamente el ambiente de trabajo, amenazando el futuro de tu empresa e incluso la salud de los empleados.

Aquí tienes los seis tipos de riesgos corporativos que puedes encontrar:

1. Salud y seguridad: Estas amenazas pueden aparecer de diversas maneras, tanto en oficinas como en fábricas o sitios de construcción. Incluyen cuestiones físicas, ergonómicas, químicas y biológicas que pueden afectar la salud o el bienestar físico de los empleados.

2. Financieros: Aquellos que representan una posibilidad de pérdida financiera repentina e inmediata. Ejemplos son las fluctuaciones en las tasas de cambio, la pérdida de crédito y la falta de liquidez.

3. Reputación: Los riesgos de reputación pueden afectar negativamente la percepción pública de la empresa. Ejemplos incluyen reportajes negativos o publicaciones en redes sociales que se vuelvan virales.

4. Operacionales: Posibilidades de pérdidas relacionadas con procesos internos, personas o sistemas. Incluyen fallos en los sistemas de TI, fraudes, litigios, entre otras situaciones.

5. Cumplimiento: Falta de cumplimiento con legislaciones, políticas o mejores prácticas de negocios. Puede resultar en problemas financieros o legales, y en el peor de los casos, en la clausura de la empresa.

6. Estratégicos: Amenazan el futuro a largo plazo de la empresa. Incluyen la llegada de nuevos competidores al mercado o avances tecnológicos que hagan obsoleto tu producto.

¿Qué es la ISO 31000?

El estándar más conocido para la gestión de riesgos empresariales es la ISO 31000, desarrollado y mantenido por la Organización Internacional de Normalización (ISO). Describe un proceso de gestión de riesgos que puede ser utilizado por cualquier entidad e incluye los pasos necesarios para identificar, evaluar y gestionar las amenazas a tu organización.

Aquí tienes los cinco pasos definidos por la ISO, que explicaremos en más detalle a continuación:

  1. Identifica los riesgos que enfrenta tu organización.
  2. Analiza la probabilidad y el impacto potencial de cada uno.
  3. Evalúa y prioriza las amenazas según tus objetivos de negocio.
  4. Gestiona las condiciones de riesgo o crea respuestas para ellas.
  5. Monitorea los resultados de los controles de riesgo y haz los ajustes necesarios.


Para que tu organización tenga un conocimiento sólido de lo que está ocurriendo, el proceso de certificación ISO 31000 exige que comiences definiendo el alcance de tu gestión de riesgos. También es necesario que tu equipo determine el contexto de negocio en el que se va a aplicar y cree criterios de riesgos.

El objetivo del estándar es permitirte saber cómo se clasifica cada riesgo identificado dentro de la categorización de “aceptable” o “inaceptable”. A partir de ahí, es posible definir qué acciones deben tomarse para preservar y mejorar los valores de tu organización.

Etapas fundamentales para la gestión de riesgos

Los riesgos, esenciales para las decisiones estratégicas, son la principal causa de incertidumbre en las organizaciones y pueden afectar sus procesos, actividades, productos y servicios. La gestión de riesgos corporativos ayuda a manejar estas incertidumbres, aumentando la capacidad de generar valor y permitiendo decisiones estratégicas más eficientes y cambios organizacionales efectivos.

Una buena gestión de riesgos puede reducir la probabilidad de eventos adversos y mejorar la eficiencia operativa. Además, ofrece beneficios como informes financieros más precisos, reducción del coste de capital y ventaja competitiva, beneficiando incluso a empresas de servicio público con mejor apoyo político y comunitario.

Vamos a ver ahora las principales etapas para la gestión de riesgos:

1. Identificación

La etapa de identificación requiere un análisis minucioso, donde se deben considerar todos los escenarios posibles para asegurar una cobertura completa de amenazas potenciales. Los riesgos identificados deben documentarse de forma clara y detallada para establecer un entendimiento común entre todas las partes interesadas, asegurando la base para medidas efectivas de mitigación.

Siguiendo las directrices de la ISO 31000, la identificación de riesgos debe involucrar la colaboración entre diferentes departamentos de la organización, promoviendo un enfoque integrado y completo. Esta colaboración no solo facilita la identificación de riesgos, sino que también promueve la transformación digital al asegurar que todos los equipos estén alineados hacia la excelencia operativa y el cumplimiento.

2. Evaluación

La evaluación de riesgos implica analizar la probabilidad de su ocurrencia y el impacto potencial que pueden causar. Este proceso sirve para asegurar el cumplimiento y promover la eficiencia operativa en las organizaciones.

El uso de soluciones modulares en el contexto de la transformación digital permite un enfoque sistemático, facilitando la identificación y mitigación de riesgos en diversas áreas funcionales. La colaboración entre departamentos ayuda a implementar estos procesos de manera efectiva, resultando en una excelencia operativa alineada con los objetivos estratégicos de la empresa.

3. Tratamiento

Un enfoque eficaz para el tratamiento de riesgos debe estructurarse considerando cuán aceptable es el riesgo en cuestión. En determinadas situaciones, la opción puede ser no actuar, pero esta decisión debe estar respaldada por un análisis riguroso.

Para promover el cumplimiento y la eficiencia en la organización, es necesario establecer un plan de acción adecuado. Este puede incluir estrategias para prevenir, reducir o transferir riesgos. El enfoque en soluciones modulares y la colaboración entre las diversas funciones de negocio maximizan la integración y la eficacia de la gestión de riesgos.

4. Monitoreo

Un proceso continuo de revisión es esencial para una gestión de riesgos proactiva, reevaluando las amenazas y monitoreando la situación de los tratamientos y controles implementados. La revisión periódica asegura que las medidas de mitigación sean efectivas y se ajusten según sea necesario.

La tecnología juega un papel crucial en el monitoreo, permitiendo la recopilación y análisis de datos en tiempo real. Esto facilita la identificación rápida de nuevos riesgos y la adaptación de las estrategias de gestión.

5. Comunicación

La comunicación en cada una de estas cuatro etapas anteriores es fundamental para un proceso efectivo de toma de decisiones en la gestión de riesgos. Asegura que todas las partes interesadas estén informadas y alineadas respecto a los riesgos y las estrategias de mitigación.

a transparencia en la comunicación facilita la colaboración y la confianza entre los departamentos. Esto resulta en una respuesta más rápida y coordinada a los riesgos emergentes, fortaleciendo la resiliencia organizacional.

Conclusión

La implementación de la gestión de riesgos no es solo una cuestión de control, sino de sostenibilidad y resiliencia para la empresa. Con una estrategia sólida, cada etapa trabaja para proteger el valor y la longevidad del negocio, desde la identificación hasta el monitoreo y la comunicación.

En un entorno corporativo cada vez más dinámico y globalizado, la gestión de riesgos se ha convertido en una herramienta estratégica para la toma de decisiones seguras, garantizando que las empresas no solo enfrenten adversidades, sino que también prosperen.

¿Buscando más eficiencia y conformidad en sus operaciones? Nuestros especialistas pueden ayudar a identificar las mejores estrategias para su empresa con las soluciones de SoftExpert. ¡Hable con nosotros hoy mismo! 

Sobre el autor:

Tobias Schroeder

MBA en Gestión Estratégica en la UFPR. Analista de negocio y de mercadeo en SoftExpert, proveedora de software para automatización y mejora de procesos de negocio, conformidad reglamentaria y gobernanza corporativa.

Tomado de: https://blog.softexpert.com/