martes, 12 de julio de 2016

El poder de los 5 por qué...

Los 5 por qué se define como una herramienta sencilla pero de gran valor para descubrir la causa raíz de un problema y asentar las bases para encontrar soluciones eficaces.
La herramienta de los 5 por qué puede parecer simple ya que se basa en preguntarse el porqué de un problema tantas veces como sea necesario hasta llegar a la causa raíz que lo ha propiciado, sin embargo aplicada con rigor y seriedad se convertirá en un gran aliado para aportar soluciones eficaces que eviten que se vuelva a producir y permitan mejorar.

En este artículo voy a hablar de las claves para emplear esta eficaz herramienta  y que beneficios aporta su empleo en la calidad.

El poder de una buena pregunta.

Hacerse las preguntas adecuadas es clave para llegar a la raíz del problema y solucionarlo de forma que no se vuelva a ocurrir. Es ahí donde radica la fuerza de la herramienta de los 5 por qué, ya que esta, en apariencia una herramienta tan simple, puede proporcionarnos unos grandes beneficios como:
  • facilitar la detección de la causa raíz.
  • permite detectar relaciones entre varias causas raíces.
  • no implica adiestramiento y se puede emplear tantas veces como sea necesario.
  • aplicada adecuadamente permite encontrar soluciones reales que eviten que se vuelva a producir la incidencia, no conformidad o desviaciones.

De esta forma, se convierte en un aliado inigualable de los sistemas de gestión y se asienta como una de las herramientas más simples para detectar la causa real, disponer de información real de esta y partir de la base adecuada para proporcionar soluciones eficaces.

Como emplear la herramienta de los 5 por qué.

Aunque no existe una forma estándar para emplear la herramienta de los 5 por qué, a continuación te indico un modelo de los distintos pasos de empleo:

1º.- Crear un equipo de trabajo que incluya a los distintos responsables de la empresa y a la dirección.

2º.- Determinar claramente el problema a resolver, especificándolo e incluyendo toda la información relevante. Es esencial que todo el equipo de trabajo comprenda el problema que se pretende resolver para que no se produzcan malos entendidos que desvíen las preguntas hacia una dirección que no proporcione una solución real.

3º.- Nos preguntamos el primer ¿Por qué? Es esencial que se responda con seriedad y que se anoten todas las aportaciones del grupo para poder ir avanzando.

4º.- Seguimos preguntándonos ¿Por qué?. Normalmente estas preguntas se encuentran encadenadas unos a otros, por lo que el equipo de trabajo irá profundizando las respuestas sin quedarse satisfechos con contestaciones a medias o poco claras.

5º.- La llegada del ¿Cómo?. Aunque la herramienta se llama de los 5 por qués no es exactamente ese número el necesario para llegar a la raíz del problema, sino que será necesario que cada equipo de trabajo continué haciéndose esa pregunta hasta que no se encuentre respuesta a la pregunta planteada.

En ese momento es muy probable que hayamos llegado a la causa raíz y entrará en juego la pregunta ¿Cómo? que nos aportará una solución para esa causa raíz ya identificada.

Ante todo hay que tener presente que no se buscan culpables ya que si se percibe que las preguntas van destinadas a ese fin, las respuestas obtenidas no serán verídicas, estarán mermadas o adaptadas a lo que se quiere oír y no a la realidad de lo que ha sucedido.

Por otra parte el equipo de trabajo tiene que tener claro desde el principio el objetivo que se persigue para que se siga una continuidad lineal que permita llegar al fondo del problema.


Por último, un ejemplo de la aplicación de la herramienta de los 5 por qué.

Pongámonos en situación, en una empresa un cliente con el que llevan trabajando desde hace 7 años les ha indicado que va a dejar de trabajar con ellos prefiriendo hacerle el mismo pedido a otra empresa de la competencia. Ante esta situación lo primero que nos preguntamos es ¿por qué?

La primera respuesta que podemos conseguir es que la competencia a ofrecido un precio más rebajado, sin embargo no nos podemos quedar así y tenernos que seguir preguntándonos ¿Por qué?. De esta forma, llamamos al cliente y le preguntamos que le ha llevado a tomar una decisión.

El cliente nos indica que el servicio que se le ofrece cada vez que llama por teléfono es deplorable y que prefiere tratar con otra empresa que le ofrezca un mejor trato.

Ante esto, hablamos con el personal de administración que atienden a los clientes y les preguntamos ¿por qué?

Ellos nos comentan que tienen mucho trabajo y que no pueden ocupar parte de su tiempo en dedicarle todo el tiempo necesario a los clientes que solicitan información o que les llaman interesándose por un producto.

Y, volvemos a preguntar ¿por qué?

La cuestión reside en que varios empleados se han puesto enfermos y se ha contratado a dos personas que no disponen de la formación suficiente, por lo que el resto del personal de administración tiene que estar haciendo parte de sus actividades.

Ya hemos alcanzado la causa raíz, sin embargo ahora nos falta una importante pregunta ¿Cómo podemos resolverlo? En este caso, lo más obvio sería aportarles formación especializada a estas dos personas para así permitir que el personal de administración pueda estar haciendo sus actividades y que le dediquen el tiempo necesario a los clientes.

Tomado de: http://www.sbqconsultores.es/

lunes, 11 de julio de 2016

Sistema de gestión para la excelencia en las organizaciones del siglo XXI

Estamos transitando por un momento especial de la historia. Un momento de grandes y profundos cambios en lo científico, tecnológico, económico, social, político, cultural, ecológico y demográfico. Cambios que aparte de profundos, son muy veloces.

Introducción

El lugar que en otras épocas ocupaban filósofos, científicos y economistas, hoy es ocupado por empresarios, gurúes y futurólogos. Ello marca sin lugar a dudas el cambio de paradigmas que se está dando en el mundo. Los lugares que ayer ocupaban un Kant, un Hegel, un Heidegger o un Freud, hoy son ocupados por un Bill Gates, un George Soros o un Michael Dell. Ya no cuenta la metafísica ni la antropología, cuenta mucho más la evolución de la Tasa a 30 años o la nueva versión de Windows. 

En un mundo globalizado los cambios en la tasa libor o en la prime, en el valor del yen, en los puntos del Dow, el déficit comercial de los Estados Unidos o la cotización de Google en la Bolsa de Nueva York determina la cantidad de desocupación, el bienestar de las poblaciones y la competitividad de las empresas.

Si bien el cambio del cual hablamos se viene produciendo desde hace ya un largo tiempo, el proceso se ha acelerado y profundizado, máxime con la velocidad que han tomado las comunicaciones y el gran incremento en la capacidad informática.

Los conocimientos se desplazan con mayor rapidez, los procesos de investigación se desarrollan más velozmente, generándose así una espiral de crecimiento elevado a una enésima potencia. Este profundo crecimiento en el saber y las capacidades no está igualmente distribuida, pero esa desigualdad no se da tanto entre países sino más bien entre grupos, a nivel global, que comprenden y entienden las nuevas reglas competitivas, y se ajustan a ellas preparándose con tesón y disciplina, y aquellos otros que si bien hacen un uso estruendoso de los nuevos productos y servicios, sólo atinan a ello, consumirlos. 

Muchos habitantes del mundo están totalmente alejados de dicho consumo, pero los que sólo atinan al consumo sin participar del trabajo generador están destinados a mediano y largo plazo a sufrir de graves inconvenientes si no cambian su relación con el entorno.

Dentro de este nuevo marco, algunas empresas han reconfigurado su organización y procesos, en tanto que una mayoría sigue obnubilada bajo las teorías y paradigmas de las décadas inmediatas posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Pues éstas últimas no han tomado aún en cuenta la caída del Muro de Berlín, ni han comprendido el significado de la incorporación de China Comunista a la Organización Mundial de Comercio, ni entienden la revolución de Internet, y menos aún ven con claridad como la población mundial se incrementa cada día con mayor velocidad. Pretender dirigir y gestionar una empresa bajo viejos cánones ya no es válido. Dirigir como en la época en que la mayoría de los países del mundo estaban gobernados por dictaduras ya no es posible, una nueva generación de seres ha nacido, crecido y se ha educado bajo regímenes democráticos, y por lo tanto no están dispuestos a aceptar liderazgos autoritarios. 

A una época de comunicación escasa y cara, se contrapone otra nueva de abundante y prácticamente gratuita información, una información sin barreras que atraviesa las fronteras nacionales. Ésta nueva realidad lleva a mayores exigencias tanto de obreros, como de consumidores. El mercado se ha globalizado, la gente compra productos hechos en China, Taiwán, Malasia, India o Pakistán. Lo que buscan es calidad y buenos precios.

Es muy claro que gestionar una empresa actualmente no es lo mismo que como se gestionaba en el pasado reciente. Ya nada volverá a ser igual a como lo fue en el pasado.

No es bueno, ni factible hacer grandes cambios de un día para otro a los efectos de adecuarse a las nuevas circunstancias y exigencias del mercado, pero sí es posible tomar conciencia del cambio y actuando en consecuencia ir progresiva y sistemáticamente cambiando la organización, de una enfocada y construida para dar respuestas al entorno y exigencias del siglo XX, a una nueva edificada para dar rápida y eficaz respuesta a los requerimientos del nuevo siglo.

Las organizaciones construidas sobre las bases y paradigmas de lo que Alvin Tofler llamó la Primera y Segunda Ola ya no tienen posibilidades de competir en la Tercer Ola. Vivimos en la era del conocimiento y por lo tanto la gestión del mismo y del capital intelectual debe pasar a tener un alto grado de prioridad en las empresas. Y digo “debe”, porque si bien muchas empresas ya lo están haciendo, la mayoría aún no ha tomado debida nota de dicha necesidad.

De lo tradicional a lo competitivo

En el lado de lo tradicional tenemos el mantenimiento reactivo, en oposición al mantenimiento productivo total, que comprende tanto lo preventivo como así también lo predictivo, lo cual es propio de las empresas que hacen de la prevención una de sus principales armas competitivas.

Así como en las empresas tradicionales tenemos las estructuras piramidales con varios niveles de supervisión, en las empresas de fines del siglo XX y comienzo del XXI tenemos estructuras chatas, donde prevalecen la descentralización, los grupos autodirigidos, y el enfoque en las necesidades del cliente.

De organizaciones con elevadas especializaciones, sectores amurallados, procesos enfocados en las funciones e inspecciones al final de los procesos, pasamos a organizaciones con alta polivalencia de los trabajadores, trabajos en equipos, sectores ampliamente interconectados, procesos enfocados en los productos o servicios y una calidad basada en la planificación (en contraposición a la calidad basada en el control), la capacitación y el autocontrol.

En la nueva era pasamos de organizaciones carentes de planes estratégicos a organizaciones con un fuerte pensamiento estratégico.

De organizaciones con escasa o nula innovación, se pasa a empresas con un fuerte contenido de creatividad e innovación tanto en sus productos y servicios, como en sus procesos y actividades. La creatividad y el cambio de paradigmas ha pasado a ser un componente estratégico esencial.

De organizaciones esforzadas en reducir costos por áreas o conceptos hemos pasado a organizaciones enfocadas en sacar el máximo provecho del análisis de los costos estratégicos, y por procesos o actividades.

En las nuevas empresas competitivas la estadística aplicada y en especial el control estadístico aplicado tanto a la calidad, como a los costos, tiempos, ratios de gestión y niveles de satisfacción, son fundamentales. Al contrario, en una empresa común y corriente se carece de datos estadísticos que permitan tanto de un mejor control, como disponer de información para mejores decisiones concernientes a la resolución de problemas y la toma de decisiones.

De egresos en capacitación considerados como gastos se pasa bajo los nuevos paradigmas a considerar los mismos como una inversión.

De igual forma podemos seguir diferenciando a unas empresas de otras en decenas de actos, paradigmas y actitudes. El que una organización sea más o menos competitiva depende de que tantos conceptos o prácticas realice de una u otra forma, y la amplitud y profundidad con que las ejecute.

Una organización no puede pasar de un día a otro de una forma de actuar a otra forma de comportamiento. Es necesario por lo tanto realizar un diagnóstico que permita visualizar claramente las necesidades, requerimientos, posibilidades y factibilidades, recursos y restricciones, y ambiente cultural y psico-social de cada organización, a los efectos de llevar sistemática y progresivamente los cambios a los efectos de hacer más competitiva la empresa. Es ese cambio progresivo y sistemático la base misma de la mejora continua.

Toda otra forma de querer instaurar rápida y masivamente cambios a gran escala o a través de cambios completos por unidades, terminará exigiendo más tiempo o bien repercutirá en menores y reducidos resultados a lo largo del tiempo. En cambio comenzar por ejemplo con un mantenimiento productivo a nivel organizacional que permita rápida y efectivamente lograr resultados concretos, abrirá la puerta a futuras implementaciones en materia de sistemas a prueba de errores, las cinco “s” o círculos de control de calidad entre muchos otros.

Si hay algo que es perentorio en el proceso de cambio es en la necesidad imperiosa de contar con datos e información estadística a los efectos de saber dónde y que tan bien o mal están operando los procesos y la organización en su conjunto, para a partir de allí planificar los cambios que permitan la mejora en los diferentes parámetros.

La importancia del Tablero de Comando

En una época como la actual, signada por los procesos informáticos es crucial contar o disponer de medios que hagan fácil, rápido, preciso y económico contar a la gerencia con suficiente información para las tomas de decisiones y la adopción de las diversas acciones correctivas.

Dentro de este nuevo esquema de trabajo se cuenta con la posibilidad de hacer uso del Tablero de Comando, consistente éste en un programa informático que recogiendo la información suministrada por otros programas o bien cargados desde distintos lugares o sectores de la organización, hacen factible cálculos, comparaciones con benchmark y generar señales o informes por excepción ante determinados sucesos.

A partir de la utilización del Tablero de Comando y del Cuadro de Mando Integral, las organizaciones y sus directivos pasan a disponer de una visión por completo diferente tanto de sus empresas y las relaciones que éstas mantienen con el entorno, como de los distintos resultados que sus acciones terminan generando en la empresa.

¿Qué tan competitiva es su organización?

Se pregunta usted y sus colaboradores: ¿qué tan competitiva es su empresa? ¿qué tan buenos son sus servicios? ¿qué tanto valor generan sus procesos? ¿qué tan competitivo son sus procesos en relación a los de sus competidores directos e indirectos y otras partes interesadas? ¿Cuenta usted con datos estadísticos para responder y avalar cada una de sus respuestas?

Ahora bien, si no puede dar respuesta a cada una de éstas preguntas: ¿qué está usted o su empresa haciendo para superar dicho problema o inconveniente? ¿qué tanto está dispuesto a invertir para lograr la mejor información? ¿disponen de una política y estrategia informática? ¿Qué tan importante y útil resulta su sistema de gestión? ¿Cuánto valor agrega a sus productos y/o servicios? ¿Conoce con precisión  el lugar al cual desea llevar su organización?

Ha terminado para usted y su empresa la época en que corrían solos o con muy pocos participantes, en las pruebas del mercado, ahora tienen que competir con jugadores de clase mundial, por lo tanto debe prepararse para tal competición. Al igual que un nadador que puede conformarse con tardar un minuto en recorrer x metros en la piscina cuando compite a nivel local, ya no puede conformarse con tal marca cuando compite a nivel mundial, de igual forma producir con un determinado nivel de costos, calidad y productividad para generar un determinado bien o servicio, es factible dentro de lo que era el anterior marco competitivo, pero no lo es ahora que debe confrontar con competidores a escala global.

Debe quedar ahora bien en claro que no puede contentarse simplemente con seguir haciendo lo mismo que hacia ayer, ahora las exigencias son mayores y debe estar en condiciones de hacer frente a ellas. Sus competidores no sólo pueden provenir del exterior sino también de otras industrias dentro del mismo mercado. Un ejemplo claro de ello es lo ocurrido con la famosa Enciclopedia Británica y su nuevo y poderoso competidor digital Encarta. 

De igual forma, su empresa puede ser objeto de ataque por parte de un competidor proveniente de otra industria, por lo tanto ¿qué tan bueno es el seguimiento estratégico realizado por su empresa en relación a las nuevas posibilidades tecnológicas aplicables a su actividad, productos o servicios? ¿Tiene implementada la Inteligencia Competitiva en su empresa, o le ha conferido tal labor a un servicio externo?

¿Cuáles son actualmente sus paradigmas?

Sea sincero consigo mismo: 
  • ¿considera usted a los trabajadores como personas a las cuales hay que gestionar en base a órdenes y controles, o se inclina a liderarlas en base a la participación? 
  • ¿considera usted que producir bienes y/o servicios de mayor calidad implica restringir la productividad, o está de acuerdo en que aumentar la calidad, lleva a mejorar en gran forma la productividad y por lo tanto reducir los costos? 
  • ¿considera a las actividades de auditoría como una burocracia o mera labor improductiva, o le confiere un valor estratégico? 
  • ¿considera que planificar es algo inútil y que sólo hace perder el tiempo y acumular polvo por encima de los planes, o es de los que hace de la actividad de planificación algo vital para el futuro de su empresa? 
  • ¿es de los que considera que la planificación es algo en lo cual sólo deben participar los niveles más elevados, o prefiere hacer participar de ello a todo el personal en su justa medida y lugar? 
  • ¿es usted de los que considera que sus productos son de calidad porque sus clientes nunca se quejan, o es de aquellos que no sólo prestan atención a la calidad, sino que además tienen por objetivo hacerla realidad “a la primera”? 
  • ¿es de los que creen que la mejora continua es algo inútil y sólo factible para grandes empresas u organizaciones japonesas, o considera que mejorar de forma constante y sistemática sus procesos y productos es fundamental para asegurar su permanencia y competitividad en el mercado tanto en el mediano como en el largo plazo?
  • ¿tiene Ud un punto de apoyo constante para el mejoramiento continuo de su organización en el sistema de gestión? O es de los que piensan que la certificación es solo un embeleco cosmético que nutre el ego de la alta dirección?
Responda con sinceridad y seriedad a todas éstas preguntas para saber que tan actualizados o desactualizados están sus paradigmas, y por lo tanto que tan competitiva o incompetente es su organización para hacer frente a sus rivales.

Quedar anclado a los paradigmas del pasado, un pasado que no volverá a resurgir, un pasado que le permitió triunfar pero que no le permitirá lograr iguales éxitos en el presente y en el futuro. No tener la capacidad y voluntad de modificar sus paradigmas para hacerlos más factibles en función a las nuevas realidades resulta peligroso. Tomar decisiones equivocadas en el presente y en el futuro por no haber actualizado sus paradigmas puede llevar a su empresa a la destrucción.

Los ciclos de vida de los productos son cada día más cortos, y la empresa debe estar en condiciones de hacer frente a ésta nueva realidad. Se acabaron los ciclos de vida de diez años, ahora son de meses, y pasarán en muchos casos a ser de semanas. Sus sistemas de gestión tanto en materia de desarrollo, como de producción y ventas deben reacomodarse, mejorarse permanentemente y reinventarse a esta nueva realidad. “Camarón que duerme...”.

¿Qué tan concientizados están usted y sus subordinados?

¿Realmente tomó conciencia usted de los cambio que se han producido y de aquellos que se avecinan? ¿Qué tanta concienciación han tomado sus colaboradores en todos los niveles? No será que siguen actuando como cuando el capital tenía un bajo costo y era fácil de conseguir, o continúan trabajando como cuando sus clientes se conformaban con pagar caro por algo con escasa calidad. Muchos ven cientos de programas de televisión y asisten a docenas de seminarios sobre el cambio global y la competitividad, tanto directivos como empleados, pero siguen sin atreverse a mover un pié. Les gusta más continuar con lo que siempre han hecho, en su campo de confort. Pero estos no son tiempos de inmovilismos. O cambian a tiempo, o han de perecer. 

El mundo está lleno de necesidades y cada día mucha gente se despierta con la intención de conquistar el mundo o una parte de él. Usted está en un juego de ajedrez y no puede negarse a mover las piezas. O las mueve, o queda eliminado. Como en el juego, hay un límite de tiempo para efectuar cada movimiento. Y mejor, que piense muy bien qué pieza moverá y adonde ha de moverla.

Estar alfabetizados no implica solamente saber leer y escribir, es también comprender lo que se lee y escucha; lo que se hace y comunica a través de las nuevas tecnologías. Este nuevo mundo trae consigo un nuevo léxico y las personas deben acostumbrarse a interpretarlo y manejarlo.
Gran parte de esa falta de reacción, no es por miedo al cambio sino al analfabetismo para interpretar el nuevo léxico y realidad del siglo XXI, y otra parte a la falta de disciplina para el cambio, o lo que es lo mismo, a las actitudes fuertemente conformistas.
¿Cree usted que el dinero seguirá fluyendo a su empresa con la misma rapidez y facilidad con que lo hacía hasta ahora? Si piensa de tal forma está equivocado, totalmente equivocado. Cada día deberá correr con mayor rapidez sólo para conservar el puesto que actualmente ocupa. Si no está dispuesto a hacerlo, otro ocupará su lugar, sea como empresario, directivo, funcionario, o empleado. Muchísimas empresas, emprendedores y personas están haciendo cola para desalojarlo y no tendrán contemplaciones en ocupar su lugar.

Elimine sus desperdicios o usted es el que será eliminado

Cada desperdicio representa una porcentaje de sus ventas y por ende, de sus utilidades. Elimine sus desperdicios e incrementará sus beneficios.

Desperdicios por falta de calidad, por tiempos de esperas elevados, por exceso de burocracia, por enfermedades laborales, por contaminación, alta rotación de empleados y clientes, bajos niveles de satisfacción de sus clientes y consumidores, por accidentes, excesos de inventarios, exceso de averías, incobrables y fraudes, representan los males a los cuales las empresas están expuestas diariamente y cuyos gerentes y directivos poca atención prestan como es debido. Se trata de medir, analizar, detectar, prevenir y eliminar sistemáticamente cada uno de éstos factores generadores de pérdidas. ¿Sabe usted cuánto pierde por cada concepto? ¿qué políticas o sistemas a establecido para impedirlos o reducirlos? 

Todos los factores de pérdidas están interrelacionados. Así una baja calidad lleva a incrementar los inventarios para protegerse en caso de necesidad, de igual forma acontece a raíz de las averías. Fallas en materia crediticia terminará generando pérdidas no sólo por incobrabilidad sino también por desajustes en el flujo de ingresos (cobros atrasados). ¿Tiene usted y sus empleados conciencia de cada una de las pérdidas antes enunciadas? ¿Las mide? ¿Cuánto representa cada una de ellas porcentualmente de sus ventas? ¿Cómo están evolucionando en el tiempo? ¿Qué medidas ha adoptado o piensa adoptar para evitarlas, restringirlas y eliminarlas?

Tener clientes insatisfechos, carecer de un nivel de calidad “a la primera”, tener elevados tiempos de espera o una baja velocidad de reacción, tener altos niveles de averías, poseer empleados improductivos, tener bajos niveles de rotación de inventarios, y no disponer de un buen grado de cobrabilidad, es grave, y mucho más grave aún si se dan fraudes internos o externos. Sin lugar a dudas no cabe otra opción, o elimina sus desperdicios o ellos lo eliminarán a usted y a su empresa del mercado.

Nuevas herramientas adaptadas a cada necesidad

Es absurdo pretender aplicar las mismas recetas para todas las ocasiones, dejando de lado el entorno, las características socioculturales y tecnológicas de cada empresa, dejando de lado el pensar y el sentir de sus directivos y operarios, no tomando en cuenta sus particularidades, restricciones y potencialidades.

La cuestión es ver que herramientas y metodologías son las más útiles para cada caso en concreto, como así también modificar estas metodologías para adaptarlas a las necesidades y características particulares.

Cuando de mejora continua se trata no sólo debemos pensar en los sistemas y métodos consignados por el Kaizen, sino en todas aquellas otras herramientas desarrolladas por consultores como Goldratt, Tompkins, Harrington, Chang o Semler entre otros.

Incluso dentro del sistema Kaizen no se aplica de igual forma ésta en Toyota, que en Canon, Honda o Toshiba. Cada empresa tiene una cultura que le es propia y ésta debe ser respetada. Cómo nos dice Karatsu, “cada empresa tiene su manera de hacer las cosas, y el kaizen debe adaptarse a ella”.

El hecho de que surjan expositores de la mejora continua en diversos países europeos, americanos y asiáticos, muestra claramente el avance tanto de la filosofía de la mejora continua, como de la convergencia de sus principios y sistemas.

El objetivo fundamental es la eliminación de la fábrica u organización fantasma, aquella que destruye o consume recursos sin generar valor agregado alguno para los clientes y consumidores, pero que limita la rentabilidad de los propietarios de la empresa.

La mejora continua y sus sistemas e instrumentos son aplicables a todo tipo de empresas y actividad, desde lo que concierne a la generación de bienes, pasando por la producción de servicios, como así también en todo lo atinente a los procesos administrativo-burocráticos.

¿Aplica usted la mejora continua a los procesos generadores de bienes y servicios?, ¿lo hace también con los procesos administrativos, financieros y comerciales? ¿Monitorea de forma continua la mejora en los procesos administrativos, financieros y comerciales? ¿Qué tanto ha mejorado su proceso de logística en los últimos dos años? ¿Puede dar respuesta a ello, o carece de datos?

Creatividad e Innovación

¿Qué tan creativa es su empresa?, y ¿qué tan creativos son sus empleados? ¿Cómo fomenta su empresa la creatividad? ¿Qué tan innovadores son sus procesos, productos y servicios? y, ¿qué tan innovadora son las maneras de comercializarlos?

Creatividad e innovación, siempre fueron importantes, pero ahora son trascendentes. ¿Usted que opina? ¿Creé que no es así? Piense en la variedad de relojes, celulares, y calculadoras. Preste atención a la cantidad de modelos de autos que se comercializan actualmente y compárela con la cantidad que se ofrecía hace una década atrás.

Si usted administra una casa de comida rápida ¿cuántos tipos diferentes de hamburguesas tiene para ofrecer? ¿de que variedad de ensaladas dispone? ¿cuántos tipos o gustos de pizzas está ofreciendo? Si no administra una casa de comida rápida, fíjese lo que hacen las principales casas de comida y luego piense en ello.

Creatividad e innovación puestos al servicio de mejores procesos, productos y servicios es la consigna del momento. ¿Cómo ofrece usted hoy sus servicios? ¿Lo hace de la misma forma en que lo hacía hace cinco o diez años atrás? ¿Qué peso tiene en sus ventas los artículos desarrollados en los últimos cinco años? ¿En que etapa del Ciclo de Vida están cada uno de sus productos o servicios? ¿Ha cambiado mucho la forma de ofrecer sus productos en los últimos años? ¿Qué tanto ha cambiado usted la forma de comercializarlos?
¿Sabe usted que un mismo producto comercializado de otra manera puede incrementar su valor? ¿En su planificación estratégica tiene debidamente contempladas la creatividad y la innovación?
Un cambio en el paradigma del personal

De un personal que sólo recibía órdenes, era férreamente controlado y tenía una muy baja o nula participación, se ha pasado a un personal que se autogestiona, planificando y programando sus actividades, que se auto-controla y pasa a tener una mayor participación en la empresa (empowerment). De un personal muy especializado a un personal altamente polivalente, de un trabajo individual a uno centrado en el trabajo en equipo. De una continua repetición de estándares, a una mejora continua de ellos. De una separación entre mente y manos, a la integración de ambos.

Estos son los grandes cambios que se han operado y aún se están operando en el accionar de las fuerzas de trabajo. Por supuesto que muchos continúan con sus viejas formas de acción, pero como en toda tendencia, nadie puede controlar y disminuir la fuerza del mercado. Los cambios que se han operado tienden a reducir los niveles de fallas y errores, y a generar un fuerte incremento en la productividad y los beneficios.

En un mercado altamente competitivo la mejor forma de asegurar las ganancias es sacar el máximo provecho a las oportunidades del mercado haciendo el uso más eficiente de los escasos recursos. Es por ello fundamental hacer el mejor aprovechamiento de los recursos humanos, y de la forma en que éstos hacen uso de los recursos materiales (equipos, insumos y disponibilidades monetarias). El personal debe ser capacitado, entrenado, gestionado y motivado para alcanzar el máximo de productividad. Exigiéndoseles también un cambio cultural, una mayor y mejor disciplina laboral, y una más alto grado de flexibilidad, apropiados a este nuevo entorno económico-financiero y tecnológico.

Globalización + Internet + Nueva Economía

¿Está posicionada su empresa dentro del nuevo marco globalizado? ¿Qué tanto responde en su accionar a los nuevos conceptos y realidades del mundo globalizado? ¿Maneja usted los nuevos conceptos de la nueva economía, las nuevas realidades socio-técnicas, y el poder de Internet? ¿Ha construido estrategias apropiadas a ésta nueva realidad? ¿Está usted y su personal al tanto de los nuevos procesos de producción y comercialización de bienes? ¿Qué tan expuesta está su actividad a la apertura de las economías y los mayores grados de competitividad? ¿Qué tan duros son los competidos extranjeros?

¿Ha tomado debida nota de todo ello? Sí lo hizo, ¿qué piensa hacer de ahora en más? ¿piensa ponerse manos a la obra, o dormirá hasta que lo despierten las fieras? De lo que haga depende su futuro y el de vuestro personal. Concientice y explique a vuestro personal las nuevas realidades, exigiendo un mayor compromiso y voluntad de cambio.

Tercerizaciones a escala mundial, empresas virtuales, teletrabajo, traslados completos de empresas, marketing global, estudio de culturas, análisis de comportamiento de consumidores, comercialización vía Internet, son todas ellas nuevas realidades a las cuales tienen que hacer frente las organizaciones.

Comience el diagnóstico de la empresa a partir de la estrategia

¿Cuál es la misión? ¿Cuáles son los clientes y la zona a la cual aspira? ¿Con qué estructura cuenta? ¿Qué tan apropiado es el entorno a la estructura, capacidad directiva y misión de su empresa? ¿Está la estructura de la empresa en condiciones de lograr los objetivos y metas establecidas? ¿Es apropiada la capacidad directiva para conducir la empresa al cumplimiento de la misión y objetivos estratégicos? ¿Qué tan equilibrada está estratégicamente la organización?

El Cuadro de Diagnóstico Estratégico nos dice que hay cuatro factores a considerar (la misión, la estructura, la dirección y el entorno de la empresa), y que ellos deben guardar un apropiado equilibrio y armonía a los efectos de permitir a la empresa crecer y ser competitiva. Cualquier desajuste, y cuanto mayor sea éste, terminará generando fricciones y desequilibrios entre los componentes.

Pretender alcanzar determinados objetivos, bajo ciertas condiciones del entorno y con una estructura y dirección no acordes a ellos terminará por generar problemas tanto financieros, como de personal, y de calidad y productividad. Todo ello hará efecto en los niveles de satisfacción de los clientes, y por lo tanto en sus niveles de demanda.

La pregunta es: ¿qué tan equilibrada o desequilibrada está su empresa? ¿qué tan acorde son sus objetivos en materia de rentabilidad, variedad de productos y zonas de comercialización, con la capacidad estructural de vuestra organización y directiva? ¿Está en condiciones de supervisar y liderar a su personal hacia las metas propuestas? ¿Los sistemas en funcionamiento responden a los objetivos fijados y a las nuevas realidades del entorno?

Muchas organizaciones tienen una gran variedad de problemas e inconvenientes a raíz de los desequilibrios entre los cuatro factores antes enunciados. Son empresas que funcionaban muy bien bajo determinadas circunstancias del entorno y/o bajo determinados objetivos. Modificado el entorno, o cambiado el objetivo, la estructura y el modo de dirección (gestión) al no modificarse, provoca problemas de diversa naturaleza en materia de calidad, productividad y satisfacción.

Conclusiones

Estas no son épocas para la contemplación sino para la acción. O actúa u otros lo harán por usted. Cada error que usted cometa será aprovechado como en el juego de ajedrez por sus oponentes, y le aseguro que estos no serán contemplativos. Cada uno juega su capital, sus capacidades, sus ingresos y su futuro. Cometer errores se paga cada vez más caro.

Se hace usted habitualmente las preguntas antes formuladas. Sí lo hace, ¿cuáles son sus respuestas? ¿Es competitivo? ¿Es innovador? ¿Cuán equilibrada se encuentra la organización? ¿qué tanto está dispuesto a invertir en tiempo y recursos humanos y materiales para lograr una mejora continua en sus distintos niveles de performance? ¿qué papel juega en sus planes estratégicos la mejora continua? ¿tiene para usted la mejora continua un valor estratégico?, y si lo tiene, ¿qué tan importante es dentro del orden de prioridades? ¿cuan importante y estratégico es el sistema de gestión en su organización? ¿ha pensado en darle mayor protagonismo?

Una nueva hora está llamando a cada individuo. Estamos viviendo momentos de grandes cambios, lo cual exige una transformación tanto a nivel personal como de las organizaciones. Para ello cada uno debe comprometerse plenamente con una obligación de mejora constante, mejora en los niveles de conocimiento, mejora en la capacidad creativa e innovadora, mejora en los paradigmas, y mejora en la calidad de nuestros productos, servicios y procesos.

Nadie estará dispuesto a pagar un solo peso, euro o dólar por productos que no satisfagan plenamente las necesidades a un precio razonable y competitivo. Las empresas y los individuos están llamados a operar a escala global, y por lo tanto deben prepararse para hacer frente a esta nueva realidad. 

Ahora bien, si se trata de organizaciones de sector público, cómo trasladaría Ud estas propuestas a su Entidad en un mundo cada vez exigente y normado; el mismo que cada vez demanda satisfacer más y mejor a los ciudadanos, servidores y otras partes interesadas?

Tomado de: http://www.gestiopolis.com

domingo, 10 de julio de 2016

¿Cómo hacer la RSE en América Latina?

Ha habido notorios avances de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en América Latina, puesto que hace pocos años ni siquiera se hablaba del tema. 
Hoy, en cambio, es asunto prioritario en el mundo empresarial; muchas compañías desarrollan planes y proyectos dentro de la moderna concepción de ese modelo de gestión corporativa, y hasta los distintos grupos sociales, encabezados por la comunidad en general, empiezan a reclamar cada vez más que las empresas sean socialmente responsables, con todo lo que ello implica: respetar los derechos humanos y laborales, luchar contra la corrupción, proteger el medio ambiente y contribuir a resolver los mayores problemas sociales (pobreza, desempleo, violencia, etc.).

Por: Jorge Emilio Sierra Montoya (*)

Es claro, no obstante, que todavía falta mucho por hacer, que dicho proceso es incipiente, como sucede en el resto del mundo.

Por ejemplo, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) no suelen comprometerse a fondo con la RSE, entre otras razones porque la ven como un gasto más, el cual en ocasiones no pueden asumir por sus restricciones de capital, a diferencia de las grandes, donde realmente hay un mayor compromiso al respecto, con programas específicos.

Es necesario, por tanto, que las Pymes vean la RSE como una inversión en sentido estricto, la cual les genera enormes beneficios hasta de carácter económico, siendo una estrategia indispensable para competir en los mercados internacionales, donde hay crecientes exigencias en materia de responsabilidad social. Deben comprender, en fin, que de la RSE depende en gran medida su permanencia y consolidación en el mercado.

Alianzas Vs. problemas sociales. A mi modo de ver, la RSE en América Latina debe enfocarse principalmente en resolver nuestros mayores problemas sociales, especialmente la pobreza y la desigualdad o la amplia brecha entre ricos y pobres, sin olvidar que en este sentido registramos los peores niveles del planeta, en perjuicio de millones de seres humanos, víctimas a su vez del desempleo, la exclusión y marginalidad, la falta de oportunidades, etc. 

Los árboles no deben tapar el bosque de tan crítica situación social, terreno abonado para graves tensiones políticas, económicas y sociales, que pueden dar al traste con el sistema democrático en economías de mercado.

En cuanto a las obvias diferencias entre los países de la región, sólo diría que la RSE debe adaptarse a las condiciones sociales de cada lugar, si bien éstas son bastante comunes a los pueblos latinoamericanos, los cuales sufren todavía del subdesarrollo o el atraso que debemos superar. La RSE es precisamente uno de los medios efectivos para lograrlo.

Ahí precisamente son indispensables las alianzas estratégicas. Entre el sector público y el privado, entre empresarios y trabajadores, en torno a proyectos sociales, los cuales ya no son responsabilidad exclusiva del sector público, el Estado o el gobierno de turno, sino también de las empresas, que es precisamente la Responsabilidad Social Empresarial. Hay, pues, que sumar esfuerzos, con verdadero sentido de solidaridad.

¿Cómo hacer dichas alianzas? Veamos: hay que ver cada proyecto, determinando la participación de cada sector. Así, en un proyecto de vivienda para familias pobres, qué aporta cada uno, buscando siempre alcanzar economías de escala, que permitan reducir los costos de manera significativa y garantizar el mayor impacto posible (o sea, en beneficio de más grupos sociales), cosa que por lo general no es posible cuando se actúa en forma aislada, cada quien por su lado.

Para esto sirven mucho las redes, facilitadas ahora por los avances tecnológicos en comunicaciones, como pasa con internet y las nuevas redes sociales.

Estado, sindicatos y universidades. Los Estados, a través de los gobiernos, deben continuar la política social, sin trasladarla por completo al sector privado, eludiendo su responsabilidad, un gran riesgo que ya se corre con la RSE. Deben, sí, aliarse con los otros sectores para resolver, en forma conjunta, los problemas sociales, no sólo por solidaridad sino en ejercicio de una auténtica concertación, en el marco del Estado social de derecho, consagrado en normas constitucionales.

Pero, los Estados deben ir más lejos: convertir la RS en política de Estado, creando condiciones favorables para su desarrollo como son, verbigracia, los beneficios tributarios, los cuales pueden ayudar bastante a las empresas pequeñas para que sean socialmente responsables. Una política de Estado con amplia participación del sector empresarial, según viene sucediendo en países como Inglaterra y en la propia Unión Europea.

Y sobre el papel que los sindicatos y universidades deben jugar en la RSE, digamos que tales organizaciones deben ser igualmente responsables, como las empresas y cualquiera otra de carácter social. Al fin y al cabo ambos sectores tienen un rol fundamental en la sociedad, sea en el plano productivo o en el de la educación superior, sin que puedan ser inferiores a ese reto, más aún cuando vivimos ahora en una economía globalizada y en la llamada sociedad del conocimiento, donde el desarrollo de los pueblos depende en alto grado de la generación de riqueza en las empresas y de la adecuada formación en los centros universitarios.

Por fortuna, aún en América Latina se aprecia un cambio positivo en los sindicatos, ahora a favor de sus empresas como expresión de la alianza entre el capital y el trabajo, mientras hay un auge de la Responsabilidad Social Universitaria, siguiendo también la tendencia universal. Son dos actores protagónicos de la RSE, sin duda.

Rumbo al desarrollo comunitario.  La comunidad, según nos enseña la RSE, es también un grupo de interés, como las universidades y sindicatos, los empleados y proveedores, los consumidores, etc. Por consiguiente, las organizaciones interesadas en ser socialmente responsables deben impulsar proyectos de desarrollo (ojalá por medio de las citadas alianzas estratégicas) en sus comunidades, empezando por las de su entorno, donde operan las compañías, lo cual suele generarles múltiples beneficios.

De igual manera, deben vincularse a proyectos locales, regionales y nacionales e incluso mundiales, con mayor razón frente a la globalización que hoy se impone en los negocios, donde empresas multinacionales tienen a veces un poder de influencia superior al de los gobiernos y países.

Recordemos que la sociedad actual está enferma, con profundos males que la agobian y están incluso en capacidad, si no actuamos a tiempo, de destruirla. La Responsabilidad Social Empresarial, como nuevo modelo de desarrollo, puede ayudar a sanarla, en beneficio de todos nosotros.

(*) Director de la Revista “Desarrollo Indoamericano”, Universidad Simón Bolívar (Barranquilla, Colombia) –jesierram@gmail.com

Tomado de: http://www.i-ambiente.es/

jueves, 7 de julio de 2016

Qué es la Gestión del Conocimiento, y cómo usarla eficientemente?

La  gestión  del  conocimiento  es  el proceso  a  través  del  cual  una empresa de manera  sistemática  y eficiente transmite  la  información  y habilidades a sus empleados. 

Hacer una buena gestión del conocimiento implica el compromiso de la  gerencia  mediante  el establecimiento  de  políticas, procedimientos  y  procesos que faciliten esta tarea. 

Se puede decir que cualquier actividad que se realice en la empresa está basada en la aplicación de conocimientos pero hay algunas, como la elaboración de estrategias o la innovación, que requieren con mayor rigurosidad la utilización del conocimiento. 

Es por ello que utilizar herramientas adecuadas para gestionar el conocimiento de la empresa es de gran importancia para garantizar que este proceso sea exitoso. Las herramientas y técnicas utilizadas en el campo de la gestión del conocimiento son  múltiples  y de muy  diversos  tipos  entre  las  que  se encuentran  los  llamados mapas  de  conocimiento,  cuya  utilidad  se  potencia cuando  se  vinculan  a  los denominados repositorios de conocimiento estructural. 

Además  la  empresa  puede  seguir  algunos  pasos  importantes  para gestionar  el conocimiento y garantizar que este permanezca en la misma independientemente de la rotación del personal y a la vez lograr que aumente dicho conocimiento para mejorar la calidad de los procesos, productos y servicios. 

En  este  escrito  revisaremos  estos  puntos  relacionados  con  la gestión  del conocimiento.

¿Qué es el conocimiento?  Se  puede definir  el  conocimiento  como al conjunto  de  cogniciones y  habilidades con los  cuales un individuo puede llegar a solucionar problemas. En  esto  se incluye la teoría, la práctica, las reglas cotidianas y  las instrucciones para la acción. 

El conocimiento está basado en datos e información pero, a diferencia de estos, siempre  está  ligado  a  personas.  Hace  parte  integral  de  los  individuos  y representa las creencias de estos acerca de las relaciones causales. El conocimiento dentro de una organización está formado por activos intelectuales, individuales  y  colectivos  que  la  organización  puede  utilizar  para  realizar sus actividades.  

Este  conocimiento  también  incluye  los  datos  y  la  información  sobre los cuales se han construido el conocimiento individual y el de la organización. El aprendizaje de la organización consiste en los cambios que se llevan a cabo en la base  del  conocimiento  de  la  empresa,  la  creación  de  marcos  de referencia colectivos  y  el  desarrollo  de  las  aptitudes  de  la  organización para  actuar  y solucionar problemas (Alles, 2009). 

¿Qué es la gestión del conocimiento?  La gestión del conocimiento o Knowledge management (KM) es una herramienta que le permite a las organizaciones compartir conocimiento, casi siempre a través de  una  intranet que  contiene  grandes  bases  de  datos.  Es  utilizado  por  las organizaciones que asumen el  conocimiento como pieza  clave  de su negocio como  lo  son las  grandes  consultoras,  los  centro  de  salud  o  de  investigación.  

El objetivo  de  la  gestión  del  conocimiento  es  compartir  las  experiencias bien  sean positivas  o  negativas  con  el  fin  de  utilizarlas  cuando  sea necesario  y  a  la  vez actualizar  el  conocimiento  requerido  para  las actividades  principales  de  la empresa (Rodriguez, 1999). 

La gestión del  conocimiento  se puede definir  como el  conjunto de  prácticas, apoyadas en una serie de herramientas, técnicas y metodologías, que le permiten a una empresa: 
  • Poder  identificar  los  conocimientos  más adecuados  para realizar sus actividades presentes y llevar a cabo sus planes de futuro. 
  • Lograr  que  estos  conocimientos  necesarios  estén disponibles para su uso, es decir que los poseen las personas de la propia organización  o  que  pueden  ser aportados  por  personas  u  entidades externas. 
  • Garantizar  la  permanente  disponibilidad  de  estos conocimientos, para ello es necesario su protección.  
  • Hacer uso del conocimiento de forma  eficiente, con el fin de  llevar  a  cabo  las actividades  de  la  organización  de  una  manera excelente. (Carballo, 2007).

Para poder hacer frente a los cambios rápidos del mercado es importante que la gestión del conocimiento sea organizada en tres niveles: 

La  cultura empresarial:  es  necesario  crear  políticas,  procedimientos  y procesos que garanticen la gestión del conocimiento.

Práctica  gerencial:  crear  un  equipo  para  la  gestión  del  conocimiento  que sea  responsables  del  proceso,  los  cambios  que  se  proyecten,  ,enfocar  el conocimiento más que todo en el cliente y no en el producto y determinar el valor del conocimiento adquiridos. 

Uso  de  la  tecnología:  usar  las  bases  de  datos  y  la  intranet  como herramientas estratégicas para la comunicación. En  la  siguiente  figura  se  indican  los  componentes  que  podría  tener  una  intranet para la gestión del conocimiento el cual pueden tener los ítems citados debajo de la misma: 




























1. Procedimientos, normas y procesos 
  • Aplicaciones que sirvan soporte a las actividades. 
  • Artículos y noticias 
  • Foros, chats y conversaciones en donde se comenten temas de interés 
  • Información  que  haga  parte  del    know  how  que  pueden  ser  soluciones  a problemas específicos, experiencias, metodologías y demás. 
  • Información relacionada con recursos humanos como lo son los perfiles de cargo, evaluaciones de competencias, organigrama y demás.  (Alles, 2009).

Pasos para la gestión del conocimiento: Los  procesos  que  forman  parte de  la gestión  del  conocimiento  son  el descubrimiento,  la captura, la clasificación  y almacenamiento,  la  distribución y diseminación, el compartir el conocimiento y la colaboración. 

Descubrimiento: La organización que realiza la gestión de su conocimiento, debe saber  cómo  identificar  las  fuentes  de  conocimiento  las  cuales  pueden ser  tanto internas como externas. 

Muchas organizaciones pueden tener importantes fuentes internas de conocimiento y no ser conscientes de que existan. Como por ejemplo en  las instituciones  educativas  universitarias,  algunas  veces  sus  autoridades  no conocen  con  qué  personal  cuentan,  ni  cuáles  son  sus  competencias y potencialidades. En  otras  ocasiones  no saben con qué fuentes de conocimiento pueden contar en su entorno.  

Es necesario entonces, que se desarrollen 8 mecanismos para identificar fuentes de información y conocimiento tanto internas como externas. Estas fuentes  pueden  contener conocimiento  tácito  y/o  explícito. Las  tecnologías de la información y comunicación  suministran  gran  cantidad  de herramientas para lograr el descubrimiento  del conocimiento, por ejemplo: Data mining, web mining, análisis de textos, etc. 

Captura:  La  organización  requiere  hacerse  del  conocimiento  crítico  para poder cumplir con sus acciones, por lo que no es suficiente saber donde está, sino saber ponerlo a disposición del colectivo, es necesario capturarlo. Para ello es perentorio saber en que forma se encuentra (tácito o explícito). 

Dependiendo de su estado, se pueden aplicar algunas técnicas para su captura como son: las entrevistas, en Instituciones de  educación superior  el estudio de caso, el análisis de  protocolos, las simulaciones, la observación, el análisis de documentos, entre otras. 

Clasificación y almacenamiento: Estos procesos son fundamentales para lograr el  uso  adecuado  del  conocimiento.  Consiste en establecer taxonomías y categorías  del  conocimiento  para  expresarlo  como información una  vez que ha sido capturado,  para luego  colocarlo en  dispositivos básicamente tecnológicos para  su  aprovechamiento.  

Este  aspecto  es fundamental,  sobre  todo  en instituciones de educación superior, donde se puede observar el almacenamiento de información, que en muchos casos no es utilizado por nadie, bien sea porque su  forma  de clasificación  impide  ubicar el  conocimiento  crítico  o  porque  los dispositivos de  almacenamiento  no son  los  más  adecuados  para  acceder  a  la información.

Distribución:  Cuando  la  organización  ha  pensado  en  la  GC  como herramienta para  su  eficiencia,  debe  establecer  mecanismos  adecuados para poner  a disposición de sus trabajadores, el conocimiento crítico. En términos generales la distribución  de  información  y  conocimiento  en  el  mundo global, ha generado la sobre carga de información (especialmente a través de la Internet), lo que origina una gran inversión de tiempo para poder ubicar lo que realmente se necesita. 

Sin embargo, cuando se hace GC, las organizaciones puede establecer redes internas como  la  intranet o  bases de  datos diseñadas  de acuerdo a sus características  y requerimientos,  lo  que  hace  que  la  distribución  del conocimiento  crítico  sea idónea, de acuerdo a las necesidades del usuario. 

Compartir  y  colaborar:  Estos  dos  procesos  están  relacionados  pero  son diferentes.  El  compartir,  indica  la  posibilidad  de  reproducir  un conocimiento generalmente explícitado, mientras que la colaboración supone el enriquecimiento de  un  conocimiento  ya  existente o la creación de un nuevo, basado  en  la participación  colectiva.  

Con  respecto  a  compartir  se  deben  tomar en  cuenta  dos principios fundamentales,  el  primero  se  relaciona  con  la  confianza  y  el  segundo con la retribución.  Existe mayor  probabilidad de compartir  los conocimientos  con personas en las cuales se confía y que valoran el conocimiento de los demás. Por otra parte, existe mayor probabilidad de compartir conocimientos si se sabe que se puede recibir algo a cambio, bien sea material o inmaterial. 

La colaboración es  fundamental  para  el  proceso  de GC en las instituciones de educación  superior  ya  que  permite,  sobre  la  base  de  en un  conjunto de 10 condiciones, que las personas se dispongan adecuadamente a  crear, reproducir, descubrir  y  compartir  conocimiento,  con miras  a  la  innovación  y mejoramiento continuo  de  las  organizaciones.  

Sobre las condiciones para la colaboración y su utilidad se hablará nuevamente  en  el  aspecto  referido  a  las  herramientas colaborativas. (Caicedo, 2010).

¿Por qué es importante hacer gestión de conocimiento en la empresa?Gestionar el conocimiento es importante para una organización porque va mucho más allá de un simple sistema informático o un plan de capacitación. En realidad ayuda  a  fortalecer la  estructura  de  la  empresa  ya  que  si  fluye  y  se  transmite  de forma correcta ayudará a traer mejoras en los procesos y se verá reflejado en el producto  o  servicio  que  ofrece  la  compañía.  

La  información  así  como  las habilidades  que  son  útiles  para  las actividades vitales de  la  empresa son transmitidas de un empleado a otro aumentando la posibilidad de crear nuevos conocimientos que deriva en nuevas aplicaciones, mejoras a los procesos así una nueva  forma de hacer  las actividades de la empresa para obtener nuevas oportunidades. 
El conocimiento es el único activo de la empresa que crece y no se desgasta pero que puede llegar a desaparecer una vez que las personas que lo poseen dejan la empresa si no se comparte. 
Por ello es necesario que la organización gestione el conocimiento  para  que este  permanezca  independientemente  de  las  personas  y se  conserve,  se trasmita  y  sobre  todo  crezca  con  el  tiempo.  Tanto  las  grandes, pequeñas como  medianas  empresas,  deben  implementar  estrategias  y herramientas a su alcance para lograr una gestión eficiente del conocimiento que poseen para de esta manera fortalecerse. (Archanco, 2011) 

El  hacer  una  buena  gestión  del  conocimiento  traer  ciertas    las  ventajas competitivas para la organización, entre los que se encuentran: 
  • Ayuda a mejorar la calidad en productos y servicios. 
  • Contribuye a mejorar la atención a los clientes. 
  • Permite mejorar las relaciones con los proveedores. 
  • Ayuda a crear condiciones que contribuyen a mejorar el ambiente de trabajo. 
  • Mejora la comunicación entre el personal. 
  • Al mejorarse la información y la comunicación, se estimula la participación de los trabajadores. 
  • Se reducen el número de procesos necesarios para la realización de producto o servicio 
  • Se simplifican los procesos para la realización del producto o servicio 
  • Ayudar a hacer uso eficiente de los recursos. (Rodriguez, 1999) 


Conclusión: Es necesario  que las organizaciones  gestionen el  conocimiento que se  genere como producto de realizar las actividades del día a día, con  el fin de que este se mantenga, se  fortalezca  y  aumente  cada vez  más.  Para ello  debe  usar una intranet y a la vez una serie de pasos que le ayudará en esta tarea.

Tomado de: http://www.gestiopolis.com/pasos-la-gestion-del-conocimiento/