martes, 2 de febrero de 2021
LOS RETOS DE LA COMUNICACIÓN ORGANIZACIONAL
¿CÓMO UTILIZAR EL FODA EN SU ORGANIZACIÓN?
El FODA – Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas (SWOT, por sus siglas en inglés - Strength, Weaknesses, Opportunities, Threats) es una herramienta de análisis estratégico.
- Las fortalezas son los aspectos internos positivos controlados por la organización, que le dan una ventaja duradera y afectan positivamente su desempeño (por ejemplo, la política de calidad empresarial).
- Las debilidades son los aspectos internos negativos controlados por la organización que afectan negativamente su desempeño y para los cuales existe un margen significativo de mejora (por ejemplo, un alto ausentismo).
- Las oportunidades representan los factores externos positivos u oportunidades que la organización puede aprovechar para mejorar su desempeño (por ejemplo: la evolución del contexto normativo, que abre nuevas oportunidades).
- Las amenazas son los obstáculos, problemas o limitaciones externos que pueden afectar su desempeño (por ejemplo, una disminución de los recursos).
- pericia ;
- acción internacional ;
- control del mercado.
CÓMO USAR LAS NORMAS ISO PARA ENFRENTAR LA PANDEMIA
Con la aparición del Coronavirus o COVID-19, se han generado diferentes daños a todo el tejido empresarial mundial.
Es por ello, que esta pandemia ha generado una disminución de la demanda de productos y servicios, y también un problema sobre la organización de las empresas en la logística de entrega de productos y servicios.
Esta apreciación, ha impulsado a que las organizaciones consideren nuevas formas de realizar actividades y de reestructurar las que ya tenían; para así, cumplir las expectativas del mercado en este momento de crisis.
La pandemia abre varias posibilidades y estimula a que las empresas reaccionen de varias formas, para dar soluciones a sus clientes, a sus proveedores y a sus propios directivos y que, de esta manera se canalicen todos los esfuerzos posibles para continuar prestando ese servicio o producto que se requiere.
¿Cuáles son los desafíos empresariales con el COVID-19?
Este virus al convertirse en una pandemia, que se puede definir como:
Logra impactar en todas las operaciones comerciales del tejido empresarial mundial.
Este impacto se puede resumir en dos grandes problemas:
- Pérdida de comunicación con clientes y empleados
- Comunicación de clientes y empleados que temen por su propia salud
Para abordar el primer problema las empresas reaccionan de manera activa y proponen varias alternativas como:
- Control de contacto físico de clientes y empleados, utilizando medios electrónicos de comunicación
- Solicitar a sus empleados la utilización de sitios alternativos (preferiblemente hogares o lugares remotos) para realizar las actividades laborales
- Utilizar canales alternativos para la entrega de productos con logística subcontratada
Estas alternativas, proporcionan una solución eficiente a cada organización pero también plantean nuevos retos dentro de las empresas, que suponen un cambio en la forma de realizar las operaciones y que pueden llegar a contemplar cambios drásticos en la forma de operación del negocio.
Estos cambios, ponen en juicio la continuidad del negocio, de las operaciones y de la estabilidad de la compañía.
Además, con la utilización de algunos medios digitales adicionales para la realización de tareas; se expondrán los datos privados de empleados y clientes que pondrán a prueba los sistemas de seguridad de información y que pueden suponer también un peligro para la organización.
Para el segundo problema del miedo al contacto, se requieren equipos de protección para el personal e introducir reglas de distanciamiento social que mantengan la cobertura de los estándares de contención de la pandemia.
No siempre se podrá contar con todos los medios de protección, o puede que su uso no sea el mas adecuado; haciendo que los clientes, socios y empleados sientan que no es suficiente garantía para realizar las actividades normales.
Sin embargo, para cualquiera de los dos problemas mencionados los estándares de las Normas ISO ayudarán a abordarlos y proporcionarán una forma de enfrentarlos.
Enfrentarse a la Continuidad de las operaciones
Desde las normas ISO, se describe una norma que nos permite dar continuidad a las operaciones de manera estandarizada. Esta norma, ISO 22301, describe como desarrollar un sistema de gestión de continuidad del negocio.
Sus principales características son:
- Definir y evaluar los riesgos que pueden interrumpir las operaciones y la cadena de suministro
- Analizar los tiempos óptimos de recuperación para evitar un alto daño
- Definir los recursos necesarios para la recuperación de las operaciones
Basados en esta información, se buscan soluciones que le permitan desarrollar un plan de continuidad comercial a todas sus actividades de la mejor manera posible y con el menor impacto.
Para ello, se necesitará analizar a las personas, equipos, datos, materias primas, proveedores y clientes implicados en cada operación y descubrir con que rapidez se requiere el servicio o producto de la organización
También es necesario la evaluación de riesgos, el análisis del impacto comercial, el desarrollo de una estrategia de continuidad y la redacción de un plan de pandemia para su empresa. Para más información sobre esta norma siga el enlace: ISO 22301
Brindar seguridad a la información y en las comunicaciones
Para dar una mayor seguridad de datos la Norma ISO 27001, describe el desarrollo de un sistema de gestión de seguridad de la información y define como pueden llegar a abordarse incidentes potenciales dentro de la organización y la definición de métodos de protección a cada incidente presentado.
Por lo tanto, cuando se presenta un caso de pandemia y los empleados inician trabajos desde casa, se deben analizar los tipos de incidentes que pueden llegar a presentar el almacenamiento de información en equipos personales y del envió de información sensible por medio de internet.
Una vez realizado todo el análisis, se podrán seleccionar las mejores herramientas de conexión y dar a conocer los servicios aprobados para compartir datos, para realizar reuniones, para generar copias de seguridad, y/o cualquier otra actividad que requieran los empleados.
Toda esta información deberá ser documentada por medio de políticas y procedimientos y tendrá que darse a conocer para toda la organización y a todos sus empleados de manera organizada.
Trabajando para la calidad de los productos y servicios
Para garantizar la calidad de nuestros productos y servicios, las normas ISO definen el estándar ISO 9001. Esta norma describe el desarrollo de un sistema de gestión de calidad que menciona la capacitación efectiva de todo el personal para las actividades que realiza y la selección de proveedores y socios con especial cuidado.
Por ello, se debe realizar un análisis de cuales son las capacidades y habilidades que se requieren para la operación de su negocio en esta situación y capacitar al personal sobre la utilización de las herramientas necesarias para continuar con la operatividad de su empresa.
Para la selección de proveedores y socios, lo mas importante es no detener la cadena de suministro; pero siempre manteniendo las reglas de seguridad y salud estrictas que permitan brindar un producto o servicio con los mejores estándares de calidad.
Si tu empresa requiere implantar un sistema de gestión de calidad, comunícate con nosotros.
Proteger la salud y la seguridad
Para dar plena garantía de que tu empresa cumple con los estándares de salud y seguridad laboral, se ha desarrollado la Norma ISO 45001 que contempla la creación de un sistema de gestión de salud y seguridad ocupacional (OHSMS).
Esta norma, permite a las empresas certificar el cumplimiento de las leyes y regulaciones de salud y seguridad en el trabajo e identificar los riesgos y soluciones que podrán ponerse a prueba en cualquier momento dentro de la organización.
Es este momento, en la que el COVID-19 es considerado pandemia; esta norma proporciona e identifica los posibles peligros y riesgos que se tienen dentro de cualquier organización. Facilita, además los cuidados de control que se pueden llevar a cabo dentro de la organización y no exponer a sus trabajadores a contagios injustificados.
Dentro de todas las medidas expuestas por la norma ISO 45001, se integrará a todos los empleados y así, proporcionar un ambiente seguro de trabajo que permita mantener las actividades de manera ordenada y con confianza plena.
También es una herramienta comercial, dado que al tener las medidas de gestión de salud y seguridad; los clientes podrán confiar plenamente en los productos realizados y en los servicios prestados.
Durante esta pandemia, la norma ayudará a la identificación rápida de cambios dentro de las operaciones y pondrá a disposición de la empresa medidas de seguridad para garantía de empleados, clientes, proveedores y socios.
Estos cambios, posibilitarán la mejora en la producción y el posible incremento de la productividad; dando un enfoque positivo a la eventualidad presentada y brindando un valor competitivo sobre empresas del mismo sector.
Quieres conocer más sobre la Norma ISO 45001, sigue el enlace
El conocimiento de las Normas ISO
Estas normas no han sido inventadas por la aparición de la pandemia; pero son el marco perfecto para su aplicación dentro de las organizaciones que ya las tienen implantadas o en aquellas que están pensando implementarlas en este tiempo.
Son más de 3 millones de empresas en todo el mundo que poseen una norma ISO implantada y alrededor de 1,5 millones que ya poseen la certificación de sus sistemas de gestión.
ISO 22301, ISO 27001, ISO 9001 e ISO 45001 son marcos listos para usar que se pueden aplicar efectivamente incluso en situaciones adversas como la que se esta teniendo con el Coronavirus y que ayudarán a tu empresa a seguir con sus actividades y mejorar sus procesos y operaciones.
El equipo de profesionales y expertos en materia de certificaciones ISO de Ingertec te ayudará a conseguir tus objetivos ofreciéndote el mejor servicio de consultoría; ya que somos una empresa con más de 20 años de experiencia en la implantación de Normas ISO y soluciones de gestión eficaces para su organización.
Tomado de: https://ingertec.com/
sábado, 30 de enero de 2021
CLAVES PARA REFORZAR LA GESTIÓN DE RIESGOS TRAS COVID-19
Lo que está claro es que esta pandemia es un evento disruptivo que ha supuesto un punto de inflexión en pleno siglo XXI y un desafío para los gestores de riesgos.
Algunos analistas han denominado a la COVID-19 como un cisne negro o un rinoceronte gris.
Transformar la incertidumbre en evaluaciones de riesgos medibles y cada vez más dinámicos e interconectados, exige tiempo, esfuerzo y vigilancia constante.
La necesidad de un enfoque de gestión de riesgo proactivo
La mayoría de estudios globales publicados recientemente muestran que gran parte de las empresas dispone de sistemas de gestión de riesgos robustos. Así, el estudio “El Estado de la Supervisión de Riesgos”(2019) de la AICPA indica que el 30% de los encuestados disponen de sistemas de gestión de riesgos maduros y, en la Encuesta del Comité de Auditoría Global de 2019, este porcentaje asciende a 56%. Sin embargo, sólo un 25%-30% incluye procesos para identificar riesgos estratégicos emergentes o disruptivos a pesar de que siguen siendo foco de preocupación de la alta dirección como muestra el Estudio.
Esto muestra que la gestión de los riesgos emergentes sigue siendo una asignatura pendiente y que ante acontecimientos como el coronavirus, es más importante que nunca adoptar un enfoque proactivo en la gestión de riesgos.
Palancas para reforzar la gestión de riesgos tras COVID-19
Decía Einstein que “en el medio de la dificultad está la oportunidad”. A continuación desde KPMG presentamos algunas claves que pueden ayudar a reforzar la gestión de riesgos tras la COVID-19 o al menos añadir algunos elementos de debate sobre la gestión de riesgos tras esta crisis.
1. Visión holística de riesgos desde “arriba”
El proceso de gestión de riesgos debería ayudar a la Dirección y los órganos de gobierno a disponer de una visión holística de los riesgos más críticos de la entidad que afectan a sus objetivos estratégicos, que les permita evaluar su conectividad y potencial impacto conjunto en toda la organización.
Así, por ejemplo, la COVID-19 es un evento que ha puesto de manifiesto la conectividad de riesgos de distinta tipología, tales como el retraso o la interrupción del suministro de materias primas o de las entregas a clientes, los cambios en la demanda de los clientes, el incremento de los costes, los problemas de protección de la salud y la seguridad de los empleados, la insuficiencia de mano de obra o las dificultades relacionadas con actividades de importación y exportación.
2. Diálogo constante sobre riesgos emergentes por la Dirección y órganos de gobierno
El diálogo constante sobre los riesgos emergentes por la Dirección y órganos de gobierno puede ayudar a identificar riesgos adicionales o evitar la gestión de riesgos equivocados. Por ello, es muy relevante establecer un proceso sistemático por el que la Dirección mantenga un sólido debate con los órganos de gobierno sobre los principales riesgos y comprobar si existe un acuerdo entre ellos sobre los riesgos más críticos para la organización.
También consideramos relevante establecer, desde los gestores de riesgos, un proceso para para inducir a la Dirección y órganos de gobierno a pensar fuera del statu quo y poder identificar riesgos desconocidos, pero “conocibles”. Así podrán identificar con mayor facilidad a los cisnes negros.
3. Gestión de riesgos y planificación estratégica
Según el informe de AICPA, menos de la mitad de las organizaciones consideran formalmente las exposiciones al riesgo existentes cuando evalúan nuevas posibles oportunidades estratégicas y menos de una cuarta parte, cuando revisan el plan estratégico. Desde nuestro punto de vista, el proceso de gestión de riesgos de las organizaciones debería proporcionar información estratégica importante sobre los riesgos a largo plazo y no centrarse solo en cuestiones operacionales o de cumplimiento.
Los principales riesgos identificados en el proceso de gestión de riesgos deberían asignarse a las iniciativas estratégicas más importantes. Esto conlleva a una gran interacción entre los gestores de riesgos y los responsables del proceso de planificación estratégica.
4. Indicadores clave para una visión prospectiva del riesgo
Los indicadores de riesgos son un elemento clave para vigilar los principales riesgos. La mayoría de las organizaciones tienen una enorme cantidad de indicadores clave de desempeño (KPI) para ayudarles a monitorizar el desempeño del negocio. Sin embargo, es importante recordar que los KPI son de naturaleza histórica y que sólo se centran en aspectos internos de la empresa.
Consideramos que es importante que, primero, la Dirección disponga de métricas o señales de alerta que miren hacia el futuro y que se basen en la vigilancia de las tendencias tanto internas como externas y, segundo, que se hayan definido “puntos de activación” claros que indiquen cuándo hay que tomar medidas y bajo qué circunstancias los ejecutivos pueden “saltarse” esos puntos de activación preestablecidos.
5. Preparación para la gestión de eventos significativos
Si bien no se puede esperar que un proceso sólido de gestión de riesgos permita prevenir y gestionar todos los tipos de riesgos que puedan surgir, las organizaciones que invierten tiempo y recursos en hacer participar a la alta dirección y los órganos de gobierno en diálogos sobre la gestión de riesgos de manera continua, están en mejores condiciones de afrontar un acontecimiento de riesgo significativo.
También es importante disponer de un “manual de gestión de crisis” detallado sobre cómo responderán en caso de que surja de manera significativa una de las principales exposiciones al riesgo de la organización contemplando todas las vertientes (personas, procesos, tecnología, etc).
En resumen, la COVID-19 es un ejemplo de evento disruptivo que puede impactar en las organizaciones y puede servir para reflexionar sobre la gestión del riesgo empresarial. Les hemos ofrecido 5 palancas que si se analizan y se activan de manera adecuada pueden contribuir a cumplir este objetivo.
Tomado de: https://www.tendencias.kpmg.es/
LA MUERTE DE LAS JERARQUÍAS EN EL LUGAR DE TRABAJO
Las jerarquías tal vez hayan perdido protagonismo, pero no han desaparecido. Puede que los mejores empleados sean más inteligentes y tengan más formación, pero se sigue esperando de ellos que se alineen obedientemente con las decisiones ejecutivas”. Gary Hamel ( “El Futuro del Management”).
“Lo peor es que los ejecutivos sénior, con sus visiones dogmáticas, suelen ser los que deciden qué ideas que se ponen en marcha y terminan por bloquearse. Eso tiene que cambiar”. Gary Hamel
¿CÓMO PUEDE AYUDARNOS LA ISO 9001 EN LA CRISIS DE LA COVID-19?
El año 2020 será recordado como el año que cambió el mundo. La COVID-19 ha cambiado la manera en que nos enfrentamos a la vida, así como nuestra forma de actuar y de hacer negocios.
Incluso cuando acabe la pandemia, las cosas nunca volverán a ser iguales: viviremos en la "nueva normalidad".
En este contexto, ¿cómo pueden ayudar los sistemas de gestión de la calidad basados en la ISO 9001:2015 y certificados según esta norma a las organizaciones en su intento por sobrevivir, recuperarse y, eventualmente, tener éxito durante esta crisis?
A aquellos que están familiarizados con la norma ISO 9001:2015, les vendrán seguramente a la mente varios requisitos importantes. Los cambios derivados de la COVID-19 afectan en gran medida a las circunstancias de la mayoría de las organizaciones, las necesidades y expectativas de sus correspondientes partes interesadas, y los riesgos y oportunidades a los que se enfrentan, por mencionar solo tres ejemplos.
Pero antes de entrar en los detalles de la norma ISO 9001, vamos a comenzar por analizar algunos fragmentos importantes de dicha norma que establecen los principios fundamentales de calidad en que se basa la ISO 9001:
"Una organización centrada en la calidad promueve una cultura que tiene como resultado comportamientos, actitudes, actividades y procesos que añaden valor a través de la atención a las necesidades y expectativas de los clientes y otras partes interesadas relevantes.”
"La calidad de los productos y servicios de una organización viene determinada por la capacidad de satisfacer a los clientes y por el impacto intencionado y no intencionado en las partes interesadas relevantes."
"La calidad de los productos y servicios incluye no solo la función y el rendimiento pretendidos, sino también el valor percibido y el beneficio para el cliente."
Así pues, por ejemplo, las organizaciones que proporcionan excelentes servicios de soporte informático para los ordenadores domésticos, pero cuyos técnicos no usan mascarilla o no respetan las normas de distanciamiento social durante la crisis de la COVID-19, no están ofreciendo un "servicio de calidad". Por otro lado, algunos supermercados marcaron la diferencia proporcionando servicios gratuitos de entrega a domicilio a las personas vulnerables que no pueden salir de casa, aprovechando así la oportunidad de conquistar futuros clientes fieles. Estos son solo dos ejemplos sencillos donde el contexto de los negocios, en continuo estado de cambio, alteró las necesidades y expectativas de los clientes.
También hay situaciones en las que las necesidades y expectativas de otras partes interesadas, aparte de las de los clientes, deben tenerse en cuenta durante la crisis. Esto incluye, por ejemplo, las necesidades y expectativas de la sociedad, que pueden conducir a las tiendas a racionar la compra de ciertos productos por parte del cliente, limitando a un "máximo de tres" los artículos con alta demanda (como papel higiénico, desinfectantes para las manos, etc.) con el fin de que las existencias no se agoten para otros ciudadanos que también los necesitan.
Lo más importante que una organización debe hacer en este periodo especialmente turbulento es reconocer la necesidad de cambios y ponerlos en práctica a la mayor brevedad. El sistema de gestión de calidad puede ayudar a las organizaciones a conseguirlo de una manera sistemática y ágil. La figura 1 es una antigua diapositiva que he utilizado muchas veces en mis presentaciones y seminarios, y que creo que resulta especialmente relevante en este caso.
Figura 1 - Sistema de gestión de la calidad orientado a los procesos
Un sistema de gestión de calidad basado en la ISO 9001 debe estar guiado por los procesos, no por los documentos, y no debe inhibir los cambios. Por desgracia, a algunas personas lo primero que les viene a la cabeza cuando se mencionan las normas de sistemas de gestión es la filosofía obsoleta (y miope) de "escriba lo que hace y a continuación haga lo que ha escrito", la cual se asocia con las primeras versiones de la ISO 9001 de hace más de 30 años. Eso creó una mentalidad según la cual la innovación y la agilidad organizativas eran incompatibles con la "ISO 9000" y, a menudo, los cambios no se aplicaban con la excusa de que "nuestro sistema ISO no nos permitirá hacer eso."
Nada más lejos de la realidad: si un sistema de gestión se aplica correctamente y es realmente utilizado por la organización, debe orientarse a los procesos y los resultados, y facilitar la innovación y el cambio de manera estructurada, disciplinada y ágil. Como dijo Charles Darwin: "No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni siquiera la más inteligente, sino aquella que mejor se adapta al cambio".
Esto también se refleja en la norma ISO 9004:2018, que se orienta hacia el "éxito sostenido" de una organización: "Los factores que influyen en el éxito de una organización están continuamente surgiendo, evolucionando, aumentando o disminuyendo a lo largo del tiempo, y es la adaptación a esos cambios lo que determina un éxito sostenido. Se pueden citar como ejemplos la responsabilidad social y los factores medioambientales y culturales, junto a aquellos a los que se daba importancia en el pasado, como la eficiencia, la calidad y la agilidad: en conjunto, todos estos factores forman parte del contexto de la organización."
Así pues, ¿cómo puede ayudar la ISO 9001 a las organizaciones en la crisis de la COVID-19? A continuación se enumeran algunos métodos asociados a ciertos requisitos específicos de la ISO 9001:2015.
• Apartado 4.1 ("Comprensión de la organización y su contexto") exige que la organización determine las cuestiones internas y externas que pueden afectar a su capacidad para proporcionar productos y servicios de calidad, y monitorice estas cuestiones con regularidad. Esto puede proporcionar información importante para el proceso de revisión por parte de la dirección (Apartado 9.3). En este periodo de especial complejidad, la realización, por parte de la dirección, de revisiones adicionales (no programadas) puede ofrecer una excelente oportunidad para reaccionar rápidamente a los cambios en las circunstancias derivadas de la pandemia, y poder planificar e implementar acciones de forma rápida, según proceda. Cualquier cambio que resulte necesario (en el diseño de productos y servicios (Apartado 8.3.6), en la manera en que se suministran los servicios (Apartado 8.5.6) o en el ambiente alrededor del proceso correspondiente (Apartado 7.1.4) entre otros) puede ser comunicado (Apartado 7.4) e implementado en toda la organización de forma rápida y organizada (Apartado 6.3).
• Apartado 4.2 ("Comprensión de las necesidades y expectativas de las partes interesadas") exige que la organización determine quiénes son estas partes interesadas para el sistema de gestión de calidad y cuáles son sus correspondientes necesidades y expectativas, y controle si se produce cualquier cambio. Una buena manera de controlar los repentinos cambios provocados por la COVID-19, de acuerdo con los requisitos del Apartado 4.1, es utilizar el proceso de revisión por parte de la dirección y, en particular, programar revisiones muy frecuentes durante este convulso periodo.
Aunque la principal parte interesada en un sistema de gestión de calidad sea el cliente (directo o indirecto) de la organización, es probable que entren en escena las necesidades y expectativas de otras partes interesadas (no consideradas importantes en el pasado). Por ejemplo, las necesidades y expectativas de la sociedad (para que la organización no almacene innecesariamente suministros vitales o no actúe de manera que pueda poner en peligro a otros ciudadanos) y de los empleados y los trabajadores (permitiendo una mayor flexibilidad para trabajar desde casa; permisos para cuidar a familiares vulnerables), entre otras.
• Apartado 6.1 ("Acciones para hacer frente a los riesgos y las oportunidades"): se trata probablemente de una de las cláusulas más importantes de la norma ISO 9001, en términos de respuesta de una organización a la COVID-19, y la manera en que la organización responda a dichos requisitos será clave para su supervivencia y éxito futuro. En este periodo de incertidumbre, resulta oportuno recordar la definición de riesgo: "efecto de la incertidumbre (sobre los objetivos)". Cualquier decisión de la organización tendrá que ser tomada de manera extremadamente ágil y siendo conscientes de que la base fáctica de las mismas está sujeta a una gran incertidumbre y de que puede cambiar muy rápidamente. Esto significa que puede que sea necesario revisar las decisiones con regularidad a medida que haya más información disponible.
La mayoría reconocerá este concepto como parte del "ciclo PDCA", tan importante a todos los niveles de la norma ISO 9001. Sin embargo, puede que no resulte tan familiar el pariente menos conocido del ciclo PDCA: el bucle "OODA". Este fue desarrollado por el piloto de la Fuerza Aérea de Estados Unidos John Boyd para una toma de decisiones rápida en situaciones de cambios repentinos. El ciclo OODA ("Observar, Orientar, Decidir, Actuar") constituye un enfoque de cuatro etapas para la toma de decisiones, centrado en el filtrado de la información disponible en el marco de la toma rápida de la decisión más apropiada, entendiendo, al mismo tiempo, que es posible que haya que realizar cambios a medida que se disponga de más datos.
Aunque el bucle OODA no se menciona específicamente en la norma ISO 9001, su aplicación puede ser de gran ayuda a las organizaciones en las situaciones extremadamente dinámicas relacionadas con la COVID-19, y es totalmente consistente con el principio de control de calidad denominado "toma de decisiones basada en evidencias" que establece que "la toma de decisiones puede ser un proceso complejo y que siempre implica cierto grado de incertidumbre. A menudo intervienen varios tipos de "inputs" con diversas fuentes de procedencia, a lo que se añade su interpretación, que puede ser subjetiva." (ISO 9000:2015, Apartado 2.3.6)
... pero un sistema de gestión de calidad bien implementado no solo consiste en evitar problemas o minimizar elementos que pueden salir mal. El Apartado 6.1 también hace hincapié en la necesidad de reconocer y actuar sobre las oportunidades donde y cuando se presenten. La definición del diccionario de "Oportunidad" es: "conjunto de circunstancias o momento en el tiempo que hace posible hacer algo". Por lo tanto, las organizaciones más creativas buscarán activamente nuevas oportunidades durante la crisis de la COVID-19 mediante la identificación de posibles nuevos productos y servicios que puedan ellas mismas proporcionar, la modificación de productos y servicios existentes (incluyendo los modos en los que se suministran) o la entrada en nuevos mercados en los que los competidores puedan estar teniendo problemas para responder a la demanda.
Hemos visto ejemplos de empresas de ingeniería que adaptan sus líneas de producción para la fabricación de equipos para hospitales especialmente necesarios, como respiradores artificiales o EPI, tiendas de comestibles que realizan entregas a domicilio gratuitas y empresas constructoras contratadas para edificar nuevos hospitales en cuestión de días o semanas. Obviamente, estas oportunidades vienen acompañadas de riesgos asociados que deben ser considerados y de requisitos específicos del cliente y de los organismos reguladores que deben incluirse en el sistema de gestión de calidad (Apartado 8.2.2) para garantizar la satisfacción del cliente (Apartado 9.1.2) y, sobre todo, su seguridad.
• Apartado 9.3 ("Revisión por la dirección"): como se ha mencionado anteriormente, las organizaciones pueden beneficiarse de la adopción de un ciclo de tiempo mucho más corto del habitual para la revisión por la dirección. Los que han adoptado un enfoque reactivo hacia este requisito de la ISO 9001 ("tenemos que hacer esto una vez al año para mostrar los resultados a nuestro auditor") obtendrán muy poco beneficio, pero los que realmente han asumido el proceso de revisión por la dirección como una parte importante de su negocio (véase el apartado 5.1.1 c) podrán utilizarlo de forma rápida y ágil para responder a la actual crisis de la COVID-19.
En realidad, esta forma de actuar no es muy diferente a la de muchas organizaciones y gobiernos a nivel mundial, los cuales celebran "reuniones (a nivel directivo) para el análisis de la crisis" diariamente con el fin de evaluar la evolución de la pandemia y la eficacia de su reacción ante la misma.
• Apartado 10 ("Mejora"), la cláusula final de la ISO 9001 merece una mención especial, ya que sus requisitos incluyen varios conceptos que pueden ayudar a las organizaciones a hacer frente a la crisis de la COVID-19. El apartado 10.1 reconoce la necesidad de "mejorar productos y servicios para satisfacer los requisitos correspondientes, así como para considerar necesidades y expectativas futuras".
Como se mencionó anteriormente, las necesidades y expectativas de los clientes han cambiado de manera significativa durante la pandemia, y algunos de estos cambios probablemente se conviertan en algo permanente a medida que el mundo se ajusta a la "nueva normalidad". La Nota del Apartado 10.1 reconoce que la mejora continua en pequeños pasos (aunque deba ser incentivada) no siempre es suficiente: a veces son necesarios cambios radicales, innovaciones o incluso reorganizaciones.
El apartado 10.2 ("No conformidad y acción correctiva") también se puede utilizar para ayudar a las organizaciones durante la crisis de la COVID-19, en concreto, el requisito de "evaluar la necesidad de adoptar acciones para eliminar las causas de la no conformidad con el fin de prevenir su recurrencia u ocurrencia" y "determinar si existen no conformidades similares o si podrían volver a ocurrir", cuyo cumplimiento se puede mejorar mirando hacia el exterior de la organización.
Esto puede incluir, por ejemplo, aprender de otras organizaciones (y países), analizando los éxitos y fracasos de los métodos utilizados para enfrentarse a los problemas asociados a la pandemia de la COVID-19, y llevando a cabo las acciones apropiadas dentro de la organización para evitar problemas similares.
En resumen, estos son solo algunos ejemplos de cómo un sistema de gestión de la calidad bien implementado puede ser una herramienta muy valiosa para ayudar a las organizaciones durante la crisis de la COVID-19. Lo importante es que las organizaciones adopten los requisitos de la ISO 9001 de una manera constructiva y proactiva, en lugar de simplemente "acatar" los requisitos para obtener la certificación.
* El Dr. Nigel H. Croft ha desempeñado el cargo de Presidente del Subcomité TC176/SC2 de ISO de 2010 a 2018, con responsabilidad general sobre las normas ISO 9001:2015 e ISO 9004:2018. Actualmente, lidera el grupo de trabajo de ISO para revisar el "Anexo SL" (la base de todas las normas de sistemas de gestión de ISO). El Dr. Croft es miembro del Consejo Consultivo del Grupo APCER y de la Academia Brasileña de Calidad.
Tomado de: https://www.apcergroup.com/







