jueves, 7 de abril de 2016

7 Consejos para mejorar las reuniones en su organización

Las reuniones de trabajo son un gran problema para muchas empresas. En promedio un mánager puede pasar hasta un 35% de su tiempo en reuniones mientras que en un directivo esta cifra puede subir hasta el 50%. 
por José Antonio Muñoz Salvatierra.

Está claro que este tiempo invertido en reuniones le sale muy caro a las empresas, pero además, si estas no son productivas, el coste puede ser mucho mayor.

De hecho, un estudio de Atlassian comprobó que la mitad de las reuniones son consideradas como improductivas por sus asistentes.

En este artículo te presento 7 consejos rápidos para mejorar las reuniones en tu empresa y así ahorrar tiempo y dinero. He seleccionado 7 consejos muy fáciles de aplicar y que podrás poner en práctica nada más acabar de leer este artículo.

Cómo tener reuniones más efectivas en una empresa



1. Úsalas con moderación

Hay gente que parece convocar reuniones únicamente por aburrimiento. Muchos de los temas tratados en algunas de ellas se podrían resolver con un simple email.
Las reuniones deben de ser una herramienta exclusiva, que sólo se utilice cuando sea estrictamente necesario. Convocar demasiadas reuniones puede suponer dos grandes problemas: En primer lugar se producirán demasiadas interrupciones y en segundo lugar hará que su efectividad se reduzca ya que los asistentes las verán como eventos más triviales y poco importantes.
Con herramientas que existen el mercado, se pueden reducir las reuniones hasta en un 45% ya que te permiten discutir muchos temas de manera ordenada y sin la necesidad de verse en persona.

2. Nada de retrasos

Seguro que asistes con demasiada frecuencia a reuniones en las que algunos participantes llegan tarde. En las reuniones no se debe permitir los retrasos a no ser que estos sean por una causa mayor.
Cuando una persona se retrasa 10 minutos en una reunión en la que están reunidas 10 personas, está haciendo perder a la compañía 100 minutos de trabajo de sus empleados. Además, este retraso en 10 minutos normalmente se suele compensar finalizando 10 minutos más tarde la reunión y esto genera problemas de agenda al resto de los asistentes.
Lo que hacen muchas empresas es sancionar los retrasos en reuniones. No tiene que ser una sanción muy dura, sino algo que además ayude a mejorar la cohesión del equipo. Por ejemplo, que cada vez que una persona llegue tarde a una reunión, tenga que traer un desayuno para todo el equipo al día siguiente.

3. Cuidado con los dispositivos móviles

Hoy en día los dispositivos móviles nos acompañan a todas partes y en las reuniones no podía a ser diferente. A pesar de que son una herramienta realmente potente, en ocasiones se usan de manera que generan interrupciones.
Si durante una reunión, hay miembros que se dedican a responder emails, consultar las redes sociales u otras tareas no relacionadas con el tema de la reunión, la productividad de la misma se verá mermada.
Hay empresas que que incluso prohíben el acceso con móvil a las salas de reuniones. En cambio hay otras que utilizan los móviles a su favor. Con Apps que te permiten reforzar tus reuniones ayudándote por ejemplo a controlar el tiempo, a llevar la agenda o a agendar las tareas surgidas a cada una de las personas.

4. Mejor con reuniones recurrentes

Existen dos tipos de reuniones según su recurrencia: Reuniones de ritmo (recurrentes) y reuniones Ad-hoc (no recurrentes). Las reuniones Ad-hoc se convocan de manera puntual para resolver un determinado tema, mientras que las reuniones de ritmo se celebran de manera recurrente con una periodicidad establecida (reuniones semanales, reuniones diarias, reuniones anuales…).
Es recomendable hacer más reuniones de ritmo y menos ad-hoc. ¿Por qué? Porque las reuniones de ritmo tienen muchas ventajas, estas son algunas de ellas:
  • No se pierde tiempo convocándolas (como se celebran de manera recurrente siempre el mismo día y a la misma hora, sólo se tienen que convocar una vez. Por ejemplo todos los lunes a las 9.00 reunión semanal). Esto también soluciona muchos problemas de agenda ya que los participantes siempre se reservarán ese hueco de su jornada laboral para dichas reuniones.

  • Se identifican los problemas antes de que surjan. Normalmente las reuniones Ad-hoc solucionan problemas o incidencias una vez que estos ya han hecho saltar las alarmas. En cambio, con las reuniones de ritmo, la periodicidad ayuda a que exista una anticipación en la identificación de dichos problemas.

  • Se ahorran muchas reuniones Ad-hoc: Al hacer reuniones recurrentes tratarás muchos temas que normalmente tratabas con las reuniones Ad-hoc. Estarás ahorrando tiempo en tu empresa.

  • Generan responsabilidad individual: El tener que “rendir cuentas” de manera periódica genera responsabilidad en los asistentes. Si en una reunión semanal dices que la semana que viene vas a estar trabajando en una nueva campaña, en la siguiente reunión semanal tendrás que dar cuenta de cómo va esa campaña.

5. Comparte la agenda y objetivos

Antes de cada reunión es necesario mandar a los participantes una agenda y unos objetivos. (A no ser que se trate de una reunión de ritmo cuyos temas no hayan variado desde la última vez que estos se enviaron).
Dejar claro de antemano cuál es el objetivo de la reunión y cuál va a ser la agenda de temas a tratar, puede ayudar a que los participantes se preparen mejor para la reunión.
Vamos a poner un ejemplo
Objetivo: Reunión para mejorar en un 25% la tasa de conversión a leads de nuestra página.
Agenda: 1. Revisión de KPIs de la página. 2. Revisión de acciones que han funcionado bien y acciones que no han funcionado. 3. Propuestas de mejoras. 4. Decisión y asignación a los participantes de las tareas de mejora para la página.
Sabiendo esto, los participantes podrían comenzar a preparar de antemano propuestas o incluso a revisar por adelantado los KPIs de la página para luego no perder tanto tiempo en este punto de la agenda.

6. Asigna un moderador

Ya sabemos que en las reuniones, sobretodo si hay muchas personas participando, es muy fácil “irse por las ramas” y olvidar el tema principal que se está tratando. Para evitar estas divagaciones una buena idea es asignar un moderador a cada reunión.
El moderador será el encargado de redirigir la conversación cada vez que se aleje del tema de la reunión, también será el encargado de hacer que se cumpla la agenda y revisar que el tiempo dedicado a cada uno de los puntos a tratar sea el adecuado.
Esta figura de moderador puede ir variando, de este modo todo el equipo comprenderá lo importante que es su función y será más fácil que empaticen a la hora de seguir sus instrucciones.

7. Asigna un “decision maker”

Hay reuniones en las que uno de los objetivos es tomar una decisión. Por ejemplo: Una reunión de un nuevo producto en la que se tiene que decidir cuál será su precio. En estas reuniones suele pasar un efecto muy interesante conocido como disolución de la responsabilidad.
Al estar varias personas reunidas para tomar una decisión, la responsabilidad de tomarla se diluye entre todas ellas y cuando se diluye la responsabilidad es muy posible que no se acabe tomando la decisión (ya que es responsabilidad de todos pero a la vez de nadie).
Es por ello que se debe asignar un decision maker, es decir, una persona o mecanismo que en última instancia tenga la responsabilidad de tomar dicha decisión, puede ser la persona de mayor rango, la más especializada en el tema sobre el que se está decidiendo o incluso una votación de todos los asistentes. Lo que tiene que quedar claro es quién o cómo se tomará la decisión, de este modo no se acabará la reunión sin tomarla.
Esperamos que te hayan resultado útiles estos consejos y que puedas ponerlos en práctica para mejorar las reuniones de tu empresa cuanto antes.
Tomado de: http://www.negociosyemprendimiento.org

Una nueva agenda de desarrollo sostenible


Voces de todo el mundo exigen liderazgo en relación con la pobreza, la desigualdad y el cambio climático.
Estos desafíos universales requieren acción global y este año presenta oportunidades sin precedentes para lograr el futuro que queremos. El 25 de septiembre, los líderes del mundo se reunirán en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, para aprobar una agenda para el desarrollo sostenible.
Los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), u Objetivos Globales, orientarán la política de desarrollo y financiamiento durante los próximos 15 años, comenzando con una promesa histórica de erradicar la pobreza extrema. En todas partes. Para siempre.


Los ODM establecieron objetivos medibles, acordados universalmente, sobre la erradicación de la extrema pobreza y el hambre, la prevención de las enfermedades mortales pero tratables, y la ampliación de las oportunidades educacionales de todos los niños, entre otros imperativos del desarrollo.Los Objetivos Globales reemplazan a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), los cuales en septiembre de 2000 reunieron al mundo en torno a un programa común: abordar la indignidad de la pobreza.  

Los ODM impulsaron el progreso en muchos ámbitos importantes:
• Pobreza económica
• Acceso a mejores fuentes de agua
• Matrícula en la enseñanza primaria
• Mortalidad infantil

Sin embargo, la tarea aún está inconclusa para millones de personas y es necesario hacer un último esfuerzo por poner fin al hambre, alcanzar la igualdad de género, mejorar los servicios de salud y lograr que todos los niños asistan a la escuela. Ahora debemos poner al mundo en una senda sostenible y los Objetivos Globales apuntan a eso, con 2030 como fecha límite.
La nueva agenda para el desarrollo incluye a todos los países, promueve sociedades pacíficas e inclusivas y mejores empleos, y responde a los desafíos ambientales de nuestra era, en particular el cambio climático. Este año se espera también que líderes mundiales alcancen un acuerdo mundial sobre cambio climático en la Conferencia de las Partes que se llevará a cabo en París.


Los Objetivos Globales deben terminar la labor que comenzaron los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), sin que nadie quede rezagado.

Agenda de desarrollo post-2015

“Este año, los líderes mundiales tienen la oportunidad sin precedentes de poner el mundo en la senda del desarrollo incluyente, sostenible y resiliente", Helen Clark, Administradora del PNUD, enero de 2015.
En la Cumbre para el Desarrollo Sostenible, que se lleva a cabo en septiembre de 2015, los Estados Miembros de la ONU aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye un conjunto de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para poner fin a la pobreza, luchar contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático.
Los ODS, también conocidos como Objetivos Mundiales, se basan en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), ocho objetivos contra la pobreza que el mundo se comprometió a alcanzar en 2015. Los ODM, adoptados en 2000, apuntan a una serie de áreas que incluidos la reducción de la pobreza, el hambre, las enfermedades, la desigualdad de género y el acceso al agua y saneamiento. Se han hecho enormes progresos en los ODM, lo que muestra el valor de una agenda unificadora apoyada por metas y objetivos. A pesar de este éxito, la indignidad de la pobreza no se ha terminado para todos.

Las nuevos Objetivos Mundiales y la agenda para el desarrollo sostenible van mucho más allá de los ODM, abordando las causas fundamentales de la pobreza y la necesidad universal de desarrollo que funcione para todas las personas.
La Administradora del PNUD, Helen Clark, mencionó que "este acuerdo marca un hito importante al poner nuestro mundo en un curso integrador y sostenible. Si todos trabajamos juntos, tenemos la oportunidad de cumplir las aspiraciones de los ciudadanos de paz, prosperidad y bienestar, y de preservar nuestro planeta".

¿Qué rol desempeña el PNUD?

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible están relacionados con áreas de intervención del Plan Estratégico del PNUD: desarrollo sostenible, gobernabilidad democrática y consolidación de la paz, y resiliencia ante el clima y los desastres naturales. El objetivo número 1 sobre pobreza, el número 10 sobre desigualdad y el número 16 sobre gobernanza son de particular importancia para el trabajo actual y los planes a largo plazo del PNUD.
Un enfoque integral que apoye los avances en los diversos objetivos es fundamental para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y el PNUD se encuentra en una posición privilegiada para respaldar ese proceso.
El PNUD puede ayudar, y ya lo está haciendo, a los países de tres formas diferentes, mediante el enfoque MAPS (por sus siglas en inglés): Integración en las políticas generales (Mainstreaming), Aceleración (Acceleration), y apoyo a las políticas (Policy support).  
  • Ofreciendo apoyo a los gobiernos con el fin de que puedan reflejar la nueva agenda global en los planes y políticas nacionales de desarrollo. Esta labor está ya en marcha en muchos países a petición de sus gobiernos;
  • Ayudando a los países a acelerar el progreso hacia las metas ODS. En este sentido, utilizaremos nuestra amplia experiencia durante los últimos cinco años con el marco de aceleración de los ODM;
  • Poniendo la experiencia de la ONU en políticas de desarrollo sostenible y gobernabilidad a disposición de los gobiernos en todas las fases de su implementación.
De manera colectiva, todos nuestros socios pueden contribuir a comunicar la nueva agenda, fortaleciendo las alianzas para su interpretación y cubriendo las carencias en información disponible para su  seguimiento y revisión. Al compartir la presidencia del Grupo de Trabajo del GNUD para un Desarrollo Sostenible, el PNUD dirigirá la elaboración de Directrices para los Informes Nacionales de los ODS que sean relevantes y adecuados  para los países en los que trabajamos.
El PNUD está profundamente implicado en todos los procesos relacionados con el despliegue de los ODS.  Asimismo, ofrecemos a los países nuestra amplia experiencia programática para ayudarlos a desarrollar sus propias iniciativas nacionales relacionadas con los ODS.
Tomado de: http://www.latinamerica.undp.org/

Los ODS ya son una realidad... ¿Y ahora qué?

Uno de los mayores desafíos será asegurarnos que los más pobres
y los más vulnerables se beneficien de estos nuevos tipos de
financiamientos para el desarrollo. Foto: PNUD Ecuador
Por  | Helen Clark*
Tenemos ante nosotros la tarea de conseguir que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se hagan realidad en un mundo que afronta diferentes tipos de crisis. 

Cabe preguntarse cuál es el propósito de los ODS en los países donde las familias han dejado sus hogares para huir del conflicto, donde el aumento del nivel del mar pone en riesgo vidas, medios de vida e infraestructura, y donde las economías se ven seriamente afectadas por los efectos de las epidemias o del terrorismo.

Sin duda, las repercusiones de estos fenómenos no se limitan a los países en los que se originan, ya que pueden extenderse a países vecinos o incluso más lejanos, arrastrando consecuencias regionales y mundiales que ahora constituyen obstáculos para muchos países, tanto del norte como del sur.

El carácter vinculante y exhaustivo de los ODS pone a prueba nuestra capacidad para identificar puntos de partida en diversos contextos, y para ocuparnos de los graves obstáculos que deben eliminarse si queremos que nadie se quede atrás.

Hay cuatro aspectos fundamentales para lograr los ODS:

1. Un fuerte sentido de la propiedad nacional y del liderazgo: dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) demostró que los determinantes del progreso más importantes incluyen un sólido liderazgo, comprometido con los objetivos mundiales y con las instituciones de gobernanza proactivas y competentes a niveles nacional y local, para garantizar que el programa mundial se traduzca en estrategias nacionales, presupuestos y acciones. Más que nunca, tenemos que colaborar estrechamente para ayudar a fortalecer las capacidades, independientemente del contexto nacional.

2. Coaliciones activas e intercambio de conocimientos: la Agenda 2030 deberá recurrir a soluciones y experiencias de los países, grupos y sectores interesados. El mundo actual ofrece nuevos y diversos recursos y tecnologías.

3. Recursos fiables: la Agenda de Acción de Addis Abeba 2015 destaca que la financiación para el desarrollo requiere mucho más que la ayuda tradicional para el desarrollo. Los países necesitarán obtener todo tipo de financiación, ya sea pública y privada, nacional o internacional, o relacionada al medio ambiente y al desarrollo. Una tarea de suma importancia será velar por los más pobres y vulnerables y que la asistencia oficial para el desarrollo (AOD) se utilice de manera catalítica para recabar financiación nacional complementaria.

4. Seguimiento y evaluación firmes: la Agenda 2030 desafía a cada país a lograr el progreso. Los mecanismos de rendición de cuentas sólidos e información transparente están entre los requerimientos mínimos para diseñar, monitorear y evaluar los avances logrados para hacer realidad los ODS.  

La Agenda 2030 fue aprobada por 193 gobiernos, pero estos no pueden promoverla por sí solos, pues se requiere liderazgo del sistema multilateral. El PNUD, en colaboración con el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo, pone en práctica un enfoque para la aplicación de los ODS, que llamamos MAPS (estrategia de integración, aceleración y apoyo a las políticas). El resultado esperado es que el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo trabaje en los países para:

• aplicar la agenda a niveles nacional y local (integración);

• utilizar los recursos para eliminar los obstáculos del desarrollo sostenible (aceleración);

• lograr que los conocimientos especializados de las Naciones Unidas estén disponibles de manera efectiva y coherente (apoyo a las políticas).

El PNUD, en calidad de organización de las Naciones Unidas especializada en el desarrollo, está en posición de realizar su labor para apoyar a gobiernos con el fin de impulsar los ODS, promover el compromiso de los ciudadanos y establecer alianzas amplias necesarias para el logro de los ODS. Asimismo, apoyaremos los procesos de evaluación a nivel mundial, así como la implementación de informes relativos a los ODS a nivel nacional. 

Tomado  de:  http://www.latinamerica.undp.org

El mundo tiene 17 objetivos para 2030. ¿Cuál es el tuyo?

Las redes sociales son un foro paralelo en el que las metas de desarrollo se discuten, se apoyan y difunden. Aquí, parte de la conversación que generan


Cuando los 193 países de las Naciones Unidas aprobaron el pasado domingo el borrador de la agenda del desarrollo del mundo hasta 2030, cientos de tuits recibieron el mensaje con entusiasmo. La conversación mundial bajo la etiqueta#Globalgoals aborda cada uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que la comunidad internacional discutirá y fijará en septiembre próximo en la Cumbre de Nueva York como escenario ideal para 2030. Las metas se pueden resumir en tres principios básicos: terminar con la pobreza extrema, luchar contra la desigualdad y la injusticia y poner soluciones al cambio climático.

La UN Foundation lo resumía así: “Podemos ser la primera generación en terminar con la pobreza y la primera en abordar el cambio climático”.

Las sensibilidades de los usuarios de las redes sociales les lleva a hacer más hincapié en uno u otro de los 17 objetivos mediante los que el mundo pretende lograr estas tres grandes metas. Una página web auspiciada por decenas de empresas y organizaciones sin ánimo de lucro (Globalgoals.org), anima a los internautas a sumarse e interactuar en favor de estos propósitos.



1. Eliminación de la pobreza extrema

“La idea de que unas vidas valen menos que otras es la raíz de todo lo que está mal en este mundo”, dijo una vez el antropólogo Paul Farmer. Que en 2030 no haya nadie viviendo con menos de 1,25 dólares al día es la primera meta y seguramente la más comentada en las redes. Si hay un mensaje que se repite entre cientos de usuarios, este es el anuncio del concierto que coincidirá el 26 de septiembre con la cumbre de la ONU que tiene que sellar definitivamente los ODS y protagonizarán Pearl Jam, Beyoncé, Ed Sheeram y Cold Play en el Central Park de Nueva York.

2. Terminar con el hambre

 "En 2030 nadie tendrá hambre en ningún lugar del mundo". Este objetivo que los líderes mundiales se han marcado es muy posible, al menos si tenemos en cuenta que a pesar de que unos 800 millones de personas la sufren, el planeta produce más alimentos de los que sus habitantes necesitan. Como recuerda el premio Nobel de Economía Amartya Sen, "la hambruna es lo que caracteriza que algunas personas no tengan qué comer, no lo que caracteriza que no haya suficiente comida en el mundo".

3. Asegurar vidas saludables

La salud tiene muchas caras. En la conversación de Twitter sobre los ODS, cada grupo o colectivo hace énfasis en los aspectos que más le tocan. Un ejemplo es esta fundación de seguridad en carretera, que subraya la importancia de reducir las víctimas de los accidentes de tráfico en un 50% para 2020.

4. Educación de calidad

"El futuro del mundo depende del futuro de la educación", reza un tuit de la comunidad Global Citizen. Pero, hoy por hoy, no todo el mundo tiene acceso a ella. La premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai lo resume así: "En algunas partes del mundo, los estudiantes van a la escuela todos los días. Es su vida normal. Pero en otras, estamos hambrientos de educación... es como un regalo preciado, como un diamante..."

5. Igualdad de Género

Especialmente defensora de este objetivo es la exvicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega, presidenta de la ONG Mujeres por África. En sus intervenciones públicas, a menudo insiste en que debería ser el primero, ya que, asegura, si se resolviese el problema de género, se resolverían los demás. No es la única.

6. Agua potable y saneamiento

La importancia de tener un grifo y un retrete va mucho más allá de lo que muchos se pueden imaginar, sobre eso Planeta Futuro publicó recientemente todo un especial. Sin agua no hay salida a la pobreza. Y, además, es un derecho universal.


7. Energía sostenible

El incremento del uso de las energías renovables es uno de esos objetivos con varias caras. Como apunta esta usuaria de Twitter, sirve a la vez para reducir la pobreza y el impacto del cambio climático.

8. Buenos trabajos y crecimiento económico

Una de las características que diferencia a los ODS de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que llegaban hasta este año, es que los primeros atañen a todos los países, no solo a aquellos que estén en desarrollo. Este es un claro ejemplo de ello. Un primer paso es la creación de 600 millones de puestos de trabajo de aquí a 2020.

9. Innovación e infraestructuras

Innovación no son solo los teléfonos móviles y los ordenadores que usamos en los países ricos. Los avances tecnológicos están protagonizando, cada vez más, el desarrollo de los más pobres. La sanidad es un buen ejemplo.

10. Reducir la inequidad

Las desigualdades no solo se mantienen, sino que crecen en el mundo entre algunos países y dentro de ellos. España es un claro ejemplo de esto. "Justicia para todos", reclama este tuitero.

11. Ciudades y comunidades sostenibles

"En la planificación y diseño de nuevas comunidades, los proyectos de vivienda y renovación urbana, los planificadores privados y públicos deben considerar de forma explícita la clase de mundo que están creando para los niños que crecerán en él". Con esta frase, el psicólogo estadounidense Urie Bronfenbrenner, pone de relieve la importancia de los contextos urbanos para las sociedades. Las ciudades y sus alcaldes son actores fundamentales para el cumplimiento de los ODS.

12. Consumo responsable

No es uno de los objetivos más populares, a tenor de su repercusión en las redes sociales. Pero también cosecha comentarios.

13. Combatir el cambio climático

“Somos la primera generación que siente las consecuencias del cambio climático y la última que tiene la oportunidad de hacer algo para detenerlo”. Con estas palabras, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció un ambicioso plan para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en su país. El que ya de por sí era uno de los objetivos más conocidos cobró aún más protagonismo en las redes sociales.

14. Conservar los océanos

El objetivo para 2030 es reducir la contaminación en los mares y océanos del mundo. Como dice la bióloga marina Sylvia Earle, "si no hay agua no hay vida, no hay azul, no hay verde". Este es el mensaje que algunos tuiteros han compartido para apoyar al 14ª ODS.


15. Proteger los ecosistemas terrestres

El el objetivo análogo al mar, pero aplicado a la tierra. "Nos debemos a nosotros mismos y a la próxima generación conservar el medio ambiente para que podamos legar a nuestros hijos un mundo sostenible que beneficie a todos", asegura la ecologista keniana Wangari Maathai, galardonada con el premio Nobel de la Paz. O, como dice este investigador, nuestro planeta merece más que deforestación.

16. Paz y justicia

"Si quieres paz, trabaja por la justicia", dijo el Papa Pablo VI. Sin la una no se llega a la otra. Quienes se suman a la conversación global sobre este tema lo hacen tanto en líneas generales, como aplicado a sus propios países. En este caso, Kirguistán.

17. Alianzas globales para las metas

Es posiblemente uno de los objetivos más vagos de los 17, pero lo cierto es que sin cooperación mundial, no se lograrán los ODS. En palabras de John F. Kenedy, "nuestros problemas están creados por el hombre, así que deben poder ser resueltos por él. Y un hombre puede ser tan grande como quiera. No existe problema del destino de la humanidad que esté más allá de los seres humanos".

Estos son los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible que previsiblemente se aprobaron en septiembre 2015 en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York. Para llegar al consenso, la institución puso en marcha la encuesta "My World" para saber cuáles eran las preocupaciones de la ciudadanía mundial. Hasta hoy, más de 7,7 millones de personas han participado. Además, las redes sociales son y serán un foro paralelo para discutir estas metas globales, para concienciar y para apoyarlas; una o las 17.



Tomado de: http://elpais.com/elpais/2015/08/04/planeta_futuro/1438704272_077264.html