lunes, 21 de noviembre de 2016

APLICACIÓN DEL MÉTODO DE LAS '5S' EN LAS ORGANIZACIONES

El método de las 5s puede parecer sencillo y excesivamente lógico, pero se trata de la base sobre la que sustenta la mejora continua.

La técnica o método de las 5s comenzó a aplicarse en Japón y su denominación proviene de las cinco iniciales de los diferentes pasos de su implantación, es decir, seiri, seiton, seisou, seiketsu y shitsuke.

Su objetivo es ayudar a alcanzar un entorno de trabajo seguro, limpio y organizado que incida de forma positiva en el desarrollo de las diversas tareas, así como que colabore en la mejora de la eficiencia y en el aumento de la calidad de los productos y/o servicios.

Si nos acercamos de una forma superficial a esta técnica podemos llevarnos la falsa idea de que es insignificante y que su valor no es muy relevante ya que es demasiado lógica, pero no puede estar más lejos de la realidad.

Por esta razón en este post vamos a exponer la importancia y la relevancia de esta técnica para la correcta evolución de las empresas y para el afianzamiento y eficacia de la mejora continua.

Método de las 5s: Derribando un mito.
Las tres primeras etapas del método de las 5s se basan en organizar, ordenar y limpiar, aspectos básicos y simples pero altamente efectivos.
En numerosas ocasiones, a la hora de plantear la implantación de esta herramienta nos encontramos con una clara resistencia que no viene asentada en su complejidad, sino todo lo contrario, en su simpleza. Y es que durante las tres primeras etapas de implantación de esta técnica los objetivos se centran en organizar, ordenar y limpiar. Es en este pensamiento tan lógico donde muchas empresas expresan su reticencia y no se dan cuenta de su relevancia hasta que no ven el cambio que se produce al seguirlas, implantarlas y convertirlas en puntos a seguir por toda la organización.

Pensemos un momento para verlo de una forma clara. Solo tenemos que ponernos en la situación de un lugar de trabajo cualquiera, ya que no hay distinciones entre el sector de actividad, localización, etc., en el que a la hora de encontrar un documento se convierta en una tarea titánica, o donde a la hora de seleccionar la materia prima con la que trabajar tengamos que revisar todo el material del almacén uno por uno para poder determinar cuál es material de desecho, producto defectuoso o materia prima adecuada, o donde no existan zonas específicas para guardar el material, desecharlo y que cada trabajador lo colocara según mejor le pareciera a él o mejor se organizará personalmente.

Esta situación es un caos que dificulta el trabajo, convirtiéndolo en una tarea que necesita más tiempo para poder hacerlo y en el que los errores no podrán ser fácilmente localizables hasta que está finalizado el proceso y, por lo tanto, no podrán establecerse medidas para remediarlo, etc.

Cuando lo vemos de esta forma resulta lógico que se adopten medidas para ordenar, organizar y limpiar el espacio, de la misma forma que lo haríamos en la vida diaria, ya que con ello no solamente mejoramos la actividad y realizamos una gestión eficiente de los recursos de que se dispone, si no que a la vez se aumenta la seguridad y se disminuyen los riesgos de accidentes laborales. Es aquí donde entra en juego la técnica o método de las 5s que comentamos en este post.

Método de las 5s: la herramienta incomprendida.
El método de las 5s se basa en los siguientes pasos: seiri (organización); seiton (orden); seisou (limpieza); seiketsu (control visual) y shitsuke (disciplina).
Y es que el método de las 5s es la herramienta incomprendida ya que, como he comentado anteriormente, muchas empresas infravaloran el valor de esta herramienta y consideran que algo tan lógico y sencillo no les aporta nada, aunque para muchas sería una mejora significativa al aportarles unos parámetros a seguir y unos cambios muy relevantes en la calidad del trabajo, seguridad y aumento de la eficiencia en la gestión.

Para comprender un poco mejor como funciona el método de las 5s debemos entender o traducir las cinco palabras e etapas que forman la denominación de este método. De esta forma, seiri es organización, seiton significa orden, seisou es limpieza, seiketsu se define  como control visual y, finalmente, shitsuke es disciplina.

Esta técnica basada en estos 5 pasos ha cobrado mucha relevancia en las empresas occidentales, aunque todavía es ignorada por algunas empresas, gracias a que no es muy complicada su aplicación, no requiere disponer de conocimientos muy técnicos por lo que es fácilmente entendido por todas las personas de la organización.

Supone un bajo coste para implantarlo y permite que se alcancen resultados espectaculares gracias a que se consigue un ahorro de costes, una gestión altamente eficaz de los recursos, se reducen de forma drástica los accidentes, se mejora el clima laboral de la empresa y se produce, a la vez, un aumento de la motivación del personal al encontrarse más a gusto en su lugar de trabajo.

Además, por último, repercute positivamente en el resultado final del producto y/o servicio al aumentar su calidad y mejorar el tiempo necesario para la producción o realización de este.

De esta forma, el método de las 5s se convierte en una filosofía de trabajo y gestión de los negocios que va a reportar grandes cambios como la eliminación de la tendencia a acumular recursos no necesarios o inservibles, es decir, el llamado pensamiento de “por si acaso”, o el mantenimiento del orden y limpieza adecuado, además de que va a permitir que el personal se involucre activamente y propicie una búsqueda activa de mejoras de forma continua.

Tomado de: http://www.sbqconsultores.es/

UN VIAJE AL FUTURO DEL LIDERAZGO: EL LIDERAZGO SUSTENTABLE

La teoría del liderazgo enfrenta un gran cambio de paradigma en toda la estructura clásica de su concepción. 
Por: Claudio Rodríguez Agüero Conferencista, Del Libro: El Liderazgo Sustentable. 

Los modelos basados en el autoritarismo, el miedo, la amenaza constante, el chantaje emocional, el verticalismo, la dominación e incluso el asistencialismo como trampa encubierta para enjaular la libertad y dignidad de las personas; ceden frente a una construcción social, que deviene de la inteligente reflexión y compasión del Hombre para enfrentar su propia historia y desafiar éticamente su presente.

Hablamos de apartar definitivamente las prácticas tóxicas de pseudolíderes, mesiánicos que creen tener talentos sobrenaturales y afianzan su falta de virtuosismo, manipulando a gente necesitada, con alguna carencia espiritual o emotiva. Personajes que hacen de su apariencia el todo y quieren protagonizar constantemente cada actividad que realizan con aires de divismo.

Muchas veces se ha hablado de que el líder debe ir por delante de la gente señalando el camino; otros consideran que los verdaderos líderes van detrás de su equipo, apoyando y tutelando su rumbo.

Personalmente considero que como el liderazgo es contextual y todo proceso tiene sus etapas, en muchas ocasiones el líder deber ir delante de su grupo, guiando, enseñando, instalando valores; otras, transitará por detrás apoyando a las personas y brindándoles el marco de libertad y autonomía necesario para posibilitar el desarrollo de nuevos líderes. Pero también, en otras ocasiones, estará al lado de la gente, de costado, a la par, realizando sus mismas tareas y acciones, brindándose por completo, demostrando humildad y compartiendo experiencias que luego serán sus mejores aliadas a la hora de motivar y crear confianza.

Todas esas prácticas son viables y determinan la concepción de una nueva manera de liderar personas y movimientos. Pero lo que nunca debe hacer un líder es pretender estar en el centro constantemente, exhibiéndose, exigiendo halagos, mostrando su “grandeza” obscenamente y creyéndose imprescindible.

Salir del medio, instalar valores, crear oportunidades, pregonar el cuidado de los recursos naturales, hacerse responsable del impacto de sus acciones, comprometerse con la sociedad, darles protagonismo a los miembros de su equipo, desarrollar líderes, realizar coaching y mentoring, son acciones vitales del liderazgo del nuevo siglo. Porque el futuro necesita la sustentabilidad de este presente.

El verticalismo y la obediencia debida no tienen lugar en el actual y futuro entorno de las organizaciones, dentro de la gran ola de la sustentabilidad como modelo de gestión, en todos los niveles operativos y a lo largo de toda la cadena de valor. Como no podía ser de otra manera, el liderazgo va de la mano de este nuevo paradigma, como herramienta potente de transformación del trabajo en intangibles de valor constante. 

Por ello creo que el liderazgo ha redireccionado su viaje hacia el futuro y este recorrido va en búsqueda de un nuevo estilo que apueste por una superadora relación del Hombre con el Hombre y del Hombre con la Biósfera. Una peculiar manera de abrazarnos por un mundo mejor que impulse un salto de calidad desde nuestro propio Ser. 

Esto sólo podrá ser posible con el desarrollo de personas con nuevas visiones; con líderes conscientes y genuinos comprometidos con la vida misma en todas sus manifestaciones. Personas que todos los días celebren estar vivas y se pregunten: qué bien puedo hacer hoy con toda mi energía? 

Nuevos Líderes Sustentables que hagan del desaprendizaje y la innovación, impactantes hábitos que dirijan sus acciones hacia metas trascendentes e inspiren a otros a seguirlos desde la mística de su comportamiento, la fortaleza de sus principios y su transgresora visión. Que sepan luchar con sus propios infiernos y salgan victoriosos gracias a su espíritu resiliente. Que puedan dominar sus miedos y gestionar sus emociones desde la conciencia y la actitud compasiva hacia quien necesita ayuda. Que deseen construir, cuidando el presente y proyectando bienestar hacia las generaciones futuras.

Tomado de: https://www.linkedin.com/