lunes, 12 de septiembre de 2016

LA COMUNICACIÓN EN LA NORMA ISO 14001:2015

Dentro de la comunicación, tanto interna como externa, la revisión de la Norma ISO 14001:2015 ha incorporado novedades que hacen que se relacione estrechamente con el papel de las partes interesadas.
Ya hemos hablado anteriormente del papel que ocupa el liderazgo en la revisada Norma ISO 14001, Sistema de Gestión Ambiental, sin embargo no podemos olvidarnos de otros cambios, como es el caso de la comunicación tanto interna como externa, que ocupa una labor relevante en la gestión ambiental de la empresa y su relación con las distintas partes interesadas.

En este artículo voy a hablar de la comunicación como una parte relevante del sistema de gestión ambiental según la Norma ISO 14001 y las novedades que se han introducido con su revisión en este apartado concreto. Para ello voy a tomar como referencia parte de uno de los capítulos de la publicación “ISO 14001:2015. Los ejes de la revisión”.

Visión general de la comunicación en la Norma ISO 14001:2015

Tenemos que partir de una primera premisa clave y es que, en relación con la comunicación, la revisión de la Norma ISO 14001:2015 ha incorporado novedades destacables. No olvidemos que realizar una correcta labor de comunicación va ha hacer que muchas de las actividades diarias se realicen de forma eficaz, además de que se encuentra como elemento transversal en todos los procesos de la empresa, de ahí que la Norma ISO 14001:2015 le aporte una relevancia especial.

De forma general, se convierte en requisito la labor de establecer, implementar y mantener todos aquellos procesos necesarios para realizar las comunicaciones internas y externas del sistema, debiendo responder a las preguntas
  • ¿Qué?,
  • ¿Cuándo?,
  • ¿A quién?
  • y ¿Cómo?
Además, a la hora de comunicar información deberá asegurarse de que es coherente con la información generada dentro del sistema de gestión ambiental, además de que es fiable, aspectos novedoso e introducido con la revisión.

También se indica que la empresa tiene el requisito de responder a las comunicaciones pertinentes respecto a su sistema de gestión ambiental estableciendo así un flujo de información constante. Y las evidencias de todas estas comunicaciones deben conservarse como información documentada.

La comunicación interna se esclarece…

En relación con la comunicación a nivel interno la revisión de la Norma ha realizado un cambio en la redacción, sin incluir nuevos requisitos, con el fin de aclarar algunos conceptos de la versión del 2004 que podían inducir a error o eran demasiado ambiguos.

No podemos olvidar que una eficaz comunicación interna es clave no sólo para el sistema de gestión ambiental sino también para resolver conflictos, o coordinar actividades, por lo que asegurarse que se está aportando la información adecuada y en el momento preciso a aquellos que van a emplearla, sirve para aumentar su motivación y mejorar su desempeño ambiental.

Y no sólo en este sentido, sino que también puede animar a que se realicen comentarios y sugerencias que permitirán la mejora del sistema de gestión ambiental de la empresa.


Son por estas razones por las que la norma indica que debe existir un proceso que permita una comunicación eficaz en todos los niveles de la organización, incluyendo a contratistas y proveedores.

… y la comunicación externa recibe novedades.

Sobre la comunicación externa la revisión ha incorporado novedades al establecer como requisito explícito la obligación de comunicar externamente toda aquella información relevante relacionada con su sistema de gestión ambiental que cubra los requisitos propios y aquellos que han manifestado las partes interesadas.

Con este punto la norma vuelve a hacer hincapié en el marco del contexto y, sobre todo, de las necesidades y expectativas de las partes interesadas. Pensemos que una de las expectativas más habituales que nos vamos a encontrar es la de saber que acciones está emprendiendo la empresa para prevenir o mejorar su desempeño ambiental o conocer sus progresos en este campo, por poner unos ejemplos simples.

A modo de guía breve y para finalizar, las pautas para que una comunicación externa sea efectiva y cumpla con los objetivos para los que se realiza se resumen en estos breves apuntes:
  • primar la transparencia al explicar el origen de la información aportada.
  • debe ser apropiada de acuerdo a las necesidades de las partes interesadas.
  • primar la veracidad y que no conduzca a engaño de ningún tipo. De esta forma, debe estar basado en hechos y evidencias.
  • debe destacar por la exactitud y fiabilidad de la información transmitida.
  • no debería excluir información relevante.
  • debería optar por un formato y lenguaje que la haga comprensible a todas las partes interesadas.
Si desea conocer más novedades y el alcance de la Norma ISO 14001:2015, recomendamos ver los artículos publicados sobre esta norma en diferentes temas relacionados. 


Tomado de: http://www.sbqconsultores.es/

LA COMUNICACIÓN EN LA NORMA ISO 14001:2015

Dentro de la comunicación, tanto interna como externa, la revisión de la Norma ISO 14001:2015 ha incorporado novedades que hacen que se relacione estrechamente con el papel de las partes interesadas.
Ya hemos hablado anteriormente del papel que ocupa el liderazgo en la revisada Norma ISO 14001, Sistema de Gestión Ambiental, sin embargo no podemos olvidarnos de otros cambios, como es el caso de la comunicación tanto interna como externa, que ocupa una labor relevante en la gestión ambiental de la empresa y su relación con las distintas partes interesadas.

En este artículo voy a hablar de la comunicación como una parte relevante del sistema de gestión ambiental según la Norma ISO 14001 y las novedades que se han introducido con su revisión en este apartado concreto. Para ello voy a tomar como referencia parte de uno de los capítulos de la publicación “ISO 14001:2015. Los ejes de la revisión”.

Visión general de la comunicación en la Norma ISO 14001:2015

Tenemos que partir de una primera premisa clave y es que, en relación con la comunicación, la revisión de la Norma ISO 14001:2015 ha incorporado novedades destacables. No olvidemos que realizar una correcta labor de comunicación va ha hacer que muchas de las actividades diarias se realicen de forma eficaz, además de que se encuentra como elemento transversal en todos los procesos de la empresa, de ahí que la Norma ISO 14001:2015 le aporte una relevancia especial.

De forma general, se convierte en requisito la labor de establecer, implementar y mantener todos aquellos procesos necesarios para realizar las comunicaciones internas y externas del sistema, debiendo responder a las preguntas
  • ¿Qué?,
  • ¿Cuándo?,
  • ¿A quién?
  • y ¿Cómo?
Además, a la hora de comunicar información deberá asegurarse de que es coherente con la información generada dentro del sistema de gestión ambiental, además de que es fiable, aspectos novedoso e introducido con la revisión.

También se indica que la empresa tiene el requisito de responder a las comunicaciones pertinentes respecto a su sistema de gestión ambiental estableciendo así un flujo de información constante. Y las evidencias de todas estas comunicaciones deben conservarse como información documentada.

La comunicación interna se esclarece…

En relación con la comunicación a nivel interno la revisión de la Norma ha realizado un cambio en la redacción, sin incluir nuevos requisitos, con el fin de aclarar algunos conceptos de la versión del 2004 que podían inducir a error o eran demasiado ambiguos.

No podemos olvidar que una eficaz comunicación interna es clave no sólo para el sistema de gestión ambiental sino también para resolver conflictos, o coordinar actividades, por lo que asegurarse que se está aportando la información adecuada y en el momento preciso a aquellos que van a emplearla, sirve para aumentar su motivación y mejorar su desempeño ambiental.

Y no sólo en este sentido, sino que también puede animar a que se realicen comentarios y sugerencias que permitirán la mejora del sistema de gestión ambiental de la empresa.


Son por estas razones por las que la norma indica que debe existir un proceso que permita una comunicación eficaz en todos los niveles de la organización, incluyendo a contratistas y proveedores.

… y la comunicación externa recibe novedades.

Sobre la comunicación externa la revisión ha incorporado novedades al establecer como requisito explícito la obligación de comunicar externamente toda aquella información relevante relacionada con su sistema de gestión ambiental que cubra los requisitos propios y aquellos que han manifestado las partes interesadas.

Con este punto la norma vuelve a hacer hincapié en el marco del contexto y, sobre todo, de las necesidades y expectativas de las partes interesadas. Pensemos que una de las expectativas más habituales que nos vamos a encontrar es la de saber que acciones está emprendiendo la empresa para prevenir o mejorar su desempeño ambiental o conocer sus progresos en este campo, por poner unos ejemplos simples.

A modo de guía breve y para finalizar, las pautas para que una comunicación externa sea efectiva y cumpla con los objetivos para los que se realiza se resumen en estos breves apuntes:
  • primar la transparencia al explicar el origen de la información aportada.
  • debe ser apropiada de acuerdo a las necesidades de las partes interesadas.
  • primar la veracidad y que no conduzca a engaño de ningún tipo. De esta forma, debe estar basado en hechos y evidencias.
  • debe destacar por la exactitud y fiabilidad de la información transmitida.
  • no debería excluir información relevante.
  • debería optar por un formato y lenguaje que la haga comprensible a todas las partes interesadas.
Si desea conocer más novedades y el alcance de la Norma ISO 14001:2015, recomendamos ver los artículos publicados sobre esta norma en diferentes temas relacionados. 


Tomado de: http://www.sbqconsultores.es/

QUE NO SE LE ATRAGANTE LA EVALUACIÓN DE RIESGOS EN ISO 14001:2015

La evaluación de riesgos en ISO 14001:2015  es uno de los requisitos de la nueva norma que más problemas está planteando.

Desde que se aprobó en 2012 el Annex Sl, todas las normas ISO relacionadas a los Sistemas de Gestión se han venido revisando para proporcionar una estructura idéntica, texto y términos comunes y definiciones. Entre los conceptos comunes que incorporan está el de riesgo y la necesidad de entender el riesgo en el contexto del sistema de gestión. Esto quiere decir que, por supuesto, las revisiones de las dos normas más implantadas y certificadas a nivel mundial, ISO 9001 e ISO 14001, también incluyen este concepto.

Hoy en este post queremos darte las herramientas para que por ti mismo puedas enfrentarte a la evaluación de riesgos en ISO 14001 sin que sea un infierno para ti.

Definición de riesgo y oportunidad

Antes de avanzar quiero que te quede claro el concepto de riesgo para ISO 14001:2015. Textualmente el punto 3.2.10 define riesgo: Efecto de la incertidumbre, con 4 notas:

  1. Un efecto es una desviación de lo esperado, ya sea positivo o negativo.
  2. Incertidumbre es el estado, incluso parcial, de deficiencia de información relacionada con la comprensión o conocimiento de un evento, su consecuencia o probabilidad.
  3. Con frecuencia el riesgo se caracteriza por referencia a “eventos” potenciales (como se definen en la Guía 73:2009, 3.5.13) y “consecuencias” (según se definen en la Guía ISO 73:2009, 3.6.1.3), o una combinación de estos.
  4. Con frecuencia el riesgo se expresa de una combinación de las consecuencias de un evento (incluidos cambios en las circunstancias) y la “probabilidad” (como se define en la Guía ISO 73:2009, 3.6.1.1) asociada a que ocurra.

Y el 3.2.11 riesgos y oportunidades: efectos potenciales adversos (amenazas) y efectos potenciales beneficiosos (oportunidades).

En resumen, todo esto quiere decir que riesgo es todo aquello que tiene probabilidad de producir un efecto (positivo o negativo) en el sistema de gestión, por causa de la incertidumbre.

Requisitos de la Norma ISO 14001:2015

Pide:
  • Determinar los riegos y oportunidades relacionados con el contexto de la organización
  • Determinar los riegos y oportunidades relacionados con las necesidades y expectativas de partes interesadas pertinentes.
  • Determinar los riegos y oportunidades relacionados con los aspectos ambientales.
  • Determinar los riegos y oportunidades relacionados con las obligaciones de cumplimiento (requisitos legales y otros requisitos).
  • Información documentada con los resultados del análisis de riesgos.
  • Analizar los cambios en los riesgos y oportunidades durante la revisión por la dirección del Sistema de Gestión Ambiental de una forma idónea y eficaz.

No pide:
  • Un sistema documentado para la identificación de tus riesgos y oportunidades.
  • Evaluación de riesgos siguiendo la Norma ISO 31000.
La evaluación de riesgos en ISO 14001:2015
  1. Analizamos el contexto de la organización en cuestión e identificamos posibles requisitos (post análisis PEST)
  2. Identificamos partes interesadas pertinentes (puedes ayudarte con este post: Definición de los grupos de interés)
  3. De las partes interesadas pertinentes identificamos requisitos
  4. Realizamos la evaluación de aspectos ambientales, identificando los significativos.
  5. Realizamos la identificación de requisitos legales y otros requisitos

Y rellenamos una tabla como esta:

a. Puede ser de contexto, partes interesadas, aspectos ambientales, requisitos legales y otros

b. Posible riesgo u oportunidad

c. Efecto que podría producirse de no controlar ese riesgo o implantar esa oportunidad

d. Gravedad del efecto

e. Posibilidad de que se produzca

f. Combinación de severidad y probabilidad, que nos dará una escala. Con esta escala podrás definir a partir de qué nivel será necesario tomar medidas preventivas

g. Para evitar los riesgos

h. Para implantar oportunidades

Lo verás mejor con un ejemplo.

Imagínate que ya has realizado la evaluación de aspectos ambientales de tu organización y uno de los significativos es el consumo de materias primas peligrosas. Nuestra tabla quedaría:

Así tendrás ordenado el resultado en una matriz riesgos donde se relacionen los riesgos con planes concretos de acción para cada uno de los riesgos y oportunidades.

¿Ves qué fácil? ¡Nos vemos en los comentarios!

Tomado de: http://www.hazaconsejerostecnicos.com/

LA FORMACIÓN: CLAVE PARA LA MEJORA CONTINUA EN LAS NORMAS ISO

Las actividades de formación son una fuente de inigualable valor para la mejora continua de la empresa, pero solamente si se cuenta con una base adecuada.

Por: Ana Rojo.

La formación es, sin lugar a dudas, una de las claves para avanzar por el camino de la mejora continua que le permite a la empresa, entre otros aspectos, adaptarse a las nuevas necesidades del mercado y al cumplimiento de las expectativas de los clientes. 

Sin embargo, para que esta actividad aporte todo su potencial debemos verla como una decisión estratégica que parte del conocimiento adecuado y actualizado de las competencias y de las necesidades que todo el personal de la organización tiene para el desarrollo de sus actividades de producción, así como fomentar el talento interno de que se dispone, entre otros aspectos. Realizar de forma eficaz esta actividad previa se convierte en una necesidad que en ocasiones no es afrontada desde el prisma adecuado y que, por ello, afecta de forma directa e inmediata a la eficacia de la actividad de formación realizada.

En este artículo voy a hablar de la importancia de la formación y del lugar privilegiado que ocupa dentro de los diferentes Sistemas de Gestión, así como de estos pasos previos que van a decantar la balanza para que esta decisión estratégica sea un éxito o un fracaso.


La importancia de la formación….
El valor de la formación es esencial y, por ello, es necesario afrontarla de forma adecuada y con toda la información de base, tanto de donde estamos como a donde queremos llegar, para que esta actividad se convierta en una decisión estratégica en el camino de la mejora continua.
El potencial de la formación es de todos conocido, tanto de forma consciente como inconsciente, y es que a nadie se nos escapa que una buena formación es la clave para la mejorar. Sin embargo a la hora de hacerle frente podemos caer en varios errores que ponen en jaque la eficacia de esta actividad y su posterior aportación a la empresa. Una de estos errores está en no disponer de un objetivo marcado y definido en base a las situaciones, las competencias, el talento interno y las necesidades presentes y futuras que la empresa necesita y desea alcanzar. Todo ello hacen que, en el inmenso mundo de actividades de formación que se abre ante nosotros cuando empezamos con la búsqueda, nos perdamos y acabemos escogiendo al azar, como aquel que se pone a cavar aquí y allá con los ojos cerrados esperando encontrar una beta de oro.

Esta falta de un estudio previo es uno de los focos en los que pone su atención los Sistemas de Gestión al especificar, de forma general, la necesidad de establecer las competencias necesarias para llevar a cabo una actividad y el conocimiento actualizado del talento interno de que dispone la organización para que, a partir de esta base, se pueda elegir adecuadamente que actividades son más necesarias, en que puestos, para qué personal y sobre qué temas en concreto. Una tarea, en ocasiones ardua, pero muy necesaria para exprimir todo el potencial que esta actividad tiene y como puede contribuir a la mejora continua en todos los aspectos de la organización.

No debemos olvidar otros de los errores más habituales que aparecen cuando nos enfrentamos a la planificación y realización de las actividades de formación y es que, al comprender todo el potencial de la formación, muchas empresas la ven con reticencia y deciden optar por el término intermedio en el que dan formación pero no la necesaria. Para explicarlo de una forma clara y directa nada mejor que la siguiente conversación mantenida entre dos directivos de una empresa cualquiera en la que el primero de ellos le comenta: “Y si los formamos y se van”, a lo que su compañero le responde: “Y si no les formamos y se quedan”. 

Además cuando el pensamiento centrado en la primera de las frases se convierte en un hábito, en una frase que se dice año tras año al enfrentarse a la planificación de las actividades de formación, acaba siendo una decisión inconsciente que nos aporta la solución rápida y sin riesgos, pero que también hace que esta se convierta en una obligación o una labor sin ningún tipo de valor real para el futuro de la organización.

Los malos entendidos en el campo de la formación son muchos y abarcan muchos más aspectos de estos que yo he comentado de forma breve anteriormente, pero podemos concluir su relevancia y comprender que el valor de la formación es esencial y que, por ello, es necesario afrontarla de forma adecuada y con toda la información de base, tanto de donde estamos como a donde queremos llegar, para que esta actividad se convierta en una decisión estratégica en el camino de la mejora continua.

…. y las claves para establecer las actividades de formación en la empresa.

Comprender la importancia de la formación y el papel que juega en la empresa no es suficiente si no lo pasamos a la práctica y tenemos presentes una serie de claves que permiten desarrollar todo su potencial. Algunas de estas claves, las más generales y que pueden ser adoptadas por todas las empresas, son las siguientes:

  • Tal y como hemos indicado anteriormente, la empresa debe haber estudiado y establecido cuales son las competencias necesarias para realizar los trabajos que afectan a la calidad del producto y/o servicio que se va a realizar. A partir de este punto es posible detectar y estimar cuales son las actividades de formación y campos o temas necesarios para completar las competencias actuales del personal de la empresa con las que se consideran necesarias u óptimas para alcanzar los objetivos futuros.
  • Es necesario que esta actividad de comprensión de las necesidades en cuanto a formación no queden solamente en el sector de la dirección, sino que también el personal debe forma parte de ello comprendiendo la importancia de su correcta realización y como contribuyen al logro de los objetivos de calidad y no solamente como una actividad más de su trabajo diario.
  • Se debe realizar una actividad de evaluación para poder conocer de primera mano si esta formación ha sido eficaz, si aporta los aspectos que teníamos previstos, si cubre por completo las necesidades de formación que se habían identificado o si es necesario completarla con futuras acciones. Además, como es lógico, es necesario mantener un registro de todas las actividades de formación realizadas.

De esta manera y para terminar, a riesgo de repetirme en algunos puntos, los pasos a realizar para que estas actividades de formación sean eficaces y nos aporten ese importante valor sobre el que los Sistemas de Gestión tanto ponen su énfasis partirían de un estudio de los puestos de trabajo con sus actividades a realizar para cumplir con los objetivos y establecer con todos estos datos las fichas de personal o perfiles de los trabajadores que van a desempeñar estas tareas.

Realizar este primer paso de forma adecuada y real nos permitirá seleccionar la persona más adecuada para cada puesto y, a la vez, nos aportará la formación que es necesaria para completar estos perfiles y que se cumpla con los requisitos que se hayan indicado de forma previa.

Todo ello sin olvidar la necesidad de establecer una comunicación eficaz en la empresa que permita que se comprenda el objetivo y la importancia de la formación, además de que se motive a los trabajadores de forma eficaz para que su participación en esta formación sea activa y provechosa y lo vean como una herramienta de mejora y no como un trámite a mayores colocado dentro de su jornada de trabajo pero que nada les va a aportar a mayores. A partir de esta base empieza la búsqueda y selección de la actividad formativa entre las múltiples opciones que existentes, la realización y la evaluación, todas ellas partes claves pero que si no cuentan con la base adecuada pueden convertirse en meros trámites sin valor.

En conclusión, la formación, de igual forma que es necesaria y clave, también es frágil ya que si no son realizados unos adecuados pasos previos y no disponemos de una información y unos datos veraces y adaptados a la situación real de la empresa, podemos acabar convirtiéndola en un mero trámite y no en una herramienta clave para la mejora continua.

Tomado de: http://www.sbqconsultores.es/