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lunes, 23 de octubre de 2023

INDUSTRIA: ¿CÓMO CONTROLAR LA GESTIÓN DEL RIESGO?

Cada uno de los procesos productivos relacionados con la industria, como puede ser el supuesto de la petrolera, implican un conjunto de procedimientos muy rigurosos. 

Estos procesos son generalmente estandarizados a través de sistemas manuales, mediante planillas, correos electrónicos o carpetas físicas.

No obstante, las empresas del sector deben de desarrollar el oportuno control, seguimiento y mantenimiento de cada una de las fases. Esto disminuye la posibilidad de que los encargados puedan estar en terreno debido a la gran carga administrativa que estos trabajos pueden incorporar en sí mismos.

El principal conflicto se encuentra en la multitud de organizaciones industriales en las que los propios supervisores y técnicos de prevención de riesgos son los encargados de encarnar la figura del supervisor de cada una de las cuestiones de seguridad de los trabajadores. Deben de verificar que absolutamente todo se encuentre en perfecto estado de instalación y estructura con el objetivo final de evitar cualquier tipo de accidente. Aquellas empresas que necesitan de una vigilancia en el propio sitio de trabajo cuentan con la figura del supervisor. Este utiliza más tiempo en verificar que todo se encuentre según lo previsto, concretamente en la línea de fuego. Se conoce a la línea de fuego por aquel lugar en el que dado el caso de liberarse energía, el empleado que se encuentre en dicha zona puede llegar a sufrir lesiones o quemaduras de ser alcanzado.

Si desea conocer más acerca de la seguridad industrial puedes consultar otros artículos de nuestro blog, como por ejemplo “Seguridad Industrial: Uno de los objetivo de la integración de sistemas”.

Improductividad del tiempo

La dificultad parte fundamentalmente del tiempo improductivo que ocupa a los supervisores y técnico de prevención de riesgos a llevar a cabo cada una de estas actividades en formato papel y posteriormente pasarlas a planillas de cálculo o alguna carpeta compartida. Debido a esto no es posible que focalicen sus esfuerzos en cuidar de la seguridad de cada uno de los miembros de la organización.

En una petrolera, la persona encargada de la supervisión o el técnico en prevención de riesgos debe abarcar el terreno de la organización cada día para verificar que todo se encuentre según lo previsto. De cada uno de los incidentes descubiertos, el encargado de la supervisión debe tomar nota para posteriormente notificar sobre dicho suceso con el fin de solucionarlo.

En ocasiones, parte de los incidentes descubiertos pueden necesitar de una notificación inmediata, pero ¿en qué momento el técnico de prevención o persona encargada de esta tarea va a informar de todos los riesgos e incidentes si se trata de un proceso que se lleva a cabo de forma manual? Se trata de una gran responsabilidad pues cada minuto que pasa en este tipo de organización tiene una importancia crucial.

Estas prácticas alejadas de la tecnología, además de poner en riesgo la seguridad de los empleados de la organización, están poniendo en una peliaguda situación la productividad de la misma.

Agregar tecnología a los procesos en terreno

La Gestión de Riesgos Corporativos o Corporate Governance permite la identificación, el análisis y la evaluación de los riesgos de las empresas, definiendo las acciones precisas para eliminar, reducir, retener y transferir dichos riesgos con el objetivo de conservar los activos materiales, inmateriales y personales, y posibilitando el logro de sus objetivos.

El Modelo de Gestión de Riesgos Corporativos está orientado a alcanzar los objetivos clasificados en cuatro categorías:

Estrategia. Los objetivos se encuentran acordes con la misión de la entidad.

Operaciones. Los propósitos están vinculados al uso eficaz y eficiente de recursos.

Información. Corresponden con los objetivos de fiabilidad de la información suministrada.

Cumplimiento. Incluyen los objetivos relacionados con el cumplimiento de leyes y normas aplicables.

Tomado de: https://www.isotools.us/

sábado, 17 de junio de 2023

CÓMO CONOCER EL GRADO DE MADUREZ DE TU GESTIÓN DE RIESGOS

Enfoque basado en Riesgos en ISO 9001:2015. Las organizaciones deben realizar un diagnóstico de su actual situación de cara a conocer el grado de madurez de gestión de riesgos que presentan.

La importancia de lo anterior reside en el hecho de que la nueva versión de 2015 de la norma ISO 9001 presta especial atención a la aplicación del conocido como Enfoque basado en riesgos.

Dicho enfoque basado en riesgos se pone de manifiesto mediante la identificación de potenciales riesgos y oportunidades y la implementación de unos efectivos controles sobre los procesos de gestión de calidad.

Este nuevo cambio viene recogido en el llamado Anexo SL, el cual establece una estructura de alto nivel que será de aplicación a todas aquellas normas de la familia ISO, que se creen nuevamente o se revisen.

Concretamente, en la norma ISO 9001:2015, el enfoque basado en riesgos se hace presente a lo largo de varias cláusulas de la misma.

Sin embargo, se deja notar en especial en los apartados referentes al enfoque basado en procesos, el liderazgo y en la planificación.

Con ello, vemos la necesidad de que las organizaciones cuenten con unas adecuadas herramientas que le permitan la gestión oportuna de riesgos y fortalecer los Sistemas de Gestión de las organizaciones.

Herramienta para conocer el grado de madurez de gestión de riesgos

Como vemos, bajo los nuevos requisitos de ISO 9001:2015 es muy importante la gestión de riesgos y oportunidades. Esto hace necesario que las organizaciones se esfuercen por lograr la mejora continua en cuanto a Gestión de Riesgos.

El paso previo para ello es conocer el grado de madurez de Gestión de Riesgos.

Un aspecto a considerar sobre la Gestión de Riesgos es que debe ser considerada como una parte integral en todos los procesos de la organización y ser aplicada de forma estructurada, sistemática y oportuna.

De manera concreta, conocer el grado de madurez de tu gestión de riesgos según ISO 9001:2015, permitirá a tu organización:

  • Conocer el nivel en que grado tu organización da cumplimiento a los diferentes requisitos que ISO 9001:2015 establece sobre Gestión de Riesgos.
  • Análisis del grado de madurez en Gestión de Riesgos de acuerdo a ISO 9001:2015 que presenta tu organización.
  • Identificar las posibles áreas en las que sea necesario aplicar mejoras.
Un muy buen acercamiento a la gestión de os riesgos de manera acertada y clara, nos la da la norma internacional ISO 31000 y los métodos en la norma ISO 31010.

Tomado de: https://www.escuelaeuropeaexcelencia.com/

martes, 21 de marzo de 2023

QUÉ ES LA ISO 31010 Y PARA QUÉ SIRVE

Si la ISO 31000 es la norma de referencia en gestión de riesgos, la ISO 31010 resulta fundamental para aplicar técnicas de identificación, evaluación y tratamiento de riesgos en una organización. 

Se trata, por tanto, de una norma más práctica, cuyo conocimiento resulta imprescindible para cualquier risk manager.

Identificar y evaluar riesgos permite a las organizaciones evitar desviaciones en la consecución de sus objetivos. Estos riesgos surgen como consecuencia de su propia actividad, por el contexto en el que actúa o por cuestiones operativas o estratégicas. Por lo tanto, la función de gestión de riesgos ayuda a reducir la incertidumbre dentro de la compañía y a convertir los riesgos en oportunidades.

El conjunto de técnicas recogidas en la ISO 31010 puede aplicarse en las diferentes fases y procesos de la gestión del riesgo, y puede ser útil para cualquier tipo de compañía, independientemente de su tamaño y del sector en el que opere.

ISO 31010 versión 2019: Novedades y estructura

La “ISO/IEC 31010 Gestión de riesgos. Técnicas de evaluación de riesgos” es una norma que nace en el año 2009. Si bien, diez años después, se publica una nueva versión: la ISO 3010:2019. Esta norma presenta 42 técnicas relacionadas con la gestión de riesgo en alguna de sus etapas. Respecto a la versión anterior, presenta las siguientes novedades:

Se amplía el número de técnicas.

Incluye algunas técnicas nuevas.

Se eliminan algunas de las anteriores.

El estándar internacional se estructura en siete puntos y dos anexos, siendo así su índice de capítulos:

  • Alcance
  • Referencias normativas
  • Términos y definiciones
  • Conceptos básicos
  • Uso de las técnicas de evaluación de riesgo
  • Implementación de evaluación de riesgos
  • Selección de técnicas de evaluación de riesgos
  • Anexo A
  • Anexo B

Los siete puntos principales de la norma se centran en las peculiaridades de las diferentes fases de la gestión del riesgo. Con ello, se persigue el objetivo de tener una mejor comprensión de los criterios que se deben considerar para seleccionar una u otra técnica.

El anexo A especifica la forma en la que se pueden categorizar las técnicas, para saber cuál es la más aconsejable en cada caso. Por otro lado, es el anexo B de la ISO 31010 el que recoge la relación de todas y cada una de las técnicas de evaluación de riesgos, indicando para cada una de ellas, una breve descripción, sus principales usos, las entradas que requiere, las salidas que ofrece, sus fortalezas y limitaciones, así como las referencias normativas asociadas.

Una norma no certificable

Al igual que ocurre con la ISO 31000, la norma ISO 31010 no es una norma certificable. Y es que, su contenido no incluye requisitos para implantar ningún sistema de gestión. Por el contrario, incluye unas directrices, técnicas y consejos que se pueden aplicar en cualquier departamento de una compañía.

De hecho, es importante tener en cuenta que la norma no suministra criterios específicos para determinar cuál es la mejor técnica o herramienta para cada situación que pueda darse, ni especifica la forma en la que deben ejecutarse dichas técnicas. De igual forma, aunque existan técnicas que no aparezcan en la norma, esto no implica que no sean técnicas válidas para la gestión de riesgos.

Criterios para la elección de técnicas de evaluación

Tal y como indica la norma, a la hora de seleccionar la técnica o técnicas de evaluación de riesgos a emplear debe considerarse, en líneas generales, lo siguiente:

  • El objetivo de la evaluación.
  • Las necesidades de las partes interesadas.
  • Los requisitos de índole legal, regulatoria o contractual.
  • El contexto y escenario de operación.
  • La importancia de la decisión.
  • Cualquier criterio de decisión definido y su forma.
  • El tiempo disponible para tomar la decisión.
  • La información disponible o que puede ser obtenida.
  • La complejidad de la situación.
  • La competencia y conocimiento disponibles o que puedan obtenerse.

Teniendo en cuenta estos criterios, el risk manager podrá seleccionar aquella de las 42 técnicas que más útil pueda resultar en cada ocasión para evaluar los riegos. Entre ellas, encontramos técnicas como la simulación Montecarlo, la técnica Delphi, el análisis de causa y efecto, o el análisis de circuito furtivo (SNEAK).

Descarga de la ISO 31010:2019 en español

La Asociación de Profesionales de la Gestión del Riesgo y la Incertidumbre en habla hispana (APEGRI) está en proceso de traducción de la norma ISO 31010. No obstante, por ahora, la norma sólo es accesible en idioma inglés o francés. Por otro lado, no se trata de una norma de descarga gratuita, sino que el acceso a la misma supone un coste. En la página web del organismo ISO es posible conocer todos estos detalles.


Tomado de: https://www.ealde.es/

TÉCNICAS PARA LA APRECIACIÓN DEL RIESGO CON ISO 31010

ISO 31010 para la Gestión de Riesgos se caracteriza por su recopilación a nivel mundial de técnicas de análisis y evaluación de riesgos. 
Sus aportaciones internacionales son posibles gracias a varios grupos de expertos en Risk Management. Por ello, es importante que el profesional de esta área domine las técnicas de evaluación de riesgos ISO 31010. 

Técnicas de apreciación del riesgo que plantea ISO 31010 en Risk Management

Entre las técnicas plasmadas en ISO 31010 para el análisis y la evaluación de los riesgos se encuentran las siguientes:

  • Tormenta de ideas o brainstorming.
  • Entrevistas estructuradas.
  • Técnica Delphi.
  • Listas de verificación o check list.
  • Análisis preliminar de peligros (PHA).
  • Estudios de peligros y operatividad (EPO-HAZOP).
  • Análisis de peligros y puntos críticos de control (APPCC).
  • Apreciación de riesgo toxicológico.
  • Estructura ¿qué pasaría si? (What it?-SWIFT).
  • Análisis de escenario.
  • Análisis del impacto del negocio (BIA).
  • Análisis de la causa principal.
  • Análisis de modo y efectos de falla (AMFE y AMFEC).
  • Análisis de árbol de fallas (FTA).
  • Análisis de árbol de sucesos.
  • Análisis de consecuencia.
  • Análisis de causa y efecto.
  • Análisis de capas de protección (LOPA).
  • Árbol de decisión.
  • Análisis de contabilidad humana.
  • Análisis de esquema de pajarita o Bow tie.
  • Mantenimiento enfocado en la contabilidad.
  • Análisis de circuito furtivo (SNEAK).
  • Análisis de Markov.
  • Simulación de Montecarlo.
  • Estadísticas y redes Bayesianas.
  • Curvas FN.
  • Índices de riesgo.
  • Matriz de consecuencias/probabilidad.
  • Análisis costo/beneficio.
  • Análisis multicriterio (MCA).

Estas técnicas han solido ser utilizadas en Risk Management en el sentido tradicional del riesgo. No obstante, ISO 31000 trata de dar ampliar el concepto de riesgo, considerando también aquellos aspectos positivos. Esta medición ha de ser útil para la Gestión de Riesgos.

La identificación, evaluación y tratamiento del riesgo debe comprender los conceptos de variabilidad, azar y mapa de objetivo. En consecuencia, hay que diseñar métodos que permitan utilizar estos términos con la única finalidad de medir.

Tomado de: https://www.globalstd.com/

jueves, 23 de febrero de 2023

NORMAS ISO DE GESTIÓN DE RIESGOS. ¿CUÁLES SON Y POR QUÉ TENERLAS EN CUENTA?

En lo que se refiere a la Gestión de Riesgos, hay muchas normas ISO que los expertos del área deben estar al tanto. 

Estas normativas están encaminadas a establecer la gestión de las empresas en diferentes sectores y son expresadas por el Organismo Internacional de Estandarización (ISO). Su beneficio reside en que funcionan como un lenguaje común entre organizaciones. De este modo, la ejecución de una ISO permite a una organización evidenciar que cumple con unos requisitos de calidad que son registrados internacionalmente. 

No obstante, son diversas las normas de gestión de riesgos, si más, hay algunas cuya comprensión es indispensable para los profesionales del sector.

A continuación, nombraremos algunas de las normas relacionadas con la gestión de los riesgos.

ISO 31000 Gestión de Riesgos
Evidentemente, la norma más significativa en Gestión de Riesgos es la ISO 31000. Esta norma instaura las directrices y principios que debe cumplir un Sistema de Gestión de Riesgos. La actual versión actualizada de esta norma es del año 2018.

ISO 9001
Esta normativa ordena cómo debe ser un Sistema de Gestión de la Calidad en la organización. En su última versión, ISO 9001:2015, incluye el pensamiento basado en riesgos.

Norma ISO 55000 de Gestión de Activos
A lo referente a la ISO 55000 es conjunto de tres normas que aprueban establecer un Sistema de Gestión de Activos en las empresas. Se define como de una norma de Gestión de Riesgos principalmente beneficiosa en el ámbito económico. El estándar está encaminado a todo tipo de activos, incluyendo los intangibles.

ISO 27001 Seguridad de la Información
Otra norma que corresponde conocer es la ISO 27001. Este estándar internacional forma las claves para establecer un Sistema de Gestión de Seguridad de la Información (SGSI). En otras palabras, ayuda a resguardar toda la información sensible que manejan las organizaciones, como por ejemplo pueden ser los datos de los clientes.

ISO 45001
Para aquellos expertos dedicados a la Salud Ocupacional y a la Gestión de Riesgos Laborales, la ISO 45001 es todo un referido. La norma contiene lecciones y comisiones para establecer un Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo. Su creación, consiente a las empresas evitar y prevenir daños y accidentes de sus trabajadores.

ISO 19011:2018
La normativa internacional ISO 19011:2018 es esencial para quienes intenten ser auditores internos o pretendan trabajar para casas certificadoras. Esta medida ofrece las claves para ejecutar una auditoría de sistemas de gestión, o sea se utiliza para evaluar si la empresa está cumpliendo o no con una determinada norma ISO. Así pues, de la misma manera es una norma esencial para la Gestión de Riesgos corporativos.

Gestión de Desastres Naturales y Emergencias ISO 22320
Esta es una norma de Gestión de Riesgos esencial en países que están propensos a desastres naturales y emergencias. Las empresas que siguen este estándar están capacitadas para facilitar una respuesta eficaz ante un incidente. Las emergencias pueden ir desde una inundación hasta un terremoto, además es una norma certificable.

ISO 19600
En lo relacionado con Cumplimiento Legal Corporativo o más conocida como Compliance sin duda es la norma ISO 19600, la cual establece los requisitos para poner en marcha un Sistema de Gestión de Compliance. Gracias a esto, las empresas impiden sanciones por infringir determinadas leyes.

ISO 37001 Para la prevención de los sobornos 
Así mismo como ISO 19600, la regulación más importante en Compliance es la ISO 37001. La última versión de esta norma es de 2016, accede a una empresa demostrar ante sus clientes viables que está involucrado con prácticas antisoborno. En el sector financiero, esta normativa antisoborno es esencial para la Gestión de Riesgo

Para abarcar nuestro siguiente punto es porque es tan vital tenerlas en cuenta dentro de nuestras organizaciones, además de implementar un sistema de gestión de riesgos.

  • Desarrollar la posibilidad de alcanzar los objetivos propuestos.
  • Formar un conocimiento sobre la necesidad de identificar y tratar los riesgos.
  • Identificar a tiempo los riesgos a los que está exhibida la organización.
  • Obedece los requisitos legales, normas internacionales y reglamentos convenientes.
  • Fomentar la gestión proactiva.
  • Mejora el gobierno corporativo.
  • Perfecciona la franqueza y dignidad de las partes implicadas.
  • Rebaja las pérdidas y resguarda los bienes de la empresa.
  • Ordena una base confiable para la planificación y la toma de decisiones.
  • Progresa la eficiencia operativa, la eficacia.
  • Aumenta el rendimiento de la salud y la seguridad, así también la gestión ambiental
  • Incrementa la gestión de incidentes en la organización.
  • Progresa el aprendizaje, la cultura organizacional, la permisividad.
  • Genera valor a la organización.
  • Adecuado manejo a la indecisión.
  • Amigable al cambio.
  • Instaura y resguarda los valores, logro de objetivos / mejora de desempeño.

Tomado de: https://www.isotools.org/

viernes, 17 de febrero de 2023

CÓMO VERIFICAR EL SISTEMA DE GESTIÓN DE RIESGOS

Tercera etapa del ciclo PHVA hace referencia justamente a la verificación del sistema de gestión de riesgos. 

La idea de verificar la gestión de riesgos implica, primero que nada, constatar que se haya completado el proceso de gestión del riesgo.

Como ese proceso es transversal a la organización, es posible que no se haya completado el ciclo en la ejecución del proceso. De allí la importancia de verificar que cada etapa sea superada, desde identificar y analizar hasta evaluar y tratar los riesgos. 

¿Qué más debemos verificar? Que se usen los métodos adecuados para la ejecución de cada una de las fases mencionadas. Por ejemplo, en la identificación, ¿se están usando las fuentes adecuadas, o se omitió alguna? ¿la organización es lo suficientemente ágil para incluir los nuevos riesgos que surgen del contexto? También es menester revisar que los involucrados cuenten con las competencias pertinentes. 

 Hay que tomar en cuenta que dentro de las organizaciones ocurren muchos cambios: constantemente hay nuevas funciones, procesos, productos y personas. Si hay individuos que se van de la empresa o que se integran a ella, necesitamos verificar que los roles y responsabilidades son asignadas acertadamente a personas que cuenten con las competencias requeridas para cumplir con sus funciones y actividades. 

El análisis también es susceptible a la verificación. Si bien suelen estar en manos de comités especializados, existe la posibilidad de que se presenten fallas instrumentales o al emplear algún criterio. Por ejemplo, si utilizamos ofimática o alguna hoja en Excel hay que verificar que las fórmulas que permiten hacer los análisis no se hayan dañado. Si se usa una plataforma tecnológica, se verifica que se usen adecuadamente los principios de funcionamiento de las aplicaciones o de la tecnología que se ocupa para ello. El verificador, risk manager o control interno (además de auditores internos) tienen que conocer claramente cómo funcionan las herramientas para poder verificar que se usen correctamente.  

La verificación nos lleva a enfocarnos en la evaluación, hay que determinar si las evaluaciones están acordes a la política de gestión de riesgos de la organización, también si lo que se aceptó como riesgo está dentro del apetito por el riesgo. Hay que considerar si se aplicaron niveles de riesgo altos, medios o bajos, si se abordaron adecuadamente los que se consideran mayores a lo señalado en el apetito por el riesgo.

Además, se debe verificar que todos los elementos que fueron analizados en la evaluación de riesgos sean bien evaluados, puesto que podemos encontrar que hay niveles de análisis que probablemente den un resultado, pero si los comparamos con el mapa de calor, tal vez no haya coincidencias. Cuando se utiliza tecnología, estos errores son casi inexistentes, pero si se evalúa a mano, hay posibilidades de fallar. Por eso es importante verificar que esa clase de errores se haya evitado en la gestión de riesgos. 

Hay que considerar si existen riesgos que se aceptaron por el apetito por el riesgo, pero que no solo se consideren en cuanto al aspecto metodológico, sino que haya pasado por la formalidad de la declaración de aceptación el riesgo por parte de las autoridades correspondientes. Normalmente esto se hace por medio de un acta de aprobación o declaración en la que se indica que se reconoce la existencia de determinados riesgos y que fueron aceptados. 

Otro aspecto relevante a la hora de verificar es que se haya dado el adecuado tratamiento. Hay que considerar la asignación de responsabilidades y autoridades para poder ejecutar las actividades, que podríamos concebir como si se tratara de “miniproyectos”. Estos deben contar con recursos propios, los tiempos también tienen que ajustarse a los niveles de urgencia de los riesgos, también se verifica si se ha dejado evidencia de la ejecución del tratamiento de los riesgos. 

Esto nos lleva a un análisis importante que tiene que hacer la organización, que es la frecuencia con la que verificar, eso dependerá de la dinámica de cada organización. Algunas de ellas están dispuestas a asumir más riesgo que otras. Si nos encontramos en mercados altamente regulados, la exposición al riesgo suele ser más delicada y prioritaria que en un mercado más abierto.

Es importante definir la frecuencia de verificación por parte de cada uno de los actores (risk manager, auditor interno, control interno). Lo deseable es que la verificación sea la combinación de los esfuerzos de todos ellos y que la frecuencia pudiera ser trimestral, de manera de que se pueda abordar la verificación a lo largo de todo un año. También se debe ver si el tratamiento logró el efecto esperado.

Tomado de: https://www.isotools.org/

miércoles, 8 de febrero de 2023

CÓMO AYUDA LA MATRIZ DE EISENHOWER EN LA GESTIÓN DE RIESGOS

En la gestión de riesgos, un aspecto al que se le debe dedicar especial atención, es a la priorización de tareas.

No priorizar las tareas vinculadas con la gestión de riesgos suele ser uno de los principales fallos que cometen las organizaciones y que puede desencadenar graves consecuencias.

Para lograr mejorar las habilidades relacionadas con la priorización de tareas, las organizaciones pueden seleccionar a diferentes herramientas, como, por ejemplo, la matriz de Eisenhower.

Con la matriz de Eisenhower, las organizaciones podrán gestionar las tareas y de esta manera, se podrá priorizar las tareas de gestión de riesgos en función de la urgencia e importancia.

El primero en usar esta matriz fue Dwight D. Eisenhower, de ahí que se le llame matriz de Eisenhower. También se la conoce como caja de Eisenhower o matriz urgente/importante.

Nos gustaría resaltar, que esta matriz de Eisenhower podría ser utilizada tanto por organizaciones como por personas individuales.

¿Cómo ayuda la Matriz de Eisenhower a la gestión de riesgos en la organización?

Durante la gestión de riesgos, dentro de las organizaciones se desencadenan numerosas tareas que hay que realizar por los diferentes miembros del equipo. Por este motivo, hablaremos de cómo ayuda la matriz de Eisenhower en la gestión de riesgos.

En función del cuadrante que sitúes la tarea, podrás identificar cuáles de ellas son urgentes o importantes y establecer una manera de cómo poder abordarlas.

A continuación, explicaremos cada uno de los cuadrantes:

Primer cuadrante Aquí encontraremos aquellas tareas que son urgentes e importantes, son las tareas que se deberían de “realizar primero” ya que son consideradas fundamentales y es necesario que se inicien con prontitud. Suelen tratarse de tareas que aparecen en el último momento como consecuencia de circunstancias imprevisibles. Lo habitual es que estas tareas deban llevarse a cabo de forma inmediata. Por ejemplo, si un miembro del equipo está indispuesto por una situación médica y es necesario abordar sus tareas.

Segundo cuadrante En este cuadrante situaremos las tareas importantes, pero que no tengan carácter de urgencia. Se tratan de tareas cuya realización está programada para largo plazo pero que tienen gran importancia. Un ejemplo claro puede ser la consecución de un objetivo comercial a largo plazo.

Tercer cuadrante Este cuadrante sitúa a las tareas que son urgentes, pero que carecen de importancia. Encontraremos tareas que tienen la necesidad de ejecutarse de forma inmediata, pero no tienen que necesitar que se desarrollen por una persona específica, llegado el momento, se puede delegar entre otros miembros del equipo en función de su carga de trabajo. Como ejemplo destacaremos aquellas tareas que son rutinarias, como pueden ser incluso la atención de una llamada prolongada que además no tiene un objetivo adecuadamente establecido.

Cuarto cuadrante Son aquellas tareas que no se las puede catalogar como urgentes y tampoco como importantes. En la mayoría de los casos, lo que se puede hacer con este tipo de tarea es ignorar o incluso cancelarlas. Por ejemplo, se puede evitar realizar actividades sociales o pausas muy largas.

Gracias a la matriz de Eisenhower, podrás analizar de forma visual las tareas en función de su importancia y urgencia. De este modo, es más fácil asegurara que las tareas más importantes estén priorizadas y se puedan completar lo antes posible.

Al tener claro cómo priorizar tareas de un modo eficaz, es posible lograr mejoras en la eficiencia laboral, suprimiendo tareas que solo consiguen que nos alejemos de una adecuada gestión de riesgos y las consecuencias que esto supone.

La matriz de Eisenhower se convierte en una herramienta excelente durante la gestión de riesgos y es posible automatizar la gestión de tareas, así se puede designar tareas relacionadas con la gestión de riesgos a los miembros del equipo y además tener controlados los plazos.

Tomado de: https://www.isotools.org/

lunes, 28 de noviembre de 2022

4 ASPECTOS FUNDAMENTALES PARA APLICAR LA GESTIÓN DE RIESGOS EN PROYECTOS

La Gestión de Riesgos es, a día de hoy, uno de los puntos de preocupación más comunes que las empresas, sean grandes o pequeñas, tienen.

Es posible que ya todos conozcan la definición de riesgo como “un evento o condición incierta que, si sucede puede tener un efecto negativo o positivo en los objetivos del proyecto”.

Así es, un riesgo también puede tener un impacto positivo, ya que puede ser un foco de nuevas oportunidades.

La norma ISO 31000 de Gestión de Riesgos ofrece las directrices y principios necesarios para poder gestionar el riesgo en las organizaciones, por lo que es una de las normas más consideradas por las empresas y de mayor demanda en capacitación.

No obstante, este artículo no versará sobre esta norma, sino sobre los aspectos más fundamentales de la Gestión de Riesgos en cuanto a los proyectos.

Si quiere conocer más sobre la norma ISO 31000 y los beneficios de implementarla, puede leer nuestro artículo, haciendo clic aquí.

Igualmente, a la hora de afrontar los riesgos, nos podemos encontrar con dos situaciones:

  • Una, que se origine un riesgo residual tras la implementación de las medidas para mitigarlo.
  • Dos, que tras implementar las medidas y corregir el riesgo, ese produce un riesgo secundario, como consecuencia de dichas medidas.

Procesos de la Gestión de Riesgos en Dirección de proyectos

Los procesos considerados para realizar la Gestión de Riesgos de los proyectos, tienen lugar dentro de los grupos de procesos existentes dentro de la Dirección de proyectos.

Grupo de procesos de la planificación

Encontramos los siguientes:

  • Planificación de la Gestión de Riesgos: aquí deben definirse cómo se han de llevar a cabo las actividades de Gestión de Riesgos para un proyecto.
  • Identificación de riesgos: como bien indica, se identifican los riesgos individuales del proyecto, las fuentes que los ocasionan y se dejan documentadas sus características.
  • Análisis cualitativo de riesgos: se evalúan asignándoles una probabilidad de ocurrencia y de impacto, principalmente. De esta manera, se establece la prioridad de acción para cada uno de los riesgos individuales.
  • Análisis cuantitativo de riesgos: debe analizarse numéricamente el efecto combinado de los riesgos identificados para el proyecto, así como otras posibles fuentes de incertidumbre sobre los objetivos generales inherentes al proyecto.
  • Planificación de la respuesta ante los riesgos: generar estrategias y opciones para abordar los riesgos y sus consecuencias, tanto en el proyecto en general, como para cada uno de los riesgos individuales identificados.

Grupo de procesos de ejecución

Aquí, se encuentra relacionado la implementación de la respuesta ante los riesgos. En este caso, se trata de implementar la planificación realizada para abordar los riesgos.

Grupo de procesos de monitoreo de los riesgos

Para el monitoreo de riesgos, consiste en el seguimiento y control de la implementación de la planificación establecida para abordar los riesgos.

De esta manera, también se podrán identificar nuevos riesgos y así evaluar la efectividad de las medidas indicadas en la planificación.

Un riesgo también puede tener un impacto positivo…

4 aspectos fundamentales para aplicar la Gestión de Riesgos en proyectos

Finalmente, vamos a comentar cuatro aspectos que se consideran esenciales a la hora de aplicar la Gestión de Riesgos en un proyecto.

Como ya mencionamos anteriormente, todos estos aspectos están relacionados con los grupos de procesos existentes dentro de la Dirección de Proyectos.

Estos 4 aspectos son:

  • Tamaño del proyecto: se plantean cuestiones tales como, cuál es el enfoque de la gestión del riesgo del proyecto respecto al tamaño del equipo, presupuesto, duración o alcance, o si puede justificarse la simplificación del proceso de gestión de riesgos.
  • Complejidad del proyecto: se tiene que determinar si los niveles de innovación, tecnología, acuerdos comerciales o interfaces que hacen que aumente la complejidad del propio proyecto, precisan un enfoque más sólido en la gestión de riesgos.
O lo contraria, si es lo suficientemente sencillo como para realizar un proceso de gestión del riesgo más reducido.
  • Importancia del proyecto: establecer la importancia del proyecto desde el punto de vista de la estrategia de la empresa. Para ello, se debe tener en cuenta si va a generar oportunidades de importancia o si aborda bloqueos organizacionales o si se vincula a innovaciones en los productos.
  • Enfoque de desarrollo: considerar si se trata de un proyecto en cascada, donde los riesgos pueden seguirse secuencialmente, o su es de enfoque ágil, y debe abordarse al principio de cada interacción y durante la propia ejecución.

Tomado de: https://www.isotools.org/

sábado, 12 de noviembre de 2022

METODOLOGÍAS DE ANÁLISIS DE RIESGO QUE NO CONOCÍA

Las organizaciones conforme a su actividad económica, cuentan con una serie de procesos que generan valor dentro de la organización, estos elementos se pueden ver afectados por diferentes riesgos a los cuales se puede asociar una probabilidad de afectación del mismo.
De ahí que deben ser analizados y para ello se puede contar con metodologías de Gestión de Riesgos que nos permiten realizar análisis de los mismos con el fin de aterrizar las posibles afectaciones que puedan impactar en los procesos.

La intención de analizar los riesgos es tener mapeado los aspectos positivos y negativos que pueden poner en riesgo mi proceso, y aunque no me evita la probabilidad de ser vulnerado, si me va a permitir tomar decisiones con mayor veracidad y precisión. Esto ayuda a contar con planes de acciones que se anticipen a cualquier contratiempo que ponga en riesgo los procesos.

Según las normas, como por ejemplo la norma ISO 31000, no especifica un método de análisis de riesgo específico, sin embargo, mencionaremos algunos métodos que posiblemente no conocía.

Tipos de análisis de riesgos

Lo primero que se debe tener en cuenta antes de abordar los métodos, es tener en cuenta que existen dos vertientes dentro de los métodos de análisis de riesgos, los cuales corresponde a los análisis:

  • Cualitativo. Dentro del análisis de riesgo es el método más utilizado para la toma de decisiones en organizaciones medianas y pequeñas ya que no cuentan con sistemas tan robustos y permite tomar decisiones de acuerdo a la valoración o el análisis de la información según la frecuencia de los datos a nivel de afectación al proceso. Algunos de los análisis cualitativos más conocidos son las encuestas y cuestionarios, entre otros.
  • Cuantitativos. Como el mismo enunciado nombra, son métodos matemáticos, precisos que cuentan con un grado de análisis que requieren mayor compromiso, se requieren más recursos a nivel de personal y financiero, es el método menos utilizado pero el más recomendado ya que es más acertado frente a la toma de decisiones de posibles vulnerabilidades.

Metodologías de Análisis de Riesgo:

Teniendo en cuenta las vertientes, estas son algunas de las metodologías para el análisis de riesgo:

  • Análisis Preliminar de Riesgos (APR). Este método se utiliza en el inicio de los proyectos con el fin de detectar posibles riesgos de manera temprana. Consiste en la identificación de todas las actividades que se van a ejecutar en el proyecto o que se ejecutan en un proceso. Se diseña una especie de tabla comparativa donde se consigan los riesgos identificados, las posibles causas de afectación, las consecuencias o posibles consecuencias y las categorías y se establece la frecuencia y gravedad del riesgo con el fin de clasificar los riesgos entre un nivel menor, moderado, serio o catastrófico. Se podría considerar este método, como una matriz sencilla o simple.
  • What if. Metodología What if o (qué pasaría si), que se usa en la fase inicial de un proyecto o proceso para identificación temprana de los riesgos, sin embargo, este método puede sufrir cambios que permiten realizar análisis más profundos. La metodología que usa está determinada por reuniones con los jefes o dueños del proceso o el recurso que más conoce de la actividad, la intención es en cada reunión recopilar información a través de lluvias de ideas donde se llevan casos hipotéticos donde la pregunta general o común es (que pasa si…); la intención del evaluador es encontrar respuestas contemplando las causas, consecuencias y recomendaciones.
  • Metodología de Gestión de Riesgos (FMEA). Esta metodología consiste en identificar, clasificar y eliminar los riesgos de los procesos o proyectos, antes de que estos ocurran. Estos riesgos encontrados se clasifican en tres criterios de evaluación. Estos se corresponden con la frecuencia, gravedad y detección con los cuales se aplica una fórmula con la cual se detecta cuáles son los riesgos con mayor grado de vulnerabilidad y necesitan una atención prioritaria.
  • Listas de chequeo o Checklist. Este método que permite configurarse en cualquier tipo de organización, generando unas preguntas que contemplen todos los elementos del proceso o proyecto, las cuales se califican de acuerdo a unos criterios, que a su vez se pueden incluir recomendaciones y evidencias de la ejecución de las tareas relacionadas.

Como estas metodologías, existen muchas más conocidas y no tan conocidas. Entre ellas están “5 por qué”, método “DELPHI”, “Diagrama de Ishikawa” entre otras. Un software o herramientas ofimáticas, a través de módulos completamente parametrizables permitirán evaluar de una manera más fácil y rápida las diferentes metodologías para el análisis de riesgos. Todo ello de manera más precisos y acertadas que hacen que la toma de decisiones frente al control de los riesgos sea viable y fácil. 

Tomado de: https://www.isotools.org/

jueves, 4 de agosto de 2022

ISO 37301 – NO EXISTE COMPLIANCE SIN LIDERAZGO Y COMPROMISO APARTADO 5.1

¿Qué habría sido de los hunos sin la dirección del hábil Atila? Probablemente habrían pasado a la historia – si es que pasaban – sin pena ni gloria.

El líder conocido como “el azote de Dios” llevó a sus tropas hasta conquistar Hungría, parte de Francia y Rusia y casi invadió Roma. En el caso de Alejandro Magno, con solo 32 años ya había conquistado el Imperio Persa. Sabes cuál es nuestro punto, ¿verdad? ¡Exacto!

El liderazgo y el compromiso son vitales cuando se trata de acometer grandes proyectos. Pensarás que no hay relación entre personajes históricos de gran relevancia y nosotros, los simples mortales que deseamos tener vidas tranquilas y hacer bien nuestro trabajo. Pero no es una tarea tan simple, el entorno VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo), necesidad de adaptarnos a la tecnología y otros factores, hacen que se promulguen leyes, acuerdos y reglamentos constantemente. Por lo tanto, cumplir con todo esto es una conquista no menor, en la que las armas no son flechas ni hachas afiladas, sino las normas ISO, que nos indican cómo abrirnos paso en el mundo organizacional de forma adecuada, productiva, armónica con el medio ambiente, eficaz y sostenible.

Para conquistar el mundo organizacional sin que las fuerzas legales impidan que logremos cada objetivo, disponemos de un escudo excelente: la norma ISO 37301, que es su punto 5.1 se refiere a: Liderazgo y compromiso, Órgano de gobierno y alta dirección, Cultura de compliance y Gobernanza del compliance.

Jerarquías que funcionan

Un sistema de gestión de compliance no es diferente a cualquier otro sistema de gestión en cuanto al liderazgo: la alta dirección y mandos medios siempre fungen roles fundamentales en los que pueden y deben hacer que el o los sistemas implementados tengan cabida en todos los procesos y niveles de la organización. En el estándar que hoy nos ocupa, además, aparece un escalón aún más alto de la pirámide jerárquica: el órgano de gobierno, que será protagonista de este texto porque de él se esperan directrices como estas:
  • Creación de políticas y objetivos de compliance compatibles con la estrategia empresarial.
  • Apoyo en la integración de los procesos de compliance a los procesos del negocio.
  • Entrega adecuada de recursos para un correcto funcionamiento y desempeño del SGC.
  • Comunicación activa y frecuente de los aspectos más significativos del SGC.
  • Seguimiento para verificar que los resultados previstos se cumplen.
  • Dirección y apoyo al personal en todos los niveles.
  • Promover la mejora del SGC.
Si queremos saber concretamente cuán involucrados están el órgano de gobierno y la alta dirección en cuanto el SGC podemos encontrar maneras de medirlo, como la redacción de una política de SGC, firmada tanto por órgano de gobierno y alta dirección; también es posible diseñar otras políticas y procedimientos de compliance de alto nivel, en el que sea palpable y evidente que tanto el órgano de gobierno como la la alta dirección aprueban los acuerdos y/o procedimientos. Al momento de reunirse, es muy útil que haya registro y minutas de lo tratado y pactado y que se converse periódicamente lo relativo al aporte de recursos y se evalúe el desempeño del SGC. 
La información documentada (como comunicaciones formales emitidas por los dos entes citados) en materia de compliance también serán particularmente útiles. Con esto nos referimos a folletos, |correos, eventos, charlas, nombramientos de encargados de tareas de compliance, entre otros. Si hay denuncias, reclamos, sugerencias de mejora, felicitaciones y afines, están deben ser registradas y notificadas a los superiores. También es deseable que desde las autoridades organizacionales se nombren a quienes ejercerán las funciones de compliance.

Hasta ahora hemos discurrido ampliamente sobre el liderazgo, pero ¿qué hay del compromiso? Recomendamos ampliamente que surja y se promueva desde las instancias más altas. La OCDE precisa que conviene expresar un apoyo y un compromiso fuertes, explícitos y evidentes por parte de la alta gerencia en relación con los controles internos, ética y programas o medidas de cumplimiento de la empresa. Parte de fomentar el compromiso implica que todo el equipo esté al tanto de las metas y expectativas de compliance, exista información clara y oportuna, se concientice constantemente sobre la importancia del cumplimiento y su relación con la ética, se cree sentido de pertenencia, haya apoyo, refuerzo positivo y negativo, entre otros.

El cumplimiento cabal es un desafío para líderes y equipos consolidados y capaces de trabajar por objetivos comunes. Hacer las cosas bien dentro de la organización es lo más parecido a una batalla que enfrentaremos. De nuestras acciones depende la forma en que seremos recordados: como grandes líderes que guían a legiones poderosas o como simples soldados más.

La Cultura de compliance en la ISO 37301 se entiende como “valores, ética, creencias y conductas que existen en una organización y que interactúan con las estructuras y sistemas de control de la organización para producir normas de comportamiento que conducen al compliance” y la misma estará definida y promovida por el órgano de gobierno, la alta dirección, los mandos medios y materializada por los colaboradores, es decir el mismo equipo de trabajo.

Los factores que pueden apoyar al desarrollo de una cultura de compliance, entre otros, son:

— un conjunto claro de valores organizacionales claramente definidos y frecuentemente referidos para la toma de decisiones;

— una dirección que implementa y respeta activa y visiblemente los valores en la mismo desarrollo de las actividades del negocio;

— la cero tolerancia al no cumplimiento de compliance, con independencia de la posición y los resultados obtenidos al momento de la toma de decisiones;

— guiar, entrenar y predicar con el ejemplo, en el día a día se forja el liderazgo y el líder es la imagen de la cultura;

— aplicar la debida diligencia que representa una evaluación adecuada y oportuna de los colaboradores con funciones donde se concentran los riesgos de compliance;

— contar con un programa de inducción y reforzamiento frecuente que enfatice la importancia del compliance y los valores de la organización

— definir un plan de formación continua en compliance, que incluye actualizaciones de la formación a todo el personal y a las partes interesadas pertinentes, basados en experiencias por parte de la organización u otras entidades del mercado;

— la comunicación continua de las cuestiones de compliance como logros, incidentes, desviaciones y cambios;

— los sistemas de evaluación del desempeño que consideren la evaluación del comportamiento de compliance y que incluyan reforzamiento positivo a aquellos colaboradores que tengan un desempeño deseable respecto al logro de objetivos y parámetros clave de compliance;

— un reconocimiento visible, oportuno, público y abundante respecto a los logros en la gestión del compliance y en sus resultados;

— las medidas disciplinarias rápidas y proporcionadas en caso de infracciones de las obligaciones de compliance intencionadas o negligentes, para ello se pueden contar con un código de ética y un proceso disciplinario adecuado a la dinámica de la organización;

— una relación clara entre la estrategia de la organización y los roles individuales, que enfatizan el compliance como esencial para alcanzar los resultados de la organización, los colaboradores deben tener clara la alineación entre estrategia y compliance;

— la comunicación abierta y adecuada sobre el compliance, interna y externamente, para ello se pueden usar las RRSS, intranet, páginas web.

Una de las preocupaciones de los líderes es cómo se generan las evidencias de una cultura de compliance, pues esta subyace en las conductas de las personas, recomendamos que se consideren las siguientes acciones y compromisos:
implementar los factores mencionados anteriormente;
  • con las partes interesadas (especialmente los colaboradores) creen que se han implementado los factores identificados;
  • los colaboradores entienden la relevancia de las obligaciones de compliance relativas a sus propias actividades y a las de sus unidades de negocio;
  • las acciones correctivas para abordar los no cumplimientos de compliance se asumen como propios y se gestionan en todos los niveles adecuados de la organización cuando sea necesario;
  • se valora y se reconoce el papel de la función de compliance y sus objetivos;
  • a los colaboradores se le permite y anima a plantear inquietudes relativas al compliance al nivel adecuado de la dirección y con los recursos facilitados como canales de planteamiento de inquietudes, incluyendo a la alta dirección y al órgano de gobierno.
Las principales recomendaciones relacionada con la cultura de compliance para la organización debería:
  • hacer seguimiento, medición, análisis y mejora de su cultura de compliance;
  • recabar aportaciones objetivas de los colaboradores para determinar si perciben el compromiso de compliance del órgano de gobierno, la alta dirección y la dirección media;
  • establecer planes de acción eficaces basados en los resultados de los indicadores de la cultura de compliance de la organización.
Finalmente, el apartado de la 5.1 aborda lo que es la gobernanza del compliance entendida como el conjunto de política, lineamientos y acciones para asegurar el que el sistema de gestión de compliance cumpla su propósito. Los líderes ejercen la gobernanza del compliance si se apoya en los siguientes principios fundamentales:
  • La función de compliance tiene acceso directo al órgano de gobierno y a la alta dirección.
  • Contacto directo de la función de compliance con otra persona o personas con la máxima autoridad para actuar.
  • Asegurar los recursos financieros, tecnológicos y materiales para la función de compliance
Esto beneficia directamente al órgano de gobierno y a la alta dirección de forma que pueden ejercer sus tareas. Este acceso debería planificarse y ser sistemático. Por ejemplo, la función de compliance podría tener una línea de información directa con el primer ejecutivo (CEO) y una línea de información discontinua con el comité de auditoría, el presidente o con toda la junta.

La función de compliance debería ser independiente y no estar en conflicto con la estructura de la organización u otros elementos. Son libres para actuar sin ninguna interferencia con la línea de mando.

Este compendio de acciones, darán la potencia necesaria para que lo líderes de la organización hagan del sistema de gestión de compliance una campaña digna de ser recordada como cualquier logro de los grandes líderes de la historia sobre todo por el contexto de los tiempos que vivimos.

La función de compliance tiene autoridad. La función de compliance no es una posición menor que se pueda desautorizar o a la que puedan modificar sus informes o información los que tienen más autoridad. La función de compliance puede dirigir a otros empleados en caso necesario. La función de compliance debería tener voz (“voice at the table”) para defender y plantear cualquier inquietud relativa al compliance.

La función de compliance dispone de los recursos adecuados para apoyar a la organización a llevar a cabo el trabajo necesario y las responsabilidades del sistema de gestión del compliance sin restricciones, incluido el acceso a la tecnología para permitir que el sistema de gestión del compliance sea exhaustivo y apoye de forma eficaz a la organización en el logro de sus objetivos de compliance.

Tomado de: https://www.isotools.org/

martes, 5 de julio de 2022

¿CUÁLES SON LAS VARIABLES A TENER EN CUENTA EN LA GESTIÓN DE RIESGOS?

La gestión de riesgos nos facilita la comprensión de las amenazas y nos permite tomar decisiones de una forma mucho más sencilla, se realiza mediante la prevención de los posibles riesgos que se pueden llevar a cabo en la empresa.

Durante la realización de mapa de riesgos influyen diferentes características y la naturaleza de la organización, además de los distintos tipos de riesgos o amenazas.

Las variables de probabilidad y de impacto cualitativo y cuantitativo, nos generan un mapa de calor, esto se encuentra relacionado con el riesgo, los límites y la tolerancia. Es necesario realizar una representación gráfica sobre los objetivos estratégicos de las empresas en los que se sitúan los riesgos más representativos para la organización, y que afectan a la toma de decisiones. Las medidas que se deben adoptar dependen de la probabilidad y el impacto que generan los riesgos:
  • Probabilidad: es la posibilidad de que un riesgo pueda ocurrir en el desarrollo de la actividad que se tiene que realizar.
  • Impacto cualitativo: una valoración realizada a través de las características que tienen como base un escenario de amenaza sobre los activos.
  • Impacto cuantitativo: es el efecto económico de la materialización de riesgo.
Realizar representaciones gráficas contribuye a que los altos mandos de las organizaciones conozcan la situación de la empresa. Las empresas reducen, asumen o transfieren los riesgos según la probabilidad de que se produzcan o el impacto que generen. En el mapa de riesgo también existe un hueco para la toma de decisiones planificadas por la organización como respuesta para los riesgos.

Con la herramientas de administración de riesgos existentes en el mercado, las organizaciones cuentan con un aplicativo que permite explotar información y apoyar la toma de las decisiones de forma muy visual, lo que puede ser de gran ayuda para presentar informes a la dirección.

Queremos demostrar que el éxito de la empresa depende del riesgo que estamos dispuestos a asumir y cómo somos capaces de gestionarlos. Para implementar una gestión de riesgo necesitamos el apoyo de la alta dirección.

La visión de la alta dirección en cuanto a los riesgos.

Es necesario que conozcamos la organización por lo que nos debemos preguntar ¿Cómo es la empresa? Seguidamente es necesario analizar los riesgos, por lo que debemos preguntarnos ¿Qué riesgos amenazan a la empresa? Para llevar a cabo la gestión de riesgos es necesario conocer cuáles son los tratamientos que se le darán a los riesgos desde dicha organización, y finalmente, debemos que analizar los sistemas de control, por lo que la pregunta sería ¿Están controlados los riesgos?
Las organizaciones reducen, asumen o transfieren los #riesgos. Esta labor, sistemática, ayuda de manera permanente a alcanzar objetivos, al éxito corporativo y a la satisfacción de clientes y partes interesadas. Eso es #MejoraContinua
Los objetivos son:
  • Mejorar la gestión de riesgos, en cualquier situación.
  • Realizar de forma eficaz los planes de negocio adaptados a los riesgos.
  • Es necesario realizar una fase preventiva para minimizar los efectos que se derivan de factores internos o externos.
  • Genera valor añadido para la organización.
  • Será necesario conocer la política de riesgos de la empresa.
  • Saber cuáles son los sujetos afectados por los riesgos.
  • Evaluar los riesgos de forma cuantitativa o cualitativa.
  • Determinar el control interno sobre todos los riesgos.
  • Casar a los riesgos con las políticas de seguros.
  • Conocer el nivel de comunicación entre los implicados y el control. Es necesario que entre los diferentes departamentos de la organización exista una buena comunicación.
Se incluye desde el más alto cargo hasta el de menor cargo, es necesario que la gestión de riesgos se encuentre arropado por el gobierno corporativo. Es necesario conocer hasta que límite puedo llegar a la hora de tolerar dicho límite, se puede utilizar un desplegable de riesgos pero se deben dividir en diferentes niveles. Para poder cualificar los riesgos se utiliza un histórico sobre lo que ha pasado y puede volver a suceder, siendo más fácil evitar que vuelvan a suceder.

Es necesario establecer controles que nos ofrece el riesgo residual, ya que existen muchos riesgos que no se pueden controlar. Con esto se genera un informe para comunicarlo de forma externa o interna. Y todas las normas que nos obligan a implantar la gestión de riesgos nos dicen que el consejo de administración tiene la obligación, al menor coste posible, de facilitarle recursos y personal formado para poder implementarlo.

Con una herramienta de sistematización de riesgos, éstos son denominados como entidades en sí mismos, que pueden ser clasificados, identificados y gestionados en cuanto a diferentes aspectos. 

Gracias a esta clasificación el riesgo, siempre será el mismo aunque se le modifique el nombre. Esto nos permite tener una trazabilidad del riesgo a lo largo de tiempo. Además encontramos un ciclo de vida, con el que conoceremos quien identificó el producto, como se realizó el control, etc.

Tomado de: https://www.isotools.org/

ETAPAS DEL PROCESO DE GESTIÓN DE RIESGOS CORPORATIVOS

Para conocer las etapas del proceso lo primero que debemos conocer es ¿Qué es el riesgo operativo?, el riesgo operativo es un riesgo que persiste en toda organización como resultado de sus operaciones y actividades que pueden estar involucradas por factores internos, externos, de recursos humanos y tecnológicos que, al ser materializados, pueden generar pérdidas económicas.
 
Estos pueden ser producidos entonces por errores de factor humano, pérdidas significativas para las organizaciones, fallas tecnológicas y mecánicas, obsolescencia de las herramientas ofimáticas, diseño productivo ineficiente, producido por las malas estrategias. Vamos a ver cómo realizar una gestión de riesgos corporativos eficiente.

Se debe tener presente que la norma que nos permite realizar una adecuada, eficiente y eficaz gestión de los riesgos operativos es la norma ISO 31000, la cual es la guía que da los criterios que permiten ejecutar los sistemas de gestión de riesgos corporativos y adicional da confianza a las partes interesadas frente a la gestión de la organización.

La idea fundamental de gestionar los riesgos, consiste en que los procesos de la organización estén constantemente relacionados con mejoras permanentes, una adecuada gestión de los riesgos puede evitar la generación de impacto de riesgos posibles, genera funcionamiento de riesgos exitosos y genera confianza en la eficiencia operacional.

La mayoría de las organizaciones conocen sus riesgos, sin embargo, desconocen cómo gestionarlos, aquí se van a enumerar algunas etapas o fases que permitirán gestionar los riegos corporativos:

Fase I, Identificación: Es importante tener el detalle del funcionamiento de nuestra corporación y tener el seguimiento de la trazabilidad de los riesgos posibles de la misma. Se deben tener en cuenta cuáles son los puntos críticos, el grado de vulnerabilidad de las operaciones en la organización, se debe tener en cuenta el nivel de madurez en el que se encuentra la corporación, teniendo en cuenta estos ítems será hará mucho más sencillo identificar, entender y hacerle un análisis al riesgo a los cuales nos encontramos expuestos.

Fase II, Análisis Cualitativo: Una vez realizada la trazabilidad e identificado, entendido y analizados los riesgos, se debe realizar una reunión con la alta dirección para entender el comportamiento de sus procesos y las actividades que se desarrollan. Esto se hace con el fin de proceder a hacer un análisis cuantitativo con el fin de especificar el grado de importancia de cada riesgo, con el fin de poder efectuar su materialización.

Fase III, Análisis Cuantitativo: Al tener visualizado y analizado el riesgo, de este cuenta con una ponderación o datos numéricos, los cuales informan el nivel del impacto menor, medio o mayor de amenaza del riesgo que puede impactar positiva o negativamente en la organización.

Fase IV, Planificación de la Respuesta: Para dar una respuesta a los riesgos se debe entonces priorizar entre los riesgos críticos y los menos críticos para así dar un orden de importancia y atención a los mismos, desarrollado esto se debe hacer un seguimiento para implementar controles y eliminar amenazas, reducir la posibilidad de ocurrencia y el impacto en los riesgos inherentes. El resultado de aplicar los controles de riesgo, permite obtener el riesgo residual, el cual es el resultado de la aplicación de los adecuados controles a los riesgos.

Fase V, Monitoreo: Esta fase nos permite realizar un seguimiento permanente de los riesgos y cómo es su evolución después de la aplicación de los controles y la evolución de los procesos, ya que debemos mantener los riesgos controlados, para ello se encuentran varios elementos que permiten generar informes los cuales indican el comportamiento de los riesgos.

Según lo mencionado podemos concluir que la gestión de riesgos de una forma organizada nos permite mantener nuestro sistema de administración de riesgos controlados, que ayudándonos de herramientas ofimáticas o software modulados que nos brinden información en tiempo real de la evolución de nuestros riesgos como informes, indicadores, mapas de calor, herramientas de control, entre otros elementos que nos ayudarán a tener mapeados y controlados nuestros riesgos.

Tomado de: https://www.isotools.org/

martes, 21 de junio de 2022

QUÉ COMPETENCIAS DEBE TENER UN GESTOR DE RIESGOS ADAPTADO A LAS TENDENCIAS DE 2022

Los gestores de riesgos se cuentan entre los profesionales mejor valorados en el ámbito empresarial en 2022. 

La pandemia de Covid-19 y la invasión de Ucrania han demostrado la importancia de estos expertos, cuya labor garantiza la supervivencia corporativa. 

Negocios por todo el mundo han debido cerrar por falta de preparación frente a escenarios tan impredecibles como los antes mencionados. A continuación, exponemos las competencias más solicitadas en un gestor de riesgos en 2022.

Data Analysis y Business Intelligence

La labor de los analistas de datos es crucial en un mundo que avanza hacia la digitalización y el Internet de las Cosas. La inteligencia de negocio o Business Intelligence (BI) aporta soluciones inmediatas basadas en la nube que pueden aplicarse a la gestión de riesgos. Por un lado, aumenta la capacidad de adaptación a las volatilidades del mercado. Por otro, permite el desarrollo de proyectos de análisis y Customer Intelligence.

Continuidad de Negocio

El desarrollo de planes de seguridad y la preparación ante las eventualidades más adversas es la especialidad de los expertos en continuidad de negocio. Estos profesionales son especialistas formados en la aplicación de técnicas de evaluación ISO 31010 y de los protocolos de continuidad de negocio. Su labor es fundamental, ya que reaccionar adecuadamente ante sucesos disruptivos puede evitar enormes pérdidas o la desaparición del negocio.

Gestión de riesgos digitales

La digitalización representa un arma de doble filo, por las ventajas que implica y los riesgos a los que expone a las empresas. El robo de datos, los ataques cibernéticos y otras infracciones se han dado con más frecuencia desde que el teletrabajo se impusiera durante el confinamiento. No cabe duda de que los expertos en gestión de riesgos digitales serán cada vez más demandados, dado el desarrollo digital y la intensificación de los riesgos.

Constante Formación

Ya son muchos los expertos que apuntan a que la capacidad de adaptación será la habilidad más fundamental del siglo XXI. La aparición de nuevas tecnologías, a una velocidad cada vez más frenética, requiere de emprendedores dispuestos a adquirir conocimientos periódicamente y mantenerse al día. Esto es necesario si no desean abandonar la vanguardia del mercado y quedarse atrás en las nuevas tendencias.

Especialización

Aunque la gestión de riesgos suponga una especialización en sí, el ambiente laboral de hoy favorece una mayor concentración de competencias. Los expertos en gestión de riesgos se pueden especializar en las siguientes ramas, extraídas de los conocimientos expuestos arriba:

Continuidad

Un experto en continuidad de negocio será capaz de desarrollar el mejor plan de contingencia ante cualquier escenario adverso. De este modo minimiza el impacto a la actividad cotidiana de la empresa.

Seguros

El sector de los seguros se ha visto fuertemente afectado por la pandemia de Covid-19 y está experimentando transformaciones fundamentales. Más que nunca, las aseguradoras buscan a expertos para hacer frente a los nuevos desafíos.

Calidad y auditoría

Los exámenes de calidad y auditoría son fundamentales para la obtención de acreditaciones expedidas por ISO y organismos parejos. Los estándares de cumplimiento han demostrado su valor crucial en los últimos años.

Business Intelligence

Las empresas y sociedades actuales son grandes recopiladores de datos que permiten un análisis cada vez mayor del mercado, la competencia y los consumidores. Ante la creciente complejidad de estos sistemas, serán necesarios expertos en Business Intelligence enfocados en la gestión de riesgos.

Tomado de: https://www.ealde.es/