martes, 15 de agosto de 2017

NORMA ISO 19600: CLAVE PARA EL FUTURO DE LAS EMPRESAS

Las empresas tienen que incorporar el término compliance en su ADN y, para ello, la Norma ISO 19600:2015 es una herramienta clave.
La globalización y la apertura de nuevos mercados, la casi desaparición de muchas de las fronteras, el incremento de las transacciones de numerosos y variados bienes, la utilización cada vez mayor de las TIC, la aplicación de la tecnología digital adaptada a las necesidades de las empresas, así como la evolución de las necesidades y expectativas de las distintas partes interesadas han dibujado un nuevo escenario en el que las empresas tienen que moverse.

Para adaptarse a las nuevas situaciones a las que se enfrente en su día a día, se hace cada vez más necesario recurrir al compliance para detectar, gestionar, controlar y prevenir los riesgos relacionados con los incumplimientos de las obligaciones y la legislación. Y es ahí donde la Norma ISO 19600:2015, Sistemas de Gestión de Compliance. Directrices, toma relevancia.

En este artículo voy a hablar del objetivo de la Norma ISO 19600, los pilares sobre los que se asienta y los beneficios que ofrecerá a todas aquellas empresas que decidan adoptarla.

El objetivo de la Norma ISO 19600.
Incorporar el término compliance en el ADN de la empresa es clave para su futuro y para mantener y mejorar su posición en un mercado cada vez más exigente.
 En el escenario actual, las empresas ya no sólo deben cumplir con las obligaciones y legislación aplicables, sino que también se espera que reafirmen con todas sus acciones una cultura de respeto a la ley y que empleen el derecho como una fuente de inspiración para mejorar en su día a día.

Y es que ya no se espera que se cumpla con lo mínimo exigido intentando pasar con ello sin modificar su organización o forma de trabajo y con el objetivo de evitar multas y sanciones, sino que incorporar el término compliance en el ADN de la organización es clave para el futuro de la misma y para mantener y mejorar su posición en un mercado cada vez más exigente.

Desde la publicación del primer estándar de gestión de Compliance en el año 2006 por el organismo de normalización australiano (SA), la Norma AS 3806, se ha ido perfeccionando su aplicación en las empresas de todo tipo de sectores, actividades y dimensiones hasta que, en el año 2014, la Organización Internacional de Normalización (ISO) desarrollo la Norma ISO 19600:2015, Sistema de Gestión de Compliance. Directrices.

De esta forma, se recoge en este documento una serie de buenas prácticas para la implantación y mantenimiento de la metodología compliance en organizaciones de todo tipo.

En el propio documento de la norma nos aporta mayor información sobre su objetivo:
Esta norma internacional proporciona orientación para establecer, desarrollar, implementar, evaluar, mantener y mejorar un sistema de gestión de compliance eficaz y que genera respuesta por parte de la organización.
Las directrices sobre sistemas de gestión de compliance son aplicable a todo tipo de organizaciones. El alcance de la aplicación de estas directrices depende del tamaño, estructura, naturaleza y complejidad de la organización. Esta norma internacional se basa en los principios de buen gobierno, proporcionalidad, transparencia y sostenibilidad.

 Los pilares de la Norma ISO 19600:2015.

La Norma ISO 19600, Sistema de Gestión Compliance. Directrices, toma como base la metodología PDCA en la cual, para aquellos que no la conozcan, se siguen las siguientes fases:
  • Plan: fase en la que se planifica o establece en papel la estrategia.
  • Do: siguiendo lo anteriormente establecido, se procede a seguir los pasos indicados, es decir, pasamos del papel a la realidad.
  • Check: en esta fase se debe verificar que se han llevado a cabo las acciones según lo planificado, así como que se han alcanzado los efectos y objetivos deseados.
  • Act: a partir de los resultados anteriores, se recopila lo aprendido y se aplica.

Tomando como base el ciclo de Deming o PDCA, la Norma ISO 19600 se asienta sobre los siguientes pilares que garantizan su relevancia e importancia para el futuro de las empresas, como son:


1. La relevancia del papel de la dirección, su compromiso y una adaptación adecuada del liderazgo. Aparece reflejado en:
  • la Política,
  • en el establecimiento de unos objetivos que se encuentren en consonancia con las metas estratégicas y operativas de la empresa,
  • la participación activa de la dirección en la comunicación, tanto de forma interna como externa, de todas aquellas cuestiones relacionadas con el compliance,
  • la provisión de los recursos necesarios para que la empresa alcance los objetivos marcados así como para que el sistema de gestión de compliance funcione adecuadamente.
  • por último, no debemos olvidar el papel del liderazgo en la difusión de la relevancia de la adecuada gestión del compliance por parte de todo el personal de la empresa, así como en la mejora continua.
2. Las responsabilidades, su designación y comprensión. Como en otros sistemas de gestión, establecer las distintas responsabilidades en relación con las actividades, puestos y situación en el organigrama, del personal de la empresa es clave, pero se convierte en papel mojado si no se acompaña de una adecuada comprensión de las mismas por los implicados, así como de las consecuencias que suponen su incumplimiento.

3. La identificación de las obligaciones de compliance, como legislación, estándares adoptados, códigos de buenas prácticas, etc., ya que si no se conoce es difícil asegurar su cumplimiento.

4. El análisis y la adecuada gestión de los riesgos relacionados con el compliance. Al igual que con otras normas ISO, la empresa debe incorporar el análisis de los riesgos relacionados con las obligaciones de compliance, teniendo presente: causas; probabilidad; gravedad; y orígenes. A partir de ahí, se puede establecer medidas efectivas que permitan reducir, eliminar o controlar el riesgo identificado para que no afecte en el presente o futuro al cumplimiento del Compliance por parte de la empresa.

5. La formación como base para mantener el sistema en el futuro. Sobre la importancia de contar con una formación adecuada y específica para los sistemas de gestión ya he hablado en el artículo “La formación: clave para la mejora continua en las Normas ISO”, y como la Norma ISO 19600:2015 no es una excepción, no voy a extenderme más en este punto.

6. Evaluación constante. Establecer indicadores adecuados, evaluar el cumplimiento, analizar las incidencias producidas, el grado de cumplimiento de las obligaciones y legislación aplicables son algunas de las actividades claves para que el cumplimiento y la eficacia del Sistema de Gestión de Compliance se mantenga vivo, se adapte a las nuevas situaciones, obligaciones o exigencias y que siga siendo una garantía de seguridad.

Beneficios que aporta la Norma ISO 19600.
La Norma 19600:2015 permite imcorporar el término compliance en las empresas.
Implantar y mantener la Norma ISO 19600:2015, Sistema de Gestión de Compliance. Directrices, se convierte en una garantía de la adopción de la cultura compliance de respeto de la legislación a través de la concienciación, utilización de los recursos necesarios para llevarlo a cabo y establecimiento de las medidas adecuadas para mantenerlo en el tiempo y adaptarse al cambio.

También manifiesta la gestión responsable de la empresa ante todas las partes interesadas, a la vez que minimiza los posibles riesgos de responsabilidades administrativas, civiles y penales a los que puede verse afectada la empresa, así como sus directivos y administradores.

De esta forma, la Norma ISO 19600:2015 es una herramienta esencial para el futuro de las empresas, el aliado clave en el camino del Compliance que todas las organizaciones tienen que incluir en su estructura, decisiones y objetivos como base para el crecimiento y la mejora.

Tomado de: http://www.sbqconsultores.es/

LA IMPORTANCIA DE LA NORMA ISO 39001 – SISTEMA DE GESTIÓN DE SEGURIDAD VIAL

La implantación de la Norma ISO 39001 supone una decisión estratégica de gran escala para todas aquellas empresas que han entendido que garantizar la seguridad vial en el trabajo y para las distintas partes interesadas es clave para su futuro.
Nuestra vida diaria se encuentra marcada cada vez más por el uso de los vehículos o su interacción en algún grado con ellos, ya sea para desplazarnos como para realizar la actividad laboral a la que nos dediquemos. Si tenemos esto en cuenta, es comprensible que la seguridad vial ocupe un puesto cada vez más relevante en el futuro de las empresas.

La Norma ISO 39001se centra en este aspecto clave y se convierte en la herramienta esencial para ayudar a las empresas a reducir y eliminar la incidencia de muertes y lesiones graves derivadas de accidentes de tráfico, tanto durante la actividad como en los viajes in itinere.

En este artículo voy a hablar de la importancia de esta norma de seguridad vial y de los beneficios que aporta a las empresas que deciden optar por ella como estrategia de futuro.

La importancia de la seguridad vial.
La seguridad vial el clave para el futuro de las empresas y la Norma ISO 39001 se convierte en una herramienta esencial para ayudarlas a gestionar de forma eficaz la misma.
Los vehículos se han convertido en una parte indispensable de nuestra vida y, por lo tanto, de nuestra actividad laboral. Si pensamos en la estructura que tienen los centros productivos o lugares de trabajo en relación con las zonas de residencias podemos entender como una gran parte de nuestra vida pasa en los trayectos entre estos dos puntos. De ahí que los riesgos de accidentes sean un factor relevante a considerar por las empresas que pueden ver como su actividad se ve afectada por ellos.

Si nos fijamos en los datos, mucho más objetivos y concretos en este aspecto, aportados por Ministerio de Empleo y Seguridad Social para el caso concreto de España y en relación con el mes de enero de 2016, de los 36.883 accidentes de trabajo que causaron baja, 5.097 de ellos se produjeron in itinere. Y de ellos 10 tuvieron un final mortal.

De esta cifra, 3.119 se tratan de accidentes de tráfico, una cifra ya de por sí llamativa si tenemos en cuenta que solamente hablamos de un mes, es decir, de 31 días en relación con el computo global de todo el año.

Por otro lado, si nos fijamos exclusivamente en los accidentes de tráfico durante la jornada laboral, la cifra alcanzada solamente para este mes de enero de 2016 es de 1.227, que supone un incremento nada despreciable y alarmante del 10,1% de los mismos ocurridos en el mismo mes pero el año anterior.

Ante este escenario, la numerosa normativa de tráfico ha venido a intentar detener su aumento y concienciar de la importancia que tiene la seguridad vial para el futuro, tanto desde un punto de vista humano, como social o económico.

Sin embargo, esta labor no solo debe ser emprendida desde la administración, sino que en el marco de las empresas también se puede ejercer una gran labor que permita la concienciación de los trabajadores en materia de seguridad vial que proteja sus vidas y las del resto de partes interesadas.

El importante lugar que ocupa la Norma ISO 39001

En este sentido, la Norma ISO 39001, Sistemas de Gestión de Seguridad Vial, ha venido a aportar su granito de arena, convirtiéndose en una herramienta con el objetivo de reducir y, si es posible, eliminar la incidencia y el riesgo de sufrir lesiones graves y hasta la muerte en accidentes de tráfico, no distinguiendo aquellos que se producen in itinere como aquellos que surgen durante la jornada laboral.
La propia norma nos indica que “especifica los requisitos para un sistema de gestión de la seguridad vial (SV) que permita a una organización que interactúa con el sistema vial reducir las muertes y heridas graves derivadas de los accidentes de tráfico. Los requisitos de esta norma internacional incluyen el desarrollo y aplicación de una política de SV adecuada, el desarrollo de los objetivos de SV y los planes de acción que tengan en cuenta los requisitos legales y de otro tipo que la organización suscribe, así como información sobre los elementos y criterios relacionados con la SV que la organización identifica como aquellos que puede controlar y modular.
Esta norma internacional es aplicable a todas las organizaciones, sin importar su tipo, tamaño o el servicio prestado, que pretende
a) mejorar el desempeño en SV;
b) establecer, implementar, mantener y mejorar un sistema de gestión de la SV;
c) asegurar su propia conformidad con sus políticas de SV; y
d) demostrar su conformidad con esta norma internacional.”
Es decir, se convierte en una decisión estratégica para el futuro de todas las empresas, no limitándose a aquellas cuya actividad está centrada casi exclusivamente  en el transporte o traslado por carretera, sino a todas aquellas en las que cualquier aspecto de su trabajo, por pequeño que sea, tienen relación y pueden apoyar la seguridad vial de todos los trabajadores, así como de todas aquellas personas que se puedan ver afectadas.

Para ayudar en su implantación y permitir una mayor integración, la Norma ISO 39001está basada en las indicaciones aportadas por el Anexo SL, de la misma manera que ya hemos visto en otras muchas normas como la ISO 9001, Sistema de Gestión de la Calidad, en su versión del 2015, la Norma ISO 14001:2015, Sistema de Gestión Ambiental, o la Norma ISO 27001, “Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información”. De esta forma, comparte una estructura común, incluyendo apartados y requisitos específicos.

Beneficios de la Norma ISO 39001

Entre los beneficios que aporta la implantación de la Norma ISO 39001, Sistema de Gestión de la Seguridad Vial, voy a destacar brevemente algunos de los que considero más relevantes aunque no son los únicos:
  • Demuestra un fuerte compromiso con la seguridad vial, aspecto principal y esencial.
  • Reduce los accidentes de tráfico al permitir una gestión eficaz de la seguridad vial y al promover, por ejemplo: el empleo de mapas de rutas seguras; elección de modo de transporte con mayores garantías de seguridad en función de su uso, trayectos, distancias y duración; uso del transporte colectivo; empleo de lanzaderas; o utilización de modos alternativos de desplazamiento como por ejemplo la bicicleta, etc.
  • Mejora la imagen corporativa.
  • Genera confianza en todas las partes interesadas ya que demuestra su implicación con la aplicación de métodos para asegurar y promover la seguridad vial en todas las formas que se encuentren en su alcance.
  • Mejora el clima laboral ya que potencia la implantación de medidas que reducen el estrés de los traslados del trabajo al hogar y viceversa. Con simples medidas como coches compartidos o rutas más eficaces de cara al tráfico y los riesgos de circulación se elimina una posible causa de un mal clima laboral en la empresa. Pensemos que no hay nada que malogre más un día de trabajo que pasarte horas en interminables atascos. Además, tendencias como el teletrabajo o flexibilidad al entrar al trabajo en los puestos en los que sea posible permiten una gran conciliación familiar, a la vez que eliminan las horas punta de circulación.
  • Mejora la gestión del medio ambiente gracias a la búsqueda de elementos que promueven una menor contaminación gracias a la gestión más eficaz de rutas o a la utilización de vehículos menos contaminantes y más seguros, por poner algunos ejemplos.
  • Y, por último, reduce el absentismo laboral, aspecto íntimamente relacionado con el anteriormente mencionado del clima laboral, además de que reduce el impacto que se produce en la empresa por accidentes de tráfico al tener que reestructurar al personal o un cambio rápido de logística.

Tomado de: https://www.sbqconsultores.es/