Mostrando las entradas con la etiqueta Mejora Continua. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Mejora Continua. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de junio de 2023

¿CÓMO REALIZAR LA CARGA DE DATOS DE LOS INDICADORES?

La carga de los datos suele ser una de las etapas más críticas en la implantación de los indicadores porque implica el desarrollo y consolidación de los hábitos de medición y reporte.
El desarrollo de los hábitos para la carga de los datos contribuye a su vez al desarrollo de la llamada “cultura de orientación a resultados”. 

Dicha cultura debe entenderse como los valores o creencias respecto a medir y orientarse a mejorar permanentemente. El desarrollo de los nuevos valores o creencias sólo puede alcanzarse si existe el liderazgo y la persistencia necesaria.
Las actividades principales a desarrollar respecto a la carga de datos son:

Establecimiento de los responsables de la carga y reporte de los datos por cada tablero

Los indicadores requieren de un esfuerzo de medición consistente, más aún, al inicio del proceso de implantación. Por este motivo, es indispensable definir responsable para la carga y reporte de los datos. Una forma efectiva de hacer esto es identificando a una persona por cada tablero de indicadores, la cual sea la encargada de coordinar la obtención de la data proveniente de procesos y áreas diferentes en la empresa, así como, llevar a cabo las coordinaciones que resulten necesarias.

Se sugiere que la persona definida para realizar esta tarea sea un profesional joven y que cuente con potencial para crecer en la empresa. Esto es porque el trabajo con indicadores de gestión suele ser uno de los mejores entrenamientos para formar directivos orientados a resultados.

En las empresas pequeñas, el responsable de la carga y reportar los datos suele hacer toda o buena parte del trabajo y para toda la empresa. En las empresas grandes, lo usual es que se cuente con uno de estos responsables por cada tablero.

El responsable de la carga y reporte de datos también debe preocuparse, si es el caso, de que los indicadores sean revisados en su gerencia antes de la reunión del comité de indicadores respectivo. Esta tarea es de gran importancia puesto que la calidad de una reunión de revisión de indicadores depende en buena medida de la preparación para dicha reunión.

En resumen, se puede decir que, de alguna manera, el responsable de la carga y reporte los datos tiene la función principal de hacer llegar la información al gerente durante las reuniones del comité de indicadores.

Definición de los procedimientos para la gestión de los datos

Para asegurar un manejo ordenado de los datos, evitar las pérdidas de información y asegurar la integridad y confiabilidad de los datos, es necesario centralizar la información. Además de definir los criterios homogéneos para el manejo de los datos. Esta tarea naturalmente suele caer en los responsables de los sistemas de información de la organización. En ese sentido, se espera que el líder administrativo del proceso de gestión de indicadores se reúna con el personal encargado en el área de sistemas para establecer espacios adecuados para la carga de datos, determinar los niveles de autoridad por usuario y definir los mecanismos de auditoría de los datos.
La carga de los datos suele ser la etapa más crítica en la implantación de los indicadores.

Entrenamiento a los responsables de la carga de datos por tablero

Para reducir los errores iniciales en el llenado de la ficha de los indicadores y en la carga de datos, es necesario destinar unas pocas horas a formar a los responsables de la carga de datos. 

Entre los temas que deberían ser tocados en una breve capacitación tenemos: objetivos y misión del encargo, llenado de la ficha del indicador, carga de datos, fechas de reporte, naturaleza de las reuniones de los comités de área y principal de indicadores. Una adecuada formación para los responsables de la carga de datos debe ofrecer una menor tasa de errores y reprocesos en la gestión de los datos de los indicadores.

Seguimiento y apoyo en la solución de problemas prácticos relacionados con la carga de datos

La experiencia práctica indica que aun las personas más competentes en el manejo de los indicadores pueden cometer errores. La situación que suelen generarse en la medición de los indicadores es siempre diversas y muy específicas al tipo de empresa. En ese sentido, se requiere siempre de un criterio básico de practicidad, aspectos que solo pueden ser proporcionados por personas con experiencia en los temas de carga de datos y además, que cuenten con un fuerte foco en los temas clave de negocio.

Por este motivo, es muy recomendable que los responsables del proyecto o los consultores, se encuentren especialmente disponibles en esta etapa para apoyar a los responsables de la carga de datos en las dificultades que pueden aparecer como producto del desarrollo de sus tareas.

Refuerzo y revisión del avance en la carga de datos por la gerencia

Un aspecto crucial en la implementación de los indicadores, especialmente en el momento en el que se está llevando a cabo la carga de datos, es el apoyo que el proyecto debe recibir desde la gerencia. Parte del tiempo del personal y los gerentes se encuentra destinado a cargar y analizar los datos, además de preparar las reuniones de los comités de indicadores. 

El gerente debe emitir ciertos mensajes en momentos clave para que el personal comprenda que la iniciativa de esta comunicación sea transmitir lo que se espera del trabajo de las personas encargadas de avanzar en la medición de los indicadores, así como, establecer fechas límite para cada entrega. Los mensajes pueden y deben enviarse tanto presencialmente como por otros medios.

Respecto al seguimiento en la carga de datos, previo a la primera revisión de los indicadores, es deseable que el principal ejecutivo haya solicitado, con cierta frecuencia, información sobre el avance del proyecto. Además, es muy importante que dicho ejecutivo emita información precisa y según corresponda, comentarios positivos o advertencias para reforzar el trabajo de medición y reporte de los indicadores. Aquí es determinante comprender que el desempeño debe traer consecuencias, de lo contrario se refuerza la idea de que “si no cumplo con los indicadores no pasa nada”.

Tomado de: https://www.isotools.us/

LOS INDICADORES COMO HERRAMIENTAS DE DESPLIEGUE ESTRATÉGICO Y OPERATIVO

La implementación de la estrategia de los indicadores, ha sido durante mucho tiempo un problema para la gestión de la estrategia.

La mayoría de las empresas son capaces de diseñar planes estratégicos. Sin embargo, sólo una minoría puede efectivamente implementar estos planes.

De forma específica, las empresas fracasan en la implantación de estrategias porque se deben definir y precisar la estrategia, persiste cierta dificultad para traducir la estrategia en acciones específicas que deben ser realizadas por cada área o por la gerencia. Más aún, existen muchas dificultades en lograr que el personal, en su puesto de trabajo y su comportamiento en el día a día, identifique de forma clara cuál es la contribución específica de la estrategia.

A pesar de este problema, algunas metodologías de gestión estratégica han sido especialmente exitosas en el despliegue estratégico, en particular aquellas que han descasado fuertemente en el uso de indicadores de gestión. Algo que se ha aprendido durante las últimas décadas y que lamentablemente no ha sido siempre reconocido como debería, es que los indicadores son uno de los mejores instrumentos para asegurar la comprensión de los propósitos de la empresa.

El rol del líder tiene que ver con la congruencia, los principios y las prioridades establecidas, expresadas en términos de comportamiento. Los reforzadores de desempeño y los reconocimientos proporcionan un claro mensaje con respecto a los resultados más importantes de la empresa. Si alguien consigue los resultados con base en los indicadores, entonces algo debe estar sucediendo, lo mismo que si alguien no consigue resultados. De lo contrario, el mensaje real es que los resultados no cuentan.

Los indicadores se establecen en distintos niveles:

  • Organizacional
  • Unidades
  • Personas

Los niveles se establecen según lo se busca alinear en toda la empresa. No obstante, el alcance de un sistema de indicadores depende de diferentes consideraciones que tiene que ver con el tipo de negocio, la cultura organizacional, el tamaño de la empresa, etc.

Podemos poner un ejemplo de indicadores y alineamiento estratégico:

Es importante explicar cómo se puede poner en práctica el alineamiento estratégico usando indicadores, tomaremos como ejemplo un organización de la industria de la banca.

Algunas metodologías de gestión estratégica han sido especialmente exitosas.

Podemos imaginar por un momento la unidad de negocio que se relaciona con las colocaciones de tarjetas de crédito. La situación inicial es: los vendedores traen clientes al negocio de las tarjetas de crédito, sin embargo, un porcentaje muy grande de clientes devuelve las tarjetas al poco tiempo o las retienen pero no las usa, con lo cual la empresa pierde dinero.

Una primera estrategia se pone en marcha, la gerencia establece ciertas instrucciones para enfocarse a la lealtad de los clientes, ya que es ahí donde se puede conseguir los resultados deseados. De esta forma, se ha planteado desarrollar acciones de comunicación de forma intensiva dirigidas a toda la fuerza de ventas. De forma adicional se ha decidido capacitar a los vendedores en técnicas de servicio y atención al cliente. Al final de la implementación de la estrategia nada cambia.

Como algo posterior se establece una nueva estrategia con tres acciones principales puestas en marcha. En primer lugar se trata de asegurar que todos los vendedores de tarjetas cuenten con objetivos, indicadores y metas que estén alineadas con la lealtad de los clientes de las tarjetas de crédito. En segundo lugar, se implementa una evaluación del desempeño de los vendedores con estos indicadores. Por último, se ponen en marcha mecanismos de refuerzo al buen desempeño, lo que incluye reconocimientos para aquellos que consigan mejorar los resultados del cumplimento de lo esperado.

En contraste, con lo alcanzado mediante la primera estrategia, esta nueva estrategia sí funcionó ¿Cómo se explican estos resultados?

En el primer caso la estrategia fracasó porque, aun cuando el mensaje de la organización hablaba de lealtad, en la práctica se evaluaba y pagaba al personal solamente por colocar tarjetas. El mensaje real era vender tarjetas como único objetivo, incluso cuando se comunicó la nueva estrategia y se proporcionó una mayor capacitación.

Cuando se utilizó la segunda estrategia, los indicadores de la evaluación del desempeño fue cuando las cosas empezaron a cambiar. Esto debido a que los indicadores ofrecen un claro mensaje de las prioridades organizacionales. Cuando son expuestos a las áreas y a los individuos, explican con gran claridad lo que se espera del trabajo en términos de comportamientos y resultados específicos. 

Finalmente, las evaluaciones y los reforzadores del desempeño comprometen plenamente a los individuos en los resultados esperados, el mensaje real terminó siendo la lealtad del cliente es importante, sin dejar de reconocer la importancia de la venta de tarjetas.

Tomado: https://www.isotools.us/

martes, 10 de enero de 2023

GESTIÓN: ¿CÓMO GESTIONAR TU EMPRESA DE FORMA MÁS ESTRATÉGICA?

Aprende todo lo que necesitas saber sobre la gestión; cuáles son los tipos de gestión y cómo puedes gestionar tu negocio de forma eficiente, integrada y automatizada.

La gestión forma parte de la rutina de todo empresario y líder empresarial. Es un término muy amplio, pero, en general, se refiere a las estrategias y prácticas orientadas a la obtención de resultados, valorando las competencias de cada persona del equipo.

Aunque se supone que todo el mundo sabe lo que es la gestión, en la práctica, el concepto puede no estar aplicándose de la mejor manera para lograr los objetivos de la empresa.

Ser gestor significa tener capacidad de mando, inspirar y promover la sinergia, aprovechando todas las potencialidades de la institución.

Y de eso es de lo que vamos a hablar en este artículo. Comprueba qué es la gestión, qué tipos existen, las mejores prácticas para aplicarla en una empresa y las herramientas que mejoran las acciones de gestión empresarial.

¿Qué es la gestión?

El concepto de gestión puede definirse como la administración de los recursos de una empresa, pues no basta con disponer de estos recursos -ya sean financieros, materiales o de personal-, sino que es necesario gestionarlos de forma eficiente para alcanzar los objetivos establecidos.

Gestionar una empresa significa gestionar los equipos, los procesos internos, los activos, las fases de producción, la calidad de los productos y servicios entregados al cliente y los resultados finales.

Más que eso, significa dirigir las acciones adoptadas hacia un camino común, que conduzca al trabajo hacia un mismo objetivo. Al mismo tiempo, es necesario resolver los conflictos y aprovechar al máximo el potencial de cada persona.

¿Cuál es la diferencia entre gestión y administración?

Con el concepto definido en el tema anterior, es habitual que mucha gente siga confundiendo gestión y administración. Pero lo cierto es que son bastante diferentes.

Mientras que la administración se centra en los procesos, la gestión es más amplia y compleja, con actuaciones también en el personal, la innovación, la resolución de problemas y una visión completa del mercado en el que se opera.

La palabra gestión tiene la misma raíz latina que la palabra gestación. Esto se debe a que ambas palabras se refieren a algo que debe desarrollarse y que tendrá un alto valor.

Volviendo a las diferencias, la administración se basa en la planificación, el control y la dirección de los recursos.

Por otro lado, la gestión sigue principios de motivación, visión global de la empresa, reconocimiento de las competencias, división de la responsabilidad e incentivación de la participación, teniendo un aspecto mucho más político y complejo.

Funciones de la dirección en las empresas

Como ha quedado claro, el gestor tiene un papel muy importante dentro de una empresa. Es el principal responsable del éxito de las iniciativas y la persona que llevará a la empresa por el buen camino.

A continuación, puedes ver algunas de las principales responsabilidades de la dirección para la sostenibilidad de la empresa.

Difundir y aplicar las políticas de la empresa

Una de las funciones de la dirección es garantizar la correcta aplicación de las políticas de la empresa.

Es esencial que los equipos trabajen sobre la base de valores comunes, apuntando siempre a estrategias integradas para el crecimiento del negocio.

Planificación estratégica

La dirección es responsable de llevar a cabo el desarrollo de la planificación estratégica de la empresa, así como de las acciones que deben llevar a cabo los equipos.

El gestor debe recopilar todas las propuestas presentadas por las áreas dirigidas y definir qué flujos deben seguir para lograr los mejores resultados.

Garantizar que la planificación y las acciones estén alineadas

Una vez definida la planificación, el gestor debe asegurarse de que las acciones ejecutadas estén en armonía con lo propuesto inicialmente.

La ejecución del plan debe hacerse de forma inteligente, centrándose en los buenos resultados y la excelencia del producto final.

Establecer métricas de desarrollo

Para que estas alineaciones se produzcan correctamente, es necesario medir periódicamente la calidad y los resultados de estas acciones.

Así, la dirección debe establecer métricas que midan los resultados de estas acciones y muestren, de forma estratégica y basándose en datos reales, si la estrategia está siendo efectiva o no.

Utilizar los recursos de la empresa de forma inteligente

Corresponde a la dirección asignar los recursos de forma inteligente. Esto significa llevar a cabo proyectos con buena rentabilidad, inversiones ajustadas y una aplicación adecuada de lo que posee la empresa.

Esto se puede ver en los presupuestos con eficiencia, en la aplicación de las habilidades de los empleados de manera adecuada e incluso en la reducción de los residuos.

Delegar tareas

Uno de los resultados del punto anterior es precisamente la delegación de funciones. Un buen gestor sabe en quién delegar determinadas tareas para aprovechar el potencial de cada empleado.

La dirección debe identificar los aspectos positivos de las personas y desarrollar formas de aplicar mejor las habilidades de cada uno, asegurando el crecimiento continuo de la empresa.

Gestión de conflictos

Otra función de la dirección es la mediación en los conflictos. La convivencia armónica y la buena gestión del equipo son fundamentales para la buena marcha de la empresa. Pero esto no siempre ocurre de manera natural.

La divergencia de opiniones, las diferentes perspectivas sobre el trabajo e incluso las cuestiones de ego pueden interferir en la relación interpersonal y, en consecuencia, en la rutina corporativa.

La dirección debe gestionar estos conflictos de forma estratégica, reduciendo al máximo el impacto de estos choques en la consecución de los objetivos y en la calidad de vida de los empleados.

Revisar y modificar las acciones

Además de todo esto, la dirección debe evaluar y hacer cambios de ruta siempre que sea necesario y en diferentes áreas. Desde la gestión del personal hasta el uso de recursos financieros, pasando por nuevas asociaciones empresariales e incluso el reposicionamiento en el mercado.

¿Cuáles son los tipos de gestión?

Hasta ahora, hemos destacado el papel de la gestión y lo amplio que es el concepto. Pero también es importante destacar las diferentes formas que adopta, según el ámbito de aplicación y desarrollo.

La gestión de ventas, por ejemplo, es muy diferente de la gestión financiera. Así, en la práctica, la palabra adquiere significados muy diferentes.

A continuación, presentaremos los principales tipos de gestión, su importancia y las herramientas que ayudan a mejorar el trabajo del directivo.

Gestión de ventas

La gestión de ventas se compone de diversas prácticas, que van desde la contratación de equipos hasta la optimización de las estrategias de enfoque y la mejora de los productos y servicios.

Con este tipo de gestión, la empresa puede identificar los cuellos de botella internos y las oportunidades externas para mejorar el negocio y, en consecuencia, los ingresos.

Las ventas son la columna vertebral de una empresa. Por lo tanto, saber cómo mejorar las estrategias y la ejecución de estas es fundamental. Y existen varias soluciones tecnológicas que pueden impulsar la venta de cualquier producto o servicio:

CRM omnicanal

El CRM (Customer Relationship Management o Gestión de Relaciones con el Consumidor) es un sistema que ayuda a mejorar el acercamiento con el cliente, ya que se basa en el recorrido de compra que realiza para tener una visión más completa de ese consumidor.

Con un CRM omnicanal, la empresa también asegura la integración de los diferentes puntos de contacto, mejorando la experiencia del consumidor con la marca.

E-commerce (comercio electrónico)

Una plataforma de e-commerce, o comercio electrónico también contribuye a aumentar las ventas, ya que supera las barreras geográficas y temporales: el cliente puede comprar desde cualquier lugar, a cualquier hora del día o de la noche.

Y la integración con el sistema CRM garantiza incluso ofertas personalizadas y una experiencia a medida.

Gestión del personal

La gestión del personal es otro elemento esencial para las empresas. Con “personal” nos referimos a aquellas personas que en verdad hacen que el negocio funcione.

Para llevar a cabo una buena gestión, es importante poner en práctica las habilidades de empatía, motivación y relaciones interpersonales, tratando siempre de obtener una visión plural y diversa en todas las situaciones.

Cabe mencionar que la gestión del personal se encarga de diferentes etapas, que van desde los procesos de selección y contratación, el mantenimiento de los beneficios, la retención del talento y los despidos. Y todo esto se puede mejorar con la tecnología:

ECM


El sistema de ECM (Enterprise Content Management o Gestión de Contenido Empresarial), por ejemplo, puede reunir toda la información de los empleados, para que se pueda acceder a ella fácilmente y mantenerla siempre actualizada.

La integración con otros sistemas garantizará la cumplimentación automática de la información, incluso en las plataformas de prestaciones, como el seguro médico y los vales de alimentos.

Gestión de procesos

La Gestión de Procesos es tan importante que incluso tiene su propio concepto: BPM, Business Process Management o Gestión de Procesos de Negocio, en español.

Se trata de un enfoque empresarial que propone mejores prácticas de gestión, siempre con el objetivo de optimizar los procesos, mediante un mapeo completo de las actividades de la empresa.

En este modelo de gestión, se realiza un diseño de todo el flujo de trabajo, así como nuevos modelos de procesos, que se comparten con todas las personas implicadas.

BPM


Un sistema BPM, el BPMS, automatizará una serie de procesos de negocio, haciendo la gestión mucho más sencilla.

Con un bajo coste de implantación y facilidad para crear y distribuir módulos de trabajo, el sistema simplificará el día a día, repercutiendo positivamente en los resultados.

Gestión de la demanda

La gestión de la demanda se centra en las prácticas que permiten predecir con exactitud las demandas del mercado y, por tanto, tener un mayor equilibrio entre la oferta y la demanda.

Puede parecer sencillo, pero se trata de un modelo de gestión complejo que requiere muchos conocimientos sobre el mercado y los consumidores. En este sentido, estas dos herramientas tecnológicas pueden ser muy útiles:

CRM

El CRM te permite tener una visión 360º de todo el recorrido de compra del cliente. Esto permite comprender mejor el comportamiento de la audiencia, anticipándote a sus necesidades para ofrecer productos, servicios y experiencias personalizadas que van mucho más allá del nombre que encabeza el correo electrónico.

Service Desk


El Service Desk es un centro de servicios de tecnología de la información. El objetivo es garantizar un apoyo especializado a las demandas internas y externas, mejorando la gestión de estas solicitudes.

En esta plataforma, todos los puntos de contacto están centralizados, lo que hace más eficiente la comunicación y acelera la búsqueda de soluciones que realmente tengan sentido para el cliente.

Gestión de clientes

Una buena gestión de los clientes impacta directamente en los resultados de la empresa. Se refiere a las prácticas destinadas a mejorar la relación con el consumidor y tiene un enfoque establecido por su recorrido de compra.

Con la gestión de clientes, la empresa entenderá mejor las demandas del público (¿notas la integración que deben tener las distintas áreas de gestión?), las tendencias del mercado y cómo puede satisfacer las necesidades de la gente con sus productos y servicios.

El CRM es fundamental para este modelo de gestión, ya que permite una visión 360º del cliente y sus interacciones con la empresa. Aprovecha la oportunidad de conocer 8 formas de utilizar el CRM y mejorar tu estrategia de gestión.

Gestión de equipos

La gestión de equipos consiste en dirigir un grupo de empleados para mejorar continuamente su rendimiento.

Este modelo está estrechamente relacionado con la gestión del personal, pero en lugar de dirigirse a empleados individuales, el enfoque está orientado al equipo.

La gestión de equipos es importante porque contribuye a aumentar la productividad, estimula la competitividad (de forma saludable) y mejora el ambiente interno, además de que motiva al personal para que sea cada vez más creativo e innovador.

Las soluciones tecnológicas como el BPM, que permiten la automatización de tareas, pueden aumentar el rendimiento, al tiempo que los equipos se sienten más satisfechos con los resultados.

Gestión de la calidad

La gestión de la calidad implica las estrategias adoptadas para mejorar los productos, servicios y procesos. Va más allá de las acciones internas y llega a los proveedores, socios comerciales y distribuidores.

Esto se debe a que la producción requerirá materias primas de alta calidad. Los socios deben estar alineados con los valores de la empresa y la distribución debe garantizar una entrega de calidad al consumidor final.

Hablamos de calidad total, con una gestión detallada de toda la cadena empresarial. Herramientas como Kanban contribuirán a la visualización completa de los procesos, permitiendo un ciclo de mejora continua en todas las áreas.

Gestión financiera

La gestión financiera es otro aspecto vital en una empresa. Al fin y al cabo, aunque el flujo de ventas sea bueno y los clientes estén satisfechos con la marca, una mala gestión puede causar un gran daño a la salud financiera de la empresa.

Este tipo de gestión se centra en los flujos de caja, los presupuestos, las oportunidades de inversión, los registros contables y todas las transacciones financieras que conforman el día a día de la institución.

Es esencial entender los riesgos de cada operación, con el objetivo de mantenerlos bajo control, además de tener una visión global del negocio, para definir dónde y cómo utilizar mejor los recursos disponibles.

Los principales retos son la estacionalidad, que repercute en la producción de productos y servicios, así como en el ciclo de vida, y la dificultad de comparar los resultados con otras empresas del mercado.

BPM

El BPM ayuda a identificar más fácilmente los fallos presentes en los procesos financieros, mejora la gestión de la contabilidad, automatiza una serie de tareas y garantiza una información más clara para las auditorías simples y sin notas de no conformidad.

ECM

El ECM también puede ayudar mucho a la gestión financiera porque presenta en la misma plataforma todos los datos relacionados con el cliente, como contratos, facturas, pagos, ajustes, entre otros.

Algunas herramientas de ECM tienen la función OCR (Optical Character Recognition o Reconocimiento Óptico de Caracteres), que permite automatizar operaciones, como la carga de una factura, o cualquier otro documento, en el sistema, lo que minimiza en gran medida los errores humanos y agiliza el proceso.

Gestión de marketing

El marketing ha dejado de ser un departamento de apoyo y ahora es uno de los pilares del negocio en la mayoría de las instituciones.

La gestión del marketing no debe limitarse a un departamento, sino que debe mejorar la calidad de los servicios y la relación con el público en todos los sectores de la empresa.

Al fin y al cabo, estamos hablando de identificar las necesidades y deseos del consumidor para ofrecer más valor en el producto final. Esto repercute en la producción, las ventas, las campañas y las finanzas, por nombrar algunas. En este tipo de gestión dos sistemas marcarán la diferencia:

CRM

Este permite seguir el recorrido del cliente en cada etapa de la relación, garantizando que la experiencia sea personalizada.

Analytics

Capta y analiza la información sobre el mercado y la audiencia con el propósito de estructurar campañas de marketing más eficaces.

Gestión empresarial digital

Por último, cabe destacar la gestión empresarial digital. La cual se encuentra presente en organizaciones que ya utilizan la tecnología (e Internet) para mantener sus operaciones. ¡Es una tendencia de mercado con alta adhesión de empresarios y consumidores!

Las transformaciones digitales y la Industria 4.0 permiten satisfacer las demandas de los clientes sin necesidad de una tienda física. Además de que los productos y servicios pueden ser tan diversos como sea posible.

Las herramientas de integración de equipos y de integración de documentos en la nube, como ECM, garantizarán las operaciones diarias. Además, una buena plataforma de comercio electrónico acercará la marca a los clientes y hará que las ventas sean más seguras.

¿Cuáles son los tipos de gestión relacionados con la información?

Hoy en día, la información se ha convertido en uno de los activos más valiosos de una empresa. Precisamente por ello, los tipos de gestión relacionados con la información han cobrado gran importancia para garantizar la sostenibilidad de las empresas.

Gestión a la vista

La gestión a la vista es un modelo contemporáneo que está muy en boga. El principio básico es garantizar una total transparencia sobre la actuación de la empresa y los procesos llevados a cabo.

Con información clara, los equipos pueden contribuir con más asertividad en la propuesta de nuevas soluciones.

En este tipo de gestión, todas las partes implicadas tienen claro hacia dónde quiere ir la empresa, qué procesos son necesarios para ello, qué indicadores deben emplearse y cuáles son las responsabilidades de cada una.

Para aplicarla en la práctica, es importante tener a la vista un marco de gestión, que contenga información sobre los responsables de cada proceso, la realización de las actividades, el historial de ejecuciones y los costes implicados.

Gestión de datos

La gestión de datos contempla los enfoques empresariales centrados en la administración de la información. Esto incluye la captación, el tratamiento, el intercambio y, sobre todo, la protección de estos datos, que pueden generar grandes impactos si se filtran.

Apoyarse en plataformas tecnológicas seguras y fáciles de usar contribuye a mejorar la gestión de los datos. Son ejemplos de estas:

Analytics

Merece la pena invertir en una solución de Analytics, que además de garantizar la protección de los datos, proporcionará valiosos conocimientos para el negocio y, por lo tanto, más asertividad en la toma de decisiones.

El concepto de Big Data también debe formar parte de este modelo de gestión, con herramientas que permitan trabajar con un gran volumen de datos al mismo tiempo.

ECM

El ECM es un gran facilitador para la organización de los datos de la empresa, ya que es capaz de eliminar las ineficiencias operativas y asegurar que la información y los datos sean tratados con todos los protocolos de seguridad, haciendo una gran gestión de los accesos a esta base.

Buenas prácticas de gestión

Cada tipo de gestión exigirá un conjunto de prácticas diferentes. Pero vale la pena mencionar algunos enfoques importantes para mejorar la eficiencia empresarial.

Herramientas

Es muy importante adoptar las herramientas necesarias para el modelo de gestión elegido. Estas herramientas ayudan a tener una mayor precisión en las actividades diarias, lo que contribuye a reducir los gastos innecesarios debidos, por ejemplo, a la falta de organización.

Los indicadores de estas herramientas permiten analizar la información de la empresa y, a través de ellos, se identifican los puntos fuertes y los que hay que mejorar para alcanzar los resultados esperados.

Procesos

Durante el ciclo de vida de una empresa, se crean varios procesos para resolver algún problema o satisfacer alguna necesidad. Con el paso del tiempo, quedan desfasados y, muchas veces, acaban convirtiéndose en un estorbo dentro de la organización y provocando una gran burocratización.

Por ello, es importante evaluar los procesos de vez en cuando para adaptarlos a las estrategias de la empresa actuales. En otras palabras, ¡elimina lo innecesario, busca mejoras y conserva lo que funciona bien!

Empleados

Además, valora a tus empleados y escucha lo que tienen que decir. Es importante tener la mente abierta para encontrar oportunidades o problemas que pueden pasar desapercibidos para la dirección, pero que las personas que se ocupan de este punto a diario conocen.

Mercado

Por último, hay que vigilar el mercado, es necesario conocer el comportamiento de consumo de los clientes y observar los cambios que puedan producirse y cómo reaccionan los competidores.

Además de tener productos de calidad, también es importante cultivar una buena imagen y reforzar tus valores ante la sociedad.

¿Por qué implantar un modelo de gestión?

Adoptar el modelo de gestión idóneo para cada tipo de negocio e implantar las herramientas de apoyo necesarias puede transformar por completo la estructura de la empresa y proporcionar resultados de alto rendimiento.

Si todavía tienes dudas sobre si merece la pena sistematizar la gestión, conoce algunas de las ventajas que ofrece:

Más organización en los procesos: se optimizan los procesos, eliminando los pasos innecesarios y utilizando los recursos de forma más inteligente. Por ejemplo, sería posible acortar el ciclo de ventas, llegar a más personas y garantizar un mucho mejor uso de los recursos.

Mejora del ambiente interno: la dirección puede trabajar con la gestión de conflictos, contribuyendo a un ambiente más tranquilo y a una competitividad sana.

Mitigación de errores: la visión completa de los procesos permite identificar errores y proponer soluciones para obtener flujos de trabajo más correctos. Errores que, por ejemplo, pueden ser operativos o de comunicación.

Ahorro: estos cambios también reducen la necesidad de recursos, que se utilizarán teniendo resultados más potenciales.

Más productividad: la gestión adecuada motivará a los equipos, lo que generará un aumento de la productividad y la entrega de más productos y servicios de calidad.

Fortalecimiento de la marca y fidelización de los clientes: con acciones encaminadas a una buena gestión, la marca se fortalecerá y sobresaldrá más ante la sociedad y, con un buen servicio, también existirán mayores posibilidades de fidelizar a los clientes.

Para una empresa, es mucho más barato mantener un cliente actual que conquistar uno nuevo, así que preocúpate también por tener una buena relación con los clientes que ya utilizan tus productos y/o servicios.

Gestión integrada: una única plataforma con todas las soluciones

Para tener una mayor asertividad y optimización de los procesos, el consejo es optar por la gestión integrada, que hará converger todas las áreas hacia objetivos comunes, con enfoques empresariales alineados entre sí.

La mejor manera de hacerlo es adoptar una plataforma "all-in-one", que ofrece todos los sistemas necesarios en un solo lugar.

SYDLE ONE concentra BPM, ECM, Analytics, CRM, Service Desk, E-commerce, Reclutamiento y Selección, entre otros, con la posibilidad de crear parametrizaciones para atender las necesidades específicas de cada negocio.

De este modo, se produce una transformación efectiva de los procesos, haciendo que la empresa sea más competitiva y esté preparada para superar los retos, conquistando cada vez más espacio en su mercado.

Para saber más sobre este tema y mejorar la gestión de tu empresa, ¡lee nuestro artículo sobre gestión integrada y conoce de qué manera puede ayudar una plataforma all-in-one!

Tomado de: https://www.sydle.com/

 

martes, 1 de noviembre de 2022

5 PASOS PARA GESTIONAR EL TALENTO HUMANO

La gestión del talento humano es un sistema basado en personas, un nuevo enfoque en la Administración de Recursos Humanos centrado en el desarrollo del individuo. 

Para facilitar esta gestión, exponemos 5 pasos para dirigir una empresa a partir de la cadena de valor de personas.

Esta metodología permite afrontar efectivamente los cambios tecnológicos, económicos, políticos y sociales, que impactan actualmente a las estructuras productivas. Dichos cambios vienen aparejados con resultados increíbles e incertidumbre, por ello, gestionar el talento humano, para que tenga la capacidad de desempeñarse de manera coherente con el entorno del negocio, es fundamental.

¿Qué es la Gestión del Talento Humano?

La gestión del talento humano es el modo en que la organización propicia el entorno y las herramientas necesarias para que las personas que la conforman puedan desarrollar sus habilidades y capacidades, expandir sus talentos y desatar sus competencias, orientadas a la mejora sistemática y permanente a nivel individual, grupal y organizacional.

Consiste en la definición de procesos para la planificación, organización y administración de las actividades que se relacionan con los colaboradores de la empresa, brindando respuesta a los retos y cambios que se presentan en torno a las nuevas estructuras laborales.

Frente a las nuevas tendencias y necesidades producto de la globalización, los individuos que hacen parte de las empresas deben estar mejor preparados. Las empresas que no atienden a estos cambios suelen desaparecer, por ende, la Administración del Recurso Humano debe crear una compañía con la capacidad de competir en el actual entorno cambiante.

Esto se lleva a cabo a través del desarrollo de los colaboradores, es decir, mediante capacitación, un entorno laboral propicio para la creación, seguridad laboral, comunicación, liderazgo, entre otros aspectos.

5 pasos para la gestión del talento humano

Los 5 pasos para gestionar el talento humano representan una senda de desarrollo personal y de agregación de valor a la organización y la sociedad. Es así como, con base en las habilidades y capacidades de cada persona se desarrollan sus talentos, a partir de lo cual se apuntalan sus competencias y se convierten en generadoras de conocimiento transformable en valor.

En la siguiente figura se expone la cadena de valor a partir de personas, una manera de gestionar el talento enfocándose en la inteligencia y la racionalidad de las decisiones, la cual dará lugar a los 5 pasos para gestionar el talento humano:


Paso 1: Cambio de paradigma para gestionar el talento: Reconocer que la actividad del ser humano ha cambiado

Las empresas que quieran prosperar tendrán que adaptarse a las irrupciones tecnológicas y sociales, aun si su negocio se basa en la manufactura más elemental.

El cambio de paradigma se hace efectivo solo cuando se deja de valorar a las personas como activos tangibles, no desarrollables y fácilmente sustituibles. Esto no es conveniente para ninguna de las partes, porque el empleado se siente poco valorado y la empresa estará presentando un alto índice de rotación.

Aunque actualmente muchas empresas contratan personas para actividades no rutinarias o de fuerza, esto no exime a otras organizaciones de la necesidad de capacitación. Incluso quienes han sido contratados para dichas tareas podrían recibir formación adicional que aporten valor a su labor. En ese sentido, capacitaciones sobre cómo minimizar los desperdicios de material, son un ejemplo del tipo de formación que incrementaría su desempeño.

El valor estratégico de las personas varía según la forma en que las empresas ven y tratan a sus colaboradores. Estos son activos con la capacidad de aprender y de afrontar retos a diferencia de las máquinas. Toda persona puede transformarse en talento humano como se muestra en el primer eslabón de la cadena de valor.

Paso 2: Identificación de talentos

Los impactos del entorno obligan a las empresas a estar preparadas para enfrentar retos, por lo que es necesario ser flexibles y resilientes frente a situaciones que causen imprevisibilidad. Algunas empresas no saben que tienen colaboradores con talentos, los cuales pueden ayudar a superar los nuevos desafíos del siglo XXI.

Entre los talentos que se pueden encontrar/cultivar en las organizaciones se cuentan, la motivación por la mejora continua, la capacidad de respuesta frente a situaciones problémicas, el liderazgo, la creatividad, la tolerancia, la proactividad, visión global del negocio, entre otros.

Estos talentos pueden ser impulsados a través de capacitación para analizar y evaluar la competencia, liderar proyectos, fidelizar y ampliar los clientes, diferenciar la atención, utilizar la información disponible para crear o mejorar los productos y servicios, fijar objetivos, reducir costos, ser más productivos y actualizar a la organización en tecnologías, no por el hecho de adquirir tecnologías más avanzadas, sino, por sacar el máximo provecho de las que se tienen en la organización (Chiavenato, 2009).

Los talentos deben ser optimizados a través del desarrollo de competencias, como se expone en el segundo eslabón de la cadena de valor, así podrán utilizar el intelecto para innovar y crear; con el tiempo tendrán un desempeño superior al estándar.

Paso 3: Desarrollo de capital humano por medio de la gestión del talento

Las empresas pueden contar con talentos, pero si estos son vistos solo como recursos tangibles, no podrán hacer uso de sus destrezas, competencias y motivaciones. El capital humano es un activo intangible que no puede ser tocado ni sustituido fácilmente.

El desarrollo del capital humano no consiste en preparar a un individuo para un puesto específico. Se trata del desarrollo de competencias que ayuden a los empleados a enfrentar retos, a reconocer la necesidad de realizar cambios sociales y técnicos, y de promover nuevos paradigmas que hagan a un lado conocimientos obsoletos que no dejan evolucionar (Werther & Davis, 2008).

De esta manera, cuando el individuo contribuye a la riqueza de la empresa con su conocimiento y competencias se le llama capital humano. Pero para que esto sea posible, los colaboradores necesitan de un ambiente interno que les ayude a crecer. Si la estructura o arquitectura organizacional no es flexible, integradora, coordina procesos y facilita la comunicación, los talentos no podrán ser realmente útiles y productivos. Para desarrollar el capital humano es necesario, contar con talentos y ofrecer un contexto adecuado para que estos se desenvuelvan de manera eficiente (Chiavenato, 2009).

Paso 4: Convertir el capital humano en capital intelectual

Es necesario alinear el capital humano con la estrategia para convertirlo en capital intelectual, con el fin de generar ventaja competitiva y agregar valor a la empresa. Cuando se ha desarrollado el capital humano de manera efectiva, el siguiente paso se presenta casi que de manera espontánea gracias a su gestión.

Se consigue clientela, reconocimiento, valor de marca, canales de distribución, secretos de fabricación, fórmulas, metodologías y procesos, producto de la influencia que tiene el capital humano en las acciones y el destino de la organización (Alles, 2008). Entre mayor sea el desarrollo del capital humano, mayor es el valor del capital intelectual.

Para convertir el capital humano en capital intelectual, es necesario:

  • Centrar la administración de los recursos humanos en el funcionamiento del grupo de manera compartida, sin recargar la gestión en un solo colaborador.
  • Aprender a intercambiar información e ideas rápidamente para poder competir.
  • Escuchar y atender las necesidades de los colaboradores.
  • Entrenar, capacitar y actualizar a los talentos constantemente, para que sean capaces de desempeñar su cargo y resolver problemas.
  • Contar con buenas prácticas para mejorar el desempeño del negocio (Chiavenato, 2009).

Paso 5: Transformar el capital intelectual en resultados

Aunque una empresa cuente con capital intelectual, es necesario saber convertir estos activos intangibles en resultados para el negocio, esto se consigue:

  • Desarrollando competencias individuales para generar capital humano de manera constante.
  • A través del correcto desempeño de la fuerza de trabajo.
  • Con dedicación y compromiso.
  • Propendiendo por la adaptabilidad y flexibilidad de los colaboradores y del negocio.
  • Cultura de excelencia.
  • En este sentido, los resultados del negocio dependerán de:
  • Capacitar las fuentes de utilidad para contribuir de manera efectiva al negocio
  • Los procesos de administración de los talentos que se creen y utilicen en la organización.
  • La medición de los efectos de la capacitación, respecto a reducción de costos, aumento de utilidades, disminución de rotación y el rendimiento de la inversión.

La gestión del talento humano y los 5 pasos expuestos para dirigir una empresa centrándose en la cadena de valor de personas, ratifican el valor del conocimiento en la Administración de los Recursos Humanos, ya que si bien el talento puede desarrollarse en cualquier persona, esto solo se consigue a través de una constante capacitación, políticas empresariales coherentes con la estrategia, liderazgo y un ambiente laboral propicio para la innovación y la creación.

En resumen

¿Qué es la Gestión del Talento Humano?

La gestión del talento humano es el modo en que la organización propicia el entorno y las herramientas necesarias para que las personas que la conforman puedan desarrollar sus habilidades y capacidades, expandir sus talentos y desatar sus competencias, orientadas a la mejora sistemática y permanente a nivel individual, grupal y organizacional.

Cuáles son los 5 pasos para la gestión del talento humano

Los 5 pasos para gestionar el talento humano representan una senda de desarrollo personal y de agregación de valor a la organización y la sociedad. Son: (1) Cambio del paradigma de gestión. (2) Identificación de talentos. (3) Desarrollo de capital humano por medio de la gestión del talento. (4) Convertir el capital humano en capital intelectual. (5) Transformar el capital intelectual en resultados.

Referencias

  • Alles, M. (2008). Comportamiento organizacional – Cómo lograr un cambio cultural a través de Gestión por competencias. Ediciones Granica.
  • Chiavenato, I. (2009). Gestión del talento humano. McGraw-Hill Companies, Inc.
  • Chiavenato, I. (2011). Administración de recursos humanos. El capital humano de las organizaciones. MacGraw-Hill – Novena edición.
  • Navarro, I. (2005). Capital Humano: Su Definición y Alcances en el Desarrollo Local y Regional. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, vol. 13 pp. 1-36.
  • Werther, W., & Davis, K. (2008). Administración de Recursos Humanos – El capital humano de las empresas. McGrawHill.

Tomado de: https://www.gestiopolis.com/

jueves, 6 de octubre de 2022

QUÉ ES IMPORTANTE EN UNA AUDITORÍA INTERNA?

En el artículo de hoy, vamos a hablar de uno de los elementos que afectan a la mayoría de las empresas: las Auditorías Internas.

Una auditoría interna es un proceso bastante complejo que requiere de una preparación previa exhaustiva. En general, implica un proceso de revisión, evaluación y validación.

Si queremos aplicar una Auditoría Interna a alguna norma ISO en concreto, o a un conjunto de éstas en un sistema integrado de gestión, ese proceso de revisión, evaluación y validación debe seguir las directrices que la norma exije.

Es importante realizar auditorías para encontrar posibles problemas en cuanto a la consecución de los objetivos de la empresa. Con una auditoría interna se encontrarán los elementos que se deben solucionar para evitar que no se consigan los objetivos establecidos por la dirección de la empresa.

5 puntos para realizar una Auditoría Interna

1- Previsión

Como hemos dicho, una auditoría interna es un proceso complejo, por lo que la antelación y la previsión con los detalles de una auditoría interna le ayudarán a pasarla.

Es por eso, que el responsable de acompañar al auditor durante el proceso, debe tener todo listo podrá facilitar todos los datos e información que el auditor necesite. Otro consejo a su vez, podría ser realizar simulacros. Así se podrían descubrir los posibles errores en los puntos a evaluar y solucionarlos antes de la auditoría real.

2- Tareas Pendientes

Una auditoría interna implica un proceso de mejora continua dentro de las empresas. Por lo tanto, podría tener como referencia otras auditorías y observar cuales eran las no conformidades pendientes de resolver. Hay que resolver esas tareas pendientes antes de pasar la siguiente auditoría para así pasarla sin problema y no cometer los errores que teníamos pendientes de resolver.

Es importante tener en cuenta el proceso de mejora continua, que ya tiene su espacio en la ISO 9001:2015.

3- Tiempo

El proceso de auditoría interna no debe realizarse a la ligera. Debe tomarse el tiempo que sea necesario con el objetivo de realizar los controles y verificaciones con detalle. Como consejo, podría cancelar las actividades empresariales rutinarias y formar a los empleados para ayudar lo máximo posible durante la auditoría.

4- Checklists

El uso de checklist es una herramienta sencilla que puede ayudar tremendamente tanto en procesos de auditoría como a la empresa en general.

Sabemos que podemos incluir una serie de ítems o elementos a realizar e ir marcándolos una vez que se hayan completado. Sus ventajas radican en que de una forma simple y rápida podemos comprobar lo que se ha realizado hasta el momento. Evitando errores humanos, facilitando la comunicación con otras empresas, organización… entre otras muchas ventajas.

En el caso de una auditoría interna podríamos realizar un checklist con los documentos necesarios que debemos presentar y con el plazo de tiempo de entrega adecuado.

5- Atención con las plantillas y patrones genéricos

Es cierto que utilizar la herramienta de checklist nos ayudará tanto a la empresa como en el proceso a la hora de realizar auditorías internas. ¿Cuál es el problema? El problema nos viene cuando utilizamos alguna plantilla genérica o utilizada en diferentes empresas.

Esto es un grave error que se comete, ya que la realidad de cada empresa es diferente y se necesita que cada checklist que se confecciones esté ajustado a las necesidades de cada una. Por lo tanto, lo recomendable es realizar las nuestras propias.De esta forma, se conseguirá sacar el máximo rendimiento de la herramienta y obtener los máximos beneficios de esta.

Tomado de: http://eqssa.com/

sábado, 27 de agosto de 2022

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CONTAR CON UN BUEN CHECKLIST PARA CONTROLAR LA CALIDAD EN LA INDUSTRIA?

Implantar la gestión de la calidad es una tarea esencial para las organizaciones en el mundo de los negocios. La lista de comprobación actúa como una herramienta que facilita la estandarización y el control de los resultados. 

Además, también sirve para recopilar diferentes datos y establecer un perfil de todos los acontecimientos, esto ayuda a identificar todas las no conformidades.  

El checklist mal utilizado, sólo contribuye a la irregularidad de los procesos, retrasando la certificación. Durante este artículo queremos abordar lo que no puede faltar en un checklist eficiente.

Mapeo inteligente de los procesos

El checklist es uno de los mejores aliados cuando usted necesita recordar todas las tareas que se deben realizar. No tendrá mucho efecto si no pueden identificar todos los elementos que sean necesarios. El gerente de los procesos, deberá asegurar que todos los pasos se encuentren incluidos en la lista de comprobación. Por lo tanto, puede consultar el documento cada vez que desee asegurar que todo saldrá según los planificado. 

Cuando se quiere mantener la calidad de los procedimientos de la organización, no es necesario confiar en su memoria para decorar los pasos a tomar. Hasta el profesional más excelente de la organización, se encuentra sujeto a olvidarse de algo. Es necesario que se invierta en una cartografía inteligente de los procesos que depende de un determinado procedimiento. No importa si los gestores ya conocen todos los procedimientos que ocurren en el departamento. 

Todo esto debe estar bien documentado, organizado y simplificado de forma que la información del checklist pueda ser entendido por los colaboradores. Cuando se trata de mantener la calidad de los procedimientos de la organización, no es necesario confiar en su memoria para saber los pasos que debe seguir. Hasta el profesional más excelente puede olvidarse de algo importante. Es necesario intervenir en los procesos. Todo debe estar bien documentado, organizado y simplificado de forma que la información del checklist pueda ser entendida por todos los colaboradores. 

Para conseguir esto, es necesario mantener al equipo involucrados en la ejecución de los procedimientos en cada área. Es el momento de elegir el mejor formato para el registro. Además, de discernir qué tareas traen más valor para el consumidor y cuánto la operación gasta en términos de tiempo y recursos, el mapeo permitirá la identificación de problemas que no podían ser notados antes.

Definición de la metodología y los procesos

El checklist de calidad requiere de una metodología capaz de estandarizar todos los procesos y métodos para conseguir la mejora continua. Para mantener esta regla fundamental, reflexione sobre toda la información planeada.

En el contexto mundial que hoy se vislumbra, implantar la gestión de la calidad es una tarea esencial para las organizaciones ISO 9001.

Es importante optar por un método que encaje en la realidad del negocio. Por lo tanto, si la organización da los primeros pasos en gestión de proyectos, todo el cuidado que se ponga es poco.

Entrenamiento para los involucrados

Deberá tener cuidado con los diferentes tipos de checklist que sólo traen información resumida de los procesos que se encuentran involucrados en la verificación. El listado puede dificultar la participación de los colaboradores que desconocen los términos utilizados. Es inevitable utilizar un vocabulario técnico sobre datos relativos a un sector o etapa selectiva, es necesario que se entrene a los empleados que puedan conocer determinados procesos. 

Para que las cosas sean mucho más fáciles, puede desarrollar un material de apoyo para el entrenamiento. Es necesario invertir tiempo creando una cartilla dinámica y breve con la que despertar el interés del colaborador.

Creación de plantillas

Utilizar plantillas es muy importante para agilizar y secuenciar procesos en la gestión de proyectos de forma estandarizada. Cada metodología pide un grupo de modelos con campos específicos. Entre los que más se utiliza son las plantillas de término de apertura, línea del tiempo, planificación, acta de reunión, lista de ocurrencias y lecciones aprendidas.

Simplicidad, objetividad e inclusión

No es recomendable que utilice el checklist como el único recurso de información en el escritorio. A la hora de entrenar a los colaboradores en cuanto a los procesos de verificación, deberá evitar que se utilice un lenguaje extenso y agotador. La preocupación que existe por ser claros en los datos almacenados es uno de los principales puntos en la gestión de la información. El registro que se mantiene en la empresa hace referencia a la calidad y estandarización de los procesos que deben ser redactados de forma simplificada. 

Nadie quiere ser perjudicado por errores de interpretación en el paso a paso de los proyectos. Un checklist bien construido puede contener todos los procesos involucrados en el trabajo. En este sentido, una buena sugerencia puede evitar que se realice trabajo doble manteniendo siempre el campo para verificar si existen pruebas de que la tarea fue aprobada.  

Tomado de: https://www.isotools.org/

CÓMO IMPLEMENTAR LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL EN TU EMPRESA

Hace un tiempo iniciamos en nuestro blog un ciclo de artículos relacionados con la transformación digital en las empresas. Hemos abordado ya la gran importancia de una primera fase de análisis, y en segundo lugar, cómo pasar a la definición de soluciones. 

Por: Ramiro Bonaque, Innovation & Business Analyst

Llega el momento ahora de hablar sobre la materialización de los proyectos, cómo pasar a la acción e implantar las soluciones diseñadas.

En la fase de definición de soluciones se ideó un plan de trabajo para dar cobertura a los objetivos generales, creamos el listado de proyectos a abordar y planteamos los principales hitos a alcanzar. A partir de aquí se crean equipos de trabajo que deberán profundizar, entrar en detalle y desgranar los proyectos, listando las tareas que se deberán ejecutar en un espacio temporal. 


Podemos definir un plan a tres años habitualmente, que finalice idealmente en la situación deseada para el futuro próximo de nuestra compañía. Pero debemos tener claro que esto no es el inicio y fin de la transformación digital, es cierto que llegaremos a un escenario muy optimizado, pero no se deberá parar. La supervivencia de las empresas siempre ha estado basada, y ahora cada vez más, en la mejora continua, en la innovación, y por tanto, continuaremos año tras año redefiniendo esa situación ideal futura y trabajando para alcanzarla.

La priorización de los proyectos es importante. Debemos poner foco en los problemas centrales, los que definamos como prioritarios junto a la dirección de la empresa, seguramente porque resuelven los puntos de dolor más evidentes de la compañía. Definiremos el éxito a corto plazo, intentando buscar siempre el máximo impacto positivo al mínimo coste. En Pinchaaqui.es nos gusta tener siempre en mente la máxima de buscar soluciones que cumplan las “Tres F”: fáciles, funcionales y fiables.

Por último, en esta planificación inicial, debemos de tener muy claro el presupuesto con el que contamos. Es esencial definirlo y saber con qué recursos finitos podemos trabajar. Los proyectos de mejora idealmente año a año deberían de reportar mayor rentabilidad a la empresa, bien por ahorro de costes, bien por aumento de ingresos, de lo que podemos realimentar cada nuevo presupuesto anual. No obstante, es muy interesante, y podemos aprovechar especialmente en proyectos de mayor riesgo o envergadura, la red de ayudas públicas que actualmente existen para llevar a cabo proyectos de transformación digital.

Metodologías ágiles para el desarrollo de proyectos

“Lean Manufacturing”, “Agile Innovation”, “SCRUM”, “Lean-startup”, entre otros. La mayoría habéis oído hablar de al menos alguno de estos conceptos. En general, hablamos de una filosofía que surgió hace ya bastantes años, y que no para de encontrar variaciones y aplicaciones en distintos ámbitos de la mejora continua, bien sea en optimización de procesos industriales, proyectos de desarrollo de software, mejora de procesos, mejora de producto, o el lanzamiento de nuevas líneas de negocio.

No es que tengamos que cerrarnos en banda a aplicar la teoría de una metodología al 100% en nuestros proyectos de transformación digital, no existe una receta universal, sino que escogeremos y adaptaremos aquella que mejor se adapte a nuestro perfil de empresa y tipo de proyecto. Pero sí siempre seguiremos unos principios básicos comunes a todas ellas, y que sustituyen la tradicional visión de la gestión de proyectos con unos únicos objetivos generales a cumplir a largo plazo, y numerosos y largos hitos que no paran de desarrollarse para cumplirlos. En las metodologías ágiles se fomentan los paquetes de trabajo cortos (“sprints”), la validación y aprendizaje continuado y el trabajo muy en equipo.


Los principales conceptos en los que se basa la gestión ágil de proyectos son:
  • Mantener flujo constante de tareas y resultados, que el proyecto no se atasque.
  • Flexibilidad para cambiar o pivotar de forma ágil y efectiva ante situaciones inesperadas o resultados esperados no alcanzados.
  • Equipos de trabajo multidisciplinarios, con independencia y poder de decisión para elegir la mejor forma de alcanzar los objetivos fijados.
  • Calendario prefijado de revisión y validación de pequeños paquetes de trabajo, y planificación de próximas tareas.
  • Figura de coordinador del método, encargado de que se cumplan las fechas, revisiones y objetivos fijados.
  • Prototipos o pruebas piloto lanzadas ya desde el inicio del proyecto, para obtener así una validación constante del usuario final, bien sea un cliente o de los usuarios internos del proceso que estamos mejorando.
  • Contacto continuado con el entorno real de aplicación, y aprendizaje constante sobre las pruebas piloto de validación.
En realidad, esta filosofía de proyectos debería estar presente en toda la empresa y los empleados de forma global, a través de una cultura de innovación y mejora continua bien implantada y afianzada (de esto hablaremos en el siguiente post sobre transformación digital). En la era de la transformación digital, donde las organizaciones están experimentando cambios importantes y frecuentes hacia un espacio de trabajo más digital y optimizado, la flexibilidad y el “agilísimo” son una necesidad para poder adaptarse y alcanzar los objetivos planteados de forma más eficaz.

Las principales ventajas que aportan las metodologías de trabajo ágil a los proyectos y en general a toda la compañía son:
  • Mayor flexibilidad, productividad y transparencia.
  • Resultados alcanzados de mayor calidad y de forma más rápida.
  • Mayor control de riesgos: reducción de errores y de resultados fallidos.
  • Mayor implicación y motivación del equipo, debido a la mayor independencia y a la alta participación en el intercambio de ideas, así como en la validación del trabajo realizado y resultados finales de cada paquete de trabajo.
  • Mejor gestión del cambio por parte de los usuarios finales, ya que también participan de forma continuada en las fases de validación.
  • Foco en el cliente, en sus necesidades y en los objetivos estratégicos de la compañía.
Medición de resultados

Hemos visto que la validación continua de resultados es importante para ejecutar proyectos de forma ágil y exitosa. Pero no podemos validar resultados si no nos hemos planteado objetivos e indicadores de referencia y medimos el grado de alcance. Son los que describen la situación ideal a la que queremos llegar y, por tanto, deberemos verificar que los alcanzamos o nos estamos acercando a ellos conforme avanza el proyecto.

Se deben de definir hitos, cuyo cumplimiento se analizará mediante prototipos y pruebas piloto. Las métricas más importantes en el lanzamiento de un nuevo producto software, o de una nueva herramienta que den soporte al nuevo diseño de proceso optimizado, son aquellas que miden el comportamiento de los usuarios (cliente final, o clientes internos de nuestra organización) y las consecuencias asociadas. Son métricas relacionadas con, por ejemplo, la duración de las tareas, la satisfacción del usuario ante una nueva funcionalidad, el porcentaje de interacción con una nueva herramienta, el ahorro de costes, el incremento de nuevos usuarios, entre otras.

Si no estamos cumpliendo los objetivos marcados, es cuando se deben de analizar las causas, y cambiar el plan preestablecido si es necesario. Aquí es dónde se aprende, y dónde reside la potencialidad de las metodologías ágiles: actúa a tiempo, cuando el coste de desarrollo todavía no ha sido lo demasiado alto para hacer muy difícil la vuelta atrás ante un fracaso.

El equipo: la clave para una implementación exitosa

“No triunfan las ideas geniales, sino las buenas ideas con una ejecución genial”. Un proyecto muy bien planteado, ejecutado por un equipo poco capacitado y motivado para el cambio, resultará en fracaso. Un proyecto menos ambicioso, con un equipo capacitado y motivado, generará seguro mejora en la empresa.

Si las personas que participan en el proyecto lo hacen activamente, manteniendo contacto con los resultados y el usuario final, y además tienen permiso para tomar decisiones, estarán mucho más motivadas. Si se imponen sólo decisiones por los máximos responsables y no se permite la participación activa de todo el equipo tanto en el diseño de objetivos parciales o pequeños avances, como en la validación de resultados y la celebración de los éxitos, la motivación será menor. Por tanto, conviene difuminar un poco las jerarquías y mantener una organización de equipos más plana durante la ejecución.

Es clave también que el usuario final de un desarrollo, bien sea un cliente, o un usuario interno de proceso, participe también activamente en el proyecto, como validador desde las primeras etapas, así como en el diseño del nuevo proceso o herramienta software en el caso en que sea posible. Al fin y al cabo, es lógico que la opinión y aportación del leñador sea esencial en un proceso de mejorar el diseño del hacha.

Cuando se inicie la parte “dura” de la implantación, las pruebas piloto o el cambio en los procesos a mayor escala, es dónde pueden surgir más roces, debido a la natural resistencia al cambio de las personas, en mayor o menor medida según casos. Aquí es importante detectar los “líderes capilarizantes” dentro de la empresa. Empleados muy “pro-cambio” y “pro-mejora”, que generen y transmitan a su alrededor esa motivación y esa pasión por conseguir procesos cada vez más optimizados.

Y por último y no menos importante, la capacitación. La formación es también clave, para tener un equipo más capaz, y para mostrar que realmente se confía plenamente y se aportan recursos que permitan un mayor control sobre el proyecto por parte del equipo, lo que a su vez aumenta la motivación.

En resumen, para alcanzar un mayor éxito en la ejecución e implantación de los proyectos en nuestro plan de transformación digital, es muy importante el uso de metodologías ágiles y tener un gran equipo capaz y motivado. Formado tanto por personal interno como por expertos externos que ayuden y asesoren, aportando recursos en las áreas de coordinación y desarrollo que lo requieran, así como participando en la formación y escalado de resultados a toda la organización.

Tomado de: https://www.pinchaaqui.es/