martes, 30 de julio de 2019

LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL ESTÁ CAMBIANDO LA FORMA EN QUE CULTIVAMOS, COMPRAMOS Y ELEGIMOS LO QUE COMEMOS

La tecnología ha revolucionado la agricultura a intervalos regulares, desde la invención del arado tirado por bueyes en el antiguo Egipto, hasta el primer tractor a gasolina de principios del siglo XX. 

Por: Juergen Voegele*

En la década de 1960, la Revolución verde consistió en la siembra de variedades de semillas de cereales de alto rendimiento, fertilizantes químicos y pesticidas.

La Cuarta Revolución Industrial no es diferente. En 2017, una granja robótica en el Reino Unido hizo su primera cosecha totalmente a máquina. Vehículos autónomos sembraron, fertilizaron y cosecharon cinco toneladas de cebada. En los próximos dos o tres años, las tecnologías digitales en la agricultura tendrán una cobertura de mercado considerable en todo el mundo, según las estimaciones.

En enero, un informe del Foro Económico Mundial desarrollado en colaboración con McKinsey & Company identificó 12 sectores de tecnología emergentes que tienen el potencial de tener éxito en varias dimensiones del sistema alimentario. Podrían cambiar la forma de demanda de alimentos, a través de proteínas alternativas y nutrición personalizada; por ejemplo, promover los vínculos a lo largo de la cadena de valor de los alimentos, a través de servicios móviles, Big Data, Internet de las cosas y trazabilidad habilitada con cadena de bloques; y crear sistemas de producción efectivos, mediante sensores de agua, modificación genética y otros avances científicos que hacen que la agricultura sea más precisa y de mayor rendimiento.


En conjunto, estas innovaciones transformarán un sector que a menudo se caracteriza en demasiadas partes del mundo por la pobreza y el desperdicio. Pero el potencial de las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial para promover el desarrollo sostenible en las zonas rurales no puede darse por sentado. Aunque la producción mundial de alimentos se cuadruplicó entre 1960 y 2010, en gran parte gracias a la tecnología y la expansión del comercio, esto no dio lugar a mejores resultados para los productores de alimentos, los consumidores o el medio ambiente. Los agricultores se encuentran cada vez más en un equilibrio de alto volumen/bajo precio, donde las ganancias que podrían sacarlos de la pobreza se ven parcialmente erosionadas por los precios más bajos asociados con el aumento de la oferta.

Aunque el incremento de la tierra agrícola y la productividad laboral ayudaron a que millones de personas en países como China y Vietnam aumentaran sus ingresos para salir de la línea de pobreza, esta sigue siendo claramente un problema rural. Alrededor del 80% de las personas pobres extremas del mundo vive en áreas rurales y el 65% de los adultos pobres que trabajan se ganan la vida con la agricultura, según un análisis del Banco Mundial de 2016. Paradójicamente, las mismas personas que se pasan la vida produciendo alimentos son las que menos seguridad de obtener alimentos tienen en el mundo. A nivel mundial, el hambre aún afecta a 815 millones de personas.

Mientras que la producción de alimentos se ha mantenido con éxito con el crecimiento de la población, las enfermedades relacionadas con la dieta se han convertido en una de las principales causas de muerte prematura. La obesidad está en aumento en prácticamente todas las regiones del mundo. La nutrición subóptima ahora afecta la salud y las expectativas de aproximadamente tres mil millones de personas. Es casi una de cada dos personas en el planeta. El retraso en el crecimiento frena a un tercio de los niños en el África subsahariana y el sur de Asia, y les roba su potencial futuro en una economía que valora cada vez más el cerebro en lugar del músculo.

La agricultura moderna también es responsable de una gran parte de la degradación ambiental. "Con las dietas y prácticas de producción actuales, alimentar a 7600 millones de personas degrada los ecosistemas terrestres y acuáticos, a la vez que agota los recursos hídricos e impulsa el cambio climático", afirma un artículo en la revista Science. En otras palabras, nuestro apetito descontrolado está causando estragos. La producción de alimentos es responsable del 26 % de las emisiones antropogénicas de gases de efecto invernadero, el 32 % de la acidificación de la tierra, el 78 % de la eutrofización y dos tercios de las extracciones de agua dulce. Ocupa el 87 % de la tierra sin hielo y no desértica del mundo.

La verdadera pregunta, entonces, no es si las tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial nos ayudarán a producir más alimentos. Es si acaso tienen el potencial de cambiar el modelo actual a un sistema más inteligente que pudiera mejorar las condiciones de los productores, consumidores y el planeta. Algunos de los desarrollos más interesantes pueden no estar en la actividad agrícola. Si bien se ha prestado mucha atención a las mejoras a nivel de la actividad agrícola, puede haber una cantidad igual o mayor de disrupciones en los pasillos de los supermercados, en línea y en las aplicaciones de agregación.

El potencial de cambio se hace evidente una vez que se considera la complejidad del sistema alimentario. Se relaciona con los 570 millones de establecimientos rurales que producen nuestros alimentos y las 7600 millones de personas que los consumen. Agregue a este panorama aproximadamente 100.000 empresas que suministran insumos para la actividad agrícola, como semillas, fertilizantes, productos financieros y seguros, y millones de empresas que mueven, procesan y venden productos derivados, y no es de extrañar que las empresas basadas en datos como Amazon y Alibaba se estén metiendo en el negocio de la comida.

"Está empezando a quedar claro por qué Amazon compró Whole Foods", informó CNBC en junio, un año después de la adquisición de Whole Foods por parte de Amazon. "Por un lado, tiene en sus manos una gran cantidad de datos de compras, que serán útiles a medida que Amazon expanda sus tiendas de comestibles en línea y sus ofertas de marcas privadas".

La tecnología digital es un cambio de panorama para el sistema agroalimentario, ya que reduce drásticamente el costo de vincular a los compradores y vendedores en los mercados. A su vez, una mayor eficiencia en los mercados de flujos de fondos y productos derivados podría generar precios más altos para los agricultores y una mayor competencia entre los intermediarios.

Cargill, el comerciante estadounidense de granos y empacado de carne, según los informes, debe reconsiderar su modelo comercial y avanzar hacia operaciones alimentarias más integradas como resultado de las disrupciones digitales, incluida la democratización de la información sobre los precios de los cultivos. Al conectar a los empresarios agrícolas directamente con los compradores, la compañía china de tecnología, comercio electrónico e inteligencia artificial Alibaba está reduciendo la pobreza en aldeas remotas. Un futuro en el que las comunidades rurales reciban una recompensa justa por el cultivo y la conservación de los recursos locales sería un hecho positivo, de hecho, tras décadas de migración del campo a la ciudad.

Un nuevo equilibrio volumen/precio de los alimentos también mejoraría el planeta, reduciendo el consumo de agua y el uso de la tierra, la emisión de gases de efecto invernadero y otras formas de contaminación que se generan para producir una asombrosa cantidad de alimentos que nunca se consumen. (Los expertos estiman que aproximadamente 1000 millones de toneladas de alimentos se desechan cada año, lo que representa el 8 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero).

El sector de la alimentación está actualmente tan plagado de ineficiencias (también conocidas como "fallas del mercado") que ha comenzado a atraer intereses y soluciones empresariales tecnológicas serias. En los últimos años, foros como Seeds & Chips en Milán y el EAT Forum en Estocolmo se han convertido en focos de creatividad, donde los empresarios que están reconsiderando los alimentos se mezclan con defensores, políticos e investigadores. Winnow es una start-up que ha reducido a cero los residuos de alimentos en las cocinas comerciales mediante la conexión de análisis de datos y escalas. Protix apuesta a que tiene más sentido alimentar a los insectos, criados localmente en los desperdicios de alimentos, para las aves de corral holandesas, que usar anchoas peruanas, que deben recorrer casi la mitad del mundo para luego molerse y convertirse en harina de pescado.

Si bien los tiempos son emocionantes para los empresarios de tecnología agrícola, es demasiado pronto para declarar la victoria por un desarrollo incluyente y sostenible. Las tecnologías disruptivas podrían ayudar a distribuir alimentos, riqueza y datos, reducir el hambre y el desperdicio, y empoderar a los agricultores para que produzcan alimentos más valiosos, resilientes al clima y nutritivos para sus clientes. O podrían estimular una consolidación del sector alimentario, permitiendo que unas pocas empresas dominen el mercado, limitando las opciones de alimentos y expandiendo las malas prácticas en lugar de corregirlas.

Algunas de las opciones de política que pueden dirigir el sistema alimentario hacia mejores resultados han sido claras durante años. Los esquemas de certificación ecológicos, la información nutricional útil para el usuario, las reglas de adquisición local y los incentivos para la conservación tienen un papel que jugar en la batalla por sistemas alimentarios más nutritivos y sostenibles. Las Reformas de la política agrícola común (PAC) de la Unión Europea han llevado a una reducción en el uso de fertilizantes, a una mayor diversificación de cultivos y a pagos por servicios ecosistémicos, a la vez que se continúa apoyando el nivel de vida de los agricultores y la alta productividad. En julio, cuatro de las compañías de alimentos más grandes del mundo, Danone, Mars, Nestlé y Unilever, anunciaron que estaban formando una alianza para avanzar en las políticas de sostenibilidad y nutrición en los Estados Unidos.

Lo que es menos obvio es el marco de políticas que los gobiernos deberían adoptar en relación con los datos de la producción agrícola y los consumidores, y cómo respaldar una economía alimentaria sana, diversa, competitiva y verdaderamente sostenible en el futuro.

El cambio va más allá de la tecnología. Las innovaciones políticas se necesitan con urgencia. Lo que está en juego es la profundidad de la transformación agrícola y la maximización de sus dividendos para millones de pequeños productores de alimentos, así como para los empresarios de alimentos y los consumidores de todo el mundo.

Este artículo es parte de la serie Cuarta Revolución Industrial para la Tierra del Foro Económico Mundial, que explora cómo las tecnologías innovadoras están comenzando a transformar la manera en que manejamos los recursos naturales, y aborda el cambio climático y otros desafíos ambientales causados ​​por la industrialización.

*Juergen Voegele, Director Sénior, Práctica Global de Agricultura y Alimentos, Banco Mundial.

Tomado de: https://es.weforum.org

martes, 23 de julio de 2019

LA GRAN RECONSTRUCCIÓN: UN NUEVO MARCO PARA LA COOPERACIÓN GLOBAL

Si pretende superar la “Gran Disrupción” de 2018, el mundo necesitará un nuevo marco para la cooperación global. 

Después de la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional se unió para diseñar un conjunto de estructuras institucionales que facilitaron la colaboración en busca de un futuro compartido. Ahora, debe hacer lo mismo.

Esta vez, sin embargo, el desafío no es sólo geopolítico y económico. Estamos experimentando un cambio fundamental en la manera en que los individuos y las sociedades se relacionan entre sí. Y, al entender este cambio, podemos influir de modo positivo en su resultado.

Lo primero que hay que reconocer es que estamos atravesando la Cuarta Revolución Industrial (4RI) en la que las empresas, las economías, las sociedades y la política se están transformando de manera esencial. Desde la primera vez que conceptualicé la idea para la reunión anual del Foro Económico Mundial en 2016, lo he manifestado claramente: no basta con enmendar nuestros procesos e instituciones existentes. Por el contrario, necesitamos rediseñarlos para que podamos capitalizar la abundancia de nuevas oportunidades que nos esperan, evitando a la vez el tipo de disrupciones que presenciamos hoy en día. Si esperamos o dependemos de soluciones rápidas para reparar las deficiencias de sistemas caducos, las fuerzas de cambio naturalmente evadirán estos sistemas y desarrollarán su propia dinámica y sus propias reglas.

La 4RI ya está transformando nuestros sistemas económicos de varias maneras. Por empezar, el mundo físico está siendo eclipsado por un nuevo mundo digital, interconectado, integrado y virtual con una economía circular y compartida. La industria está siendo revolucionada por la automatización, la localización y la individualización –que, en su conjunto, harán que las cadenas de suministro tradicionales se tornen obsoletas-. La competencia se basa cada vez menos en los costos y está cada vez más impulsada por la funcionalidad y la innovación. Pronto, las economías de escala ya no ofrecerán las ventajas que alguna vez ofrecían. El recurso más precioso será el talento, no el capital tradicional.

La 4RI también está depositando poder y recursos sin precedentes en las manos de apenas unas pocas corporaciones. Las empresas digitales líderes de hoy están reformulando las vidas cotidianas de la gente y alterando los patrones sociales tradicionales de maneras que el comercio convencional nunca pudo hacerlo. De ahora en adelante, el dominio de la inteligencia artificial (IA) y de los datos, y la capacidad para operar plataformas voluminosas a través de un liderazgo en materia de sistemas inteligentes, determinarán el poder tanto corporativo como nacional.

Al mismo tiempo, los patrones de empleo e ingresos se verán transformados por la difusión de la automatización impulsada por IA. Los empleos cada vez más se autogenerarán a través de ecosistemas innovadores. La mano de obra tradicional será reemplazada por retornos devengados de tareas creativas, capital de riesgo y la ventaja de llevar la iniciativa.

Las interacciones económicas globales ya no pueden compartimentarse en comercio de bienes y servicios, transacciones financieras e inversiones. Todos los flujos económicos están integrados en un sistema único de intercambio de valor tangible e intangible transfronterizo. En lugar de gravar la mano de obra, los gobiernos tendrán que empezar a gravar a los monopolios de plataformas y a los mecanismos de creación de valor que estén arraigados en la nube.

En los años venideros, los presupuestos nacionales cada vez más se destinarán a desembolsos para la infraestructura física y lógica necesaria para ofrecer ecosistemas para la innovación y la recapacitación y mejora de la formación de la mano de obra, así como programas sociales para apoyar a los trabajadores en la transición económica que está en marcha. Una prioridad clave debe ser adaptar la educación a las demandas de la 4RI. 

Se debe poner énfasis en alimentar la creatividad, el pensamiento crítico, el alfabetismo digital y una capacidad para la empatía, la sensibilidad y la colaboración –que serán necesarias, en todos los casos, para garantizar que la tecnología siga estando subordinada a nuestras necesidades y no al revés-. Es más, los sistemas educativos tendrán que estar más orientados para un aprendizaje de por vida, tanto a través de métodos digitales como del desarrollo y la formación personalizada presencial.

Más allá de la educación, el diseño de políticas en general tendrá que adaptarse a la velocidad del cambio en la 4RI. Será necesario desarrollar nuevos modelos de gobernanza colaborativos y ágiles para evitar un escenario en el cual las políticas gubernamentales continuamente queden rezagadas detrás de la frontera tecnológica.

La manera en que los países respondan a todos estos cambios determinará sus trayectorias de crecimiento y posiciones futuras en el escenario mundial, para no mencionar la calidad de vida de sus ciudadanos. Por ser un proceso de interconexión sin fronteras, la 4RI exige que las políticas nacionales estén integradas en un sistema global. Hoy, la globalización está definida por la expansión del comercio multilateral y bilateral; pero, en el futuro, describirá la interconectividad de los sistemas digitales nacionales y el flujo relacionado de ideas y servicios.

Si bien muchos países todavía intentan ponerse a tono de las revoluciones industriales previas, deberían reconocer que la 4RI ofrece oportunidades únicas para saltar etapas y acceder a las innovaciones más recientes. Tras recoger los frutos de la Primera Revolución Industrial, el Reino Unido se convirtió en la potencia global dominante en el siglo XIX. Fue sucedido por Estados Unidos que, más que cualquier otro país, se apropió de la Segunda y la Tercera Revolución Industrial. Estas tres revoluciones dividieron al mundo en países industrializados y en desarrollo, con una caída de la relevancia de China después de haber sido una potencia líder durante muchos siglos.

Hoy, el equilibrio de poder global se está redistribuyendo otra vez –y a una velocidad increíble-. Ahora que un solo individuo tiene los medios para causar una enorme destrucción, ya no podemos aceptar un mundo dividido entre los que tienen y los que no. En consecuencia, existe una necesidad urgente de una cooperación global y, a un nivel más fundamental, de un pensamiento fresco sobre cómo serían, en verdad, las relaciones económicas libres, justas e inclusivas en el mundo de hoy.

En el Fondo Económico Mundial estaremos empezando ese diálogo en nuestra reunión anual en Davos en enero de 2019. Por ser la principal plataforma multilateral, el Foro tiene la capacidad y la responsabilidad de llevar adelante esta conversación y, a través de nuestras redes científicas y académicas, actuar como un catalizador para las nuevas ideas. Prepararse para la 4RI requerirá un compromiso sostenido y un amplio consenso en torno a las soluciones viables. 

El Foro espera ofrecer el “sistema operativo” para este esfuerzo en los próximos años, en base a la convicción de que, para ser efectivos, estos diálogos deben ser asumidos por todas las partes involucradas –las empresas, el gobierno, la sociedad civil y la juventud-. También deben centrarse en buscar la cohesión social y, en el contexto fracturado de hoy, serán más efectivos si están motivados por la coordinación más que por la cooperación como principio guía.

Finalmente, debemos reconocer que estos diálogos no pueden estar motivados por una falsa dicotomía entre identidades globales y nacionales. Debemos aceptar las identidades individuales, patriotas y globalistas que existen en todos nosotros.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional sentó las bases para una paz, una seguridad y una prosperidad sostenidas. Pero el mundo ha cambiado radicalmente en los últimos setenta años, y es hora de un nuevo enfoque. Sólo aceptando ese desafío juntos podremos forjar nuestro futuro global para beneficio de todos.

Tomado de: https://es.weforum.org

domingo, 21 de julio de 2019

LOS 10 ERRORES MÁS IMPORTANTES EN LA GESTIÓN DE UN SISTEMA ISO 9001

La gestión de un sistema ISO 9001 no es una tarea sencilla. Una de las razones para que ello sea así, es que no todos en la organización entienden lo que es un Sistema de Gestión de la Calidad. 

Algunos empleados, sin embargo, aunque se encuentran comprometidos con el proyecto, no han pasado por programas de formación y capacitación adecuados, y por ello, comenten errores que impactan la efectividad del SGC.

Estos y otros factores contribuyen a que la gestión de un sistema ISO 9001 esté plagada de errores. Pensando en ello, y en la importancia de conocer estas fallas con antelación o durante la implementación de un sistema de gestión de la calidad, hoy presentamos las 10 fallas más comunes que afectan el éxito de este tipo de proyectos.

10 errores comunes en la gestión de un sistema ISO 9001

¿Por qué la gestión de un sistema ISO 9001 forma parte del día a día en una organización y cuesta tanto hacer que funcione en otra? Hemos llegado a un consenso que nos permite determinar que estos son los 10 errores más comunes en la gestión de la calidad:

1. Copiar procedimientos de otras organizaciones

Todos los procedimientos en gestión de la calidad deben ser cuidadosamente planificados. De no ser así, pueden surgir errores en el producto o servicio que llega al consumidor final, lo que se traduce en pérdida de clientes y competitividad.

Algunos gerentes de la calidad, para evitar estos inconvenientes, se ven seducidos por la tentación de copiar en sus organizaciones los procesos de otras empresas, en particular aquellos que han sido exitosos y que pertenecen a organizaciones certificadas desde hace un buen tiempo.

Este es un gran error en la gestión de un sistema ISO 9001. Cada gestor de la calidad debe acompañar a su propia organización, a partir de sus observaciones, crear sus propios procesos de gestión y, sobre todo, tener en cuenta los siguientes factores propios de su empresa:
  • Metas y objetivos de calidad.
  • Contexto interno de la organización y en el cual se desenvuelve.
  • Cultura de la organización.
  • Realidad de los equipos y recursos de su organización.
2. Dejar de documentar no conformidades

La gestión de un sistema ISO 9001, necesariamente requerirá resolver no conformidades. Estas forman parte del proceso y contribuyen a la mejora continua del sistema. Sin embargo, algunos empleados piensan que se trata de exponer un punto negativo y que esto no debe ser documentado. Por el contrario, la documentación de las no conformidades es extremadamente valiosa. Gracias a ella:
  • Garantizamos el registro de un historial de evolución.
  • Evitamos la perdida de información valiosa que contribuye a la resolución de problemas.
  • Hacemos posible el análisis de fallas para evitar la recurrencia, y a la vez podemos identificar causas.
3. Utilizar métricas de manera irregular

No hacer mediciones, o utilizar herramientas de medición equivocadas genera pérdida de potencial competitivo en el mercado. Los ejecutivos de las grandes organizaciones utilizan estos datos en las reuniones y discusiones para fundamentar sus argumentaciones y tomar decisiones.

Para utilizar este potencial, el profesional de la calidad debe poner a funcionar el famoso Ciclo PHVA, y, en la parte de Check – verificar -, utilizar las métricas adecuadas, con base en información consistente y confiable, asegurando la implementación de acciones correctivas – Act/Actuar -, para garantizar la mejora continua del sistema.

4. Falta de compromiso de la Alta Dirección

Las organizaciones, aunque participativas, siempre serán jerárquicas. Un Sistema de Gestión de la Calidad que no sea visto por parte de la Alta Dirección como parte esencial de la estrategia de negocios y, en consecuencia, no cuente con el apoyo y el compromiso requerido por ISO 9001, no tendrá éxito.


5. No capacitar a los empleados clave en el sistema

No conocer ISO 9001:2015 es un gran error si quien presenta este desconocimiento es un empleado clave para el sistema de calidad, como alguien que tiene la capacidad de tomar decisiones. La falta de capacitación y formación puede hacer que el proyecto tome un rumbo para nada satisfactorio.
En la gestión de un Sistema ISO 9001 se cometen muchos errores recurrentes, que dificultan la tarea. Reseñamos los 10 más comunes.
6. Hacer que el sistema sea complicado

Si la organización debe hacer grandes esfuerzos por explicar, implementar y hacer que el sistema funcione, significa que es demasiado complejo, que requiere grandes dosis de trabajo, completar muchos formularios, documentar demasiados procedimientos, y que todo esto, no compensa el valor que el sistema agrega a la organización. El sistema debe mantenerse simple, práctico y centrado en los resultados y las mejoras, antes que en los formalismos y los documentos.

7. No conocer las necesidades y las expectativas de los clientes

El principal objetivo de ISO 9001 es obtener, mejorar o aumentar la satisfacción de los clientes. Si las organizaciones no toman el tiempo necesario para escucharlos, no podrán alcanzar ese objetivo.

No es preciso ni recomendable utilizar una encuesta larga y complicada. Con hacer las preguntas clave la organización tendrá suficiente información para determinar los cambios, planificar las acciones y diseñar los procesos para alcanzar los objetivos.

8. Apresurarse en el proceso de implementación

Construir un SGC basado en la norma ISO 9001, que sea robusto y sólido requiere mucho tiempo y trabajo. Tratar de implementar el sistema en poco tiempo, recortando tareas o evadiendo pasos, será contraproducente. Las organizaciones deben tomar el tiempo necesario para planificar, hacer, controlar y actuar, a fin de implementar un sistema que mejore sus productos, servicios y procesos.

9. No contar con un auditor interno experimentado

En muchos casos, los auditores internos carecen de la capacitación y la experiencia necesarias o, simplemente no existen. La auditoría interna es un área de estudio específica que requiere capacitación y formación. Es deber de la Alta Dirección, al asignar los recursos humanos, técnicos, físicos y financieros, contemplar los programas de capacitación que se requieran para formar auditores internos.


10. Dejar la responsabilidad del SGC en una sola persona

ISO 9001 debe ser el proyecto de toda la organización. Si los empleados, los mandos medios y la Alta Dirección no se apropian del proyecto y dejan toda la responsabilidad en mano de un solo gerente, el sistema nunca agregará valor a la organización, y las no conformidades estarán a la orden del día.


Tomado de: https://www.escuelaeuropeaexcelencia.com 

CIUDADES INTELIGENTES, PERO NO TANTO

Que cada vez más ciudades se hacen llamar inteligentes o smart cities… correcto. Que en realidad sean tan listas como aseguran… no tanto. Sustentan esta afirmación en la cantidad de sensores instalados por todos los rincones del mobiliario urbano. 

Autobuses, camiones de basura, carreteras y aparcamientos son solo algunos ejemplos de conectividad a través del Internet de las Cosas (IoT). Parece que todo está relacionado, pero la movilidad ha cambiado tanto que las bicicletas, patinetes y ciclomotores no forman parte de los datos recabados. Si le sumamos que, en muchas ocasiones, los algoritmos de aprendizaje automático replican una información errónea, lo aparentemente inteligente se convierte en algo un poco tonto.

Un investigador que trata de revertir estos grises en las ciudades es José Santa (Yecla, Murcia, 1981). Su proyecto, subvencionado por la Fundación BBVA con una de las 64 becas Leonardo para fomentar la innovación, pretende que las smart cities lo sean con todas las letras. “Los vehículos ligeros no están conectados. Si solo monitorizamos una parte de la urbe, la información de que, por ejemplo, una calle está congestionada, no será veraz”, argumenta. Lo que pretende es que una moto o un patinete tengan una app conectada a la nube que recoja todos sus datos para obtener una imagen completa del tráfico en tiempo real. Como explica, puede ser una fuente relevante para que los ayuntamientos valoren cómo mejorar la circulación.

Santa, doctor en Informática, es consciente de que esto solamente es una parte de todo lo que puede aportar su aplicación. La seguridad también resulta crucial para los vehículos ligeros. Ha desarrollado una interfaz de colores y sonidos para prevenir posibles alcances. “La pantalla del dispositivo, que puede colocarse en el manillar de la bici, se pondrá en rojo y emitirá un sonido estridente cuando haya un coche que se acerque por detrás”, comenta. Aunque todavía no está finalizado, por si alguien decide ir con los cascos mientras circula por la ciudad, este investigador trabaja en un sintetizador de voz que lea un texto y se lo comunique al usuario tanto para advertirle de algún peligro como para dirigirle hasta su destino sin tener que mirar la pantalla.


El IoT en la movilidad representa una parte de las ciudades inteligentes, pero la clave no reside en cuántos datos tenemos, sino en cómo los utilizamos. Aquí entra en juego el machine learning y sus algoritmos. La inteligencia artificial decide qué itinerarios son los más rápidos, qué medio de transporte nos conviene o qué barrios no visitar con la bicicleta por su alta contaminación. ¿Y si la información es incorrecta? Santiago Mazuelas (Palencia, 1978), becado también por la Fundación BBVA, responde a la pregunta: “En el aprendizaje de las máquinas se utilizan unos datos que se llaman de entrenamiento. Son ejemplos con los inputs y outputs deseados. Se tendía a suponer que estos iban a ser análogos a los observados durante la utilización del algoritmo, pero con el tiempo se ha demostrado que en la mayoría de casos no es así”.

Inteligencia artificial precaria
El proyecto de Mazuelas, investigador Ramón y Cajal en el Centro Vasco de Matemáticas Aplicadas, tiene un fin sencillo a la par que complejo, reducir el margen de error del machine learning. En su opinión, los ejemplos de entrenamiento de la inteligencia artificial provienen de fuentes muy diversas, ya sea porque la calidad de las imágenes es deficitaria o las personas que los incorporan emplean metodologías diferentes. “Los algoritmos actuales tienen múltiples problemas, la inteligencia artificial no es tan inteligente como habitualmente se dice. No sabemos de antemano en qué circunstancias funcionarán bien o mal. No hay algoritmos que puedan utilizar distintas tipologías de ejemplos de entrenamiento”, zanja.

Para comprender por qué pueden surgir estos errores, pongamos el ejemplo de que uno de los sensores de nuestra smart city recopila datos de recogida de basuras; pero el desarrollador del algoritmo no los ha tenido en cuenta o no ha especificado cómo diferenciarlos unos de otros. Si su aprendizaje para aportar alguna solución eficiente se basa en replicar estos ejemplos de entrenamiento y ni siquiera hemos contado con alguno de ellos, el resultado parece evidente. No habrá ningún tipo de machine learning. “Ni pensará por sí misma ni arreglará nada. Esto puede llevar a una desilusión de la población porque puede observar que la inteligencia artificial no resuelve los problemas que a veces se anuncian a bombo y platillo”, añade Mazuelas.

Los proyectos de Santa y Mazuelas buscan que la innovación tecnológica sea real. Aunque sin una relación aparente, ambas ideas se complementan para que las ciudades inteligentes no sean una tomadura de pelo o, al menos, lo de smart contenga algo de verdad. En España, Santander es de las más desarrolladas. De las que más se ha equipado. Pero en el resto del país los prototipos son parciales, en núcleos urbanos pequeños y solo albergan ámbitos muy concretos. Como concluye el doctor en Informática, lo que no se puede pasar por alto es que los dispositivos que nos conecten con nuestro entorno más cercano, aparte de constituir una fuente masiva de información, han de tener una finalidad clara para el ciudadano, no una moda techie.

Tomado de: https://es.weforum.org

¿EN QUÉ CONSISTE EL CONTEXTO DE LA ORGANIZACIÓN EN LA ISO 45001?


Como todos ya saben, recientemente ha sido publicada la primera norma internacional sobre Seguridad y Salud en el Trabajo, la ISO 45001.

Este estándar desarrollado y publicado por ISO, anula al archiconocido estándar británico OHSAS 18001, el más ampliamente utilizado por las empresas para desarrollar un Sistema de Gestión para la Seguridad y Salud en el Trabajo.



A este respecto, no se preocupen, porque se ha establecido un periodo de 3 años desde la publicación de la nueva norma ISO 45001, para que las empresas certificadas en OHSAS 18001, puedan realizar la migración.

No obstante, es preciso comenzar este proceso cuanto antes, para que cumplido el plazo de tres años (en 2021), las empresas estén más que preparadas y no pierdan su certificación.

Así, en este artículo hablaremos de una de las cláusulas que ha sido modificada, asignándole mayor importancia y protagonismo en cuanto al desarrollo del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud.

Nos referimos, en este caso, a la cláusula 4 de la ISO 45001, sobre el Contexto de la Organización. Como muchos ya sabrán, ha ido adquiriendo cada vez mayor protagonismo, el cual ha quedado presente en todas las nuevas normas publicadas recientemente.

¿Qué es el Contexto de la Organización?

Debido al incremento en la importancia de la definición e identificación del contexto o del entorno referido a la organización, los estándares internacionales publicados en los últimos años, lo integran como elemento clave para el desarrollo de los Sistemas de Gestión.

Tanto es así, que la ISO 45001 sobre Seguridad y Salud en el Trabajo, no podía ser menos, pero ¿en qué consiste?

Para el desarrollo de esta cláusula fundamental de los Sistemas de Gestión, hay que considerar tanto factores internos como externos que tengan algún tipo de vinculación con la organización.

Concretamente, en lo que se refiera a su capacidad para gestionar, en este caso, la Seguridad y Salud y a la consecución de los objetivos propuestos por el Sistema de Gestión en su política de SST.

Con la definición del Contexto de la Organización, se pretende conseguir una serie de resultados, como son:
  • La mejora del desempeño de la seguridad y salud en el total de la organización y para cada puesto de trabajo.
  • Llevar a cabo, como mínimo, el cumplimiento legal de aplicación.
  • Conseguir alcanzar los objetivos establecidos en materia de seguridad y salud laboral.

Definición del Contexto de la Organización en ISO 45001


Anteriormente, ya se comentó que para definir el contexto de la organización, es preciso considerar factores externos e internos.

Es por ello que, en este punto, el primer paso será identificarlos.

Entre los factores internos, podemos encontrar:
  • Tamaño y complejidad de la empresa, así como la definición de su actividad y estructura organizacional.
  • Política de seguridad y salud o política integrada, incluyendo los objetivos y estrategias diseñadas para su cumplimiento.
  • Recursos disponibles, técnicas empleadas y tecnologías.
  • Empleados y ambiente laboral.
  • Condiciones laborales.
  • Competencias y compromisos de los empleados en cuanto a SST.
  • Implicación de los trabajadores en materia de seguridad y salud.
  • Acuerdos en el establecimiento de horarios y turnos.
  • Las relaciones contractuales, teniendo en cuenta las posibles subcontratas.
  • La cultura prevencionista presente en la empresa.
  • El proceso de toma de decisiones.
  • Procesos para la integración de nuevos materiales, desarrollos, software, equipos, etc.
  • Los canales de comunicación disponibles y su efectividad.
Ahora bien, los factores externos son:
  • Normativa de aplicación y otros requisitos legales de obligado cumplimiento (nacionales e internacionales).
  • Aspectos relacionados con la cultura del lugar, ya sea a nivel regional o local.
  • Elementos fundamentales para la industria.
  • Mercado circundante y sus características: competencia, condiciones, etc.
  • Necesidades y expectativas de los grupos de interés.
  • Alianzas, estrategias o colaboraciones externas.
Comprensión de la organización y de su contexto

Para lograr comprender realmente el contexto que rodea a la organización, en cuanto al diseño de estrategias, se puede optar por el manejo de algunas herramientas que permiten su análisis.

Nos referimos al análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) o al PESTLE (Político, Económico, Social, Tecnológico, Legal y Ambiental).

Pero dependiendo de la complejidad de la empresa, tamaño, número de procesos, etc., pueden utilizarse otras más sencillas, como por ejemplo, la lluvia de ideas.

Información Documentada para el Contexto de la Organización en la ISO 45001

En definitiva, todo lo anteriormente debe quedar documentado y registrado, a pesar de que en las nuevas normas publicadas, las exigencias a nivel documental son mucho menores.

En este caso, la norma ISO 45001 recomienda que la documentación referente al Contexto de la Organización permanezca actualizada y documentada, a través de revisiones periódicas.

El registro y actualización de la documentación, permitirá a la empresa:
  • Definir el alcance para el Sistema de Gestión.
  • Establecer los riesgos y oportunidades presentes.
  • Desarrollar, e ir mejorando, una política de Seguridad y Salud en el Trabajo acorde a unos objetivos previamente fijados.
  • Realizar el cumplimiento legal.


Tomado de: https://www.isotools.org

¿CÓMO CONTROLAR LOS DOCUMENTOS EXTERNOS EN ISO 9001?


¿Sabe lo que puede generar en un negocio vender un producto u ofrecer un servicio que ya no cumpla con la legislación porque el vendedor no se encuentra al tanto de los cambios de los cambios legislativos? 


¿Se imagina recibir una queja de un cliente que indique que el producto adquirido no cumple con la última versión de ISO 9001 que su empresa menciona en la hoja de especificaciones? En el control de documentos externos se establece el objetivo de evitar que los casos antes mencionados sucedan.


¿Qué significa “documentos externos” según ISO 9001 2015?

La norma ISO 9001 2015 en la cláusula 7.5.3.2 menciona que la información documentada de origen externos debe ser establecida, identificada y controlada.

Puede ser que se pregunte qué es una información documentada de origen externo. Simplemente es información documentada relevante para el Sistema de Gestión de Calidad y emitido por una entidad externa. Los ejemplos de los emisores pueden ser: clientes, proveedores, legisladores, reguladores, organismos de normalización o socios comerciales. 

En primer lugar, debemos distinguir dos tipos de información documentada en la norma ISO 9001 2015:
  • Información documentada que debe conservarse
  • Información documentada que debe mantenerse
Los registros emitidos por un tercero puede ser el pedido de un cliente, un certificado de calibración o un informe de mantenimiento. Los registros relevantes deben ser determinados, y las reglas de control definidas.

Los documentos de origen externo que son relevantes para el Sistema de Gestión de Calidad pueden ser, por ejemplo, especificaciones de producto, especificaciones de logística, hojas de datos de seguridad de materiales, legislación, permisos, normas, reglas de plataforma o instrucciones de trabajo.
Los documentos externos deben ser determinados y vigilados

Un Sistema de Gestión de Calidad deberá determinar cuáles son los documentos relevantes de origen externo. Por ejemplo, una empresa puede utilizar un registro que en cada documento relevante debe incluir:
  • Nombre del documento
  • Emisor del documento
  • Versión y fecha actualizadas
  • Distribución interna
  • Responsabilidad de control
Los documentos de origen externo que son relevantes para el Sistema de Gestión de Calidad presentan un desafío particular no aplicable a los registros:
  • ¿Cómo sabe si el documento todavía está actualizado?
  • Si el documento fue cambiado, ¿cuáles son las implicaciones? ¿Los cambios en el documento implican cambios en las prácticas de la organización?
  • ¿Quién investigará esas implicaciones?
  • ¿Cómo sabemos si se emitió un nuevo documento relevante?

De esta forma se puede dibujar una matriz sobre la relación que existe entre una empresa con un Sistema de Gestión Calidad y los emisores de los documentos de origen externo, que no tiene por qué conocer su organización. Puede ser algo como:

  • Los documentos de origen externo emitidos por las entidades que se encuentren en los cuadrantes 1 y 3 deben mantenerse bajo vigilancia: alguien debe verificar periódicamente si el emisor realizó algún cambio en el documento existente o si emitió nuevos documentos relevantes.
  • Documentos de origen externo emitidos por las entidades que se encuentran en el cuadrante 2: el emisor generalmente será responsable de informar y enviar información actualizada.
  • Documentos de origen externo emitidos por las entidades en el cuadrante 4: el emisor generalmente se pondrá en contacto para informar e involucrarse en el cambio.
El control de documentos externos evita sorpresas desagradables.

Realizar la práctica efectiva de control de documentos externos evita sorpresas desagradables y costosas. Sobre todo, se evitan quejas, retiros, inventarios muertos, reprocesos, etc. con las consiguientes consecuencias de no poder controlar documentos externos.

Deberá asegurarse de que su Sistema de Gestión de Calidad conoce:
  • ¿Cuáles son los documentos relevantes de origen externo?
  • Quién es responsable de verificar, con qué frecuencia, si los documentos externos de los cuadrantes 1 y 3 se cambiaron o se publicaron recientemente
  • Quién va a hacer qué cuando hay cambios o nuevos documentos;
- Obtener nuevas versiones o nuevo documento.
- Actualizar registro.
- Distribuir nueva versión o nuevo documento.
- Verifica si es aplicable.
- Cambios de plan.
- Implementar cambios.
- Confirmar que se implementaron cambios.

En un mundo en el que las empresas trabajan cada vez más con otras empresas en redes cada día más complejas de partes interesadas, la importancia del control de documentos externos se verá incrementada y se hará mucho más visible.


Tomado de: https://www.nueva-iso-9001-2015.com

jueves, 11 de julio de 2019

LA IMPORTANCIA DE LAS RELACIONES COLABORATIVAS. ISO 44001 DE SISTEMAS DE GESTIÓN COLABORATIVOS

El trabajo colaborativo frente al individual, no solo contribuye a crear sinergias entre las personas que lo llevan a cabo. 

También ayuda a difundir el conocimiento entre las partes involucradas, a un mayor enriquecimiento de ideas, así como a un ahorro importante de costos. 

En el contexto laboral, este es muy importante. Tanto es así, que la Organización Internacional de Normalización (ISO) ha creado la certificación ISO 44001 de sistemas de gestión colaborativos.

El desarrollo de proyectos y la ejecución de trabajos en colaboración no es nada nuevo. Desde hace ya décadas se ha demostrado que las empresas que apuestan por el trabajo colaborativo alcanzan mayores cotas que aquellas que promueven la individualidad entre sus trabajadores. A pesar de ello, en el contexto laboral hay muchos procesos, herramientas y actividades que potencian la individualidad. Habrá que detectarlas y replantearlas para que se puedan abordar desde un punto de vista colectivo.

La digitalización, un gran canal para promover la colaboración entre trabajadores

Aunque la tecnología pueda verse como una herramienta que permite al ser humano llevar a cabo un mayor número de actividades por sí mismo, hay que analizarla desde un punto de vista totalmente opuesto. Como una manera de conectar personas. Con su implantación en el contexto laboral la manera de ejecutar los proyectos laborales ha cambiado paradigmáticamente. Hasta el momento, para llevar a cabo cualquier actividad o proyecto colaborativo, había que cumplir con un requisito fundamental: que todos los integrantes estuvieran presentes en el mismo lugar.

La digitalización empresarial permite a las compañías y organizaciones poder llevar a cabo proyectos colaborativos en los que profesionales de distintos países, formaciones, idiomas y organizaciones puedan trabajar en una misma dirección. Para ello solo hace falta conexión a internet y un ordenador, móvil o tablet. Por otro lado, existen herramientas que permiten recopilar datos de forma colaborativa desde distintas partes del mundo. Con este tipo de herramientas una gerencia puede analizar datos de todas las oficinas de su compañía sin prácticamente tener que comunicarse con ninguna de ellas. Las herramientas de BI son un buen ejemplo de esto.
La Norma internacional ISO 44001 de sistemas colaborativos de gestión, ayuda a las compañías a aumentar y mejorar las relaciones de colaboración, tanto internas como externas.
ISO 44001, Sistemas colaborativos de gestión de relaciones comerciales

Las colaboraciones profesionales y los proyectos llevados a cabo de manera conjuntan sólo son eficaces si la relaciones entre trabajadores funcionan. Por esto surge la norma ISO 44001 de sistemas colaborativos de gestión de relaciones comerciales, cuyo principal objetivo es el de ayudar a las compañías y organizaciones a aumentar y mejorar las relaciones de colaboración, tanto de manera interna como entre otras compañías.

Dicha norma, publicada en el año 2017 aporta a las organizaciones los requisitos generales de un sistema de gestión para las relaciones comerciales, así como los pasos y componentes del proceso operativo que se debe de establecer. 

Al tener la misma estructura general (de alto nivel) que otros estándares normativos ISO, se facilita su integración con múltiples sistemas de gestión. También hay que señalar que cuenta con un ciclo de vida formado por ocho etapas, cuyos aspectos a regular son: garantizar relaciones sostenibles, creación, conocimiento, evaluación interna, selección de socios, trabajo en equipo, mantenerse juntos y estrategias de salida.

Como señala la propia Organización Internacional de Normalización, ISO 44001:2017 puede aplicarse tanto en organizaciones privadas como públicas de todos los tamaños, desde grandes corporaciones multinacionales y organizaciones gubernamentales, a organizaciones sin fines de lucro, así como en pymes y pequeñas empresas.

La aplicación de ISO 44001 es modular

En ISO se señala que la norma ISO 44001: 2017 puede aplicarse a una organización en varios niveles diferentes, como, por ejemplo:
  • A una sola aplicación. Esto hace referencia a una unidad operativa, división operativa, proyecto o programa único, fusiones y adquisiciones. Esta aplicación se realizaría de manera interna en la propia compañía.
  • Una relación individual. Incluyendo relaciones uno a uno, alianza, sociedad, clientes comerciales, empresa conjunta.
  • A múltiples relaciones identificadas. Incluidas alianzas con múltiples socios, consorcios, empresas conjuntas, redes, acuerdos empresariales ampliados y cadenas de suministro de extremo a extremo. Se trata de relaciones externas con otras compañías. Un contexto en el que las relaciones colaborativas pueden resultar muy positivas.
  • Pudiendo ser aplicada de manera completa en toda la organización para todos los tipos de relaciones identificadas.
No cabe duda de que este tipo de iniciativas colaborativas en las compañías, estén certificadas o no, contribuyen a mejorar la excelencia empresarial en muchos contextos de la empresa. Contribuyendo a mejorar el funcionamiento interno de la propia organización, así como su relación con otras compañías o aliados estratégicos.

Tomado de: https://www.isotools.org

¿QUÉ ES LA SEGURIDAD TIC?


La seguridad TIC (Information Technology Security o IT security) está de actualidad, ya que cualquier empresa que quiera seguir siendo competitiva y alcanzar el mercado internacional, debe situarse en la vanguardia de la tecnología.

Pero, ¿qué significa seguridad TIC? ¿qué es? La seguridad TIC es la responsable de implantar las medidas de seguridadnecesarias para procurar la protección de la información a través de diferentes tipos de tecnología.

Así, es capaz de proteger los datos de las empresas, tanto de formatos electrónicos o digitales, como en papel.

Seguramente, más de una vez han oído hablar de la palabra ciberseguridad como si fuera equivalente de seguridad TIC.

Pero nada más lejos de la realidad: la ciberseguridad es un subtipo de la seguridad TIC.

De este modo, la ciberseguridad, es la encargada de la protección de los datos de la organización respecto a los posibles ataques que tengan como origen internet.

Pero, de todas formas, la información y todos los datos de las empresas, no sólo se enfrentan a problemas de seguridad en internet, sino que también fuera de él.

Algunas de estas amenazas, son los que van a desarrollarse en este artículo, pero si quiere conocer la norma ISO por excelencia para procurar la seguridad de la información en su empresa, le recomendamos qconsultar nuestros artículos sobre esta importante temática.



Amenazas físicas y sus repercusiones para la seguridad TIC

Estas, pueden darse por diversos motivos. Así, se pueden encontrar las generadas por las radiaciones electromagnéticas debidas a un teclado inalámbrico o el mismo acceso libre a la red wifi.

Dentro de estas redes wifi están los sniffers, que no son más que sistemas que, por decirlo de alguna manera, recopilan cualquier dato que encuentren de los usuarios.

Por lo tanto, son ideales para realizar auditorías en las propias redes, para corroborar y verificar el tráfico de una organización y además, monitorizar el comportamiento que tiene esta dentro de la propia red y sus movimientos.

No obstante, si un hacker da con ellos, con los sniffer, podría hacerse con todos los datos de usuarios y contraseñas, por lo que este sistema no es demasiado adecuado ni fiable.

Es por ello, que no es recomendable utilizar este sistema en las empresas, ya que puede suponer un grave problema para la seguridad de la información que se esté gestionando de esta manera.

Es usual encontrarse sniffers, por ejemplo, en las universidades , con objeto de evitar que se conecte a la red wifi personas que no sean del propio centro y acaben con el sistema.

Otra de las amenazas físicas que podemos encontrar y, que en realidad, no puede evitarse, es la debida a losaccidentes naturales.

Como es evidente, se trata de que tenga lugar un accidente natural en el lugar donde se encuentre el hardware, de manera que se dañe a consecuencia de un incendio, humedad, apagones, etc.


Amenazas lógicas

Este tipo de amenazas, son programas que han sido diseñados explícitamente para dañar el sistema.

Básicamente, se aprovechan de cualquier vulnerabilidad, fallo o debilidad que exista en un sistema, para poder atacarlo y, finalmente, acceder a él.

Así, se pueden encontrar dos tipos:

Intencionados: se trata de programas que tienen como objetivo hacer daño, como por ejemplo los malware o software maliciosos, los spyware, jokes, viruso, backdoors, dialers, etc. entre otros.

No intencionados: este tipo, tiene lugar cuando un programador comente alguna clase de error o fallo en la programación, dando lugar, por ejemplo, a bugs o exploits.

Amenazas del propio usuario

Este punto es el más sensible. Normalmente, en cualquier empresa, los empleados, o usuarios en sí son los eslabones más débiles en lo que respecta a la seguridad TIC.

Esto es, cualquier usuario de una empresa trabaja con datos, independientemente del permiso que tenga para gestionarlos, editarlos o verificarlos, pues se trata de una cadena.

Así, encontramos usuarios que, por diversos motivos, son la fuente de los principales fallos de seguridad TIC que tienen lugar, a los que se les suele denominar eslabones débiles.

Entonces, es fundamental que sepan la forma en la que hay que proceder, con objeto de poder evitar cualquier tratamiento erróneo de los datos.
A este respecto, este tipo de usuarios suele actuar de dos formas:

Activa: aquí, el usuario causa daño de manera consciente, bien sea por dañar o por sustraer información o datos específicos de la empresa. Como ejemplos, tenemos los hackers, antiguos empleados o piratas informáticos.

Pasiva: cuando daña al sistema sin intención de hacerlo, por falta de formación, conocimiento o por querer acceder a una información a la que no tiene acceso. Para ello, es preciso establecer niveles de permiso para los accesos a los sistemas de gestión documental.

Formación en seguridad de la información

Finalmente, los cursos de formación respecto a la seguridad de la información se tornan fundamentales para poder manejarse y recordar cualquier norma que sea imprescindible.

Por ejemplo, la gestión segura de las contraseñas, del correo electrónico, la gestión de la documentación, etc.

Tomado de: https://www.pmg-ssi.com

lunes, 8 de julio de 2019

SI LA ESCUELA NO PUEDE VENCER A LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS, ¿POR QUÉ NO ALIARSE CON ELLAS?

“Nada de teléfonos móviles en la escuela”, prometió Emmanuel Macron durante su campaña. El proyecto de ley La République en marche (LRM), que prohíbe los teléfonos móviles en los colegios e incluso en algunos institutos franceses, se aprobó el 30 de julio en el Parlamento galo y entra en vigor este semestre.

Menos de diez años después de su aparición, los móviles se han convertido en una parte central de nuestras vidas. Y esta propuesta, de hecho, parece reconocer que la escuela no se ve todavía capaz de afrontar este profundo cambio en nuestras relaciones con la realidad, con los demás y con la información. Y probablemente tenga razón. Puede ser lo más prudente dejar pasar una especie de moratoria antes de afrontar el uso de la tecnología digital en los colegios y centrarse por ahora en lo que la escuela sí sabe hacer. Sobre todo si, más allá de los experimentos puntuales y de las iniciativas personales de los profesores, se trata finalmente de permitir que los móviles entren en el sistema educativo de manera masiva, como ya lo han hecho en otros ámbitos (vida cotidiana, salud, deporte…).

La razón de esta lógica resistencia es, en última instancia, simple: los ordenadores portátiles y las tabletas no se fabricaron y desarrollaron para usarse en la escuela. Y de momento no hay razón para pensar que su uso en los colegios pueda servir de base para un proyecto pedagógico.

Las pantallas no son saludables para los niños

De hecho, hoy en día, el uso habitual de los portátiles y las tabletas en casa y en el colegio es casi exclusivamente a través de pantallas, como en todas partes. Esto supone que todo el mundo pase a estar frente a las pantallas varias horas al día. Muchos países han alertado ya sobre el impacto de esos aparatos en el desarrollo de los niños.

Actualmente se están llevando a cabo investigaciones para desarrollar un sistema digital sin pantalla, especialmente para los niños pequeños. Se trata, por ejemplo, del proyecto dirigido por la joven diseñadora Marion Voillot de París (ENSCI Les Ateliers en colaboración con el IRCAM y el CRI de París) sobre el uso de los sensores de los teléfonos móviles para registrar los movimientos de los niños. Ella trabaja en torno a la motricidad fina y la producción de movimientos y gestos que son como signos, también como un primer acercamiento a la escritura manual. También Kim Smith, del MIT Media Lab, se hace las mismas preguntas: cómo hacer que los niños, que vivirán en el mundo futuro, se acerquen al universo digital evitando las pantallas y centrándose en el movimiento, los gestos y la interacción con la vida real.

Yo creo que esta prohibición legal aprobada ahora sólo puede ser una decisión provisional. El período de pausa (soñemos por un momento) decretado legalmente debería sobre todo permitir preparar el futuro transformando el uso de estos dispositivos y poniéndolos al servicio de la educación dentro y fuera de la escuela.

Esto es lo que sucede ya en el ámbito de la salud y el deporte en la atención a la tercera edad. ¿Por qué no para la educación?

“¡Es perfecto para el juego!” Así es como Steve Jobs (fundador de Apple) presentó un portátil hace 10 años. ¿Podemos convertirlo en un objeto “perfecto para aprender”? ¿Cómo hacer para adentrarse en la era digital reconectando la vida dentro y fuera del colegio?

La escuela es el lugar que prepara a los niños para el porvenir, que es su propio futuro como actor en un mundo que ahora resulta completamente desconocido e imprevisible, pero que ya está invadido por la tecnología digital.

Sólo en Francia ya hay decenas de millones de aparatos. Para mí, como profesor, es una verdadera prueba de fuerza pedagógica: los utilizamos todo el tiempo, independientemente de nuestra edad, educación, intereses personales, estatus social, situación económica y estilo de vida. Todo lo que tienes que hacer es mirar a tu alrededor para comprobarlo. Los hemos incorporado a nuestra vida en pocos años.

El sistema educativo tiene una misión clara en la estructuración de nuestras vidas. Esto es así. Incluso debería seguir siendo el referente común frente a todo lo demás. Sin embargo, se enfrenta a una dura competencia con el nuevo actor en escena que es la tecnología digital. Sin mayor esfuerzo, lo digital está redefiniendo, en el ámbito público, profesional y privado, nuestro acceso a la información y al conocimiento, nuestra relación con los demás.


Y esto sucede sin necesidad de pasar por un largo y difícil aprendizaje guiado por un profesor, sin un manual, sin instrucciones de uso. Por el contrario, lo hacemos todo solos y sin que sea necesaria esa idea del esfuerzo tan apreciada en nuestra enseñanza tradicional. La consigna es más bien: “Es sólo placer”.

Estos dos sistemas totalmente separados, por lo tanto, tienen filosofías antagónicas sobre cómo estamos en el mundo. La prohibición de Emmanuel Macron refleja esta incompatibilidad al separar la escuela y el teléfono móvil.

Si no hay escuela, siempre hay un smartphone…

De hecho, por el momento, el colegio y lo digital ya tienen cada uno sus momentos del día. Un artículo de Tamar Lewin en el New York Times, que ya es antiguo (2010), destaca: “Si tus hijos están despiertos, probablemente están en línea”. Como todos los demás observadores del fenómeno, el articulista constata que las conexiones a internet se prolongan durante varias horas al día. Sólo le basta mirar a su alrededor para constatarlo. Cada persona, cuando llegue a los 20 años, habrá pasado casi tanto tiempo en la escuela como conectado a una pantalla. Si no hay escuela, siempre hay un smartphone…

Un niño conectado realiza actividades que elige él solo y sin apoyo ni atención real de los adultos durante una gran parte de su tiempo libre. Todos los padres saben esto.

¿La prohibición de los teléfonos móviles en la escuela significaría, pues, que el sistema educativo renuncia claramente a intervenir en esa inmensidad de tiempo conectado y que, como hemos visto, es tanto como el que pasa en el colegio?

¿Podríamos afirmar que la escolarización basada en el aislamiento digital es suficiente para que la escuela sea el factor determinante, junto con la familia, en el desarrollo de un niño? Esto significaría considerar que los móviles son, en última instancia, sólo herramientas que aceleran todo, pero que no cambian en esencia nuestras vidas ni la forma en que nos relacionamos. La llegada a gran escala de la post-verdad y sus consecuencias en las redes sociales no parece casar con esta idea.

Dar marcha atrás y dejarle la mitad del tiempo del desarrollo de un cerebro joven a un sistema que avanza sin una preocupación real por la educación parece una postura muy arriesgada. Si nos instalamos en esta separación entre la escuela y lo digital, es dudoso que la escuela sea capaz de hacer frente a la situación real.

Nadie está diciendo que sea fácil resolver el problema. Nadie tiene la experiencia para dar una solución por sí solo. Pero lo bueno es que también es un proyecto emocionante y muy estimulante para todos, para empezar a pensar en la educación y la enseñanza en el mundo venidero. Tanto para niños como para adultos. Dentro y fuera de la escuela.

Tomado de: https://es.weforum.org/