Ataques a la reputación o a la marca, ciberataques, amenazas políticas y terrorismo son algunos de los riesgos a los que se someten las organizaciones, públicas o privadas, de cualquier tamaño y sector.
La nueva versión ISO 31000, recientemente publicada, tiene como objetivo ayudar a gestionar estas incertidumbres.
El comité técnico internacional ISO/TC 262 Risk management, responsable de la Norma ISO 31000 Gestión del riesgo. Principios y directrices, ha elaborado un documento más sencillo y claro en la aplicación, por lo que el texto se ha centrado en los conceptos fundamentales del riesgo.
Así, la nueva norma pone énfasis en la naturaleza iterativa del riesgo, manteniendo y asegurando la aplicación multidisciplinar de sus directrices, teniendo en su espíritu a la gestión del riesgo como disciplina que ayuda a las organizaciones a establecer la estrategia, conseguir objetivos y tomar decisiones informadas.
Asimismo, no pierde de vista que la gestión del riesgo es parte de la gobernanza de las organizaciones y que es fundamental su observación a todos los niveles, al tiempo que contribuye a la mejora de los sistemas de gestión.
La ISO 31000 presenta la estructura de alto nivel común con los documentos de gestión más empleados en el mundo, ISO 9001 (Calidad) e ISO 14001 (Medio Ambiente), así como con la inminente ISO 45001 de gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Nuevo marco de gestión de riesgos para las organizaciones
La nueva versión de la ISO 31000, el primer estándar internacional sobre gestión del riesgo, verá la luz en el primer trimestre de 2018. Se trata de un documento más conciso que su antecesor, de 2009, y que pone mayor énfasis en la naturaleza iterativa del riesgo. Una correcta gestión del riesgo ayuda a las organizaciones a establecer su estrategia, conseguir objetivos y tomar decisiones basadas en información.
El comité técnico internacional
ISO/TC 262 Risk management
ha finalizado recientemente
el proceso de revisión de la Norma
ISO 31000:2009 Gestión del riesgo.
Principios y directrices, lo que permitirá
contar con el nuevo documento durante
el primer trimestre de 2018.
En la redacción del nuevo texto han
participado más de 70 países y en torno
a una decena de organizaciones liaisons
que han llevado a cabo la revisión, consensuando
un texto de directrices para
gestionar el riesgo al que se enfrentan
organizaciones de todo tipo y tamaño,
que gestionan factores internos y externos
e influencias que crean incertidumbre
a la hora de conseguir objetivos.
Este nuevo estándar será utilizado por
las personas de las organizaciones que
crean y protegen el valor de éstas gestionando
los riesgos, tomando decisiones,
fijando y logrando objetivos y mejorando
el desempeño.
Esta nueva versión responde a una
necesidad de las organizaciones por
contar con un documento más sencillo
y claro en la aplicación, por lo que
el texto se ha centrado en los conceptos
fundamentales del riesgo, lo que ha
generado un documento más conciso,
de lectura más clara y con una aplicabilidad
más global.
La nueva norma pone
énfasis en la naturaleza iterativa del
riesgo, manteniendo y asegurando la
aplicación multidisciplinar de sus directrices,
teniendo en su espíritu a la gestión
del riesgo como disciplina que ayuda
a las organizaciones a establecer la estrategia, conseguir objetivos y tomar
decisiones informadas.
Asimismo, no pierde de vista que la
gestión del riesgo es parte de la gobernanza
de las organizaciones y que es
fundamental su observación a todos los
niveles, al tiempo que contribuye a la
mejora de los sistemas de gestión.
Contexto:
La gestión del riesgo se ha normalizado
internacionalmente en este siglo XXI,
siendo la Norma ISO 31000:2009 el
primer estándar internacional que ha
proporcionado un acercamiento común
para gestionar cualquier tipo de riesgo,
no específico de ninguna industria
o sector. Adoptado este estándar
internacional como norma nacional
en más de 40 países (ver figura 1), el
comité ISO/TC 262 decidió en 2014
trabajar en una actualización de la citada
norma que ha obtenido como resultado
el documento recientemente aprobado.
La revisión de la ISO 31000 supone
un paso firme para la norma como
guía de referencia en lo relativo al riesgo
para los estándares de ISO que dan
lugar a sistemas de gestión. Tras la aprobación
por parte de ISO de la estructura
de alto nivel (HLS) en 2012, estos
estándares ISO y sus revisiones tienen
que incluir una consideración del riesgo.
De esta forma, por ejemplo, las normas
ISO 9001 de sistemas de gestión de
la calidad e ISO 14001 de sistemas de
gestión ambiental están alineadas con la
ISO 31000, como también lo estarán las
nuevas normas de sistemas de gestión,
en concreto la inminente ISO 45001 de
sistemas de gestión de seguridad y salud
en el trabajo.
Aunque se continúa con la visión del
riesgo como una guía de directrices para
los sistemas de gestión (incluso los
integrados) se cimientan las bases para
un potencial sistema de gestión de
riesgos en un futuro, al incluir algunos
elementos adicionales propios de estos
sistemas.
Novedades
Si la edición de 2009 era de 26 pá-
ginas, la revisión de 2018 se reducirá
a 15 páginas, excluidas portadas,
antecedentes y bibliografía. La
labor de síntesis para lograr una norma
que elimine todo lo superfluo se
culmina con un texto centrado en lo
importante.
La introducción y el capítulo 1 de
objeto y campo de aplicación han sido
sintetizados en unas breves frases
y se introduce un nuevo capítulo
2 de normas para consulta (alineado
con la HLS).
El nuevo capítulo 3 de términos
y definiciones elimina 21 de las
29 definiciones incluidas en la ISO
31000:2009 (todas ellas incluidas
en las 51 definiciones de la Guía
73:2009) para quedarse sólo con
ocho definiciones clave: riesgo, gestión
del riesgo, parte interesada, fuente
de riesgo, suceso, consecuencia,
probabilidad y control. Algunas de
estas definiciones se mantienen, pero
otras se actualizan especialmente
en sus notas.
El nuevo capítulo 4 de propósito y
principios realza como propósito de
la norma el primer principio de 2009
de creación y protección del valor de
la gestión del riesgo.
Los restantes 10
antiguos principios se sintetizan en
los ocho siguientes: integrada; estructurada
e integral; personalizada; inclusiva;
dinámica; mejor información
disponible; factores humanos y culturales
y mejora continua. Este realineamiento
de principios no modifica en
gran medida el porqué de la norma,
pero sí conlleva ajustes y prioridades
con énfasis en algunos de ellos, como
los factores humanos y culturales o la
mejora continua mediante el aprendizaje
y la experiencia.
El nuevo capítulo 5 de marco de
trabajo refuerza el propósito de esta
estructura para apoyar la integración
de la gestión del riesgo en la organización
en todas sus actividades
y funciones. Se modifica el tradicional
ciclo de Deming de mejora continua
por un nuevo ciclo que gira alrededor
de liderazgo y compromiso lo
que la alinea mejor con un potencial
futuro de sistema de gestión. Además
los cuatro pasos del ciclo PDCA (PlanDo-Check-Act)
se ven ahora ampliados
a cinco: integración, diseño, implementación,
evaluación y mejora.
Por último, el capítulo 6 de proceso
sigue con la misma estructura tradicional
pero se modifica el paso denominado
establecimiento del contexto
por un titular más global: campo de
aplicación, contexto y criterios, que se
adapta mejor a los aspectos desarrollados
en esta etapa.
Además, se incorpora
un último apartado de registro
e informe al esquema y se adapta
el esquema lineal a uno circular
más acorde con el proceso iterativo
de gestión del riesgo.
De esta forma la representación
gráfica en columnas de la versión
2009 se convierte en una representación
circular a modo de engranajes.
(ver figura 2) para los tres capítulos
fundamentales de la ISO 31000:
Principios, Marco de Trabajo y
Proceso, reforzando la idea de una
gestión del riesgo iterativa e integrada
en todos los procesos y no aplicable
solamente a un periodo predeterminado
(mensual, trimestral,
anual, etc.).
Por último, desaparece el anexo A
como guía de análisis de madurez y
alineamiento con ISO 31000 para las
organizaciones con algún grado de
desarrollo en la gestión del riesgo al
no ser necesario tras nueve años de
la norma, ya que muy posiblemente
este trabajo derivará en modelos
de madurez.
Otras normas
En paralelo a la revisión desarrollada
por el ISO/TC 262 a la Norma
ISO 31000, IEC ha desarrollado una
revisión de la Norma ISO 31010 de
técnicas de apreciación del riesgo en
cuya versión FDIS muestra una serie
de técnicas ampliada sobre la versión
de la norma de 2009, mejor estructurada
en los pasos del proceso de gestión
del riesgo y con unos criterios de
selección de técnica ampliados.
Dado
que la última fase de la revisión finaliza
en febrero (con la votación por
parte de los países del FDIS) es presumible
que se pueda contar con la
nueva versión del documento a lo largo
de 2018.
Respecto de la Guía 73:2009, que
ha quedado desfasada con la nueva
ISO 31000, se va a abrir un nuevo
grupo de trabajo en el seno del
ISO/TC 262 para actualizarla y alinear
sus términos y definiciones de gestión
del riesgo con los de la revisión de
2018 de la Norma ISO 31000.
Igualmente, el informe técnico
ISO TR 31004:2013 de orientación
para la implementación de la
Norma ISO 31000:2009, que evidentemente
pierde validez con la
aprobación de la revisión en 2018,
va a ser también modificado por
ISO pasando a ser un manual
(handbook) ISO, responsabilidad
del ISO TC 262, con un proceso
de edición ágil.
ISO 31000 en español
Al igual que sucede con otras normas
de importante calado, como la
ISO 9001, ISO 14001, ISO 17025,
etc., ISO publicará la versión oficial
en español de la ISO 31000:2018 para
asegurar una cohesión de la terminología
de riesgos en la comunidad
hispanohablante.
Este trabajo se ha articulado a través
de la constitución de un grupo
de trabajo específico (STTF, Spanish
Translation Task Force) compuesto por
los países miembros del ISO/TC 262
de habla hispana (Chile, Colombia,
Cuba, Ecuador, El Salvador, España,
Uruguay, México, Panamá y Perú),
cuya secretaría técnica desarrollará
España a través de UNE y la presidencia
la ostentará México.
Una vez finalizado el trabajo de traducción
por parte del citado STTF,
el texto será ratificado por el grupo
del Consejo de Gestión Técnica
(ISO/TMB) que coordina las versiones
oficiales de ISO al español
(ISO/TMB/STMG Spanish Translation
Task Force), del que forman parte 15
países de habla hispana.
La publicación de la versión oficial
posibilitará a todos los países hispanohablantes
adopciones nacionales
idénticas de la norma ISO que evitarán
discrepancias entre países, a diferencia
de lo que sucedió con la versión
de 2009
Tomado de: http://www.aenor.es/