miércoles, 14 de marzo de 2018

LOS INDICADORES DE DESEMPEÑO EN LA NORMA ISO 39001

En el Sistema de Gestión de Seguridad Vial según la Norma ISO 39001, los indicadores de desempeño son clave para la mejora continua y la identificación, establecimiento, seguimiento y medición de los distintos objetivos.
La Norma ISO 39001, Sistema de Gestión de Seguridad Vial, es una herramienta centrada en proporcionar las directrices necesarias para que las empresas de cualquier sector que busquen reducir y eliminar la incidencia de muertes y lesiones graves derivadas de accidentes de tráfico durante el desarrollo de la actividad y en los viajes in itinere, cuenten con la base adecuada establecida desde la experiencia y conocimiento internacional.

De esta forma, establecer unos adecuados y eficaces indicadores de desempeño va a ser clave para la identificación, seguimiento y medición de los objetivos a cumplir, así como asentar las bases para la mejora continua.

En este artículo voy a hablar de los distintos indicadores de desempeño específicos para el sistema de gestión de seguridad vial.

Breve definición de los indicadores de desempeño de seguridad vial.
Ante todo, tenemos que partir de la definición de indicador de desempeño que nos aporta el propio sistema de gestión y que indica lo siguiente:
Factor medible, elemento o criterio que contribuye a la seguridad vial en el que una organización puede ejercer influencia, y que le permite determinar los impactos en la seguridad vial.
Cada uno de los indicadores de desempeño se convierten en elementos objetivos para medir la evolución de la empresa en el grado de alcance de las metas establecidas relacionadas con la seguridad vial, así como detectar tendencias que permitan identificar previamente aspectos concretos que, en un futuro, pueden convertirse en no conformidades o riesgos que ponga en juego la seguridad, calidad y mantenimiento de la vida de los trabajadores.

Si tenemos presente que si algo no se mide no se puede mejorar entenderemos de forma más concreta la importancia de estos indicadores de desempeño como elementos de medición proactiva y reactiva o marcadores de mejora, que tiene muy presentes en su identificación el contexto de la empresa, las necesidades y expectativas de las partes interesadas y los riesgos y oportunidades, entre otros elementos de entrada.

Para adaptar a la seguridad vial estas mediciones, los indicadores se dividen en distintas secciones que veremos a continuación, como son:
  • Exposición al riesgo
  • Resultado de seguridad vial
  • Indicadores intermedios
Exposición al riesgo y sus indicadores.
El Sistema de Gestión de Seguridad Vial según la Norma ISO 39001 indica que, teniendo presente el contexto, las partes interesadas  y los riesgos y oportunidades, es necesario considerar, identificar y establecer los indicadores relacionados con la exposición a los riesgos a los que está expuesta la empresa y, una vez realizado esto, adquirir información sobre ellos.

De esta forma, los indicadores de exposición al riesgo de seguridad vial se establecerán teniendo en cuenta factores como la distancia a recorrer, el volumen de tráfico en las vías que se emplean, los vehículos utilizados, el volumen de productos y/o servicios que la empresa realiza en relación con las vías de tránsito, etc.

Estos indicadores variarán, disminuyendo o aumentando, en razón a periodos de tiempo, épocas, usuarios, historial del conductor, estado del vehículo utilizado, transporte utilizado, etc.

Resultado de seguridad vial como medidor.
Como es lógico, tener en cuenta el histórico de accidentes producidos, heridas, coste humano y económico del accidente, etc. es clave para prevenir que se vuelvan a producir estas situaciones de emergencia. Sobre cada una de estos eventos se han tenido que recoger los distintos datos relacionados que, además de aportarnos una imagen real del accidente, nos permite identificar factores a tener en cuenta para futuras situaciones.

Este indicador tiene como objetivo  tratar de evitar, asentando las bases adecuadas, las pérdidas materiales, de productividad, costes externos adicionales, pérdidas económicas, así como costes humanos que se traducen en dolor, rehabilitación, tratamiento o situaciones fatales en última instancia.

Indicadores intermedios de seguridad vial.
Este grupo de elementos de medición reflejan una variedad compleja debido a que salen como resultado de la planificación, diseño y utilización segura de las vías de transporte, los productos y/o servicios, usuarios, etc.

De esta forma, la empresa tiene que tener en cuenta como base los siguientes aspectos para identificar estos indicadores intermedios:
  • Velocidad establecida en las vías de tráfico.
  • Diseño vial, especialmente teniendo presente la segregación, tráfico en dirección contrario, usuarios y edades de estos, zonas próximas industriales, residenciales o de servicios, intersecciones, pasos a nivel, etc.
  • Utilización de las distintas vías en función a los vehículos utilizados, conductor, usuario, carga, etc.
  • Utilización de equipos de seguridad, como cinturones, sistemas de retención infantil, cascos de bicicleta, chalecos reflectantes, etc.
  • En relación con el punto anterior, también hay que tener presentes las herramientas y tecnológica de refuerzo y ayuda a la conducción.
  • Velocidad segura en relación con el vehículo utilizado, tráfico, carga y condiciones climatológicas.
  • Condición del conductor, como fatiga, distracción, alcohol, drogas, estados depresivos, etc.
  • Planificación del viaje en relación con las necesidades del viaje, ruta elegida, vehículo, conductor, carga, horarios, etc.
  • Elementos de seguridad de los vehículos.
  • Inspecciones técnicas del estado de los vehículos.
  • Capacidad de carga y su aseguramiento en el interior y exterior del vehículo.
  • Carnet de conducir en relación con los vehículos utilizados, teniendo presente tanto las obligaciones legales como las establecidas de forma interna.
  • Retirada del vehículo y conductor no actos de las vías de tráfico a consecuencia, por ejemplo, de infracciones de tráfico.
  • Repuesta a accidentes y primeros auxilios después de que se produzcan.
  • Formación en respuesta a emergencias.
  • Recuperación y rehabilitación después de que se produzca el accidente.
Conclusiones.

Todo estos indicadores van a proporcionar una base esencial para la mejora de la seguridad vial y dibujarán de una imagen real para la motivación y la concienciación de los trabajadores y personal relacionado con la empresa, en materia como el uso de vías adecuadas, utilización de equipos personales de seguridad eficaces, conducción a una velocidad segura en relación con el vehículo, tráfico, carga y condiciones climatológicas, adecuada condición del conductor, planificación segura de todos los viajes, mantenimiento adecuado de los vehículos y sus elementos de seguridad, respuesta de accidentes y primeros auxilios cuando se producen, retirada efectiva de vehículos y conductores que no se encuentren aptos para realizar la actividad planificada, etc.

Para finalizar, como ya comente al principio, estos indicadores son aplicables a cualquier empresa, sin importar, sector, dimensiones, complejidad o área de actuación, sin embargo es necesario en muchos casos adaptar los indicadores de desempeño  a la realidad de la empresa ya que los listados anteriores marcan unos elementos mínimos, aunque no completos en algunos casos.

Tomado de: https://www.sbqconsultores.es

martes, 13 de marzo de 2018

LA EFICACIA DE LAS LISTAS DE COMPROBACIÓN EN AUDITORÍAS INTERNAS

Disponer de una lista de comprobación eficaz puede aportar una gran ayuda de cara a la realización de la auditoría interna como herramienta de calidad y mejora continua.
Siempre ha existido un debate sobre la importancia y la necesidad de utilización de las listas de comprobación en la realización de las auditorías internas, sin embargo hay que hacer una clara diferencia entre aquellas listas que aportan un esquema o guía a seguir y las que se convierten en una serie de preguntas a responder si o no.

Las listas de comprobación bien entendidas y diseñadas se convierten en una herramienta eficaz para la realización de la auditoría interna, debido a que si aportan pautas para su realización y permiten profundizar más ampliamente en aquellos elementos a mejorar o corregir. La gran diferencia entre una lista de comprobación eficaz y aquella que no lo es, es que la primera se convierta en una ayuda a la auditoría y no en un guión de la misma como es el caso de la segunda.  

En este artículo voy a hablar de las características de una lista de comprobación eficaz y su utilización durante el proceso de auditoría interna en cualquiera de sistemas de gestión existentes, como puede ser de la Norma ISO 9001:2015, Sistema de Gestión de la Calidad, ISO 14001:2015, Sistema de Gestión Ambiental, o ISO 27001, Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información, por poner algunos ejemplos.

Características de las listas de comprobación.
Las listas de comprobación se convierten en herramientas eficaces en la realización de las Auditoría Internas siempre que se gestionen de forma correcta.
Como indicaba anteriormente, las listas de comprobación se convierten en una herramienta al servicio del auditor para que esta actividad se realice abarcando todos los puntos dentro del alcance de la auditoría interna.

Disponer de una lista de comprobación proporciona, en muchos de los casos, una mayor objetividad entre los distintos auditores que realizan la actividad debido a que aporta un mismo guión a seguir por todas las partes en forma de determinadas preguntas a contestar.

Junto con esto permiten una mejor distribución del tiempo disponible de cara a que no se dedique una parte excesiva del horario en la verificación del cumplimiento de los primeros requisitos y luego, en la última etapa, sea necesario realizar superficialmente la comprobación  del cumplimiento de otros puntos debido a la falta de tiempo.

Por otra parte, las listas de comprobación no aportan solamente ventajas sino que también conllevan un gran riesgo, debido a que pueden hacer que se caiga en la rutina y se conviertan en meros check-list a contestar de  SI/NO, no promoviendo que se registren las evidencias encontradas, por poner un ejemplo.

La eficacia de las listas de comprobación  se puede detectar en el carácter de las preguntas. Vamos a ver un ejemplo a continuación de dos tipos de preguntas que se corresponden a una ineficaz lista de comprobación y a una eficaz lista de comprobación:
  1. Pregunta ineficaz – ¿Tiene un procedimiento de Acciones Correctivas?
  2. Pregunta eficaz – En relación con las acciones correctivas y tomando como referencia cinco registros ¿las acciones para eliminar la causa se han realizado de forma eficaz?

Ambas preguntas son válidas, pero en el primero de los casos es posible contestarla sin revisar ningún registro y sin variar año tras año, por lo que no nos aporta ningún elemento para mejorar. En el caso de la segunda pregunta provoca que en cada auditoría interna se revisen los registros y se dispongan de evidencias de su cumplimiento más allá del mero procedimiento en sí, pasando del procedimiento a la actividad diaria de la empresa. Además, permite que cada año estas preguntas se maticen y se adapte a la realidad de la organización.

De esta forma, la Auditoría Interna no caería en la lectura del auditor de una serie de preguntas y promovería la exploración de las distintas respuestas que se producen durante esta actividad, convirtiéndose en una herramienta de mejora continua.

Algunos de los elementos necesarios para realizar una eficaz lista de comprobación son los siguientes:
  • Basar la lista de comprobación en los distintos procesos, utilizando para ello los modelos de procesos de los que he hablado anteriormente en el artículo “Los modelos de procesos en las auditorías de Normas ISO”
  • No solamente centrarse en los requisitos mínimos de la norma, sino que verificar la adecuación de las entradas de cada proceso y la eficacia de los resultados, para detectar elementos o aspectos de mejora.
  • Debe tener en cuenta la interrelación entre los distintos procesos de forma que se pueda realizar una adecuada trazabilidad de las pistas de auditoría.
  • Es necesario que los puntos o preguntas de las listas de verificación se centren en hechos y datos que permitan una verificación eficaz del cumplimiento, y no en simples respuestas de si/no.
  • Hay que adaptar las preguntas para situaciones específicas de acuerdo a las características de la empresa y de los procesos, incluyendo la terminología utilizada por esta.
  • Deben ser claras y no convertirse en un guión a leer, sino en una herramienta a seguir o guía del proceso a auditor a consultar. 

La utilización de las listas de comprobación en la auditoría interna.
Teniendo en cuenta todo lo indicado anteriormente, es necesario precisar que, como herramienta a emplear, será de gran utilidad en los primeros años del auditor sin embargo, una vez vaya adquiriendo experiencia, cada vez se consultará la lista de comprobación de forma más puntual, aunque siempre es interesante realizarla como guión y preparación de la auditoría.

Durante la auditoría interna, la lista de comprobación se puede emplear tanto en la técnica de desglose como para la técnica de trazado.

En el caso de la primera de estas herramientas, la técnica de desglose, se parte de una explicación por parte del auditado de un proceso concreto, y utilizando la escucha activa se van identificando los puntos clave para obtener más información. Una vez finalizado este paso el auditor vuelve sobre los puntos identificados, consultando los registros y procedimientos documentados y concluyendo el proceso con la revisión del resto de elementos menores. En este caso, la lista de comprobación es útil una vez el auditado a realizado la descripción del proceso ya que permite realizar preguntas y revisar los registros específicos de la actividad.

Por otra parte, la técnica de trazado permite avanzar hacia adelante o hacía atrás en el sistema de gestión, interrelacionando los distintos procesos. En esta técnica la lista de comprobación aporta el guión en cada una de las actividades para que no se quede ningún requisito por comprobar.

En ambos casos, es interesante que se realice una última pregunta general incluida dentro de la lista de comprobación para verificar que se han tratado todos los puntos del proceso o procesos auditados, de forma que se pueda incidir de una forma más específica en determinados aspectos que, si seguimos un check-list propiamente dicho, quedarían enmascarados y no permitirían identificar elementos de mejora.

Por último, es necesario precisar que la lista de comprobación se convierte en la guía para realizar una auditoría fluida en las que la participación del auditado es completa, viéndolo no como una respuesta de si/no a una serie de preguntas leídas o aprendidas de memoria por el auditor, sino en una herramienta que le motiva a aportar puntos a mejorar o elementos que aportan mayor valor al proceso y que no es posible identificarlos desde la mera revisión de la documentación.

Tomado de: https://www.sbqconsultores.es

APLICACIÓN DE LAS NORMAS ISO PARA LA CORRECTA GESTIÓN DE LAS TIC

La utilización de las herramientas adecuadas, es decir, de las Normas ISO que mejor se adapten a sus necesidades, le ayudará a mejorar su gestión de las TIC.
En la actualidad, la utilización de la Tecnología TIC es cada vez mayor y con ello también aumentan los riesgos asociados.

Para poder controlar todos estos riesgos que vienen unidos al aumento del uso de la tecnología, las empresas pueden utilizar una serie de herramientas que les permitirán controlar, prevenir y remediar los fallos de seguridad y dar una confianza y tranquilidad a los clientes que asegurará la fidelidad de estos y su continuidad en el negocio.

De esta forma, vamos a hablar en este post de algunas de estas herramientas que pueden adoptar las empresas que así lo deseen y de las ventajas que aportarán a las organizaciones que las implanten para asegurar que la gestión de las TIC se realiza de forma correcta y que se consiguen los máximos beneficios con la inversión realizada.

Gestión de las TIC en las empresas
Desde la década de los noventa, la utilización de las TIC se ha ido haciendo más relevante para la gestión de las empresas.
En la pasada década de los noventa aparecieron las TIC y esta innovación rápidamente se expandió por todo el tejido empresarial y por las administraciones públicas de todo el país. Pero en ese momento no se pudieron apreciar una serie de preocupaciones que en la actualidad si observamos y no se acompañó a las TIC con una serie de regulaciones de calidad que solucionarán los problemas de seguridad y confianza que iban unidos a las TIC y que surgían de su aplicación en las organizaciones.

Como solución inicial y parcial al problema anteriormente planteado, se utilizó la implantación y la certificación de la Norma ISO 9001, Sistema de Gestión de la Calidad, sin embargo, al no tratarse de una norma específica no se adaptaba correctamente a las necesidades que implicaban las TIC en las empresas.

Para que lo entendamos mejor, debemos pensar que la Norma ISO 9001 ofrece unas soluciones generalistas que, aunque son de gran utilidad para cualquier organización, no permiten resolver todas las demandas que las TIC necesitan. Es decir, las empresas deben adoptar unas herramientas más aptas y que se adapten mejor a la importancia, responsabilidad, espacio y competencia de las TIC en la empresa, dando resultados más adaptados a las necesidades de estas aplicaciones.

Sin perjuicio de lo anteriormente dicho, no debemos olvidar que las TIC y los responsables de su aplicación se configuran con un área más de la empresa, con unos objetivos empresariales claros y definidos por la dirección y, por lo tanto, deben de seguir el mismo concepto de calidad, seguridad, eficacia y eficiencia que el resto de la empresa.

Aplicación de la Norma ISO 27001 a la gestión TIC en las empresas
La Norma ISO 27001, junto con otras normas ISO, aportan soluciones adaptadas a las TIC y permiten su correcta gestión.
La Norma ISO 27001, Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información, ayuda a la gestión correcta de las TIC en las empresas gracias a una mejora en el campo de la gestión, aportando una seguridad de la información de que dispone la empresa y que se convierte en un valor de gran importancia para la correcta gestión de la organización.

Tenemos que tener en cuenta que la consecución de un grado alto de seguridad es un valor altamente buscado por todas las empresas y disponer de un sistema que nos ayuda a ver los puntos débiles de nuestro sistema, corregir los errores en materia de seguridad de la información y evitar que estos se produzcan antes de que supongan un alto riesgo, aporta seguridad a nuestros clientes y, en definitiva, lucha por una gestión eficaz e eficiente de la seguridad de la información, es un punto en alta estima y un gran valor estratégico para cualquier empresa.

En definitiva, podemos resumir que la implantación de la Norma ISO 27001 o Sistema de Gestión de Seguridad de la Información ayuda a la gestión adecuada y eficaz de los riesgos existentes en los sistemas de información de la empresa y ayuda a aumentar la seguridad de los mismos. Estos dos factores conllevan la minimización de los posibles riesgos de las TIC y aumenta la confianza y, además, si lo unimos con las Normas que a continuación vamos a explicar, conseguirán que la empresa disponga y ofrezca unos servicios con una alta seguridad y calidad en el uso de las TIC.

Aplicación de otras Normas ISO a las TIC
Podemos dividir la aplicación de las herramientas adaptadas a las TIC en diferentes campos según la utilidad y finalidad con la que se han creado. En primer lugar, en el campo de la gestión, existen las siguientes herramientas:
  • La Norma ISO 27001 o Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información que hemos visto anteriormente.
  • Y el Sistema de Gestión de Servicios TI SGSTI (UNE-ISO / IEC 20000 – 1).

Por otro lado, en el campo de las actividades enfocadas a la calidad del software disponemos del:
  • Modelo de evaluación, mejora y madurez del software SPICE ISO 15504
  • ISO 12207, Ciclo de vida de desarrollo del software
  • Sistema de Gestión de activos de software (Licencias de software) UNE-ISO 19770 – 1.
Adicionalmente, también se puede completar con:
  • ISO / IEC 29110 sobre perfiles del ciclo de vida para pequeñas entidades.
  • Familia de Normas ISO 25000 sobre Calidad del Producto de Software.
  • ISO / IEC 29119 sobre pruebas de software que todavía se encuentra en elaboración.
Por último, tenemos que tener en cuenta que todas estas normas tienen su base en el reconocido mundialmente esquema PHVA (Planificar – Hacer – Verificar y Actuar) y, por lo tanto, son perfectamente compatibles con otros modelos de gestión como el Sistema de Gestión de la Calidad según la ISO 9001 o el Sistema de Gestión Ambiental según la Norma ISO 14001.

Las Normas ISO están al alcance de cualquier empresa u organización, pública o privada, que quiera gestionar adecuadamente las TIC y aportar un valor añadido a la empresa frente a sus competidores y a sus clientes. Para la correcta aplicación de estas es aconsejable ponerse en manos de profesionales que, como SBQ Consultores, estudien las características de su empresa y sus necesidades y le aconsejen sobre la implantación de las herramientas que mayores beneficios le aporten, solucionen de una forma más completa y eficaz los problemas derivados de la aplicación de las TIC y solucione cualquier consulta que pueda tener sobre el tema que hemos tratado en este post.

Tomado de: https://www.sbqconsultores.es

lunes, 12 de marzo de 2018

¿CUÁLES SON LOS PRINCIPIOS DE LA NUEVA NORMA ISO 31000?

El principal objetivo de la gestión de riesgos es la creación y protección del valor. Mejora el rendimiento fomenta la innovación y apoya el logro de los objetivos.
Los principios que encontramos en la norma ISO 31000 proporcionan orientación sobre las características de eficiencia y eficacia en la gestión del riesgo, se comunica el valor y se explica la intención y el propósito. Los principios son la base para gestionar el riesgo y debe considerarse al establecer el riesgo de la organización marco de gestión y procesos. Los principios deben permitir que una empresa administre el efecto de la incertidumbre en los objetivos.

La gestión eficaz del riesgo requiere los elementos y se puede explicar de la siguiente forma:
  • Integrado. La gestión de riesgos es una parte integral de todas las actividades de la empresa.
  • Estructurado y completo. Un enfoque estructurado e integral de la gestión de riesgos que contribuye a la coherencia y a los resultados comparables.
  • Personalizado. El marco y el proceso de gestión de riesgos son personalizados y proporcionales al contexto externo e interno de la empresa relacionado con sus objetivos.
  • Inclusivo. La participación adecuada y oportuna de los interesados permite su conocimiento, puntos de vista y percepciones a considerar. Esto se traduce en una mejor conciencia y una gestión de riesgos informada.
  • Dinámico. Los riesgos pueden surgir, cambiar o desaparecer a medida que cambia el contexto externo o interno de la empresa. La gestión de riesgos anticipa, detecta, reconoce y responde a los cambios y efecto de una forma apropiada y oportuna.
  • La mejor información disponible. Las aportaciones a la gestión de riesgos se basan en información histórica y actual, así como en el futuro. La gestión de riesgos tiene en cuenta cualquier limitación e incertidumbre asociada a la información y expectativas. La información debe ser oportuna, clara y disponible para las partes interesadas relevantes.
  • Factores humanos y culturales. El comportamiento humano y la cultura influyen de forma significativa en todos los aspectos de la gestión del riesgo en cada nivel o etapa.
  • Mejora continua. La gestión del riesgo se mejora de forma continua mediante el aprendizaje y la experiencia.
Liderazgo

5.1 General 

El objetivo del marco de gestión de riesgos es ayudar a la organización e integrar los riesgos en actividades y funciones significativas. La eficacia de la gestión de riesgos dependerá sobre la integración en la gobernanza de la empresa, incluyendo la toma de decisiones. Esto requiere del apoyo de los interesados, en particular la alta dirección.

El desarrollo del marco abarca la integración, el diseño, la implantación, la evaluación y la mejora gestión de riesgos en toda la empresa. Se ilustra los componentes de un marco. La empresa debe evaluar sus prácticas y procesos de gestión de riesgos existentes, evaluar cualquier laguna y abordar las lagunas dentro del marco. Los componentes del marco y la forma en la que se trabajan juntos deben personalizarse para las necesidades de la empresa.

5.2 Liderazgo y compromiso 

Los órganos superiores de gestión y supervisión, en su caso, deberían garantizar que la gestión de riesgos se integra en todas las actividades de la empresa y debe demostrar liderazgo y compromiso por:
  • Personalizar e implantar todos los componentes del marco.
  • Emitir una declaración o política que establezca un enfoque, plan o línea de acción de gestión de riesgos, garantizar los recursos necesarios que se encuentran asignados a la gestión del riesgo.
Asignando autoridad, responsabilidad y rendición de cuentas a niveles apropiados dentro de la empresa. Esto ayuda a que la empresa:
  • Se alinee con la gestión del riesgo con los objetivos, estrategia y cultura.
  • Es necesario reconocer y abordar todas las obligaciones, además de los compromisos voluntarios.
  • Es necesario establecer la cantidad y el tipo de riesgo que puede o no tomarse para guiar el desarrollo del riesgo, asegurarse que sean comunicados a la empresa y sus partes interesadas.
  • Comunicar el valor de la gestión del riesgo a la empresa y sus partes interesadas.· Promover el control sistemático de los riesgos.
  • Garantizar que el marco de gestión de riesgos sigue siendo adecuado para el contexto de la empresa.
La alta gerencia es responsable de administrar el riesgo mientras que los órganos de supervisión son responsables de la supervisión de la gestión del riesgo. Se espera o se requiere que los órganos de supervisión:
  • Garanticen que los riesgos se tengan en cuenta de forma adecuada al establecer los objetivos de la empresa.
  • Comprendan los riesgos que enfrenta a la empresa en la búsqueda de los objetivos.·
  • Garanticen que los sistemas para gestionar dichos riesgos se implanten y funcionen de forma efectiva.
  • Garanticen que los riesgos sean apropiados en el contexto de los objetivos de la organización.
  • Garanticen que la información sobre tales riesgos y su gestión se comunique de forma correcta.
Tomado de: https://www.isotools.org

EL VALOR DE LA AUDITORIA DE SISTEMAS DE GESTIÓN

Además de cubrir los requisitos de normas para sistemas de gestión, tanto de calidad, como de medio ambiente y de salud y seguridad ocupacional, la auditoría genera su valor —quizás incluso su legitimidad— a partir de la calidad de sus procesos, del enfoque investigador, independiente y escéptico que deben asumir los auditores, y de la fiabilidad de sus resultados.
Por: Ing. Hugo Gonzalez

El concepto de “Auditoría con valor agregado”

Podría asociarse la palabra “valor” con la palabra “útil”, de modo que algo que “agrega valor” podría considerarse que es “más útil”. Aquí hay un reto para las organizaciones, que consiste en mantener a lo largo del tiempo la utilidad del sistema de gestión y que el proceso de auditoría siga siendo una herramienta de gestión destinada a mejorar, innovar y reinventarse continuamente. Un enfoque correcto le ayuda a la empresa a plantearse las preguntas correctas para planificar los procesos de manera correcta.

Algunas organizaciones han utilizado la serie de normas ISO 9000 para desarrollar sistemas de gestión de la calidad que están integrados en su manera de hacer negocios, y son útiles en ayudarlos a lograr sus objetivos estratégicos de negocio – en otras palabras éstos agregan valor a la organización. Por el contrario otras organizaciones simplemente han creado una serie de
procedimientos y registros burocráticos que no reflejan la realidad de la manera como la organización trabaja realmente, y simplemente agregan costo, sin ser útiles. En otras palabras, éstos
no “agregan valor”.
Es cuestión de enfoque: Un enfoque que no agrega valor pregunta: “¿Qué procedimientos tenemos que escribir para obtener la certificación ISO 9000?”

Un enfoque que agrega valor pregunta: “¿Cómo podemos usar nuestro sistema de gestión de la calidad basado en ISO 9001 para que nos ayude a mejorar nuestro negocio?”
 Un enfoque de auditoría que no agrega valor está encaminada sólo a detectar deficiencias o errores del sistema de gestión, producto de una inspección de papeles silente, solitaria y suspicaz. Así, un informe detallado de fallas e inconsistencias se constituye en su único y primordial propósito.


EL ENFOQUE SISTÉMICO

Para desarrollar las etapas generales del marco global de una auditoría que agrega valor, es necesario contemplar estas grandes etapas de planear, ejecutar, evaluar y realizar acciones de mejoramiento, bajo el enfoque sistémico.

Planear con enfoque sistémico
Para diseñar el programa de auditoría con enfoque sistémico, se debe pensar en forma holística, es decir, observar la organización en su totalidad, en su conjunto, en su complejidad, en sus interacciones y en sus procesos. La observación sistémica no concibe la posibilidad de explicar un elemento si no es precisamente en su relación con el todo.

Con esta concepción, es posible definir los procesos prioritarios que deben ser objeto del programa de auditoría para su Mejoramiento. Posteriormente hay que detallar los cómo, o sea los instrumentos con los cuales se va a evaluar el qué, se debe orientar a instrumentos con evidencia comprobable, validados y técnicamente construidos. Igualmente se debe documentar las metodologías utilizadas, como insumo para la verificación externa.

Ejecutar con enfoque sistémico
En lugar de analizar en los procesos prioritarios objeto de auditoría el cumplimiento o no de las actividades según las normas o estándares establecidos, debe analizarse el propósito e identidad de ella en el marco del proceso y sistema del que hacen parte, para establecer si en efecto cumple con los objetivos para los cuales fue creado. Para esto, debe recoger además información utilizando los informes estadísticos, realizar entrevistas, propiciar el diálogo, y la comunicación para obtener un conocimiento más amplio de la organización y obtener herramientas de medición de efectividad.

En el abordaje de una situación utilizando el pensamiento sistémico, se requiere ver las interrelaciones en vez de las concatenaciones lineales de causa-efecto y ver procesos de cambio en vez de “instantáneas”, porque su foco es intentar articular las fallas encontradas con un conocimiento integral de la organización para hacer un aporte a su efectividad.

No suficiente el análisis de indicadores, hay que ir más a la interpretación, identificando los factores de riesgo (eventos adversos) que son lo más relevante en el logro de los objetivos, determinando además cómo se deben manejar esos riesgos. Los resultados es importante consignarlos, anotando también las conclusiones y recomendaciones.

Evaluar con enfoque sistémico
La evaluación realizada utilizando la dinámica del pensamiento sistémico comienza con la comprensión de un concepto simple llamado feedback o “realimentación”, que muestra cómo los actos pueden reforzarse o contrarrestarse entre sí.

Los hallazgos de la Auditoría deben permitir realimentar o retroalimentar a la empresa, para que se siga fortaleciendo la cultura del autocontrol, para favorecer el mejoramiento de los procesos.

Los resultados de la auditoría deben retroalimentar los procesos y a la vez la capacidad de aprendizaje distribuida en el conjunto de la organización para permitir nuevos acuerdos, nuevas posibilidades de entendimiento entre las partes. Tales acuerdos se construyen en las conversaciones sobre el modelo observado, y llevan a generar compromisos de mejoramiento continuo.

Hacer seguimiento con enfoque sistémico
A la implementación de las mejoras hay que verificarle su cumplimiento y se pueden estimar los efectos favorables tales como disminución franca de la ocurrencia del evento adverso, para medir el efecto en el mejoramiento continuo de la calidad.

Desde el enfoque sistémico, debe darse con las mejoras efectivas, un aprendizaje organizacional e individual, elemento principal del mejoramiento continuo.

EL CICLO PDCA EN EL PROCESO DE AUDITORÍA

Una Auditoría que agrega valor puede desarrollarse en forma operativa siguiendo el Ciclo PDCA, considerando:
  • Etapa P (Plan – Planificar)
Pensar en forma holística y observar la organización en su totalidad
Seleccionar procesos por mejorar
Priorizar procesos de obligatorio monitoreo y procesos con fallas de gestión de factores críticos de éxito
Definir la calidad esperada de los procesos priorizados (guías, normas, manuales, etc.)
Determinar las técnicas de auditoría que deben aplicarse para obtener la información necesaria para monitorear los resultados
Definir al equipo de auditoría (auditor líder, acompañante, observadores, etc), y cómo se aplicarán las técnicas de auditoría seleccionadas
  • Etapa D (Do – Hacer lo planificado)
Diseñar el Plan de Acción de la Auditoría, sus objetivos y alcances. (Qué, quién, dónde, cuándo, cómo, por qué)
Diseñar los papeles de trabajo, los formatos de registros que se requieren para consignar la información que se pretende obtener, las conclusiones, análisis y recomendaciones
Hacer cronograma para controlar la ejecución de la Auditoría
Definir criterios que garanticen la evaluación por pares
Asignar los recursos para la ejecución de la auditoría
Formular los indicadores de medición
Entrenar al equipo de Auditoría


  • Etapa C (Check – Verificar)
Aplicar las técnicas de Auditoría seleccionadas y obtener la información que se requiere (informes estadísticos, indicadores, voz del usuario, etc.)
Registrar en los papeles de trabajo la información obtenida
Determinar la necesidad de adquirir información adicional
Verificar la claridad y calidad de la información producto de la aplicación de cada una de las técnicas de Auditoría utilizadas
Registrar la nueva información y las observaciones relativas al procedimiento
Evaluar las diferentes fuentes
Identificar y analizar los factores de riesgo (eventos adversos)
Determinar cómo se deben manejar esos riesgos para que impacten el sistema de gestion
Elaborar el Informe de Auditoría que consigne resultados, conclusiones y recomendaciones que lleven a los resultados esperados
  • Etapa A (Act – Actuar)
Comunicar los resultados de la Auditoría, los procesos que deben generar Plan de Mejora y los recursos
Acompañar al equipo en la aplicación de métodos de análisis y solución de problemas
Soportar al equipo en la formulación del Plan de Mejoramiento
Hacer seguimiento al cumplimiento del Plan de Mejora
Monitorear a través de los indicadores definidos con este fin, si el Plan de Mejora es efectivo
Monitorear el aprendizaje organizacional y la estandarización de procesos prioritarios, una vez logrados los resultados esperados

CÓMO DISEÑAR Y EJECUTAR EL PROCEDIMIENTO DE AUDITORÍA

La auditoría se concibe como una herramienta de evaluación sistemática, cuyo propósito fundamental es contribuir al mejoramiento y mantenimiento del sistema de gestión. Cada vez es más evidente la necesidad de disponer de hechos y datos objetivos para la toma de decisiones por parte de quienes definen políticas y asignan recursos, de quienes dirigen una organización y de quienes prestan un servicio o elaboran un producto.

Dicha Evaluación debe ser planeada, basada en criterios explícitos predeterminados, aplicarse con un enfoque sistémico, con unidad de propósito y cohesión, y llevarse a cabo con una periodicidad establecida.
En este sentido, la Auditoría es una función de toda la organización y debe ser congruente con la búsqueda de los mayores beneficios para el usuario y con la reducción de los riesgos, dados unos recursos.


En la gráfica anterior se presenta la relación existente entre los procedimientos de auditoría y el programa de auditoría, de igual forma los formatos que se presentan pueden ser utilizados para planear los procedimientos y el programa de auditoría.

Para la ejecución del procedimiento de auditoría, se considera conveniente cumplir las siguientes etapas:

Primera Etapa: Planear el procedimiento de Auditoría
La planeación es el eje principal del trabajo de auditoría sobre los procesos prioritarios de la organización, ya que de su adecuada formulación dependerá el logro de los resultados que satisfagan los objetivos propuestos; esto implica el desarrollo de estrategias que permitan la toma de decisiones apropiadas acerca de la naturaleza, oportunidad y alcance del trabajo de auditoría asignando los recursos apropiados, identificando los objetivos por desarrollar, quién, cómo y cuándo los ejecutará, así como también los pasos por seguir antes, durante y después del trabajo, de los procedimientos y técnicas que deben aplicarse para obtener la información necesaria, el diseño de los formatos que se requieren para consignar la información obtenida, entre otros.

En esta etapa se deberían contemplar los siguientes aspectos:
  • Los objetivos del procedimiento de auditoría.
  • El alcance del procedimiento de auditoría, que toma en cuenta el universo que concibe como campo de acción de la investigación o, para el caso, de la auditoría por realizar. La muestra es la parte del universo, de tamaño suficiente como para que la observación que sobre ella se efectúe sea confiable, en la que están representados, en la misma proporción en que se encuentran en el propio universo, todos los elementos que lo conforman.
  • Las técnicas de apoyo por utilizar: la elección de las técnicas o instrumentos de análisis está en relación con la factibilidad de su aplicación y la pertinencia sobre los procesos por auditar. Se debe utilizar aquellas que permitan obtener la información necesaria y tener pruebas y evidencias de los hechos y circunstancias inherentes con lo auditado. 
  • El trabajo de auditoría se enmarca dentro del enfoque sistémico, por lo tanto en su desarrollo se presentan procesos, procedimientos y técnicas los cuales se reflejan en los papeles de trabajo y/o formatos de registro. Se hace necesario tener claras las diferentes técnicas utilizadas, haciendo la aclaración de que en la mayoría de los casos, hay necesidad de emplearlas todas por cuanto el uso de una especial conduce a la utilización de la otra.
  • Entre las técnicas más utilizadas en auditoría están la observación, inspección, confirmación, análisis, cálculo, muestreo estadístico, flujogramas.
  • La identificación de las fuentes de información, indicadores de medición, formato de registro: Como es regularmente conocido, son dos los tipos de fuentes de información: primarias y secundarias, según si el dato, desde el origen, lo toma el investigador. Si bien las fuentes primarias son más confiables, el acudir a ellas para obtener la información requerida representa, generalmente, un aumento importante de los costos de los procesos de investigación o de evaluación. Para la ejecución de los proyectos de auditoría de la calidad, debe establecerse
  • el beneficio, en relación con el costo, derivado de consultar, en un momento o en otro, un determinado tipo de fuente de información. La realización de procedimientos de auditoría de la calidad, requiere el diseño de instrumentos para la captura, el registro y la consolidación de la información, que se conocen regularmente como formatos de registro.
  • El diseño apropiado de formatos de registro implica la realización de pruebas piloto de dichos formatos, de manera tal que se permita evaluar la adecuación de ellos a las necesidades del proceso de obtención de información y realizar los ajustes requeridos.
  • El equipo ejecutor de la auditoría: Es importante programar el equipo que estará a cargo de la realización del procedimiento y del informe final de los hallazgos de la auditoría, identificar a quienes participarán por parte de los procesos objeto de la auditoría y de los procesos relacionados con ellos, con el propósito de tener en cuenta no solo las partes del sistema sino las relaciones existentes.
  • Cronograma de auditoría y demás aspectos administrativos que se requieran para su desarrollo.
Un punto importante para considerar como fase preliminar a la ejecución del trabajo propiamente dicho es el conocimiento previo y amplio de los procesos por ser examinados y de sus relaciones con otros procesos, de esta manera es válida la asignación del personal idóneo, con la experiencia requerida y desde luego su relación y participación con los ejecutores de los procesos.

Segunda Etapa: Ejecutar el procedimiento de auditoría
La realización del procedimiento de auditoría significa la construcción conjunta (auditado-auditor) de una investigación basada en el método científico del proceso por evaluar, definir en forma clara el proceso (foco u objeto de auditoría), identificar los posibles desvíos, recolectar la información (evidencia) necesaria para identificar las que tienen mayor peso y así poder
formular planes de mejoramiento.

El dominio de conocimiento de quien tiene la responsabilidad de auditar es un factor determinante en la ejecución del procedimiento de auditoría, la forma de realizar las preguntas, de realizar el proceso de análisis, de búsqueda de fuentes de información adicionales, la visión integral del proceso, de sus relaciones y de la organización en general tiene impacto directo en el resultado de la auditoría y la presentación de los hallazgos definitivos.

El resultado de la ejecución del procedimiento de auditoría es el informe de la auditoría, que contiene los hallazgos encontrados de la calidad esperada frente a la calidad observada, no solo a nivel cuantitativo, sino de la realización de los procesos, las relaciones con los otros procesos, esperándose que los hallazgos reflejen la visión sistémica del análisis.

Tercera Etapa: Seguimiento de auditoría
Frente al cumplimiento de los objetivos de los procedimientos que conforman el programa de auditoría sobre los procesos prioritarios, de los resultados esperados en la implementación del programa y del mejoramiento de los resultados de los procesos objeto de mejoramiento debe proponerse un mecanismo para hacer el seguimiento al programa, monitoreo que es responsabilidad del nivel gerencial de la organización.

TERCERIZACIÓN DE LA AUDITORIA INTERNA

Dado el alto grado de competencia actual en los mercados resulta fundamental poder realizar las auditorías internas de la mejor manera posible y con el mejor uso de los recursos, sobre todo considerando que estas actividades no poseen valor agregado para el cliente externo.

Para ello deben concentrarse la utilización de los recursos de la forma más eficiente posible y mejorando de manera continua los niveles de performance. Los controles deben centrarse en cuestiones o elementos significativos y que tengan un creciente impacto en la organización.

Por todo lo expuesto hasta aquí, toda organización puede considerar como una forma segura de realizar auditorías que cumplan con todos los requisitos y principios ya mencionados, con mayores niveles de productividad, mejores niveles de calidad y con menores costos, la contratación de servicios tercerizados de auditoría interna.

De este modo se obtienen las siguientes ventajas:
  • Se evitan costos fijos (sueldos, espacio físico, computadoras, gastos de teléfono, etc.).
  • Facilidad para cambiar de proveedor si los servicios no son adecuados.
  • Auditorías realizadas por auditores con mayor nivel de experiencia.
  • La capacitación de los auditores no corre por cuenta de la empresa sino por parte del ente prestador del servicio.
  • Posibilidad de recibir servicios con alto nivel de especialización, pues el ente prestador del servicio puede contar con especialistas para auditar sistemas de gestión de la calidad, gestión ambiental, de salud y seguridad ocupacional, de inocuidad y seguridad alimentaria, de buenas prácticas de manufactura, etc.
USO DE SOFTWARE PARA SISTEMAS DE GESTIÓN

Para aumentar la probabilidad de implementar de manera exitosa un Sistema de Gestión Ambiental, Gestión de la Calidad, de Salud y Seguridad Ocupacional, entre otros según estándares internacionales ISO 9001, ISO 14001, OHSAS 18001, muchas organizaciones recurren a la automatización de las actividades. Para ello se puede emplear alguna de las tantas herramientas tecnológicas existentes en el mercado diseñadas específicamente para administrar de manera integrada, ágil y eficaz, todos los componentes de un Sistema de Gestión de Calidad ISO 9001:2015, o de Gestión Ambiental ISO 14001:2015, o de Gestión de SSO ISO 45001, entre otros.

El mercado actual presenta una gran variedad de soluciones informáticas, por lo que resulta sumamente importante efectuar una correcta elección, no solo de la herramienta, sino también de su tipo, es decir, diferenciando entre aplicaciones propietarias, desarrollos a medida y software as a service.

Mediante nuestra página web puede acceder a una DEMO GRATUITA DE UN SOFTWARE PARA ISO 9001, ISO 14001, OHSAS 18001 que le permitirá evaluar una herramienta de gran utilidad para sistemas de gestión. Solicítela en FORMA GRATUITA completando nuestro formulario.

Bibliografía:
  • Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), (2002): Directrices para la auditoría de los sistemas de gestión de la calidad y/o ambiental, ISO 19011:2002. Madrid
  • Mills, David (2003): Manual de Auditoría de la Calidad. Barcelona.
  • Sloose, Carlos A. (1991): Auditoría un nuevo enfoque empresarial. Buenos Aires
  • Whittington O. Ray, et. al. (2004): Principios de Auditoría. México: McGrawHill
  • Measuring QMS effectiveness and improvements, ISO 9001 Auditing Practices Group, (2003)
  • Aligning the QMS with the achievement of organizational and business success, ISO 9001 Auditing Practices Group, (2003)
  • Ministerio de la Protección Social (2007), Guías Básicas para la Implementación de las Pautas de Auditoría para el Mejoramiento de la Calidad de la Atención en Salud, Bogotá

Tomado de: https://calidadgestion.wordpress.com

domingo, 11 de marzo de 2018

LOS MODELOS DE PROCESOS EN LAS AUDITORÍAS DE NORMAS ISO

Para conseguir que las auditorías se realicen de forma eficaz y contribuyan a la mejora es necesario realizar una preparación adecuada gracias a la elaboración de los modelos de procesos.
Las auditorías, tanto internas como externas, conforme al Sistema de Gestión de la Calidad, ISO 9001:2015, al igual que ocurre con otras normas como la ISO 14001:2015, Sistema de Gestión Ambiental o la ISO 27001:2014, Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información por poner unos pocos ejemplos, son poderosas y eficaces herramientas de mejora y crecimiento que permiten detectar puntos débiles, destacar las fortalezas y poner en evidencia riesgos, oportunidades o futuras desviaciones que pueden acabar repercutiendo, en el peor de los casos, en los clientes de la empresa.

Para conseguir esto es necesario que sean realizadas siguiendo unos pasos de preparación previa, realización in situ de la auditoría y seguimiento posterior, al igual que utilizar unas herramientas que favorezcan esta eficacia y permitan que se simplifique la labor a realizar.

En esta ocasión voy a hablar de una de estas herramientas a emplear o paso ya que se encuentra, junto con la revisión del alcance y las normas aplicables, en las primeras fases a realizar al empezar a preparar la auditoría interna y/o externa: la realización de modelos de los distintos procesos que forman parte del sistema de gestión y que hacen posible que la empresa funcione correctamente.

Los pasos de preparación de una Auditoría eficaz.
Los modelos de procesos permiten asentar las bases para realizar una auditoría eficaz y destinada a la mejora continua.
En ocasiones se tiende a pensar en las auditorías como una actividad que comienza y termina en el día o días de la misma en las instalaciones de la empresa, sin embargo, para que no sea un simple trámite y aporte valor a la organización, es necesario ampliar esta imagen y comprender que la auditoría se asienta en una fase de preparación clave y que no concluye en el momento de entregar el informe sino que requiere de un seguimiento posterior.

Para que la auditoría no se alargue innecesariamente, se evalúen de forma rigurosa todos los requisitos, tanto de la norma, legales, como los establecidos por la propia empresa, permita una interacción constructiva entre auditado-auditor y no se estanque en la repetición de las misma fórmula año tras año, es necesario que se disponga de forma previa a la auditoría in situ de información sobre los registros disponibles, estado y actualización para revisarlos, así como los datos incluidos en los mismos. Además, no debemos olvidar que es necesario comprender e interiorizar los distintos procesos y cómo interactúan entre ellos y es ahí donde entran los modelos de procesos que veremos a continuación.

De forma breve, los pasos previos a la realización de la auditoría y que sirven de preparación son los siguientes:
  1. Establecer alcance de la auditoría.
  2. Revisar normas aplicables.
  3. Diseño de los distintos modelos de procesos.
  4. Revisar documentación
  5. Revisar los informes de auditorías previas, tanto internas como externas
  6. Crear una lista de comprobación personalizada y específica a la empresa y alcance de auditoría a realizar.
Con estos pasos realizados ya es  posible llevar a cabo una reunión inicial previa que permita fijar objetivos y repercuta de forma directa para que la eficacia de la auditoría a realizar no se vea mermada.

La importancia de los modelos de procesos.
Los modelos de procesos son esenciales para todo el sistema de gestión ya que permiten tener en una sola hoja un resumen o mapa de ruta de las entradas y salidas necesarias para realizar una actividad y se combinan de forma perfecta con los mapas de procesos que permiten una visualización completa de los pasos, etapas y bifurcaciones que se realizan para lograr que una entrada de materia prima llegue al cliente en el producto y/o servicio que el busca y necesita.

Para crear un modelo de proceso tenemos que partir de la selección del proceso que queremos estudiar y analizar y, a partir de ahí, incluir los resultados deseados identificando las salidas. Una vez con estos datos pasamos a su contraparte identificando las entradas que se introducen en el proceso, clasificándolas en cuatro categorías:
  • Indicadores empleados para determinar la eficacia del proceso
  • Personas que participan
  • Información necesaria
  • Recursos necesarios para el proceso, como equipos, herramientas o software, por ejemplo.
La clave está en incluir información detallada, eficaz pero breve de estas cuatro entradas y las salidas, así como los registros empleados ya que nos aportará una imagen fiel de lo que, posteriormente en la auditoría in situ, va a evaluarse y se detectarán puntos a controlar o revisar de forma pormenorizada.

Por poner un ejemplo, en el caso del proceso de Auditoría Interna el modelo de proceso reflejaría los siguientes datos:

Salidas:
  • Mejora continua
Entradas:
  • En el caso de información incluimos el procedimiento de auditorías internas, la lista de comprobación, la planificación de la auditoría, las normas o sistemas de gestión aplicables, la documentación del sistema implantado en la empresa y los modelos de procesos.
  • El personal que participa en el proceso es el responsable de calidad y de las distintas divisiones de la empresa, el auditor, gerencia, etc.
  • Los indicadores son el número de planes de acciones correctivas completados y verificados correctamente, así como la mejora a partir de otras auditorías realizadas previamente, por poner dos ejemplos.
  • Los recursos empleados serían el programa empleado para el rastreo de las acciones correctivas y para realizar el informe y revisar la documentación si se encuentra en formato electrónico.
Los registros que se derivan de este proceso son el propio informe de auditoría, las listas de comprobación completas y las acciones correctivas y no conformidades detectadas y emprendidas a partir de este proceso.

Los modelos de proceso en las Auditorías.
A la hora de llevar a cabo las actividades para preparar la posterior auditoria a realizar, debemos revisar la documentación existente para comprender como funcionan las actividades y procesos a auditar y tener una visión clara de la actividad de la empresa.

Para ello no podemos limitarnos a leer los documentos sino que hay que ir un paso más allá y realizar un esquema en forma de modelo de procesos que permita sentar las bases para emplear otras herramientas de auditoría como son las listas de comprobación. En el caso de que la documentación del sistema implantado en la organización ya los incluya hay que revisarlas y completarlas, en el caso de ser necesario, para incluir toda la información relevante del proceso.

Realizar los modelos de procesos de una forma clara y eficaz es clave para que las listas de comprobación a adapten a las necesidades de la empresa y al alcance de la propia auditoría y la eficacia de la auditoría, tanto interna como externa, no se vea mermada y se asiente como una de las principales herramientas de mejora.

Tomado de: https://www.sbqconsultores.es