sábado, 12 de octubre de 2019

¿QUÉ REQUISITOS DEBE DE REUNIR UN RESPONSABLE DE SGSST?


El objetivo principal de un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SGSST) es el de mejorar las condiciones laborales y el ambiente en el trabajo, así como la salud en el trabajo, manteniendo el bienestar físico, mental y social de cada uno de los trabajadores. 


Por lo pronto, se podría afirmar que el responsable de SGSST será el encargado de diseñar, implementar, administrar, coordinar y ejecutar las actividades del Sistema de Gestión de la Seguridad y la Salud en el Trabajo de una determinada organización.


En resumidas cuentas se podría decir que esta disciplina debe prevenir las lesiones y las enfermedades (físicas y mentales) causadas por las condiciones de trabajo, además de la protección y promoción de la salud de los empleados. Todo esto se debe de conseguir siempre mediante la aplicación de la normativa vigente en cada momento.

El responsable de SGSST será el encargado de diseñar, implementar, administrar, coordinar y ejecutar las actividades del SGSST de una organización.

Obligaciones del responsable de SGSST en una organización

  • Deberá de llevar a cabo la definición, y divulgación de la política de seguridad y salud en el trabajo de la organización.
  • Tendrá que rendir cuentas a las personas que conforman la organización en cuestiones relacionadas con la SST.
  • Cumplir con los requisitos normativos vigentes en cada país. Este es un aspecto muy importante, sobre todo en cuando se trabaja en compañías que sedes en distintos países, en los que la legislación es diferente.
  • Será el encargado de llevar a cabo el plan de trabajo anual en seguridad y salud en el trabajo.
  • Deberá de fomentar la participación de los empleados.
  • Como responsable, será el encargado de asignar los directores o responsables de SST y comunicarlo a todos los miembros de la organización, para que sepan a quien debe de acudir.
  • Será muy importante que defina y asigne los recursos necesarios para establecer, mantener y mejorar el SGSST.
  • Tendrá que gestionar los riesgos y los peligros que se puedan dar en la organización.
  • Será el responsable de revenir los riesgos laborales.
  • Darle rumbo al SG-SST en la organización.
  • Integrar los aspectos de seguridad y salud en el trabajo, al conjunto de sistemas de gestión, procesos, procedimientos y decisiones de la organización.
Formación y experiencia de un responsable de SGSST

En lo referente a la formación, un profesional en Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo puede partir de una formación académica cualquiera, aunque deberá de tener una especialización en dicha materia. Según la legislación, un responsable de SGSST tiene que tener licencia vigente y el curso de 50 horas del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo. Actualmente existe una gran oferta formativa relacionada con la prevención de riesgos laborales.

Con respecto a la experiencia, tampoco se dan unos requisitos concretos. La normativa vigente apenas hace una par de puntualidades en relación a el perfil de tecnólogo o tecnólogo en seguridad y salud en el trabajo que desea diseñar e implementar el Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo en una empresa de menos de 10 trabajadores y con riesgo I, II ó III (Resolución 1111 de 2017, artículo 5).


Tomado de: https://www.nueva-iso-45001.com

jueves, 10 de octubre de 2019

COMO DEFINIR UNOS OBJETIVOS ALCANZABLES Y MOTIVADORES PARA QUE TODOS LOS TRABAJADORES DE TU EMPRESA REMEN EN LA MISMA DIRECCIÓN Y CON LA MISMA FUERZA

Estoy seguro estarás cansado de marcarte objetivos para un año nuevo que comienza pero que después por una razón u otra nunca o casi nunca cumples… aprender inglés, dejar de fumar, apuntarte a un gimnasio, implantar la ISO 9001:2015…J

Pues lo mismo debes hacer con tu organización si quieres implantar la ISO 9001…  ¡pero en el sentido contrario claro!

Me refiero a marcarte objetivos y hacer todo lo posible por cumplirlos, no me refiero a abandonarlos en el olvido a las dos semanas de planteártelos J

Así que como de objetivos va la cosa, yo me planteo como objetivo en este post ayudarte a:
  • Que valores lo importante que es el tener definidos objetivos en cualquier empresa
  • Que conozcas qué objetivos definir para cumplir con la norma ISO 9001.
  • Cómo definir los objetivos
  • Que sepas cuántos objetivos plantearte
  • Que conozcas a quién se deben comunicar los objetivos propuestos
  • Que aprendas a realizar un despliegue y seguimiento de los objetivos propuestos.
  • Involucrar a los trabajadores en la consecución de los objetivos

¡Vamos allá!

La importancia de tener definidos objetivos en cualquier empresa

Mi experiencia como consultor me dice que el 90% de las empresas con las que he tenido la oportunidad de trabajar no tenían establecidos objetivos y una metodología que les ayudase a conseguirlos.

Si no trabajas con objetivos estás destinado a dejarte llevar por el día a día sin plantearte metas, nuevos propósitos, nuevos mercados… tan solo te ceñirás a sacar adelante el trabajo que te llega, cuando te llegue y cómo quiera que te llegue. Es como ser un espectador de una obra de teatro que aplaude o no, se emociona o no en función del transcurso la obra.
Mi experiencia como consultor me dice que el 90% de las empresas no tienen establecido objetivos ni una metodología para conseguirlos.
Pues bien, cuando te planteas objetivos eres tú el actor y no el espectador, eres tú quién decides si quieres que el trabajo te siga llegando de la misma manera o por el contrario invertir en publicidad para entrar en mercados diferentes (por ejemplo), eres tú quién decides a qué tipo de clientes quieres llegar y eres tú el que decides si quieres aportar un nuevo valor añadido a tu producto/servicio que hagan que te diferencies del resto de tu competencia.

¿Qué objetivos definir para cumplir con la norma ISO 9001?

Si tienes claro que quieres establecer objetivos en tu organización pero no sabes qué objetivos definir, la respuesta a esta pregunta puede ser múltiple: aquel objetivo que se considere oportuno para la sobrevivencia de la empresa, aquel sobre el que te diferencies de la competencia, aquel que esté asociado a un proceso crítico en la actividad que desarrolla tu empresa, aquel que esté asociado a un proceso que desees mejorar, aquel que esté relacionado con la conformidad del producto que fábricas o del servicio que prestas, aquel que esté enfocado al aumento de la satisfacción del cliente, etc.

Si quieres certificarte con el referente ISO 9001, la norma estipula que debes establecer objetivos en los procesos necesarios para el sistema de gestión de calidad. Por lo tanto, podrías establecer objetivos económicos (si así lo crees necesario), pero también otros que midan algún proceso operativo de tu organización. Como puedes observar el establecimiento de los objetivos están muy relacionados con el propósito de tu empresa, con la razón de ser de tu empresa, en definitiva, con la política de tu empresa. Es por ello que este requisito especifica que los objetivos de la calidad deben ser coherentes con la política de la calidad.

¿Cómo se deben definir los objetivos?

Los objetivos, además de ser coherente con la política de la calidad, han de formularse de tal manera que se puedan medir y comparar a lo largo del tiempo.

Para definir y formular los objetivos de tu organización puedes utilizar el criterio SMART (inteligente en inglés) para describir las principales características que debe tener un objetivo:

Specific (específico): especifica lo máximo posible la descripción del objetivo.

Mesurable (medible): describir el objetivo de forma que se pueda medir su resultado, es decir que se puede cuantificar.

Achievable (alcanzable): formula un objetivo que sea retador pero que no se convierta en imposible de alcanzar.

Result-oriented (orientado a resultados): se trata de plantear un objetivo orientado al resultado que se desea conseguir. Para ello debemos formular el objetivo desde una descripción en positivo referente a lo que queremos alcanzar.

Time-limited (fecha acotada): Se trata de acotar la fecha del objetivo en el tiempo.

Con todo esto podemos identificar objetivos bien y mal planteados:

× Objetivo mal planteado → “Aumentar la satisfacción de los clientes”

Se trata de un objetivo no específico, no medible y no acotado en el tiempo.

√ Objetivo bien planteado → “Conseguir una media de 4 puntos sobre 5 en la satisfacción de nuestros clientes a fecha de junio de 2019”

× Objetivo mal planteado → “Conseguir una productividad del 100% en nuestro taller mecánico”

Se trata de un objetivo no realista y no acotado en el tiempo dado que alcanzar una productividad del 100% en un servicio prestado por seres humanos es algo que no se puede alcanzar. En este caso la forma correcta de actuar sería medir la productividad que tenemos y en base al resultado obtenido incrementar un porcentaje.

√ Objetivo bien planteado → “Conseguir un incremento del 5% en la productividad de nuestro taller mecánico a fecha de diciembre de este año con respecto al año anterior”

¿Cuántos objetivos plantearte?

La decisión de cuáles y cuántos objetivos marcarnos, la debe de tomar la alta dirección. Pero al menos, desde nuestro punto de vista la organización debería de establecer como mínimo dos objetivos coherentes con la política de la calidad, es decir, relacionados con la política de la calidad.

¿A quién se deben comunicar los objetivos propuestos?

Los objetivos se han de comunicar como mínimo a todas las partes que están involucradas en su consecución y/o obtención de la información para medirlos, pero se pueden comunicar a todos los integrantes de la organización para hacerlos partícipes de la consecución de los mismos.

Una vez que tenemos el objetivo correctamente formulado, te podrán asaltar diferentes preguntas: ¿qué tengo que realizar para alcanzar el objetivo planteado? ¿qué tareas y recursos debo utilizar para conseguir el objetivo planteado? Para obtener estas respuestas debes realizar un despliegue de tus objetivos.

Te lo cuento…

Despliegue y seguimiento de objetivos

Hacer un despliegue de objetivos es como tener un abanico cerrado en el cual la primera hoja del abanico se describe qué quieres conseguir pero cuando lo abres entras en el detalle sobre quién es el responsable de que se cumpla el objetivo, qué métrica utilizarás para medirlo, que valor establecerás en la métrica para alcanzar, qué plan de acción (estrategia) utilizarás para alcanzarlo cada cuanto tiempo medirás el objetivo.

Para el despliegue y medición de los objetivos podemos utilizar una simple tabla de Excel en la que se vuelquen los elementos indicados anteriormente. Un ejemplo sería el siguiente:

Es importante que sepas que cuando estableces objetivos debes definir el tiempo en el que quieres conseguirlos.

Además, debes de llevar a cabo un seguimiento temporal de los mismos (mensual, bimensual, etc.) que te permita controlarlos y actuar ante tendencias positivas o negativas en las mediciones. De esta manera si observas que no estás alcanzando los resultados esperados puedes actuar modificando la estrategia establecidas para su logro o redefinir el propio objetivo si lo has planteado demasiado ambicioso.
Hacer un despliegue de objetivos es como tener un abanico cerrado en el cual la primera hoja del abanico se describe qué quieres conseguir pero cuando lo abres entras en el detalle de quién debe revisarlos, métricas para medirlo, estrategia para alcanzarlo, horizonte temporal, etc.
Otro asunto importante que no quiero dejar de contarte es que si alcanzas el resultado final planteado para el objetivo, debes marcarlo para el siguiente periodo más ambicioso para cumplir con el principio de la norma ISO 9001 de la mejora continua.

El principio fundamental de la mejora continua:
«Conocer el estado en que se encuentra la organización en un momento dado y escoger objetivos y metas a alcanzar en un plazo determinado, proporcionando por supuesto, los recursos necesarios para lograr dichos objetivos»
Este proceso requiere un análisis conjunto de todas las partes implicadas, siendo la alta dirección la que debe marcar el camino a seguir y hasta dónde llegar.

¿Y hasta dónde llegar con las exigencias de mis objetivos? te podrás estar preguntando…

Está claro que la mejora continua tiene sus límites, llegará un momento en que no será posible obtener mejoras en la ejecución del objetivo o tal vez no sean asumibles los costos que pudieran derivar de dicha mejora. Si llegas a este punto, saca el objetivo de tu despliegue y traspásalo al listado de tus indicadores de gestión, lo podrás medir como un indicador junto con el resto de indicadores de procesos de tu organización.

Cómo involucrar a los trabajadores para que se encuentren motivados y con ganas de conseguir los objetivos

Este es el quid de la cuestión, lo que marcará la diferencia entre conseguir el objetivo a duras penas o pulverizar el valor objetivo marcado. Créeme porque es así…

Si quieres que los integrantes de tu equipo se encuentren motivados y con hambre de objetivos ten en cuenta estos 4 pasos:

1. Define bien la estrategia que vas a llevar a cabo, eso implica detallar bien el plan de acción que debes desarrollar (tareas a desarrollar) para llevarla a cabo. Quizás deberás proponer cierta franja de un día a la semana para que los trabajadores se dediquen exclusivamente a desarrollar estas tareas o igual deberás asumir que otras tareas sean realizadas de forma más prolongadas en el tiempo al dedicar tus trabajadores recursos (tiempo y trabajo) para poner en práctica el plan de acción que has preparado. Analiza bien la carga de trabajo que conllevan las tareas que forman el plan de acción, a quién se las asignas y cuanto trabajo tiene esa persona.

2. Prepara parte de la estrategia con ellos, pídeles opinión para llevar a cabo parte de ese plan de acción. Muchas veces los trabajadores mejores que nadie para saber cómo se pueden hacer las cosas ya que son los que están desarrollando el trabajo en el día a día. Estoy seguro que a cualquier trabajador le motivará sentirse parte integrante de las opiniones que se recaban para desarrollar la estrategia de su organización, se sentirán importantes… y es que realmente lo son porque no olvides que tanto tu empresa como la mía y la del resto de mortales está compuesta por personas, personas que son las que te ayudarán a sacar el trabajo adelante cada día. Con esto no te quiero decir que sean los trabajadores los que deban definir la estrategia, no. La estrategia debe definirla la alta dirección pero podrán existir pequeños detalles en los cuales preguntar opinión a los integrantes del equipo sería algo muy positivo.

3. Comunica de forma clara a todos los integrantes del equipo que van a participar en la consecución de objetivos qué es lo que deben hacer, cuándo deben hacerlo y cómo van a medir los resultados de las tareas que van a ejecutar.

4. Mide de forma periódica los resultados que estás obteniendo para que puedas tener tiempo de reacción si no estás consiguiendo el valor esperado. Y cuando te digo “de forma periódica”, es eso “de forma periódica”. No establezcas objetivos que luego vayas a realizar la medición de forma anual ni semestral ya que no vas a tener tiempo de reacción en caso de que el objetivo no esté alcanzando el resultado esperado. No olvides que cualquier objetivo que se plantee de forma anual se puede transformar en un objetivo mensual, trimestral o cuatrimestral haciendo una simple división J

Estos 4 pasos son los que harán que tus objetivos motiven a tus trabajadores y remen con fuerza todos juntos en la misma dirección para conseguirlos.

En resumen…

Los objetivos de la calidad deben ser el mejor camino para destacar los elementos clave de la Política de la Calidad y encontrar el punto de partida a partir del cual se centren los esfuerzos de los integrantes de la organización para trabajar en busca de la mejora continua. Una mejora continua que es, al fin y al cabo, la razón fundamental por la que una organización implanta un Sistema de Gestión de la Calidad.

¡Fin del post!… es tu turno, ¿he cumplido con mi objetivo? ¿te he ayudado a plantear unos buenos objetivos? Aquí abajo tienes la posibilidad de dejar un comentario, una cuestión, una experiencia… cuéntame, ¿cuál será tu próximo objetivo?

Fotografía: Close up of a men’s quadruple skulls rowing team, seconds after the start of their race

Fuente Fotografía: Shutterstock

Tomado de: https://iveconsultores.com

miércoles, 9 de octubre de 2019

SOLUCIONES A LA GESTIÓN DE DOCUMENTOS EN SISTEMAS INTEGRADOS ISO


Una buena manera de organizar un gestor documental para un sistema integrado de gestión es hacerlo en base a los procesos.

En el post “Gestión documental en Sistemas Integrados ISO”, hablamos de los documentos maestros como la política y los objetivos de gestión y una serie de procedimientos e instructivos que describen los diferentes procesos incluidos en el sistema de gestión.

Las organizaciones que cuentan con sistemas integrados de gestión fundamentados en un enfoque basado en procesos, poseen la siguiente estructura documental:

Tal y como hemos ido definiendo estableceremos unas carpetas de acceso para la totalidad de los empleados de la organización donde ubicaremos la política y el manual integrados.

A partir de mapa de procesos, dentro de la estructura que alberga cada uno de ellos asociaremos los procedimientos, de los cuáles pueden partir formatos o instrucciones técnicas que desarrollen más los procedimientos.

Asimismo debemos de tener en cuenta la documentación externa al sistema, como por ejemplo normas, que pueden vincularse perfectamente a los procesos.

Otro punto de interés es alinear los procesos y/o documentos a los requerimientos de la/s norma/s a los cuáles está dando cumplimiento, por lo que una matriz que enfrente requisitos de la norma frente a documentación del sistema nos da una visualización de gran utilidad.

Es muy importante en nuestro sistema de gestión documental:

  • Que la documentación sea accesible para todo el mundo.
  • Que las personas tengan accesos controlados a la documentación a través de permisos.
  • Que no se pueda acceder de forma libre a documentos obsoletos.
  • Que exista trazabilidad entre las versiones de los documentos.
  • Que podamos realizar una distribución rápida y efectiva de nuevas versiones de documentos.

En definitiva, que la documentación trabaje para el sistema de gestión y no el sistema de gestión para la documentación.

La documentación trabaja para el sistema de gestión y no el sistema para la documentación

El futuro de la documentación en los sistemas de gestión

El nuevo enfoque de ISO a través del Anexo SL, va a hacer que dejemos de hablar de procedimientos y registros y trabajemos con un concepto común de información documentada.

En el caso de la ISO 9001:2015 hablará de que la organización debe de tener la información requerida por la norma de manera documentada y los documentos determinados por la organización como necesarios para la efectividad de sistema de gestión.

Se hace hincapié en decir que el alcance de la información documentada puede diferir de una organización a otra por su tamaño, actividades, procesos, productos y servicios, la complejidad de sus procesos y también de la competencia de las personas.

La norma indicará que al crear y actualizar la información documentada la organización debe asegurar la identificación y descripción, así como el formato (idioma, versión del software, gráficos), los medios por los cuáles el documento se comunica (papel, formato electrónico, etc.) y la revisión periódica de la misma.

El sistema de gestión debe asegurar que la documentación esté disponible para su uso dónde y cuándo sea necesario y que además esté protegida de manera adecuada.

Para el control de la información documentada las empresas deberán de hacer frente a las siguientes actividades: distribución, acceso, uso, recuperación, almacenamiento, conservación, control de cambios, retención y disposición.

La información documentada de origen externo que se determine por la organización como necesaria para la planificación y operación del sistema de gestión se identificará y controlará.

Como nota, se reseña que el acceso a un documento puede implicar solamente la autorización para visualizar la información documentada o el permiso y la autoridad para verla y cambiarla.

Tomado de: https://www.isotools.org

martes, 8 de octubre de 2019

DESAFÍOS Y PREMIOS, UNA BUENA COMBINACIÓN PARA INNOVAR

A las personas nos gusta cuando nos presentan un desafío, y tan solo la posibilidad de enfrentarlos con éxito, nos moviliza. Y si además nos prometen un premio al logro, doble incentivo. 

POR GABRIEL CASABURI Y NICOLÁS CAÑETE *

Esta combinación de desafío y premio ha sido aplicada para fomentar la innovación al menos desde el siglo XVIII, llevando al ingenio humano a superar retos muy importantes.
  • En 1714, y luego de un desastre marítimo que llevó a la perdida de unas 2000 vidas debido a las ineficientes tecnologías para calcular la longitud geográfica, el Parlamento Británico promulgó una ley que establecía el Longitude Prize, un premio que ofrecía 20.000 libras esterlinas -cifra enorme para la época- a quien pudiera resolver ese problema. Después de varias décadas y prototipos, el ganador de la mayor recompensa fue John Harrison, un relojero británico cuya solución fue el primer cronómetro marino de alta precisión.
  • Hacia el año 1795 Napoleón ofreció un premio de 12.000 francos a quien encuentre una manera de preservar mejor la comida. El chef francés Nicolás Appert se convertiría en 1809 en el ganador de este incentivo por desarrollar un revolucionario método de conservación de alimentos en envase cerrado, y culminó publicando un libro de divulgación al respecto.
  • Otra iniciativa inspiradora fue el Orteig Prize, que establecía la suma de 25.000 dólares para el primer aviador que cruzase el Atlántico en un solo vuelo. En 1927 Charles Lindberg se llevó el premio volando de Nueva York a París en la célebre aeronave “The Spirit of Saint Louis”. Se estima que, además de motivar una considerable divulgación e interés sobre la aviación, el premio estimuló inversiones por parte de los participantes de aproximadamente 16 dólares por cada dólar ofrecido. Y así podemos seguir contando muchos más ejemplos de este tipo.
Desde el siglo XVIII y hasta entrado el siglo XX, los premios se enfocaron en fomentar los esfuerzos de individuos que con ideas nuevas y audaces intentaban vencer desafíos que requirieran una combinación de ingenio y nuevas tecnologías, salpicado por algunas dosis de audacia personal. Cuando los procesos de innovación se fueron haciendo más sistémicos, fruto de esfuerzos conjuntos de laboratorios, universidades, empresas e investigadores, las políticas públicas de fomento a la innovación de alguna manera fueron sustituyendo a los premios como mecanismo de incentivos para enfrentar los grandes desafíos de la humanidad.

¿Qué son los premios de incentivo?
Los premios de incentivo a la innovación (inducement prizes en inglés) son competiciones abiertas en la que individuos o instituciones públicas y privadas, ofrecen una recompensa monetaria significativa a personas u organizaciones que obtengan soluciones a problemas previamente definidos, generalmente del ámbito científico y tecnológico, aunque también a desafíos sociales. A diferencia de los premios de reconocimiento como el Nobel, los premios de incentivo definen anticipadamente el reto con criterios claros y específicos sobre el avance o hazaña que se quiere lograr, para empujar la frontera de la tecnología y la innovación. Estos premios suelen tener varias etapas, que a su vez incluyen estímulos financieros y no financieros para las propuestas con mejores progresos.

Premios recientes
Desde hace un par de décadas, la idea de ofrecer premios para promover soluciones innovadoras a grandes desafíos se ha venido retomando. Al principio de la mano de individuos o empresas que ofrecían fondos propios para los premios, desde una mirada altruista, o alineada con sus intereses más generales.  Hoy en día se han sumado a esta revalorización instituciones públicas de varios países que los suman al menú de instrumentos con que fomentan la innovación.

En los Estados Unidos se generalizó su uso desde que en 2011 se sancionó la actualización de la ley “America Compite”, añadiendo una autorización para que los organismos públicos de ese país organizaran desafíos con premios para fomentar la innovación.  Desde entonces, distintas agencias de EEUU han organizado un total de 825 desafíos y ofrecieron USD 250 millones en premios a la innovación (Challenge.gov). En la Unión Europea, el programa Horizonte 2020 ya cuenta con 16 premios de incentivo, entre competiciones abiertas y cerradas. Un cálculo de McKinsey en 2009 ya estimaba el total de premios ofrecidos en el mundo entre 1000 y 2000 millones de dólares.

En octubre de 2004 el Ansari X Prize otorgó 10 millones de dólares al equipo que logró el reto con la SpaceShipOne (Foto / RenegadeAven Wikipedia). La tecnología fue licenciada a Richard Branson que creó Virgin Galactic, dando impulso a la industria espacial privada.
Recientemente ha habido desafíos muy difundidos. Por ejemplo, los lanzados por la Fundación X-Prize como el Ansari X Prize, de 10 millones de dólares, destinado a impulsar una industria espacial privada (lanzado en 1996 y logrado en 2004); o el Lunar X Prize, de 20 millones de dólares, para exploración lunar robótica, que si bien el desafío original no fue alcanzado en el tiempo establecido (2015 primero y 2018 después), en el esfuerzo por lograrlo se realizaron importantes avances tecnológicos por los equipos participantes. Entre muchos otros casos recientes podemos mencionar al DARPA Grand Challenge, un premio del Departamento de Defensa estadounidense enfocado en vehículos autónomos, los Millenium Prizes para resolver problemas complejos en matemática, el Netflix Prize para mejorar la predicción de las preferencias de los usuarios, o el nuevo Longitude Prize que aborda la resistencia a los antibióticos.

Fortalezas de los premios de innovación
¿Por qué esta nueva mirada? ¿Qué ofrece hoy un premio de incentivo que no ofrecen el resto de los instrumentos de las agencias de innovación, como los incentivos fiscales, subsidios o créditos blandos?  En primer lugar, su uso por parte de agencias públicas se conecta con dos ideas de promoción de la innovación que marcan las políticas públicas en países avanzados: la investigación orientada por misiones (y no solo por curiosidad) y la utilización de la compra pública para generar innovaciones que resuelvan problemas colectivos. Pero adicionalmente, los premios de incentivo también presentan las siguientes ventajas:

1. Moviliza actores diferentes
La manera en que se organizan los premios (pocas barreras de entrada) atrae una gran diversidad de talentos y actores que generalmente no forman parte de los sistemas nacionales de innovación a trabajar en investigación y desarrollo tecnológico. Esto ayuda a romper con un dilema de las políticas de innovación, que luego de un tiempo tienden a trabajar con un mismo número de universidades, empresas e investigadores.

2. Moviliza fondos adicionales
En respuesta al desafío del premio, los equipos que se anotan logran apalancar fondos adicionales, privados y públicos, que en algunos casos llegan a ser hasta más de 10 veces más que lo que ofrece el premio.

3. Crea incentivos extra
Muchos premios tienen un nivel de prestigio y de visibilidad tan altos, que los participantes valoran tanto o más que el premio en sí, mejorando el esfuerzo dedicado para desarrollar la solución al desafío propuesto.

4. Promueve mecanismos alternativos de colaboración
La experiencia de los premios más grandes que se otorgan, como los que gestiona la organización X-Prize, muestra que se generan equipos multidisciplinarios y multi-país alrededor del desafío común. Este tipo de colaboración es esencial a los procesos innovadores en la actualidad, pero los instrumentos de promoción tradicionales no han resultado tan efectivos para promoverlo.

5. Mejora conciencia pública sobre la innovación
La amplia publicidad y divulgación que tienen los premios a grandes desafíos tiende a aumentar la percepción pública sobre la importancia de la ciencia, tecnología e innovación para la economía y la sociedad.

Estos atributos son suficientemente importantes como para que las agendas de innovación de América Latina consideren la utilización de este instrumento. En Estados Unidos, donde el uso de premios se ha extendido en los últimos años, la política pública lo fomentó principalmente a través de dos pilares. Por un lado, generando el marco legal adecuado: desde 2003 se cambió la legislación para que las diferentes agencias públicas pudieran utilizar fondos públicos para organizar los premios, y en 2011 se actualizó una ley de innovación (America Competes Act) incentivando más a las agencias públicas a utilizar el instrumento. Por otro, facilitando la tarea: los gobiernos estadounidense y británico crearon plataformas como challenge.gov y challengeprizecenter.org, respectivamente, para ayudar a todas aquellas agencias e instituciones que quieran montar premios por desafíos.

¿Son útiles siempre?
Remarcar el valor de los premios de incentivo en el contexto actual no significa que sean útiles en cualquier circunstancia, o que no conlleven riesgos o restricciones para su implementación exitosa. Son muy útiles en contextos en los cuales hay buenas condiciones preexistentes para la innovación: capacidades de investigación y laboratorios relevantes, trayectorias previas de innovación, y acceso a financiamiento de riesgo que adelante los fondos que luego se intentarán recuperar mediante el premio. Es clave mencionar que solo algunos desafíos y problemas actuales son susceptibles de ser encarados con esta metodología; se debe ser muy cuidadoso en encontrar desafíos que sean entusiasmantes y relevantes, por un lado, pero a su vez relativamente realistas en posibilidades de alcanzarlo.

Igualmente es crucial que hayan reglas muy claras para la participación, y en particular para la definición de los derechos de propiedad intelectual resultantes del esfuerzo en la competencia. Finalmente, los premios también pueden llevar a una duplicación de esfuerzos entre los equipos que compiten, algo que otros mecanismos de incentivos a la colaboración para superar desafíos no presentan.

Estos premios pueden ser altamente efectivos, pero requieren recursos, conocimiento del mecanismo y capacidades de diseño y gestión, para abordar el problema correcto, atraer a los participantes más capaces de resolverlo y lograr los resultados esperados.

En América Latina y el Caribe hay temas y contextos en los que resultaría muy útil y refrescante promover premios de incentivo a quienes logren resolver grandes desafíos de nuestros países. En Chile, por ejemplo, con el apoyo del Consejo Nacional de Innovación para el Desarrollo (CNID), cuatro grandes empresas mineras y la Fundación X-Prize están en etapas avanzadas de diseño del Zero Mining Waste Prize, un gran desafío de innovación para reducir significativamente la huella ambiental de la industria del cobre. ¿Qué otras iniciativas conoces?

En el BID estamos continuamente explorando nuevas estrategias para fomentar la innovación. En los últimos años, los premios de incentivo han resurgido con fuerza y, aunque falta mucho, cada vez hay más evidencia sobre sus ventajas y desventajas. Su uso puede ser una alternativa o complemento a otros mecanismos existentes, para encontrar soluciones a problemas que, aún cuando se presenten en otras partes del mundo, tengan una presencia particularmente marcada en nuestros países. Podríamos pensar en la violencia urbana, la seguridad vial, la electrificación rural o enfermedades como el Mal de Chagas, que es endémica en 21 países de la región.

Con el talento emprendedor y las capacidades tecnológicas acumuladas en cada país, un buen esquema de premios y desafíos seguramente va a permitir encontrar soluciones muy novedosas a nuestros viejos problemas. Y tú, ¿qué ideas tienes para enfrentar los grandes desafíos que afectan a nuestra región?

*Gabriel Casaburi obtuvo su Master en Ciencias Sociales de FLACSO, así como un Master en Relaciones Internacionales y un Doctorado en Economía Política, ambos en la Universidad de Yale. Actualmente es Especialista Líder del Sector Privado en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la División de Competitividad, Tecnología e Innovación. Antes de unirse al Banco, fue coordinador de programas para Pymes del Ministerio de Economía de Argentina, y Subsecretario de Desarrollo Productivo del mismo ministerio. Fue investigador principal del instituto de políticas públicas IERAL, profesor de la Universidad Di Tella y consultor para organismos internacionales en áreas de desarrollo del sector privado y comercio internacional, temas sobre los cuales ha publicado varios libros y artículos.

Nicolás Cañete desde julio de 2014 es consultor en la División de Competitividad e Innovación del BID, donde edita el Blog "Puntos sobre la i" e impulsa iniciativas de comunicación en la temática de ciencia, tecnología, innovación y emprendimiento. En el BID también trabaja en el diseño y gestión de proyectos de innovación social del Innovation Lab (I-Lab), una plataforma en donde los problemas son convertidos en soluciones de impacto a través de concursos, hackatones y otras metodologías de innovación abierta. Previamente trabajó para la Universidad Católica de Asunción y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) de Paraguay en áreas de prensa, divulgación y gestión de proyectos. Graduado por la Universidad Católica de Asunción, Nicolás cuenta con una maestría en comunicación de la Universidad Estatal de Carolina del Norte (Estados Unidos).

Tomado de: https://blogs.iadb.org

EL ERROR DE DAR PRIORIDAD A LA SATISFACCIÓN DEL CLIENTE POR LA GESTIÓN CALIDAD Y HSE

En todas las buenas escuelas de gestión de Calidad y HSE, enseñamos que la satisfacción del cliente es el principal objetivo de este sistema. 

Y en nuestra empresa, cuando estamos en competencia por algún prospecto, nuestro departamento clama que tenemos que repetir las mismas estrategias que nuestra competencia .... y así poder ganar el trato.

Cuando escuchamos a los clientes, por ejemplo en encuestas, a menudo nos piden cosas que han visto en otras empresas o de nuestros competidores.

Así que el departamento QHSE se siente bajo la presión de analizar por qué somos menos buenos en este aspecto de nuestra empresa, por qué no podemos tener la misma satisfacción que la competencia, ¿dónde está el problema?: ¿en nuestro departamento de producción? ¿en nuestro departamento de soporte? ¿en nuestra fase de implementación?

Y si el departamento de Calidad y HSE cede a esta presión, cae en la trampa de la imitación y la homogeneidad.

Piense en hacerlo de otra manera

La reacción más saludable es dar un paso atrás y decidir hacer las cosas de forma diferente, innovar en comparación con nuestra competencia....

La innovación no está necesariamente ligada a la tecnología, puede radicar en el marketing. No es necesario inventar para innovar y en ocasiones, lo nuevo en un sector puede ser conocido durante mucho tiempo en algún otro.

Las preguntas que debe formularse el departamento de Calidad HSE cuando recoja sus indicadores y sienta la presión de otros departamentos de la empresa y del mercado son:
  • ¿Qué es lo que nunca se ha ofrecido en nuestro sector?
  • ¿Qué es lo que nunca se ha incrementado más allá del estándar en nuestro sector?
  • ¿Qué debería reducirse de las normas existentes?

Recomendado para tí
Guía. El sistema de Calidad y HSE al servicio de la estrategia empresarial que hace la diferencia - Descarga gratuita

El departamento de Calidad y HSE también tiene que plantearse preguntas para entender a los no clientes:

¿Qué opinan nuestros "próximos" no clientes (clientes frustrados) ? ¿Cuáles son los aspectos en los que los clientes están siempre decepcionados? También podemos buscar dificultades en la experiencia de nuestros no clientes conscientes : ¿qué los impulsa a rechazar o ignorar nuestra oferta? Entonces, ¿adónde van? ¿Qué están haciendo?

En conclusión, me gustaría ofrecerles algunas citas:
La dificultad no radica en entender las nuevas ideas. Radica en escaparse de las viejas ideas que han empujado sus ramificaciones en cada rincón de las mentes de las personas que han recibido la misma educación que la mayoría de nosotros.
J.M. Keynes
Si le hubiera preguntado a mis clientes qué querían, habrían dicho un caballo más rápido.
Henry Ford

Un camello es un caballo diseñado por un comité de expertos.
Pierre DAX 

El papel del departamento de Calidad y HSE sería, por lo tanto, pedir al comité directivo que busque un nuevo posicionamiento estratégico e innovador para hacer la diferencia en su mercado.

Tomado de: https://www.blog-qhse.com/

lunes, 7 de octubre de 2019

¿QUÉ HAY QUE TENER EN CUENTA AL EVALUAR RIESGOS LABORALES?

Solo hace falta echar un vistazo a los medios de comunicación para darse cuenta que los siniestros por riesgos laborales siguen aumentando desde los últimos años. 

Según sindicatos e instituciones de referencia, los motivos fundamentales de este tipo de sucesos se encuentran en la precariedad laboral y en la falta de prevención por parte de compañías y organizaciones.

A modo de ejemplo, en España, el pasado año 2018 la siniestralidad laboral aumentó un 5,5% con respecto al año anterior, marcando su máximo desde hace siete años.

No deja de ser chocante que en plena era de la digitalización empresarial y tras la disminución de siniestralidad laboral que se experimentó a lo largo de la década final del siglo XX, volvamos a experimentar este crecimiento. Lo que el año pasado parecería insinuar una ligera bajada, ha sido desmentido según los últimos datos.

El pasado año fueron un total de 652 los trabajadores que murieron por causas laborales, 34 más que el año pasado. Hay que destacar que no se registraba una cantidad tan alta desde el año 2011, cuando se experimentó una bajada que alcanzó en 2013 la cifra de 458 trabajadores fallecidos, según datos del Ministerio de Trabajo.
Los recursos destinados a implementar un Sistema de Gestión de la Seguridad en el Trabajo no deben ser vistos como un gasto, sino como una inversión
La importancia de la evaluación de riesgos laborales

La evaluación de riesgos se define como un procedimiento destinado a analizar y evaluar el grado de gravedad y la frecuencia con que se producen aquellos riesgos laborales que no hayan podido evitarse totalmente. Esta evaluación es una operación clave dentro del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo en una compañía.

La evaluación de riesgos es un aspecto muy a tener en cuenta en cualquier Sistema de Gestión de Salud y Seguridad de los trabajadores y por tanto debe ser tenido en cuenta como un medio para que los empresarios y/o responsables de la seguridad y la salud de los trabajadores puedan tomar las medidas y decisiones oportunas que les permitan eliminar o disminuir los riesgos relacionados con el trabajo, incluyendo en estos a aquellos accidentes que se producen en los trayectos al puesto de trabajo.

En un sentido generalista, la evaluación de riesgos debe ser la vía para poder dar respuesta a la siguiente cuestión: ¿es segura, o al menos tiene un factor de riesgo tolerable, la situación de trabajo analizada?

Para llevar a cabo una correcta evaluación de riesgos en el contexto laboral, habrá que tener en cuenta las tres fases que conforman dicho proceso de evaluación:
  • La identificación del posible riesgo: En esta primera fase se valorará de manera conjunta cual es la probabilidad y cuáles serán las consecuencias de que se materialice el peligro.
  • Llevar a cabo una valoración del riesgo: A través de este análisis de riesgo se podrá determinar cuál es la gravedad o magnitud del riesgo, para así establecer una comparación con el valor del riesgo que se ha establecido como tolerable por la organización. Si el resultado de dicho análisis establece que el riesgo no se considera tolerable, habrá que proceder a su control.
  • La adopción de las medidas preventivas oportunas: Esta última etapa consiste, por tanto, en la eliminar o reducir todo lo que se pueda el riesgo mediante la activación de toda una serie de medidas de prevención o corrección adecuadas al caso. Esta serie de acciones pueden ser: acciones y medidas de prevención en el origen, organizativas, de protección colectiva, de protección individual o de formación e información a los trabajadores.
La evaluación de riesgos deberá estar documentada, debiendo reflejarse para cada puesto de trabajo. Su evaluación pondrá de manifiesto la necesidad de tomar una medida preventiva o como mínimo, los siguientes datos: identificación de puesto de trabajo, el riesgo o riesgos existentes, la relación de trabajadores afectados, el resultado de la evaluación y las medidas preventivas procedentes, así como la referencia a los criterios y procedimientos de evaluación y de los métodos de medición, análisis o ensayo utilizados.

Beneficios de invertir en un plan de Riesgos Laborales

Los recursos destinados a implementar un Sistema de Gestión de la Seguridad en el Trabajo no deben ser vistos como un gasto. Por el contrario, son una inversión a medio y largo plazo que se refleja en un aumento de la productividad, una mejora de la calidad y una mayor rentabilidad a la hora de implementar soluciones.

Tomado de: https://www.isotools.org

EVIDENCIA DEL COMPROMISO DE LA ALTA DIRECCIÓN EN ISO 9001: ASPECTOS CLAVES

No siempre es fácil demostrar evidencia del compromiso de la alta dirección en ISO 9001, sobre todo si se tiene en cuenta que auditar a la alta dirección es una labor que se debe llevar a cabo con guantes de seda. 

Pero lo cierto es que demostrar evidencia del compromiso de la alta dirección es estrictamente necesario si se desea alcanzar la conformidad con todos y cada uno de los requisitos de la norma ISO 9001.

La edición 2008 de ISO 9001 exigía a la alta dirección mostrar evidencia que demostrará su compromiso con la implementación del SGC. Así, la responsabilidad no se delegaba precisamente sobre la Alta Dirección, y resultaba siendo adjudicada a un gerente intermedio como el de Calidad.

La versión 2015, pide aportar evidencia del compromiso de la alta dirección en ISO 9001, pero exige que este liderazgo sea efectivo y demuestre participación y compromiso con el cumplimiento de la norma, antes que con el simple desarrollo de un Sistema de Gestión de la Calidad.

El compromiso de la alta dirección en ISO 9001

ISO 9001:2015 imparte instrucciones precisas sobre cuál y en qué medida debe comprometerse la alta dirección. También señala cómo debe involucrarse con el desarrollo y la implementación de un Sistema de Gestión de la Calidad basado en la norma ISO 9001, y por ende, de conformidad con ella.

Sin embargo, cuando vamos a la práctica, muchos directores de departamentos aún ven la Gestión de la Calidad como un trabajo extra a las actividades de rutina. ¿Por qué sucede esto? ¿Está preparada la alta dirección para liderar el cambio de mentalidad necesario para cumplir con los requisitos de la norma? O en sentido opuesto, también es interesante preguntarnos si los profesionales de la calidad están listos para involucrar a la alta dirección en estos procesos

Podemos empezar por entender que la implementación de un Sistema de Gestión de la Calidad es una decisión estratégica que parte de la alta dirección. Nadie toma una certificación por casualidad o por seguir una tendencia, y por tanto esta debe estar completamente implicada.

ISO 9001:2015 define mejor que otras ediciones de la norma las responsabilidades de la alta dirección, se las ofrecemos en la siguiente tabla:

Cláusula
Tema
Nivel de Responsabilidad de A D
Temas considerados
5.1.2
Enfoque en el cliente
Demostrar liderazgo y compromiso
Estar al tanto de las expectativas del cliente, de los requisitos legales y reglamentarios pertinentes y de los riesgos y oportunidades que pueden afectar la conformidad de los productos y servicios que la organización ofrece.
5.2
Política de Calidad, objetivos e indicadores
Establecer, implementar y mantener una política de calidad.
Establecer una política coherente con la misión, visión y valores, estableciendo los principales procesos de la organización, orientando la estrategia y objetivos generales, objetivos de calidad y metas con indicadores. Debe liderar programas de sensibilización para la calidad en todos los niveles de la organización, estimulando nuevas ideas para promover la mejora continua en la organización.
5.3
Funciones organizativas
Asignar responsabilidad y autoridad a funciones relevantes dentro de la organización.
Distribuir las responsabilidades sobre procesos y proyectos y preocuparse de en qué medida cada responsable es competente para ejecutar lo que se propone. Para ello, puede emplear herramientas como la matriz de asignación de responsabilidades, la de riesgo operacional o la de calificación y evaluar los niveles de competencias requeridos.
S/N
Revisión de la estrategia
Asegurar que el SGC siga siendo adecuado para el contexto de la organización y apoye el direccionamiento estratégico.
Conducir y revisar la planificación estratégica de la organización, a través de herramientas como SWOT. Asimismo debe considerar aspectos políticos, económicos, sociales y tecnológicos que puedan influir en la supervivencia de la organización.
Tener en cuenta los resultados de las auditorías internas, los resultados de la evaluación de los proveedores, los recursos financieros y humanos necesarios para alcanzar las metas.
Acompañarlos con la lista de acciones para enfrentar los riesgos y oportunidades.

En general, lo ideal es que la alta dirección esté “dentro” de lo que ocurre en relación con la calidad en la organización. Para ello debe entender que el SGC no es una actividad extra, sino que es parte del trabajo necesario para que la organización pueda funcionar de forma competitiva.

Ejemplos de evidencia del compromiso de la alta dirección en ISO 9001

Proporcionar evidencia del compromiso de la alta dirección en ISO 9001 puede ser más fácil siguiendo las indicaciones propuestas a continuación:

Generalidades, según la cláusula 5.1.1.
  • Registrar lo que se discute en las reuniones de la junta, para demostrar que el sistema de calidad está integrado en los procesos de negocios de la organización.
  • Participar activamente en la revisión del SGC de la organización, a intervalos planificados, con actas que incluyen información detallada de quién estuvo presente, lo que se discutió y los puntos de acción acordados.
  • Usar el enfoque de procesos al establecer o revisar los procesos internos de la organización, incluida la participación activa en la revisión de sus riesgos y oportunidades.
  • Emplear un sistema robusto de auditoría interna con acciones correctivas asociadas cuando corresponda.
  • Utilizar sistemas apropiados de monitoreo y medición que analizan áreas discretas.
  • Participar de manera activa en el establecimiento de la política y los objetivos de calidad , en lugar de solo firmarlos.
Enfoque al cliente, según la cláusula 5.1.2.

  • Asegurar que los requisitos del cliente, los requisitos legales y los reglamentarios hayan sido determinados y satisfechos, de modo que la satisfacción cliente quede garantizada.
  • Plantear cómo la alta dirección ha establecido y mecanizado los procesos para revisar y abordar los riesgos y oportunidades asociados con la entrega de productos y servicios.
  • Determinar cómo la alta dirección (y la organización en su conjunto) se involucra con los clientes, atendiendo a qué información solicitan y cómo se revisa, analiza y actúa.
  • Revisar los recursos que se han puesto a disposición para respaldar el sistema de gestión y el compromiso con el cliente.
  • Revisar los comentarios de los clientes para determinar las tendencias y si se han abordado.
Roles organizacionales, responsabilidades y autoridades, según la cláusula 5.3.
  • Contar con información documentada para demostrar que las funciones, responsabilidades y autoridades están definidas (p. Ej., Descripciones de puestos, descripciones de funciones y especificación / requisitos de funciones).
  • Generar evidencia de la comunicación sobre la importancia de una gestión de calidad efectiva y de conformidad con los requisitos del sistema (por ejemplo, el uso de boletines informativos, revistas, reuniones informativas para equipos, carteles).
  • Evidenciar objetivamente que los roles, responsabilidades y autoridades han sido asignados y comunicados (por ejemplo, descripciones de trabajo firmadas, cuadros de organización)
  • Establecer evidencia de respaldar un sistema eficaz para que los empleados promuevan la mejora de los procesos de la organización (por ejemplo, el uso de un sistema de auditoría interna sólido, esquemas de sugerencias, esquemas de premios).

Tomado de: https://www.escuelaeuropeaexcelencia.com

¿QUÉ DEBE SABER UN LÍDER PARA MANEJAR SU EQUIPO DE TRABAJO?

Llegar a un cargo importante no solo es un asunto de prestigio, sino también de mucha responsabilidad, ya que se espera que cumpla los resultados en el trabajo y por sus funciones. Solo los más organizados logran consolidarse en esa posición.

Ser gerente, director, supervisor o jefe, conocer bien la empresa y todos sus procedimientos no convierten a una persona en un buen líder. Es importante tener conocimiento sobre herramientas administrativas y manejo de personal. Muchos tienen esta habilidad de forma natural y otros la aprenden a través de capacitación y experiencia.

"Le pregunté personalmente a varios gerentes, directores, jefes y supervisores, si sabían cuáles eran las herramientas que debía tener un líder para manejar una organización o un departamento, y muy pocos conocían la respuesta correcta, la cual es: la descripción del cargo, un organigrama, estadísticas, políticas, planes y programas”, señaló el director de Performia Colombia, Jairo Pinilla.

Descripción del cargo

Cuando una persona llega a una empresa debe saber cuál es su cargo, qué se espera que logre, cuál es el resultado de su trabajo y sus funciones; adicionalmente debe tener toda la capacitación necesaria para lograr los objetivos planeados. Puede escribir una ruta de entrada para las personas nuevas donde incluya esto, ya que una persona con la información correcta puede ser muy productiva. Incluso si ya tiene un equipo de trabajo contratado asegúrese de que tengan esta información.

Un organigrama

Si no lo tiene, establezca el orden jerárquico en su organización, donde las líneas de comunicación estén muy claras, a fin de que las personas cuando necesiten alguna información o requieran una gestión de otro, se dirijan al o los encargados sin molestar ni distraer a los demás. El organigrama además permite que la persona conozca su posición en la organización, así como la interacción entre las áreas para obtener un producto final valioso. Es importante que lo coloque en un lugar visible y sea conocido por todo el equipo de trabajo.

En temas de jerarquía, un ejemplo de cómo hacer las cosas con liderazgo es imitar lo que hacen los Navy Seals de Estados Unidos.

Estadísticas

Todos los cargos pueden tener indicadores de gestión. Establezca estadísticas basadas en los resultados que espera de cada miembro del equipo, departamento y a nivel general de la empresa, y mida esta información semanalmente. Es muy importante que genere estrategias basadas en los resultados, si no lo hace, este sistema no tiene ningún sentido. Si usted analiza, por lo general las empresas grandes y exitosas tienen indicadores de gestión, y analizan los resultados para establecer un plan de acción.

Políticas

Así como el gobierno nacional establece normativas para mantener el orden, las empresas de cualquier tamaño también las necesitan. Es muy importante que sea específico y que estas no den espacio a interpretaciones incorrectas. Si usted no establece políticas, probablemente el equipo establecerá las suyas, y quizá no vayan acorde con lo que usted está de acuerdo. Una vez tenga definida esta información todos deben leerla, entenderla y aplicarla.

Planes y Programas

Tener una empresa o departamento sin un plan y una meta es como navegar en un barco a la deriva, o si simplemente está cambiando constantemente sus proyectos, difícilmente la empresa va a llegar a un objetivo. Si hace cambios continuamente puede confundir al equipo. Desarrolle una planificación donde participen todos. Recuerde establecer metas reales que puedan ir creciendo en la misma medida que se vayan cumpliendo, así como retos para cada miembro, que vayan relacionados con sus habilidades.

"Es muy importante que como líder usted sea una persona muy competente y productiva, incluso más que los miembros del equipo, esto permitirá que usted obtenga respeto y credibilidad. Sea coherente con lo que dice y hace, observe antes de escuchar, sea lo más justo que pueda con sus decisiones, recuerde que las injusticias espantan a los más productivos de las empresas, que por decisiones equivocadas, pueden terminar trabajando con su competencia”, finalizó el director de Performia de Colombia, Jairo Pinilla.

Tomado de: https://www.finanzaspersonales.co